BlackBerry, entre la espada y la pared

Si hace poco más de un lustro BlackBerry (RIM) era uno de los pesos pesados de la era de los smartphones -y de su explosión en el mercado- ahora a duras penas se mantiene activa. Sus terminales tienen una presencia anecdótica y cada vez pierden más mercado. No es de extrañar por tanto que los rumores se pregunten quién la comprará o cuándo se centrarán en otros negocios.

Sí es cierto que el mercado ha acogido bien a sus modelos Classic y Passport y que parece que la vuelta a la senda de los beneficios está cerca. Eso podría disparar (como ya ocurrió hace un año) el interés de algún gigante de Silicon Valley por los canadienses. Xiaomi, Huawei o Lenovo ya han mostrado -sobre todo la última- que las adquisiciones son una buena estrategia para crecer pero el nombre que más está sonando desde finales de mayo es el de Microsoft.

La empresa de Satya Nadella está en pleno proceso expansivo y la expectación creada por Windows 10 los ha armado de moral. Además, su cartera está llena y parece que necesitan un empujón para gestionar la maltrecha división móvil -que ha heredado la estructura de Nokia-. En el parqué cifran la operación en 7.000 millones de dólares, una cifra más que asumible por los de Redmond, aunque la intención de John Chen, CEO de la empresa, de mantenerla independiente podría dar al traste con la operación.

¿La independencia pasa por Google?

La determinación de Chen es tal que, según han filtrado cuatro trabajadores relacionados con la empresa, los de Waterloo están ultimando el lanzamiento de un smartphone a finales de verano que correría con Android. Sí, uno de los dos sistemas operativos que la han dejado con menos de un 1% del mercado de terminales inteligentes.

No tener que desarrollar y mantener un sistema operativo propio e independiente -que además es casi irrelevante- le permitiría centrarse en lo que mejor hace: el software y la gestión de seguridad en dispositivos algo que hacen como pocos. Además, no es la primera vez que los canadienses se acercan al programa del robot verde. Las aplicaciones de Google son compatibles y ejecutables en BlackBerry OS 10 y ya han adaptado su plataforma Knox para los androides de Samsung.

Todo apunta a que el smartphone con sistema slide que presentaron en el Mobile World Congress de Barcelona será el primero en disfrutar del «nuevo» sistema operativo de la casa y que poco a poco los demás lanzamientos le seguirán. La duda es que ocurrirá con los terminales que ya corren con BB OS. Mientras, la empresa -que desmiente cualquier rumor- seguirá centrada en el nuevo sistema de gestión de dispositivos BES12 para traer una plataforma de seguridad para empresa que trabajen con Windows y Android.

Lumia y Leap, Microsoft y BlackBerry quieren su espacio

Si echamos la vista de nuevo a 2014 veremos que en todo el mundo se vendieron más de 1.200 millones de smartphones pero que «poco más» de 400 millones fueron gama alta. Esto significa que hay un enorme mercado para terminales de gama media y acceso en el que, aunque el negocio no es tan lucrativo, muchos fabricantes encuentran su sustento.

A pesar de la célebre ausencia de los fabricantes chinos en el MWC (probablemente cuando se enfrentan cuerpo a cuerpo con novedades de Samsung, LG, Sony y compañía es cuando se ve dónde está el secreto de su precio tan competitivo) la cita de Barcelona nos ha traído novedades de dos plataformas alternativas a las dominantes iOS y Android.

Lumia 640 y Lumia 640 XL

Aunque Microsoft se ha guardado sus terminales premium para un Windows 10 for Phones, la feria ha tenido dos terminales realmente interesantes: los Lumia 640 y 640 XL. Terminales de gama media con una hardware muy logrado, un rendimiento notable, una imagen diferenciada y un precio muy razonable.

Estos Lumia no engañan a nadie. Van dirigidos a un público que quiere un smartphone con posibilidades, fiable, estable, con buen rendimiento y buen precio sin caer en los precios de los premium ni en las calidades chinas. En definitiva: clientes jóvenes a los que le importa más lo que hacen con el smartphone que el propio smartphone. Además, en un negocio lleno de imitadores e imitaciones, emplear sin complejos el plástico y el colorido es, para nosotros, un plus.

Bien escalados en potencia, tamaño y prestaciones, el 640 básico con conectividad 3G cuesta 140€ y su versión LTE 160€ (¿si mi operadora no tiene 4G o en mi zona casi no hay cobertura 4G por qué pagar más por ella?). Además, respecto al software, todos los terminales vienen con una suscripción de un año a Office 365 para ver todo el potencial de la suite en cualquier plataforma y serán compatibles con Windows 10 y estarán optimizados para sus aplicaciones y para el esperado Project Spartan.

Respecto al hardware, cuentan con baterías de 2.500 y 3.000 mAh (el XL), 1 GB de RAM y un procesador quad core Qualcomm Snapdragon a 1,2 GHz. Componentes que garantizan velocidad y autonomía a partes iguales gracias al desarrollo solidario de software y hardware. Físicamente la diferencia más evidente reside en el tamaño. Mientras que el 640 cuenta con una diagonal de 5 pulgadas el XL es todo un phablet de 5,7, ambos con resolución 1.080p.

En rendimiento la diferencia se centra, sobre todo, en la cámara. Mientras que el hermano pequeño cuenta con una óptica Carl Zeiss de 8 Mp, el mayor se va a los 13. Ambas incorporan flash LED y tecnología para realizar vídeo llamadas vía Skype directamente. Por último, los dos podrán configurarse con sistema DualSIM.

La apuesta de BlackBerry

Durante 2015 BlackBerry ha prometido cuatro terminales de todas las gamas para revitalizar su cuota de mercado. El «último Mohicano» del mercado móvil -sigue siendo uno de los pocos independientes desde el nacimiento del negocio- se ha volcado en demostrar la utilidad del entorno BlackBerry 10 en todo tipo de equipos y el Leap es su mejor ejemplo.

Destaca por su pantalla táctil (parecía que los teclados Qwerty iban a ser el rasgo identificador en los siguientes lanzamientos de los canadienses) y, como siempre, por sus excepcionales acabados. Con pantalla de 5 pulgadas y resolución de 720p -excesivamente baja para un equipo de 275 dólares- trabaja con un chip dual core de Qualcomm y cuenta con conectividad LTE.

Cuenta con 2 GB de RAM y 16 de almacenamiento ampliable así como con dos cámaras de 8 y 2 Mp (trasera y frontal) y una batería de 2.800 mAh que nos prometen una enorme garantía de 25 horas. Todo ello redunda en un peso de 170 gramos. Bastante para sus especificaciones.

¿Qué aporta este teléfono para hacer frente a la enorme oferta de terminales Android mucho mejor equipados y más baratos? Seguridad y estabilidad de su sistema operativo. Una dura herramienta de trabajo para los que no quieren que su smartphone tenga una vertiente de ocio. El único problema que le vemos es Windows 10 que ofrece lo mismo por mucho menos dinero y con la garantía de fabricación de Nokia. Será curioso saber si tendrá éxito más allá de los mercados emergentes.

BlackBerry Z30, ¿la última oportunidad?

 

 

Casi no quedan buenas noticias tecnológicas fuera de Silicon Valley. La pujanza de titanes como Google y Apple sólo se paga con la pérdida de cuota de mercado y beneficios de otras más pequeñas que marcaron el camino a seguir hace mucho tiempo. Así, del mismo modo que Nokia ha sido vencida por Google con sus propias armas (un software «libre»), BlackBerry pasa los peores momentos de su historia y, sin nada lo remedia, acabará en manos de un tercero en poco tiempo.

 

Sin embargo, los canadienses siguen luchando como pocos y a las pocas horas de anunciar el despido de 4.500 trabajadores (el 40% de su plantilla) por la mala acogida de su último smartphone, el Z10, y siguen apostando por su sistema operativo propio y nuevos modelos como su primer phablet, el Z30. Parece la última oportunidad para el fabricante de Waterloo, cuyo stock se acumula y prevé unas pérdidas de más de 700 millones de euros para este trimestre.

 

Pero, mientras la directiva comienza a barajar la venta parcial o total de la empresa, nos centraremos en el nuevo modelo. Con una pantalla SuperAMOLED de 5 pulgadas. Es cierto que su resolución está debajo de los 300 ppp y que no llegar a los 1080p con esa diagonal se queda algo escaso, pero también que BB sigue viendo sus equipos como dispositivos funcionales para trabajar, no para el ocio. ¿Los seguirán viendo así sus clientes potenciales? Parece que en la era multimedia no será fácil.

 

En su interior se han esmerado algo más y han añadido un procesador Qualcomm Snapdragon S4 Pro que colabora con una memoria RAM de 2 GB. La batería, por cierto, es un mastodonte de 2.880 mAh y, a diferencia del Z10, sí está a la altura de las legendarias autonomías de sus predecesoras. Como en su hermano pequeño, no es extraíble, pero parece que será suficiente para cubrir un día de trabajo sin problemas.

 

Con un diseño similar al Z10 (más alargado pero con el mismo peso y grosor), parte de 16 GB de capacidad de almacenamiento ampliables mediante microSD y una cámara de 8 mpx y f2.2 que, por lo visto en las presentaciones, permite conseguir buenas fotografías. También se añade la tecnología BlackBerry Paratek Antenna que mejora la recepción de señal en zonas de poca cobertura y mejora su sonido con el Natural Sound desarrollado por los ingenieros de la casa.

 

En cuanto a software, el Z30 estrena la versión 10.2 de BB10 con mejoras en el hub para priorizar notificaciones y mensajería por orden de importancia así como un nuevo BlackBerryMessenger. Su lanzamiento, empezando por el Reino Unido, es inminente. Y de su acogida depende gran parte del futuro -bastante oscuro, por desgracia- de la empresa.

Sistemas operativos, las plataformas que vienen

Hace tiempo que la batalla del software, por no decir la tecnológica, no se disputa en los dispositivos clásicos. Smartphones y tabletas centran todo el interés de los fabricantes y, sobre todo, los consumidores. Precisamente por eso, hoy os traemos de la mano de El País un genial resumen de los sistemas operativos que están al caer y que tienen un doble objetivo: hacerse con una cuota de mercado rentable y desbancar al binomio Android-iOS.

 

 

  • Firefox OS: nos parece el más importante por varios motivos. El primero por origen, la fundación Mozilla. El segundo, por sus padrinos: Alcatel, ZTE, LG, Sony, Foxconn y Telefónica. Aunque en un principio sólo estará disponible en terminales de gama baja -con los que gran parte del mundo está accediendo al universo móvil- la enorme comunidad de desarrolladores garantiza que pronto tendrá un catálogo más amplio. Su gran reto será convencer a los clientes potenciales de que es mejor probar un terminal poco famoso antes que un Android barato -los hay por doquier-.
  • Ubuntu: esta distribución ha marcado un antes y un después en el universo Linux. El sistema operativo de sobremesa más respetado del mundo tiene por fin una vertiente agradable y utilizable para cualquiera -ya no hay que ser un experto de la informática-. Precisamente por eso su llegada a smartphones y tabletas (se espera que en 2014) era inevitable. Los más impacientes han descargado ya versiones beta en terminales Nexus de Google y garantizan su enorme facilidad de uso -a pesar de que no cuenta con botones, todo se hace con gestos sobre la pantalla y el marco- y su total integración con la versión para ordenador al más puro estilo Apple. Como Firefox, nace desd,e por y para HTML5. Puede ser un problema para Android.
  • BlackBerry 10: aunque es el cuarto sistema operativo móvil más extendido para nosotros es el tercero más esperado. El motivo es sencillo, para los canadienses es un «ahora o nunca». Tener un sistema operativo cerrado sólo para sus productos funciona si tu cuota de mercado es de más del 2,9% y, sobre todo, si tienes atractivo. Es mejor en todo que sus sucesores (no estaba difícil) pero le queda mucho camino por andar para molestar a los «jefes» del mercado.
  • Tizen: una adaptación del prometedor y extinto MeeGo, el canto del cisne de Nokia antes de pasarse a Windows Phone. El sólo hecho de presentarse en un antiguo N9 provocó tal expectación que los finlandeses se lo plantean como un plan B a medio plazo para no depender demasiado de Redmond (del mismo modo que Samsung toca todos los palos). Precisamente los coreanos e Intel parecen dos pilares fuertes sobre los que apoyar su desarrollo comercial (Samsung premiará con 4 millones de dólares a las mejores aplicaciones). Mientras, del lado de las operadoras, Orange espera que Tizen sea lo mismo que Firefox para Telefónica.
  • Jolla: la reconversión de Nokia al mundo smartphone se tradujo en cientos de despidos. Algunos de ellos trabajaron en un hermano libre de Tizen. Se llama Jolla y ya se pueden comprar teléfonos con este sistema operativo.
  • Windows Phone: es cierto que no debería estar aquí por sus enormes diferencias de concepto con los anteriores. Pero también es cierto que su 3,2% de cuota de mercado -y creciendo- es la mejor alternativa a una dupla que tiene más del 90% del negocio. También que Microsoft es la única con dinero suficiente para seguir en la pelea. Eso sí, con iOS 7 a la vuelta de la esquina y Android 5 en el disparadero… O Windows Phone se actualiza y deja atrás el 8 o no tardará en volver al olvido. Es enormemente fiable y sencillo… pero le queda mucho para ser «smart».

 

Blackberry, retorno a los beneficios

Wall Street esperaba con antención los resultados de Blackberry. La compañía canadiense lleva un año francamente malo, aunque muchos analistas consideraban que las ventas de los nuevos modelos Z10 y Q10 «alimentados» con su nuevo sistema operativo conseguirían resucitar a la empresa. El motivo es sencillo: además de ser una alternativa sólida al binomio Google-Apple (mucho más que Windows Phone por simple experiencia) todavía tiene una base de clientes que supera los 75 millones. Muchos usuarios que no se han pasado a la competencia a pesar de los problemas de hace meses y, sobre todo, de un sistema operativo anticuado.

 

Durante los últimos tres meses los de Waterloo comercializaron seis millones de terminales de los que un millón fueron los nuevos modelos. La reacción del parqué fue inmediata: una subida del 8% de los títulos de la compañía. Es cierto que luego la subida se desinfló y que todavía hay cierta incertidumbre sobre el devenir de los canadienses, ya que las ventas bajaron un 40% respecto al anterior año fiscal, pero también que muchos inversores se han querido quedar con el último trimestre donde la empresa de la mora no sólo aumentó ostensiblemente su margen de beneficio -ahora vende dispositivos más caros-, sino que las pérdidas de 125 millones de hace un año se convirtieron en unos beneficios de 98 millones de dólares.

 

En el conjunto del ejercicio la antigua RIM perdió 646 millones de dólares frente a los beneficios de más de 1.150 millones de un año antes. Sin embargo, el CEO Thorsten Heins dijo que había que ser optimistas: «los cambios introducidos durante el último año nos han permitido ser rentables el último cuatrimestre». Según el mandatario, la nueva estructura de Blackberry les permite rendir mejor con un volumen menor de negocio lo que a la larga les «permitirá generar muchos más beneficios con más ventas».

 

La clave para que llegue esa bonanza está, en gran parte, en la capacidad para atraer nuevos clientes que hoy usan, sobre todo, dispositivos de Apple y Samsung. No les basta con mantener a sus fieles (que los cálculos indican que han pasado de 79 a 76 millones en un año). Para esto Heins promete nuevos modelos cada trimestre y, sobre todo, la llegada de un buen número de nuevas aplicaciones para su AppWorld.