BlackBerry Z30, ¿la última oportunidad?

 

 

Casi no quedan buenas noticias tecnológicas fuera de Silicon Valley. La pujanza de titanes como Google y Apple sólo se paga con la pérdida de cuota de mercado y beneficios de otras más pequeñas que marcaron el camino a seguir hace mucho tiempo. Así, del mismo modo que Nokia ha sido vencida por Google con sus propias armas (un software «libre»), BlackBerry pasa los peores momentos de su historia y, sin nada lo remedia, acabará en manos de un tercero en poco tiempo.

 

Sin embargo, los canadienses siguen luchando como pocos y a las pocas horas de anunciar el despido de 4.500 trabajadores (el 40% de su plantilla) por la mala acogida de su último smartphone, el Z10, y siguen apostando por su sistema operativo propio y nuevos modelos como su primer phablet, el Z30. Parece la última oportunidad para el fabricante de Waterloo, cuyo stock se acumula y prevé unas pérdidas de más de 700 millones de euros para este trimestre.

 

Pero, mientras la directiva comienza a barajar la venta parcial o total de la empresa, nos centraremos en el nuevo modelo. Con una pantalla SuperAMOLED de 5 pulgadas. Es cierto que su resolución está debajo de los 300 ppp y que no llegar a los 1080p con esa diagonal se queda algo escaso, pero también que BB sigue viendo sus equipos como dispositivos funcionales para trabajar, no para el ocio. ¿Los seguirán viendo así sus clientes potenciales? Parece que en la era multimedia no será fácil.

 

En su interior se han esmerado algo más y han añadido un procesador Qualcomm Snapdragon S4 Pro que colabora con una memoria RAM de 2 GB. La batería, por cierto, es un mastodonte de 2.880 mAh y, a diferencia del Z10, sí está a la altura de las legendarias autonomías de sus predecesoras. Como en su hermano pequeño, no es extraíble, pero parece que será suficiente para cubrir un día de trabajo sin problemas.

 

Con un diseño similar al Z10 (más alargado pero con el mismo peso y grosor), parte de 16 GB de capacidad de almacenamiento ampliables mediante microSD y una cámara de 8 mpx y f2.2 que, por lo visto en las presentaciones, permite conseguir buenas fotografías. También se añade la tecnología BlackBerry Paratek Antenna que mejora la recepción de señal en zonas de poca cobertura y mejora su sonido con el Natural Sound desarrollado por los ingenieros de la casa.

 

En cuanto a software, el Z30 estrena la versión 10.2 de BB10 con mejoras en el hub para priorizar notificaciones y mensajería por orden de importancia así como un nuevo BlackBerryMessenger. Su lanzamiento, empezando por el Reino Unido, es inminente. Y de su acogida depende gran parte del futuro -bastante oscuro, por desgracia- de la empresa.

Smartphones de empresa, ¿cuáles son los elegidos?

En plena caída de las ventas de líneas móviles (el ratio de casi 1,5 líneas por habitante de mediados de la década pasada parece haberse marchado para no volver), The Phone House y Expansión han hecho pública una lista con los nueve equipos más demandados por las empresas para sus trabajadores. Este sector es uno de los que más ha racionalizado su consumo (que se lo digan a las operadoras), si bien, sigue siendo uno de los principales compradores de dispositivos nuevos y, sobre todo, el que más rápido los renueva.

 

El listado (encabezado por los topes de gama de cada plataforma, los Galaxy S4 y iPhone 5, en ese orden) coloca entre los favoritos a cinco terminales de Samsung: el ya nombrado S4, el Galaxy SIII Mini (en tercer lugar); el Galaxy SIII (quinto); Galaxy Ace 2 (séptimo) y Galaxy Mini 2 (octavo). La lista, por cierto, la cierra otro terminal asiático. Se trata del LG Optimus L5 que aunque no está teniendo una gran aceptación entre los particulares sí es uno de los favoritos de las corporaciones.

 

Menos sorprendente es la aparición de dos Nokia entre los más comprados. Aunque la marca finesa no está en su mejor momento, la calidad de sus acabados, la gran autonomía de sus terminales y su sencillez de uso y fiabilidad son muy valorados por los trabajadores. Así, el C205 -con cámara de 0,3 Mpx, teclado deslizante y sistema operativo Symbian es el cuarto de la lista. Mientras, el Nokia 113, otro terminal básico, ocupa el sexto lugar.

 

Según el informe de The Phone House se está produciendo un fenómeno según el cual muchos autónomos están acudiendo a las operadoras buscando las ofertas que se reservan a particulares. Los planes de voz y datos así como las soluciones de telefonía fija y móvil combinadas han hecho que las antaño enormes diferencias tarifarias ahora sean inexistentes.

 

En el diario explican, por su parte, que estos especiales clientes suelen buscar terminales con un buen soporte de aplicaciones (de ahí que no haya aún ningún equipo Windows Phone o Blackberry OS) o, en su defecto, terminales resistentes, baratos, funcionales y con una buena autonomía -los Nokia de acceso de gama-.

 

 

Tabletas, territorio blanco

 

Si analizamos el informe de sobre la venta de tabletas de Strategy Analytics también veremos una curiosa evolución de este imparable negocio (más de 50 millones comercializadas en los últimos tres meses): las marcas blancas están siendo el verdadero motor del crecimiento de las tabletas.

 

Así, las tabletas de marca blanca, aquellas construidas por empresas para que luego se comercialicen por terceros, crecieron un 43%. Así, el empleo casi masivo de Android por estos fabricantes ha sido uno de los principales motivos para que el sistema operativo de Google tenga ya el 67% del mercado, un 20% más que hace un año.

Sistemas operativos, las plataformas que vienen

Hace tiempo que la batalla del software, por no decir la tecnológica, no se disputa en los dispositivos clásicos. Smartphones y tabletas centran todo el interés de los fabricantes y, sobre todo, los consumidores. Precisamente por eso, hoy os traemos de la mano de El País un genial resumen de los sistemas operativos que están al caer y que tienen un doble objetivo: hacerse con una cuota de mercado rentable y desbancar al binomio Android-iOS.

 

 

  • Firefox OS: nos parece el más importante por varios motivos. El primero por origen, la fundación Mozilla. El segundo, por sus padrinos: Alcatel, ZTE, LG, Sony, Foxconn y Telefónica. Aunque en un principio sólo estará disponible en terminales de gama baja -con los que gran parte del mundo está accediendo al universo móvil- la enorme comunidad de desarrolladores garantiza que pronto tendrá un catálogo más amplio. Su gran reto será convencer a los clientes potenciales de que es mejor probar un terminal poco famoso antes que un Android barato -los hay por doquier-.
  • Ubuntu: esta distribución ha marcado un antes y un después en el universo Linux. El sistema operativo de sobremesa más respetado del mundo tiene por fin una vertiente agradable y utilizable para cualquiera -ya no hay que ser un experto de la informática-. Precisamente por eso su llegada a smartphones y tabletas (se espera que en 2014) era inevitable. Los más impacientes han descargado ya versiones beta en terminales Nexus de Google y garantizan su enorme facilidad de uso -a pesar de que no cuenta con botones, todo se hace con gestos sobre la pantalla y el marco- y su total integración con la versión para ordenador al más puro estilo Apple. Como Firefox, nace desd,e por y para HTML5. Puede ser un problema para Android.
  • BlackBerry 10: aunque es el cuarto sistema operativo móvil más extendido para nosotros es el tercero más esperado. El motivo es sencillo, para los canadienses es un «ahora o nunca». Tener un sistema operativo cerrado sólo para sus productos funciona si tu cuota de mercado es de más del 2,9% y, sobre todo, si tienes atractivo. Es mejor en todo que sus sucesores (no estaba difícil) pero le queda mucho camino por andar para molestar a los «jefes» del mercado.
  • Tizen: una adaptación del prometedor y extinto MeeGo, el canto del cisne de Nokia antes de pasarse a Windows Phone. El sólo hecho de presentarse en un antiguo N9 provocó tal expectación que los finlandeses se lo plantean como un plan B a medio plazo para no depender demasiado de Redmond (del mismo modo que Samsung toca todos los palos). Precisamente los coreanos e Intel parecen dos pilares fuertes sobre los que apoyar su desarrollo comercial (Samsung premiará con 4 millones de dólares a las mejores aplicaciones). Mientras, del lado de las operadoras, Orange espera que Tizen sea lo mismo que Firefox para Telefónica.
  • Jolla: la reconversión de Nokia al mundo smartphone se tradujo en cientos de despidos. Algunos de ellos trabajaron en un hermano libre de Tizen. Se llama Jolla y ya se pueden comprar teléfonos con este sistema operativo.
  • Windows Phone: es cierto que no debería estar aquí por sus enormes diferencias de concepto con los anteriores. Pero también es cierto que su 3,2% de cuota de mercado -y creciendo- es la mejor alternativa a una dupla que tiene más del 90% del negocio. También que Microsoft es la única con dinero suficiente para seguir en la pelea. Eso sí, con iOS 7 a la vuelta de la esquina y Android 5 en el disparadero… O Windows Phone se actualiza y deja atrás el 8 o no tardará en volver al olvido. Es enormemente fiable y sencillo… pero le queda mucho para ser «smart».

 

AppStore, a por los 50.000 millones

Cualquiera que entre a la página web de Apple en Estados Unidos encontrará un enorme contador que se mueve exageradamente rápido. Busca un número redondo que marca un nuevo hito de la empresa californiana, de la tecnología móvil y, sobre todo, que buscar marcar diferencias con su gran competidora: Google.

 

El objetivo es alcanzar lo antes posible los 50.000 millones de descargas. Una cifra que llega mucho más rápido de lo esperado (los 25.000 millones de aplicaciones descargadas llegaron en menos de cinco años desde la apertura de la AppStore; el doble sólo ha tardado 14 meses) y que parecía impensable a pesar del buen arranque que tuvo la tienda de programas para iPod Touch y iPhone de Apple. El primer millardo tardó un año. El joven de 13 años Connor Mulcahey fue el «agraciado» en redondear la cifra.

 

Los 10.000 millones se sobrepasaron en enero de 2011 y los 25.000 en marzo de 2012. Lejos quedan lo hitos de los 6 millones de iPhone vendidos del primer modelo -sólo iPhone, sin letras, el original, el que cambió la telefonía para siempre, ese cuyo soporte acabó el 1 de mayo y que ya es «vintage» para Apple– y los primeros momentos cuando llegar a las 50.000 aplicaciones en cartera parecía un esfuerzo titánico.

 

Ahora hay más de 850.000 sólo en el universo Apple (Google espera superar el millón en su PlayStore antes de acabar el año) y de ellas, 350.000 son para iPad, una tableta nacida a finales de 2010 y que muchos decían que era sólo un iPod grande que nunca tendría éxito. Apple, como siempre, ha anunciado que premiará con 10.000 dólares a quien redondee la cifra y que le dará 500 dólares a los 50 siguientes como «premio de consolación» -creedme que acertar el momento es imposible por la velocidad del contador-. El último premio se quedó en China -y casi seguro que este también- que es ya el primer mercado mundial de descargas de aplicaciones.

 

Ninguna de las estadísticas que os pueda dar serán seguras por el constante cambio de este mercado: se descargan unas 19 millones al día: 550 millones al mes. Pero la continua venta de dispositivos iOS -aunque Android crezca a un ritmo imparable, Apple también sigue vendiendo más que nunca- y la llegada continua de nuevas apps hace que muchos apuesten porque la barrera se superará antes del día 15. Por cierto, hay algo que sí que no cambia, la aplicación gratuita más descargada sigue siendo Facebook y la de pago, Angry Birds.

 

 

Blackberry y el fin de las tabletas


Y mientras Apple sigue de celebración por mantener al menos un producto lejos de las garras de Android -Google Play genera menos ingresos, menos descargas y tiene menos programas, de momento- el CEO de Blackberry anuncia que el liderazgo de su empresa está cerca.

 

Según Thorsten Heins, «en cinco años ya no habrá ningún motivo para tener una tableta, tal vez una gran pantalla en el espacio de trabajo, pero una tableta como la conocemos ahora, no». Para el directivo de los canadienses el motivo es que las tabletas no son un buen «modelo de negocio».

 

Una de las primeras decisiones de Heins al frente de los de Waterloo fue retirar del mercado su PlayBook, una tableta de la que sólo se comercializaron 150.000 unidades y que supuso unas pérdidas de 400 millones de dólares -y casi la supervivencia- a Blackberry.

 

Para Heins la clave del mercado reside en ser diferentes y fiables. El mejor ejemplo, sin duda, es la llegada de los dos nuevos smarpthones de la casa: uno con teclado táctil y otro con teclado físico. En general el mercado de tabletas -según Heins- está lleno de imitadores y eso hará que Blackberry, como mucho en 5 años, sea, de nuevo, el líder absoluto del mercado de dispositivos móviles. «Ganando toda la cuota de mercado que nos sea posible sin imitar a nadie».

 

Parece que las cifras de 2013 no indican nada al germano candiense: su empresa ha caído por debajo del 5% de cuota de mercado mientras que Samsung supera ya el 35%. Además, los beneficios que le reporta el iPad a Apple son mayores que la facturación total de su empresa. Si tiene razón es todo un visionario que sabe algo que el resto del mundo desconoce. En cualquier caso, el visto bueno del Pentágono para que el Departamento de Defensa compre dispositivos Blackberry y Samsung denota que algo está cambiando en la empresa canadiense.

Blackberry, retorno a los beneficios

Wall Street esperaba con antención los resultados de Blackberry. La compañía canadiense lleva un año francamente malo, aunque muchos analistas consideraban que las ventas de los nuevos modelos Z10 y Q10 «alimentados» con su nuevo sistema operativo conseguirían resucitar a la empresa. El motivo es sencillo: además de ser una alternativa sólida al binomio Google-Apple (mucho más que Windows Phone por simple experiencia) todavía tiene una base de clientes que supera los 75 millones. Muchos usuarios que no se han pasado a la competencia a pesar de los problemas de hace meses y, sobre todo, de un sistema operativo anticuado.

 

Durante los últimos tres meses los de Waterloo comercializaron seis millones de terminales de los que un millón fueron los nuevos modelos. La reacción del parqué fue inmediata: una subida del 8% de los títulos de la compañía. Es cierto que luego la subida se desinfló y que todavía hay cierta incertidumbre sobre el devenir de los canadienses, ya que las ventas bajaron un 40% respecto al anterior año fiscal, pero también que muchos inversores se han querido quedar con el último trimestre donde la empresa de la mora no sólo aumentó ostensiblemente su margen de beneficio -ahora vende dispositivos más caros-, sino que las pérdidas de 125 millones de hace un año se convirtieron en unos beneficios de 98 millones de dólares.

 

En el conjunto del ejercicio la antigua RIM perdió 646 millones de dólares frente a los beneficios de más de 1.150 millones de un año antes. Sin embargo, el CEO Thorsten Heins dijo que había que ser optimistas: «los cambios introducidos durante el último año nos han permitido ser rentables el último cuatrimestre». Según el mandatario, la nueva estructura de Blackberry les permite rendir mejor con un volumen menor de negocio lo que a la larga les «permitirá generar muchos más beneficios con más ventas».

 

La clave para que llegue esa bonanza está, en gran parte, en la capacidad para atraer nuevos clientes que hoy usan, sobre todo, dispositivos de Apple y Samsung. No les basta con mantener a sus fieles (que los cálculos indican que han pasado de 79 a 76 millones en un año). Para esto Heins promete nuevos modelos cada trimestre y, sobre todo, la llegada de un buen número de nuevas aplicaciones para su AppWorld.