Stock Euskadi 2015, una experiencia de la mano de iTres Bilbao

Solemos decir que la innovación está en todas partes. No es solo hacer cosas nuevas, es hacer las cosas de siempre de una nueva forma para conseguir resultados diferentes, mejores. Por eso siempre procuramos marcar de cerca empresas que quieren ser disruptivas en su entorno ya que suelen marcar el carácter innovador de sus miembros.

Una de nuestras favoritas es iTres Bilbao una empresa especializada en marketing que ha decidido hacer las cosas diferentes (desde el diseño de webs hasta el community management o la publicidad más «tradicional») por eso, cuando nos invitaron a participar en un experimento con bloggers en la Feria Stock Euskadi 2015 no lo dudamos. Este fin de semana nos «sometermos» a toda su creatividad y la semana que viene os contaremos cómo ha ido esta aventura. ¡Gracias iTres Bilbao!

Notas, Facebook se pasa a los blogs

La red social, la plataforma de publicidad, el buscador, el sistema de mensajería instantánea, las videollamadas, la herramienta para que los periodistas puedan buscar tendencias, un proyecto para llevar internet a todos los rincones del planeta… ¿hablamos de Google? No, hablamos de Facebook, una empresa que comenzó siendo un experimento de red social y que ahora quiere ser referente en todo lo que requiera una conexión y una pantalla.

Por eso no nos ha sorprendido que después de mucho tiempo la empresa de Mark Zuckerberg haya decidido anunciar un rediseño completo -y necesario- a una de sus herramientas olvidadas: Notas. Aunque es mucho más básica que WordPress y Blogger -las referencias del sector- las notas ahora permitirán implementar una imagen de cabecera y editar el texto de una forma mucho más atractiva.

De este modo, después de que durante mucho tiempo muchos gurús hablaran del fin de los blogs, esta apuesta de Facebook por las bitácoras parece el espaldarazo definitivo a uno de los servicios más mimados por Google y que es el secreto del éxito de redes como Tumblr. Una comunidad, la de bloggers, que mueve a cientos de millones de personas en todo el mundo y que se ha convertido en una de las más importantes a la hora de referenciar contenidos.

Las novedades

Como es muy probable que no supieras ni siquiera que existía esta sección (el porcentaje de usuarios era muy bajo), podrás encontrarla en el apartado «Más» de tu perfil o accediendo directamente a facebook.com/notes. Suponemos que ahora que es una de las apuesta de la red social le darán algo más de visibilidad, siempre y cuando los usuarios la demanden.

Una de sus «pegas» es que solo se puede usar vía web. Si tenemos cuenta que cerca del 70% de los accesos se hace desde las aplicaciones para smartphones y tabletas, creemos que se debería implementar un acceso -aunque no permita opciones de maquetación– desde el programa para plataformas móviles.

En cualquier caso, una vez que entramos en la web bastará con pinchar en «Escribir una nueva nota» arriba a la derecha (o bien entrar en «Mis notas» o «Mis borradores» para ver lo que ya hemos estado escribiendo). Además de escribir, solo podremos implementar una imagen en la cabecera. Todo es muy sencillo e intuitivo. No quieren que haya curva de aprendizaje… ni tampoco volverse locos con una aplicación más compleja sin saber si tendrá una buena cantidad de usuarios.

La edición de textos es básica pero tiene todo lo necesario: formato de la tipografía e hipervínculos. A cambio faltan extras que un blogger no puede entender como las etiquetas o la posibilidad de crear portadas. Suponemos que no tardarán en llegar. Aún así, una buena noticia para aquellos que no se habían atrevido nunca a abrir su bitácora.

Cinco lanzamientos estrella, cinco lanzamientos estrellados

Como siempre hemos dicho la única diferencia entre el sector tecnológico y los demás es la velocidad con la que se reproducen los ciclos de lanzamiento, maduración y desaparición de los productos y servicios empujados por una casi enfermiza sensación de obsolescencia y, sobre todo, por una enorme capacidad de innovación. Por eso nos ha llamado especialmente la atención un post que aparecía la semana pasada en Genbeta y que nos recordaba el caso de Tidal y otros cuatro «éxitos asegurados» que acabaron convirtiéndose en flagrantes fracasos.

El más llamativo, por su repercusión mediática, la de sus creadores y su autoproclamado objetivo es, sin duda, Tidal. El servicio de música en streaming ideado por Jay-Z y otros nombres importantes de la música tenía como objetivo crear un sistema a su medida para aumentar sus márgenes de beneficio. Lo aderezaron con una presentación por todo lo alto, le añadieron un innecesario y carísimo servicio de música en alta definición y fusilaron la interfaz de su peor enemigo, Spotify.

¿El resultado? En diciembre llevaban 12.000 suscriptores y no han vuelto a actualizar la cifra -y esta suele ser anunciada a bombo y platillo como la mejor publicidad y el mejor aval posible cuando es buena-. Lo más curioso es que gran parte de los 17 artistas que lo pusieron en marcha han dejado de referirse a Tidal en sus cuentas en redes sociales y que Madonna se ha volcado de pleno… con iTunes.

Algo parecido ocurrió con Quitter. Su presentación es, sin duda, digna de otra época: «somos una federación (sí, subrayado) de microblogueros que, como tú, estan (sí, sin tilde) motivados por ética y solidaridad y quieren abandonar los servicios capitalistas centralizados». La traducción suponemos que es que quieres dejar Twitter para pasarte a una red social descentralizada.

Su funcionamiento es una maraña de dominios y portales, inscribirse en bastante más complejo de lo que debería y comunicarse con otros usuarios es digno de las webs más difíciles de principios de siglo. Y para muestra un botón: cómo explican ellos mismos el funcionamiento de la plataforma.

El tercer experimento que cayó estrepitosamente es también reciente. Se trata de Ello. En cuanto recibimos la invitación nos dimos de alta en una red social que parecía cumplir con todos los requisitos para funcionar bien. Bien diseñada, sencilla de utilizar, bien estructurada y con la pócima secreta de Google para crear éxito: la entrada por invitación.

¿Qué falló entonces? No ofrecía nada nuevo. Una red sin anuncios, que blindaba nuestros datos de ser comercializados y que buscaba ser referentes por sus contenidos de calidad. Lo malo es que movilizar a los usuarios de una red social a una nueva donde probablemente no estén sus contactos y hacerlo con las bazas que ya tienen otras redes sociales -muchas de las cuales también han fracasado- es un suicidio. Ahora, a pesar de las inyecciones de dinero que han recibido a finales de 2014 la red social parece condenada.

Y es que esta crónica es muy similar a la de Secret una red social que partía de un planteamiento tan interesante como poder lanzar un mensaje de forma completamente anónima desde el móvil y poder comentarlo también de forma anónima. Su polémico pero atractivo formato hizo que recibiera una buena dosis de financiación pero un fallo en su seguridad -su identidad- que sacó a la luz a multitud de autores de mensajes y, sobre todo, acabar convertida en una colección de mensajes proponiéndose sexo entre usuarios así como una oda al insulto anónimo al personaje público ha hecho que caiga en el olvido.

El último batacazo de Genbeta se lo lleva App.net. Un laboratorio para desarrolladores que desde el principio dejaba claro que no vendería sus datos y que sobreviviría de las cuotas de quienes lo usaran. Y precisamente esa especialización acabó sentenciando a esta buena idea. Los usuarios «normales» no pintábamos nada allí y los desarrolladores que querían probar cosas no son suficientes en número para evitar los recortes de plantilla y caer en objetivos muy humildes. Aún así, de allí salieron proyectos tan interesantes como Backer, una plataforma de crowdfunding con Bitcoins que parece que tendrá una vida más laureada que la de su plataforma de lanzamiento.

Obvious, fábrica de ideas

Biz Stone, uno de los cofundadores de Twitter, ya tiene nuevo proyecto. Se trata de Jelly, una aplicación de la que de momento sólo se sabe que sólo será compatible con entornos móviles (smartphones y tabletas) y que cuenta con cinco empleados. Obvious el fondo de inversión de los creadores de Twitter será el encargado de cristalizar este proyecto.

 

Preguntado por el nombre, Stone dice que se inspiraron en este animal (jellyfish en inglés) por la forma de su cerebro y «por ser mucho más nosotros y menos yo». «En resumen -prosigue- porque en los últimos 700 millones de años está estructura descentralizada ha tenido un éxito salvaje».

 

Aunque de momento no hay fecha de lanzamiento, el blog de Jelly ya da algunas claves del proyecto: será gratuito, estará disponible en todo el mundo, tendrá su sede en San Francisco y no tendrá inversores adicionales a Obvious.

 

Después del relativo éxito de Vine -un servicio que permite compartir vídeos de seis segundos sin audio sólo disponible para iPhone-; Medium -que se planteaba como un ágora donde compartir ideas- o la exitosa versión 2.0 de Flipboard que convertía los dispositivos iOS en un kiosco a la carta, el primer bombazo de los fundadores de la red social desde Twitter fue Branch. Una sencilla herramienta que sus fundadores definieron como una web de contextos en la que cualquier contenido de la red sirve para crear hilos y debates. Algo que se resume con su eslogan: «más allá de los 140 caracteres».

 

Otro de los servicios más exitosos de Obvious ha sido Lift. Como su nombre indica, esta aplicación «permite hacer las cosas de una vez» -sus lemas son de lo más claro-. Así, los usuarios de iPhone (de nuevo Android queda al margen) pueden gestionar fácilmente metas o proyectos: desde entregar proyectos hasta mejorar en un deporte o comer más sano.

 

Más «rudimentario» pero también mucho más exitoso se presenta Square. Un pequeño soporte de plástico que se coloca en la entrada de auriculares del iPhone permite leer los datos de una tarjeta de crédito para realizar transacciones a amigos o pagos a terceros… a cambio de un 4% de la transacción.

 

Muchos de estos proyectos han nacido al amparo de Stone, que tiene una larga experiencia en la creación de webs y servicios online: fue uno de los primeros trabajadores de Blogger antes de que la comprara Google y fue uno de los hombres fuertes del extinguido servicio Odeo -que nació al amparo de la explosión de los podcasts- una especie de YouTube de la radio que permitía colgar contenidos de audio en casi cualquier página web. En definitiva, un pionero que no tiene miedo al «prueba y error» y, sobre todo, que tiene claro que quiere seguir innovando.

Chrome, Google renueva su entorno

Google, la mayor empresa de Internet, la dominadora absoluta del mercado de sistemas operativos para teléfonos móviles -añadiría las tabletas también si no fuera por cierta manzana- y una de las empresas más dinámicas del planeta en el lanzamiento de productos -lanza al menos una docena de servicios al año- está retocando todo su entorno. El motivo es tan sencillo como ambicioso: conseguir volverse reconocible para los usuarios.

Al igual que Apple con la estandarización del interfaz de su iOS, su Lion, iTunes y AppStore o Microsoft con la nueva cara de Windows 8 -mucho más cerca de Windows Phone 7 que del propio Windows 7-, Google ha decidido actualizar por completo Blogger, la plataforma de bitácoras digitales más utilizada de internet.

Los primeros en disfrutar de esta nueva estrategia fueron Google Docs -el principal rival de Open Office y una de las grandes bazas de todos los dispositivos Android- y Google Calendar -una suerte de iCal de Google tan práctico como el organizador de las BlackBerrys-. Ahora le toca el turno a Blogger. El objetivo de esta nueva cara, donde predominan los blanco, los espacios diáfanos y el minimalismo en el diseño, no es otro que competir con un segmento que todavía está en manos de sus rivales: los blogs profesionales, donde quien marca la pauta es WordPress; o Tumblr, ideal para los que sólo quieren adjuntar un archivo (normalmente fotos) y un comentario.

La empresa ha explicado por medio de Chang Kim, responsable de Blogger, que se ha «reescrito completamente el código» con el fin de obtener «una experiencia más sencilla para la gestión y creación de contenidos» en la plataforma.

Para muchos adictos a las cifras como yo, el nuevo formato trae un regalo: la inclusión de todos los datos de Google Analytics -una excelente radiografía de absolutamente todo lo que rodea a la bitácora- en el propio escritorio del blog. Además, la nueva distribución de los servicios y los «botones» deja más espacio libre y potencia, ante todo, los contenidos.

Ahora sólo falta que Google ponga fecha para que el servicio cambie su nombre -el mismo desde su adquisición por los de Mountain View allá por 2003- por Google Blogs. La estrategia está marcada, sólo queda ejecutarla.

GMail también se actualiza


Por otra parte, dos de los servicios más populares de Google, GMail y Chrome están de enhorabuena. El primero ha recibido hoy mismo un primer cambio en su interfaz de acceso que, de nuevo, lo acerca más a la apariencia de otros servicios -desde YouTube hasta los antes mencionados Google Docs, Blogger o Google Calendar- y refuerza la imagen conjunta del entorno Chrome.

Precisamente la primera piedra de este sistema operativo la puso hace tres años el navegador del mismo nombre. El servicio, que nacía como un rival más al otrora omnipresente Explorer de Microsoft, se ha convertido, junto con Mozilla Firefox en la única alternativa real al navegador de Windows.

Las cifras de su corta vida no pueden ser más esperanzadoras: según Net Applications, en 2008 el producto del buscador tenía una cuota de mercado del 3,2%. En agosto de este mismo año llegó a un récord histórico del 15,5% y sólo tiene por delante a Explorer y Firefox.

Las previsiones de la consultora son también muy prometedoras. Calculan que a finales de 2012 Chrome alcanzará el 24% de la cuota de mercado y se situará por delante de Firefox, que ahora se ha estancado en un 22,5% y se colocará más cerca del 45% de mercado que le prevén a Explorer. Muy por detrás se encuentran Safari de Apple (que no llega al 5% pero que crece rápidamente gracias a los dispositivos móviles y a la velocidad con los que los iMac llegan a nuestros hogares y empresas) y Opera (que se muestra como la opción de los más «independientes» con un 1,6% de cuota).

El único revés para todo esto sigue siendo la baja cifra de ventas de ChromeBook, el ordenador lanzado por Google a partir de este ecosistema. Aún así, la alternativa sigue viva. Gratis.