2013, los coches que vienen

La imagen con la que comenzamos el post de hoy es el primer teaser que nos han regalado los italianos de Ferrari de su inminente F70, el deportivo para conmemorar las siete décadas de la casa de Maranello y que, seguro, copará casi todas las portadas de motor de 2013. Para los que no tenemos una cuenta bancaria llena de ceros pero, o estamos pensando en cambiar de coche, o simplemente nos encantan las cuatro ruedas, aquí tenéis los modelos más destacables de 2013 en cada segmento.

 

 

  • Utilitarios: junto con los SUV, es el único segmento que crece claramente en Europa. Entre los más pequeños de cada casa destacan los nuevos Peugeot 208 y Renault Clio. Aunque los galos tienen como prioridad reducir el peso para bajar los consumos -y cumplir las cada vez más exigentes normas medioambientales continentales-, ambas casas pondrán a disposición de aquellos que tienen gasolina en vez de sangre sendas versiones GTi. Herederos de una estirpe legendaria que con pequeños motores eran capaces de poner en apuros a automóviles mucho más potentes. También serán importantes los motores EcoBoost de tres cilindros y 1 litro que Ford equipará en sus Ka, Fiesta, B-Max y compañía. Diversión y ahorro, una buena noticia en tiempos de ahorro.
  • Compactos: el nicho más importante en el Viejo Continente y el que más crece en mercados tan importantes como el estadounidense y el brasileño es sin duda el campo de batalla donde los fabricantes se juegan buena parte de sus beneficios. Dentro de su estrategia para llegar al trono mundial en 2018, el Grupo VAG (Vokswagen) ha decidido renovar completamente su familia «C» gracias a la plataforma modular MQB de la que han nacido el Golf VII, el León III, el Audi A3 III, el Skoda, Skoda Octavia… y una enorme cantidad de variantes -y modelos que rondan estas dimensiones como los Toledo, Rapid, etc…-. Frente al gigante de Wolfsburgo, los coreanos nos presentan modelos más accesibles -pero no necesariamente sencillos- que están ganando rápidamente terreno por su imagen exótica y poco gastada. Es el caso de los i30 de Hyundai y Cee’d de KIA, o los nipones de Honda o Mazda -que en breve presentará la nueva versión del 3 con el nuevo lenguaje de diseño de la casa-. En la parte alta del mercado destacan el acertadísimo nuevo Clase A de Mercedes y, sobre todo, el exitoso V40, un ejemplo de que algunos fabricantes chinos saben perfectamente dejar hacer a los fabricantes europeos que adquieren. El nuevo Toyota Auris, por cierto, disfrutará de su última oportunidad para conquistar un mercado saturado que le da sistemáticamente la espalda por su diseño anodino. Las mecánicas híbridas parecen su mejor baza ante el continuo aumento de los precios.
  • Berlinas: aunque no pasan por su mejor momento (primero por el empuje de los monovolúmenes y ahora por el de los SUV) las berlinas siguen siendo una excelente opción para aquellos que busquen espacio sin renunciar a una conducción dinámica. En este caso, los más esperados serán el Mazda 6 y, sobre todo, el nuevo Ford Mondeo. El renovadísimo modelo de Ford no sólo estrenará mecánicas EcoBoost más potentes, sino que lucirá un diseño con aire Jaguar y Aston Martin -una maravilla-, verá aumentar exponencialmente la calidad de sus acabados y, sobre todo, no aumentará su precio. 2013 será, además, el año de la consagración de las berlinas de bajo coste. Destacan los Skoda Rapid, SEAT Toledo o Citroën C-Elysse. Modelos que antaño irían dedicados a mercados en expansión que ahora buscan su público entre los europeos que quieren cambiar de coche sin quedarse sin ahorros. Entre los modelos premium destacan el nuevo Mercedes Shooting Brake -híbrido de familiar y coupé con dimensiones tan exageradas como las curvas de su carrocería- y la versión RS del Audi A7: una locomotora de más de 500 caballos llamada a hacer frente a los hasta ahora intocables AMG de Stuttgart y M5 y M7 de BMW.
  • Monovolúmenes: si hubiera que definir este segmento en 2013 con una palabra, ésta sería estilo. La mayoría se alargan y hacen más bajos para convertir su imagen de furgoneta en una silueta mucho más estilizada. Menos Toyota, que lanza un Prius Plus híbrido a la vieja usanza (el tamaño de sus baterías lo requiere), el diseño de los modelos se asemejará más a los exitosos S-Max y Zafira Tourer. Destaca el BMW Active Tourer. Un sacrilegio para los amantes de la marca muniquesa que, en cuanto se conduce, nos hace sentir pilotos. La duda es sí veremos un Audi monovolúmen para hacer frente a la Clase B de Mercedes y al nuevo bávaro. En general casi todos los fabricantes se decantarán por modelos pequeños como el antes mencionado B-Max, el Opel Meriva, KIA Carens o Nissan Note. Casi todos recibirán retoques -los dos últimos son totalmente nuevos- y tendrán en sus bajos consumos, su polivalencia y su precio ajustado sus principales bazas. La única excepción será el 500L. No por consumos o capacidad, sino porque su capacidad de personalización hará las delicias de los clientes y será una pesadilla cuando pidamos un crédito para pagar la factura final.
  • Todocaminos y todoterrenos: las estrellas en este caso serán, sin duda, el nuevo Ford Kuga y el RAV4 de Toyota. En un año en el que se espera con ansiedad que se materialice el IBX de SEAT, primo del Tiguan y el Yeti, así como un nuevo Defender que renueve la esencia de Land Rover aprovechando el nuevo lenguaje visual de la marca británica -que está cosechando un éxito sin precedentes gracias a esa escultura a la que llamaron Evoque- y que, por fin, le haga volver a ganarse el respeto de los amantes de los todoterrenos puros. Entre los caprichos, la versión offroad del 500L y, sobre todo, el MINI Paceman, la versión coupé del Countryman. Una delicia para conducir en carretera que no destaca por su capacidad fuera del asfalto pero que tienen una personalidad tan marcada que lo convertirá en un serio rival de los Serie 1, Q3 y compañía. En cuanto a las versiones de bolsillo (como el italiano), destaca sobremanera el 2008, nacido del 208, el galo tendrá que plantar cara a los Opel Mokka, Chevrolet Trax y Ford EcoSport, dispuestos ha dejar completamente en la cuneta a los mastodontes de otra época en la que la gasolina no era tan cara y se concedían hipotécas.
  • Deportivos: este segmento vivirá el renacimiento del «derby» alemán por excelencia. Mercedes lanzará el coupé CLA. Esculpido en aluminio, titanio, magnesio y fibra de carbono, su versión AMG promete muchos caballos, clase y, sobre todo, muchas miradas a su paso. Por su parte, para frenar las ventas millonarias del Audi A5, BMW reestructura su gama para convertir el Serie 3 Coupé (representado sobremanera con el mítico M3) en el Serie 4. Con un diseño espectacular, una aerodinámica muy trabajada, un interior diferente (el de muestra es horrible pero han prometido mejorar las combinaciones cromáticas) y mucha tecnología, la batalla está servida para los que tengan una cuenta corriente bien musculada. Siguiendo con la industria germana, Opel presenta su Cabrio como un híbrido perfecto entre la plataforma del Insignia y el diseño en cuña del Astra. El Opel más bonito de la historia cuenta, además, con unos motores contrastados y unos niveles de calidad muy por encima de la media (y eso que los de Opel no están en la media, sino por encima). Porsche nos mostrará pronto un Cayman renovado para hacer que el pequeño de la familia -el que más fieles lleva a Stuttgart cada año- siga en forma en las listas de ventas-. Su rival será un Alfa 4C, un miniFerrari en toda regla que pondrá en duda a más de uno y que, dicen, será poco más caro que los TT, Genesis Coupé -mucho más grande y tosco- y compañía. Hablando de Audi, la firma nos promete una versión Coupé real de su A3, que también tendrá un formato berlina. Por su parte, los franceses de Peugeot renovarán a mediados de año su RCZ, insignia del diseño de la casa bicentenaria y, sobre todo, uno de los modelos más vendidos de su categoría -y principal rival del TT-.
Como veis, un año movidito para una industria que ha decidido luchar contra la crisis dando lo mejor de sí misma.

 

BMW Serie 4 Coupé Concept, el renacer de la bestia

El mundo de los cupés prestacionales siempre había tenido un dueño: el M3 de BMW. Su motor incansable, su manejo, sus sensaciones gracias al perfecto reparto de peso entre ejes y a su propulsión trasera, su estilo con tres cuerpos bien diferenciados y su colección de victorias en los campeonatos más prestigiosos (el 3.0 CSL, abuelo del mito ganó el Campeonato Europeo de Turismos en 1973, 75, 76, 77 y 78) construyeron su leyenda y su aura de coche perfecto e imbatible.

 

Sin embargo, el Salón del Automóvil de Ginebra de 2007 trajo consigo la última obra salida del lápiz de Walter da Silva: el Audi A5. Premiado como coche del año en 2008, su versión RS5, es el tarro de las esencias de la filial de lujo del Grupo Volkswagen: su motor V8 de 4.2 litros con tecnología FSI sube sin esfuerzo hasta las 8.500 rpm, entrega sus 430 Nm de par entre las 4.000 y las 6.000 rpm y muestra unas cifras de aceleración de 4,5 segundos en el 0-100 y de 10,9 segundos en el 0-200.

 

A todo eso se le suma la caja de cambios S tronic, decenas de asistentes tecnológicos para mejorar la trazada, ajustar la dirección, las suspensiones, la tracción, la dureza de los pedales y hasta la intensidad de las luces. Una maravilla que convierte en piloto a cualquier conductor medianamente hábil con las manos.

 

La referencia ya tenía un rival a su altura -nos saltamos los Mercedes por su estética menos lograda y por su precio exagerado, tanto como su motor 6.3 AMG- que competía con el por un público similar. La tradición y el saber hacer de BMW frente a la novedad de un diseño rompedor de Audi. Tracción trasera contra tracción total. Dos filosofías de conducción y de vida.

 

 

En busca del Santo Grial


Ante el desdoble de productos de los fabricantes premium (A1, futuro A2, A3, A4, A5, A6, A7, A8, gama Q, R y TT, versiones S, RS, Sportback, Liftback, etc…) BMW se vio en la necesidad de remozar por completo su catálogo. Frente a los números impares -que servirán para denominar las berlinas clásicas y los hatcbaks- los de Múnich dedicarán sus series pares para los coupés que tan bien hacen. Y del Serie 3 nace la nueva Serie 4.

 

La BMW Design Night de Múnich sirvió para presentar al mundo la última criatura de Karim Habib: el Serie 4 Coupé Concept. Sus focos intrigan, sus arcos LED recuerdan a la mirada de un depredador listo para saltar sobre su presa. Es un BMW «cabreado» -nada que ver con los rasgos medio achinados de los productos de Chris Bangle-. Son los nuevos Icon Lights que llevarán los bávaros a los lados de su típica calandra partida en los dos «riñones».

 

Toda la carrocería tiene un porqué que no sólo es aerodinámico. Han buscado «superficies emocionales» que recuerden músculos en tensión. El mejor ejemplo es sus afilados hombros, las branquias tras los pasos de rueda delanteros -ellos las llaman «airbreathers»-, una batalla alargada con voladizos cortos, una hechura ensanchada frente a la Serie 3 o una trasera esculpida con sendos focos full LED o unas salidas de escape cuádruples rematadas con un difusor que a diferencia de otros modelos, sí tiene un uso real aerodinámico.

 

Los motores que latirán bajo el capó de esta maravilla serán dos gasolina de 245 y 306 caballos y un diésel (en fin) de 184. Más adelante nos prometen un V6 diésel de nuevo cuño que no sonará como un diésel -seguro que tampoco como un gasolina- y el esperado M4 que debería superar holgadamente los 450 caballos y que, explica, contará con una mecánica revolucionaria. La bestia ha renacido, y vuelve para quedarse.

Los mejores coupés, no todo es la forma

Son motivo de deseo. Símbolo de libertad, de deportividad, de estilo y de potencia. Los únicos automóviles donde la forma está por encima de la función. Sólo tres puertas. Un gran motor de gasolina -al menos por su rendimiento- y unas grandes llantas para apisonar la carretera. Aquí, en Europa, los problemas de escasez de petróleo nos han llevado a ingeniárnoslas construyendo motores «deportivos» diésel y realizando versiones deportivas de los modelos compactos para calmar nuestra sed de mitos. De ahí, los Focus ST, Mégane Coupé o Astra GTC. Incluso los Volkswagen Scirocco y compañía se disfrazan de estas míticas monturas para sacarnos una sonrisa y hacernos olvidar la época en la que los M3 y compañía tenían el futuro asegurado. Aquí tenéis los mejores coupés del mundo. Sólo nos queda una carretera al anochecer.

 

 

  • BMW M3: en el Viejo Continente el M3 es el coupé. Sus siglas evocan manejabilidad, tradición, potencia, carisma, deportividad y casi todo lo que puede evocar un coche alemán al que el paso del tiempo le ha añadido temperamento, alma y un diseño más estilizado que nunca. Su V8 a 90 grados de 4 litros nos regalan una bomba de 420 caballos y 400 Nm de par a las ruedas traseras lo que, unido a un reparto de pesos casi perfecto, sólo 1.600 kilos de tara y a una dirección afilada se traduce en un sprint de 0 a 100 en sólo 4,9 segundos. La mala noticia son los más de 80.000 euros que nos separan de la gloria. Una pena, en su nacimiento fue, aunque parezca increíble, un modelo asequible para la clase media.
  • Mercedes SL: la marca de Stuttgart siempre se ha caracterizado por precios tan astronómicos como por modelos con motores prodigiosos. El último de su clase es el coupé SL. Para poder compararlo con el M3 tenemos que escoger la versión SL 500, un monstruo de capó interminable bajo el que se esconde un V8 de 4,7 litros y 435 caballos y 700 Nm de par. El trabajado tren de rodaje AMG demuestra toda su valía en carreteras viradas donde los ingenieros demuestran que un Mercedes no tiene por qué ser aburrido. En cualquier caso, los más de 110.000€ de este modelo hacen que sea sólo un equipo disponible para millonarios y sibaritas (muy adinerados).
  • Audi A5: después de ver con desesperación durante años el enorme éxito de los bávaros en el sector de los deportivos, los de Ingolstadt le propusieron a Walter Da Silva que soltara toda su imaginación en un modelo que lleva varios años acaparando miradas por sus proporciones perfectas, por su capó interminable y porque, por fin, alguien sigue los cánones de los grandes cupés americanos sin concesiones. Les pasaremos por alto las versiones diésel llamadas a ganar adeptos en Europa y la aberración Sportback. No tanto que los del Grupo Volkswagen hayan apostado todo a la tracción total Quattro… o ¡a la delantera! El RS5, la joya de la corona disfruta de un cambio de doble embrague unido a la tracción total y que controla la potencia del V8 de 4,2 litros y 450 caballos. La duda que nos surge es si un modelo que no ha estrenado ninguna plataforma y que casi nunca podrá hacer un derrape se merece los 90.000€ de la factura (sin ningún extra). Un bonito ejercicio de diseño.
  • Chevrolet Camaro: a pesar de que a Europa nos ha llegado la versión intermedia -es cierto que no se comercializa el V6, pero tampoco los SS y los ZL1- este enorme modelo heredero de la edad dorada de los Muscle Cars (4,9 metros de largo y más de 1,9 de ancho dan fe de su origen exótico y su presencia impresionante) tiene bajo su capó un V8 de 6,2 litros y 432 caballos atmosférico que nos regala 570 Nm de par que siempre va al eje trasero. Puede que no sea tan sofisticado como los anteriores (su precio de 44.000 euros lo justifica más que de sobra) pero sus acabados son mucho más que respetables y corre como un diablo -no sólo en recta-. Es cierto que su consumo es tan estratosférico como su motor y en ciudad anuncia unos respetables 21 litros de media. Sólo lo salva que viene completamente equipado de serie y, sobre todo, que con los 45.000 euros de diferencia con el anterior, tenemos para mucho combustible. Rompe cuellos a su paso.
  • Ford Mustang: cuando la multinacional de Michigan anunció hace unas semanas en un evento en Amsterdam que el Mustang, el Muscle Car americano por excelencia cruzaría el Atlántico para seguir su antigua guerra con el Camaro, todos los presentes aplaudieron. Su silueta es tan mítica como la de un Mini o un escarabajo. Es historia del motor y, lo mejor, su precio no distará mucho del de General Motors. Esperemos que sus acabados sí mejores para el viejo mundo. Es casi seguro que los de Dearborn desembarcarán con el GT con un V8 de 5 litros y 420 caballos. Un modelo con consumos más reducidos que los de el Camaro y con un rendimiento tan bueno como el del M3 gracias a una suspensión puesta a punto por el departamento de rallies de la empresa. Toda un alternativa a los Golf R y compañía que ofrecen mucho menos por un precio muy parecido.
  • Hyundai Genesis Coupé: la carta de presentación del gigante coreano en Europa fue el Hyundai Coupé, conocido en el resto del mundo como Tiburón pero que tuvo que cambiar su nombre aquí por «culpa» del mítico Tiburón de Citroën, el DS. Ahora, cuando los asiáticos han conseguido aumentar el prestigio de su marca en Europa y teniendo en cuenta el precio del diésel, es la hora de que llegue el Genesis Coupé a nuestras carreteras. Con un motor V6 de 3,8 litros y 350 caballos, este enorme modelo de tres cuerpos anuncia unos consumos medios de poco más de 10 litros gracias a una nueva tecnología de inyección variable gracias a unos nuevos inyectores piezoeléctricos, un coeficiente aerodinámico de 0,27 y, sobre todo, a una construcción ligera que reduce la tara de este titán. Equipado con un arsenal tecnológico a la altura de Lexus -aunque no sus acabados-, este exótico deportivo seguro que hará las delicias de los fans de los modelos asiáticos. Por cierto,  no debería superar los 45.000€.
  • Nissan 370Z: es cierto que hay un modelo superior en el extraño catálogo del fabricante japonés, el GT-R, récord en Nürburgring -muy a pesar de Porsche- pero también que sus 100.000€ de tarifa lo alejan del común de los mortales. El 370Z es un modelo pequeño -con un cockpit algo claustrofóbico- que nos regala un explosivo motor V6 de 3,7 litros y 330 caballos con un par máximo de 363 Nm que gracias a un mejorado sistema de inyección multipunto catapulta a 100 km/h en poco más de 5 segundos. Una maravilla que gracias a su propulsión trasera y a su corta distancia entre ejes parece flotar sobre la carretera. El coeficiente de 0,28 deja el consumo en 10 litros. Genial si tenemos en cuenta que podemos conseguir uno por «sólo» 45.000€.
  • Toyota GT86: el hermano gemelo del Subaru BRZ es un maravilloso homenaje el 2000GT de la casa con un motor boxer de 2 litros y 200 caballos por sólo 30.000€ que gracias a su facilidad para ir de lado hará las delicias de los amantes de los coupés. No tiene tanto espacio como un compacto. No tiene tanto caché como un muscle car americano o un refinado coupé alemán, pero sin duda, es mucho más «democrático» que estos y, seguro hará las delicias de quien se atreva a llevar un coche exótico por encima de un Focus ST o un Astra OPC. Su equipamiento y sus acabados sorprenden tanto o más que su genial manejabilidad. En resumen, una maravilla.
Esperemos que pronto llegue el nuevo NSX para mejorar aún más la colección de modelos con licencia para hacernos soñar.

 

Toyota y BMW, alianza verde

Son dos de las marcas más valoradas por los consumidores y los inversores de todo el mundo. Ambas han apostado desde hace tiempo por reducir los consumos y hacer coches más eficientes y respetuosos con el medio ambiente. Toyota tiene una de las gamas más completas de híbridos (hasta cinco modelos después del verano) y BMW ha conseguido consumos casi milagrosos con su programa EfficientDynamics así como resultados magníficos en sus modelos de célula de combustible.

 

Ahora, el segundo fabricante mundial y el constructor bávaro han firmado un acuerdo para compartir tecnología para vehículos híbridos, de célula de combustible y para la construcción de coches más ligeros (aleaciones para los motores, chasis, etc…).

 

El principal fin del acuerdo es que ambas compañías aumenten su experiencia en la construcción de modelos eficientes así como la reducción de costes en el desarrollo de nuevos modelos. Las agencias de comunicación (ambas empresas han declinado hacer comentarios) subrayan que será la primera vez que el primer fabricante nipón -que lanzará en 2015 su primer modelo con célula de combustible- decida compartir información relacionada con sus híbridos.

 

A cambio de recibir información sobre la «joya de la corona» de los japoneses, BMW compartirá con ellos su experiencia sobre el empleo de aleaciones y materiales ligeros y resistentes como la fibra de carbono y diversas aleaciones de acero y aluminio.

 

En cuanto a las mecánicas -otro de los puntos fuertes del acuerdo- los muniqueses proveerán a Toyora de motores diésel de 1,6 y 2 litros para los modelos que éstos comercialicen en Europa a partir de 2014.

 

Con este nuevo acuerdo aumentan las alianzas de los nipones con otros fabricantes: en Japón comparte investigaciones -que no información previa- con Mazda y en Estados Unidos hace lo propio con Ford. En cualquier caso, la colaboración con los alemanes es el resultado obvio después de la buena experiencia que tuvieron en su colaboración en el desarrollo de baterías de iones de litio más eficientes y con una menor degradación.

 

Por su parte, BMW ya creó en 2011 una joint venture llamada BMW Peugeot Citroën Electrification para el desarrollo de vehículos híbridos y eléctricos. Sin embargo, el acuerdo al que llegaron los galos del grupo PSA con General Motors a principios de año hace pensar que los alemanes querrán hacerse con el control completo de la empresa para volcar todos sus esfuerzos con los nipones.

 

En cualquier caso, parece que es un movimiento clave dentro de los fabricantes premium puesto que, a diferencia de Audi (parte del Grupo VAG) o de Mercedes, los alemanes no tenían anunciado el lanzamiento de ningún híbrido en un plazo corto de tiempo (no así con los eléctricos «i»).

Automoción, rodando al futuro

Aprovechando las sinergias con las grandes tecnológicas, la industria de la automoción está evolucionando como pocas: no sólo en lo referente a consumos o nuevas fuentes de energía sino también en el modo en el que los automóviles se relacionan con sus conductores. Aquí tenéis algunos de los proyectos más interesantes en los que trabajan las marcas.

  • Medio ambiente: según los cálculos llevados a cabo por varias universidades, si los 22 millones de vehículos del Estado funcionan a la vez, emiten 50.000 toneladas de CO2 por cada litro gastado. El impacto negativo de los coches en el medio empieza a hacerse insostenible. Por eso hay proyectos como el Mithos para desarrollar vehículos de altas prestaciones y autonomía que se moverían por autopistas electromagnéticas a varios cientos de kilómetros horas. Mucho más cercano en el tiempo, Toyota presenta su FCV-R. Propulsado por hidrógeno, tiene una autonomía de 700 kilómetros y sólo emite a la atmósfera vapor de agua. Esperanzador.
  • Proyecto Sartre: financiado por la UE y en pruebas, el proyecto pretende aumentar la seguridad en las carreteras -y hacer más «útil» el tiempo que pasamos en ellos- mediante la creación de convoyes a los que se suman los vehículos con un mismo destino. La conducción automática hace que el piloto se olvide de acelerar, frenar o girar el volante. Inspirado en los trenes, sólo el camión que lidera el pelotón va conducido por un profesional. La vasca Robotiker-Tecnalia forma una de las partes más importantes del proyecto. Un orgullo.
  • Coches sin conductor: si no crees que el coche fantástico se pueda hacer realidad, te recomendamos un vídeo (sólo en inglés, eso sí) donde un «inofensivo» Toyota Prius que ha pasado por las manos de Google es capaz de tomar curvas y seguir un recorrido a una velocidad respetable completamente sólo. Lo de automóvil va a empezar a ser literalmente cierto.
  • Aparcamiento asistido: una vez dijo Jeremy Clarkson en su exitoso programa Top Gear que la única parte endeble de los nuevos coches era la parte blanda de carne que va detrás del volante. En esa línea los fabricantes han comenzado a desarrollar modelos que son capaces de decidir qué hueco es mejor y qué maniobras son las más adecuadas gracias a un conjunto de cámaras periféricas ubicadas en puntos estratégicos de la carrocería. Audi y BMW van más allá y están trabajando en sistemas que permitirían aparcar el coche (solo) sin necesidad de que haya alguien dentro. Un paso más en la optimización del espacio.
  • Iluminación más segura: en línea con las LED de Opel que tratábamos hace pocos días, las empresas trabajan en faros que aumenten el campo de visión de la carretera. De hecho, algunos sistemas en pruebas son capaces de configurar la iluminación y otros elementos del coches de modo  predictivo según la información que han recalado de los sistemas de navegación -no sólo GPS- que incorporan.
  • Aplica tu coche: los ingenieros de BMW son conscientes de la importancia que los smartphones y tabletas tienen en nuestro día a día. Precisamente por eso trabajan en softwares que no sólo los vinculan con el ordenador de a bordo del vehículo sino que también permiten trabajar con ellas. Son capaces de leer una cita en nuestro iPhone y emitir un tweet o un mensaje en facebook para avisar a la otra persona de a qué hora llegaremos a nuestro destino. La simbiosis es tal que incluso trabajan en antivirus para evitar problemas en las centralitas de gestión de datos de los modelos.
Una nueva era amanece en el mundo del automóvil. BMW, de hecho, ya ha prometido modelos completamente autónomos a precios competitivos en menos de 10 años y los fabricantes japoneses hablan de motores que consumirán poco más de 1 litro en menos de 5. El milagro tecnológica se une a una industria tradicional.