Gowex, el misterio de su informe

Creada en 1999 bajo el nombre de Iber-X, la empresa española es una de las referencias en el mercado de las conexiones inalámbricas y una de las más punteras en la creación de ciudades WiFi. Todo un ejemplo de lo que el polo tecnológico estatal y europeo pueden hacer para plantar cara a una industria dominada por asiáticas y americanas. Precisamente por eso, el 29 de junio, celebraron su cumpleaños por todo lo alto. Lo merecían.

Sin embargo, en sólo 48 horas, las acciones de la empresa con sedes en San Francisco, Chicago y Nueva York, se han desplomado un 45% en lo que analistas, reguladores y miembros de la empresa han catalogado de un «descalabro inédito». Dos días para abandonar la barrera de los 20 euros por título y temer por bajar de los 10… algo que hicieron cuando su valle se ubicó en unas pérdidas del 60% del valor.

Pero, ¿cuál es el motivo para este bajón? Un informe de Gotham City Research LLC. Su estudio, que han bautizado como «La charada Pescanova» deja en entredicho a la tecnológica: más del 90% de su facturación no existe (no superan los 10 millones de euros frente a los 183 millones que declararon para 2013); superan por poco los 5.000 hotspots (puntos de acceso a internet) frente a los 100.000 que dicen tener y subrayan que ellos mismos son «su mejor cliente» ya que el 90% de su facturación llega de fuentes desconocidas.

Gotham concluye que las acciones de Gowex tienen el mismo destino que las de Pescanova, dejar de cotizar ya que el valor real de sus títulos es de «0,00 euros». ¿Cuál ha sido la reacción de la tecnológica? Anunciar acciones legales, desmentir rotundamente estos datos y negar categóricamente haber mantenido contacto con Gotham Research en el pasado.

Pero, lo que más nos importa de esta historia (entendemos que a sus inversores no) es, ¿quién es Gotham Research? Aunque aquí no eran excesivamente conocidos, en el Reino Unido ya tuvieron una acción similar cuando emitieron un informe sobre la consultora tecnológica Quindell que, en su web demostró la falsedad de los datos de Gotham y emprendió en abril acciones legales contra la empresa.

Como explica Financial Times, esta misteriosa empresa suele repetir el mismo patrón. Publica datos que hunden empresas que dicen no haberse reunido con ella a pesar de lo que reza el informe. Ebix, Blucora y Tile Shop han sido otras de sus víctimas que no llegaron a levantarse del varapalo del estudio. La estrategia es clara: hundir el valor bursátil de una empresa relativamente pequeña aunque puntera y hacer que algunas personas (guiadas por la superstición que mueve las Bolsas) se enriquezcan con ello.

Con este tipo de movimientos los llamados «inversores a corto» consiguen cerrar sus posiciones. Comprar muy barato y aprovechar la recuperación de la empresa para lucrarse sin dejar ningún tipo de beneficio para la compañía. La duda recae ahora sobre la CNMV que de modo oficioso ha dejado claro que podría emprender acciones contra Gotham City Research si intuye que ha habido abuso de posición para sacar beneficio o provocarlo en terceros a partir de informaciones falsas y difamaciones. Seguro que este tema seguirá dando mucho que hablar.

Alibaba, a la conquista de Wall Street

Es una tienda online tan grande como Amazon, un portal tan concurrido como eBay, un sistema de pagos con casi tanta difusión como PayPal, una plataforma social que aspira a codearse con Twitter y tiene sus ojos en Facebook y un generador de tráfico de la talla de Netflix (en China casi tanto como Baidu). Una puntocom oriental a la que el gigante rojo se le queda pequeño y que ya ha presentado la documentación necesaria para que el regulador bursátil estadounidense le permita cotizar en Wall Street.

Tener el 80% del comercio electrónico chino, un número de transacciones tan alto como Amazon (aunque es más eficiente ya que no necesita estructura física para mover la mercancía), la empresa de apenas 15 años es uno de los objetos de deseo de Silicon Valley que, a su vez, la ve como una amenaza. 800 millones de productos forman su catálogo y sus expectativas de crecimiento recuerdan al Google de hace 10 años.

Curiosamente, a diferencia de otras grandes empresas tecnológicas, Alibaba no busca una gran recaudación en su entrada al parqué. Frente a los 16.000 millones que ansiaba Zuckerberg para Facebook, Jack Ma se conforma con 1.000. Puede parecer mucho, pero es una minucia en el lenguaje de Wall Street. Su objetivo es otro: ganar visibilidad. Ser conocida en la tierra prometida de las tecnológicas y comenzar, poco a poco, a apuntalar su nuevo mercado: Estados Unidos.

Hay varios bancos de inversión que están trabajando en su «colocación» algo que, parecen, no será complicado: en los últimos nueve meses superó los 2.800 millones de dólares de beneficio. Todo esto tiene un gran beneficiario en las antípodas neoyorquinas: Yahoo! sigue controlando el 22% de Alibaba y si se rondan los 20.000 millones que se rumorea, recibirá una buena inyección de capital que, una vez más, reforzará a Marissa Mayer al frente de la resucitada empresa.

Ma, que acumula una fortuna de 12.000 millones, ha aprendido la lección. En 2007 se precipitó en su cotización en Hong Kong y el batacazo fue tremendo. Ahora con un valor estimado de 170.000 millones, 25.000 empleados y más de 700 millones de clientes el resultado será bien diferente.

Google, lanzada al estrellato

 

 

Si el año pasado la empresa tecnológica favorita de Wall Street era Apple (que llegó a tener la mayor capitalización bursátil de una cotizada en la historia) este año le toca el turno a Google. Sus continuos récords de beneficios (casi 3.000 millones de dólares el último trimestre frente a los 2.200 millones de un año antes), de facturación (casi 12.000 millones, un 5,4% más) así como la buena marcha de Android hacen que los accionistas no vean todavía el techo del valor de las acciones de la empresa.

 

Cuando parecía que el rendimiento de los de Mountain View se ralentizaría, éste se ha disparado lo que ha hecho que, por primera vez en su corta historia, sus acciones hayan roto la barrera de los 900 dólares. De hecho, su pico se ha situado en los 960 dólares, casi el doble de lo que vale uno de Apple. Esto supone una revalorización del 25% en 2013 y un valor que supera los 300.000 millones.

 

Frente al pequeño traspiés sufrido por Yahoo!, la única empresa de internet que tiene en mente desbancarla, su facturación por publicidad ha crecido exponencialmente: los clicks han caído un 8% pero el valor de cada uno ha crecido un 26%. Todo ello unido al universo móvil que han creado -cada día se activan 1,5 millones de androides y el 40% del tráfico en YouTube se genera desde smartphones y tabletas (hace dos años era sólo el 6%) convierten a Google en la mayor herramienta de información y publicidad en internet.

 

 

Motorola, su único freno

 

Sólo hay una mancha en este inmaculado expediente: Motorola. El otrora gigante de la movilidad perdió en los últimos tres meses 248 millones de dólares… seis veces más de lo que perdía antes de que Google la rescatara. Ni los recortes, ni el lanzamiento de nuevos productos apadrinados por Google están sirviendo para amortizar una compra de más de 12.000 millones de dólares.

 

Su valor estratégico tampoco se ha cumplido. Larry Page argumentó que no adquirían Motorola por su cuota de mercado (un 11,7% en Estados Unidos y prácticamente inexistente en el resto del mundo) sino por su gigantesca cartera de patentes. El problema es que todas las demandas presentadas contra Microsoft por su vulneración se han perdido, con el gasto añadido que esto supone.

 

El escenario es tan dantesco que, cada vez que Motorola vende un terminal -destaca su Moto X– pierde dinero. Producirlo Made in USA (su gancho comercial) hace que cueste 220 dólares, el doble que un iPhone 5S. Ni su capacidad de personalización hace que pierda cuota de mercado (ahora no llegan al 7,8%) y, además, ha desaparecido casi por completo en el resto del planeta.

 

 

Nexus 5, caros rumores

 

Otra de las noticias que nos trae Google es la aparición durante unas horas de Nexus 5 en su tienda Google Play en Estados Unidos. El terminal aparece con un precio de 349€ para la versión de 16 GB y de 399€ para la de 32 GB que, aunque sigue estando muy por debajo de su equivalente de Apple es un precio considerablemente más alto de lo que se esperaba (parece que el low cost es sólo cosa de Samsung y los chinos).

 

Su gancho comercial era «Captura lo cotidiano y lo épico de nuevas maneras» en clara referencia a que su punto fuerte, más allá de una nueva edición de Android (que sigue sin fecha de lanzamiento por problemas desconocidos) será una cámara mejorada y unas cuantas opciones de edición hasta ahora inexistentes en Android. Seguiremos a la espera de nuevas noticias sobre un terminal que está pensado para dar el espaldarazo a Google como fabricante de hardware.

Twitter, del nido al parqué

Por fin ha pasado la tormenta de Facebook en el parqué neoyorquino y por fin Twitter, la segunda gran red social, se anima a poner parte de su capital en Wall Street. Después de la polémica que generó la empresa de Mark Zuckerberg y la buena estrategia seguida por LinkedIn, el perfil de la red social hacía público que la empresa había comunicado al regulador bursátil estadounidense su intención de dar el salto al parqué.

 

Si se cumplen todos los plazos, el pájaro azul se convertiría en una compañía cotizada a principios de 2014 y, aunque no se sabe qué bancos dirigirán la venta, Morgan Stanley y Goldman Sachs -no podían ser otros- parecen tener todas las papeletas para encargarse de una operación que les dejará una buena cantidad de dinero y que les llevara a las portadas de todos los medios.

 

Tampoco hay datos, ni el mercado en el que cotizarán -se da por hecho que Nasdaq- ni la cantidad de acciones que se harán públicos ni el precio de referencia de los títulos. Todo es una incógnita, si bien, el anuncio ha copado las informaciones relacionadas con las tecnológicas durante los últimos días.

 

El anuncio, además, se ha realizado pocos días después de que compraran MobPub, empresa especializada en publicidad para equipos móviles y con Facebook cosechando sus mejores cotizaciones en el año y medio que lleva en Bolsa (parece que los inversores por fin se creen el discurso de Zuckerberg de que su proyecto puede seguir creciendo y, sobre todo, generando beneficios): de los 38 dólares del lanzamiento pasaron en pocas semanas a menos de 20 y ahora han superado la barrera de los 45 dólares por acción.

 

En Silicon Valley se da por hecho que el objetivo es doble: recibir liquidez para poder seguir expandiéndose y, sobre todo, la entrada de un inversor capaz de hacerse cargo de parte de su deuda y pueda redirigir el modelo de negocio de Twitter que, aunque tiene muchas posibilidades, no acaba de arrancar.

 

De momento Twitter ha optado por la confidencialidad y no se verá obligada a dar datos sobre sus resultados, ingresos o la rentabilidad de sus operaciones hasta que su cotización sea inminente. Hasta entonces, el pájaro azul seguirá ganando terreno en el microblogging y, sobre todo, frente a Facebook.

Facebook, por fin en cifras

Mark Zuckerberg y Facebook tienen una espinita clavada con Wall Street. En pocos días se cumplirá el primer aniversario de su llegada al parqué neoyorquino. A los rumores le siguió la expectación y a la expectación, el fiasco. En las 50 semanas que han pasado desde el batacazo la empresa sólo ha conseguido remontar hasta un 75% de su valor inicial pre cotización y, aunque los inversores muestran más confianza que con otros proyectos puntocom, mucho siguen esperando que los californianos aprendan a monetizar su enorme potencial -en forma de usuarios-.

 

Toda esta presión hizo que Zuckerberg se viera en la absoluta necesidad de buscar nuevas formas de atraer a los usuarios y, sobre todo a los anunciantes: mejorar la movilidad, añadir aplicaciones de todo tipo y, sobre todo, demostrar que estar en Facebook es tan rentable como estar en Google. De momento, en el primer trimestre de 2013 su beneficio ha crecido un 7% (hasta casi 220 millones de dólares) y su facturación se ha disparado un 38% (por encima de los 1.460 millones de dólares).

 

La expectación de la presentación de resultados era máxima. Facebook hace tiempo que rompió la barrera de los 1.000 millones de usuarios, pero también es cierto que todo indica a que su crecimiento empieza a estancarse. Esto supone redoblar esfuerzo en las fuentes que generan efectivo para la empresa: ya no basta con crecer, ahora, además, hay que saber rentabilizar lo que se tiene (y se tiene mucho). Y precisamente aquí juega un papel fundamental la movilidad. En la guerra por el mercado de anunciantes que mantienen Facebook y Google (Bing, Yahoo! y Twitter hace tiempo que están en otra liga) la transición del ordenador al smartphone y la tableta será, sin duda, una batalla determinante.

 

Por ahora los de Zuckerberg van en el buen camino. Si en el último periodo de 2012 los ingresos móviles supusieron un 23% del total, en este comienzo de año generaron el 30%. No obstante, todavía queda campo de mejora: hasta 751 millones de sus «clientes» acceden a su página desde los equipos móviles. Un aumento de los accesos del 54% por tan sólo uno de los ingresos del 30%. Deben equilibrarlo. La buena nueva es que hace un año, cuando salieron al parqué, los «ingresos móviles» eran nulos.

 

Mientras, sus títulos -que marcaron un pico de 45$ poco antes de caer hasta los 17,5$ desde los 38$ de partida- se mueven entre los 25 y 30 dólares. Indiferentes a los buenos resultados y a los malos rumores. Un ejemplo de estabilidad… o de falta de confianza en que el proyecto valga más.

 

Aún así, los inversores parecen aplaudir la política de inversiones de Facebook para consolidar sus servicios, su estructura y su negocio. Están tomando como ejemplo a Amazon y eso es siempre buena señal -por eso muchos dan por hecho la inminente llegada de dispositivos Facebook a modo de los Kindle de Jeff Bezos-. El retorno de General Motors a la plataforma de anunciantes de la red social y el anuncio constante de nuevas herramientas para que las empresas lleguen a los usuarios ha hecho que cada vez más firmas vean Facebook como una forma de escapar del dominio absoluto de Google en el mercado publicitario en internet.

 

Ahora toca el turno de que convenzan a los usuarios de que Facebook Home no es una amenaza para su privacidad y de que la publicidad en servicios como Instagram -y su gestión de los contenidos- es una buena forma de tener un gran servicio gratuito ad eternum. Tienen un gran trabajo, aunque ya han hecho cosas más difíciles.