Gadgets, ¿demasiada tecnología en nuestras vidas?

Normalmente suelo utilizar este pequeño rincón del ciberespacio para expresar lo que encuentro en el mundo real sobre la tecnología: avances, novedades, investigaciones y cualquier otro tipo de noticia que me demuestra de lo que es capaz el ser humano, su inventiva y su capacidad de imaginar.

Sin embargo, otras veces llegan hasta aquí noticias que nos demuestran que la definición de tecnología de la que hablábamos ayer no siempre se cumple y en vez de ser un conjunto de conocimientos para satisfacer las necesidades y deseos de las personas, la tecnología parece haberse convertido en una droga para las personas (que somos tan propensas a caer en modas) y, sobre todo, para las grandes empresas que han visto en esta tendencia un modo para tener ingresos impensables hace sólo una década.

Hasta las páginas de [Enlace roto.] llegaron las semana dos noticias para la reflexión, aquí las tenéis.

El consumo de telefonía móvil, descontrolado


Parece que no fue hace mucho cuando se hizo la primera llamada desde un teléfono «móvil». Corría 1983 -107 años después de la primera comunicación telefónica convencional- cuando alguien utilizó el DynaTAC de 800 gramos de Motorola para llamar a un rival. Respecto a los actuales teléfonos ni siquiera conserva el nombre -ahora son smartphones, no móviles-. Un capricho para ejecutivos reservado a grandes nóminas que no parecía cercano en su implantación.

No obstante, la liberalización del mercado hizo que poco a poco fueran entrando en nuestra vida y en nuestros bolsillos. Y como todo mercado que da beneficios -muchos- empezó la guerra tecnológica. Había que ofrecer más que la competencia… y rápido. Nacían las PDAs, las BlackBerrys, los teléfonos inteligentes, internet móvil, televisión móvil, escuchar música, los politonos, las aplicaciones, etc.

Cambió nuestro modo de localizarnos, de comunicarnos… y ahora sabemos que también nuestras costumbres. Incluso en una zona con tan poca tradición tecnológica como el Estado. Un estudio publicado recientemente demuestra que nada más levantarnos enviamos mensajes, navegamos y consultamos las redes sociales… y también justo antes de dormir. Ni la cama se libra del móvil.

«Mobile Life», nombre del estudio llevado a cabo por TNS, se ha realizado con los datos de 34.000 encuestas llevadas a cabo en 42 países. En el caso del Estado las conclusiones son, al menos, llamativas: el teléfono móvil duerme en la mesilla de noche encendido. El 13% lo utilizan para conectarse a la red según se despiertan. El 8% consulta desde la cama su correo electrónico y el 7% manda mensajes.

Es precisamente al empezar el día cuando más cambian las costumbres. El 27% lo encienden nada más despertarse -lo primero que hacen- y el 19% escuchan música con él según abren los ojos. De hecho, el 17% de los sms que enviamos lo hacemos como primera actividad diaria.

La siguiente franja horaria con un uso masivo de este dispositivo tiene lugar en los desplazamientos. El estudio de TNS explica que buena parte de nuestros convecinos trabaja a «cierta distancia» de su casa. Es precisamente en este momento cuando el uso de todas las aplicaciones de nuestros compañeros inteligentes se dispara. El 43% utiliza aplicaciones tipo GPS en sus desplazamientos hasta el trabajo. El 42% escucha música en el móvil, el 36% consulta noticias en la red, el 26% su correo electrónico y el 24% envía mensajes. Eso suma un 171%… es decir, la mayoría hace dos o tres cosas a la vez. Ventajas de los dispositivos multitarea.

La hora de comer, sin embargo, no es un momento para desconectar del teléfono. El 16% de los encuestados aprovecha para actualizar sus correos y redes sociales. El 12%, sin embargo, juega con su móvil -¿qué ha sido de comer con los compañeros de trabajo o de la sobremesa?-.

Justo en la sobremesa es cuando se da otro pico de uso del correo electrónico y los sms -18% y 17% respectivamente-, aunque su pico será la tarde y la vuelta a casa -con un 25% y un 24% para cada uno-. Las redes sociales son utilizadas en ese momento por un 21% de los usuarios.

Y sólo cuando llegamos a casa para descansar -y cenar- es cuando desconectamos un poco del teléfono y sólo un 28% manda correos, sms o entra en las redes sociales. Pero es sólo una tregua. Recordad lo que hemos dicho que ocurre desde la cama… Como muy bien dicen en Deia: «[Enlace roto.]«. Una pena.

Suicidios en China


La segunda parte de este post -espero no sea demasiado apocalíptico- se refiere a otra noticia bastante pesimista. Pero esta tiene como objeto los grandes ganadores en la carrera tecnológica: las empresas del sector.

Un trabajador del gigante tecnológico Foxconn -Taiwán-, empresa encargada de fabricar el iPhone y el iPad, se suicidó el pasado 26 de mayo en la ciudad china de Chengdu. Por si no fuera suficientemente grave, se sabe que este es el segundo caso conocido este año… después de que se dieran otros 14 casos similares y 3 intentos fallidos en 2010.

El joven, de tan sólo 20 años, saltó por la ventana desde su piso. En enero, una trabajadora de 25 años que llevaba 6 en la empresa, también saltó al vacío tras recibir un correo electrónico en el que se le pedía que dimitiera.

Lo más grave -si se puede empeorar 16 muertes en dos años- es que un estudio elaborado por 20 universidades de Hong Kong, Taiwán y China, Foxconn es «un campo de trabajo que violas las leyes laborales chinas y abusa de sus trabajadores física y mentalmente». La multinacional se defiende alegando su buen trato a la plantilla y su aumento del 70% en el suelo de los trabajadores.

Para reducir costes Foxconn trasladó gran parte de su producción al centro y oeste del país a fábricas como la de Chengdu. En una de las nuevas instalaciones se produjo recientemente una explosión donde fallecieron 3 personas y resultaron heridas otras 15.

Foxconn produce componentes para multinacionales como Sony, Hewlett Packard, Nintendo o Apple. ¿Les merece la pena aumentar sus beneficios contratando compañías que tratan así a sus empleados? ¿Nos merece la pena seguir comprando productos a multinacionales que miran a otro lado mientras esto ocurre? No. Sin duda, no. Otra vez, una pena.

Google, en el ojo del huracán

Google mira a China…


Por todos es sabido que la relación entre el gigante californiano y el asiático no son precisamente idílicas. Después de muchos choques por las peticiones de censura del gobierno oriental al buscador y de que este acabara -tarde- por negarse, desde Google afirman que su empresa ha sido objeto de ataques varias veces por piratas informáticos chinos.

De este modo, su programa Android ha sido el último objetivo de los ataques. Al parecer 58 aplicaciones descargadas por 260.000 terminales que contenían material «malicioso» estaban alojadas en Android Market y provocó que Google tuviera que utilizar la Android Market Security Tool para bloquear dichas aplicaciones y limpiar los móviles y tabletas infectadas.

Symantec, empresa californiana especializada en el desarrollo de programas informáticos -sobre todo de seguridad-, ha encontrado una aplicación de origen chino que mimetiza las herramientas de seguridad de Android y propone su descarga para limpiar el terminal. No obstante, se trata de un troyano que alberga un virus que da instrucciones para el envío de SMS.

A pesar de que Google ha insistido en que han de descargarse sólo aplicaciones destinadas para este fin, Kaspersky -compañía rusa desarrolladora del famoso antivirus- opina, sin embargo, que el sistema de seguridad diseñado por Google para Android no está al nivel de los minimos que se debe exigir para un programa de estas características.

… mientras mejora su Chrome


En el otro lado de la balanza se encuentra Google Chrome, uno de los productos que más éxito le está reportando a la empresa. En su blog oficial se ha anunciado que la nueva versión de Chrome contará con un botón en su lista de «resultados de búsquedas» que permitirá al usuario bloquear a su gusto ciertos contenidos para futuras búsquedas -como por ejemplo la pornografía o las imágenes que puedan herir su sensibilidad-.

Cuando se clique el botón el usuario recibirá un mensaje en el que le preguntan si realmente quiere confirmar o recharzar dicho bloqueo. La próxima vez que entre en la red esos resultados no deseados, directamente, no a aparecerán. Asimismo, en la parte superior e inferior de la página aparecerá el número de elementos bloqueados por el sistema.

Esta opción, que ya funciona con las últimas versiones de Microsoft Internet Explorer y Mozilla Firefox, será implementada rápidamente en la nueva versión de su navegador. Asimismo, la propia empresa ha confirmado que utilizará estos los listados de elementos bloqueados para mejorar los resultados del nuevo algoritmo que anunció hace pocos días.