Chrome y Android, Google refuerza sus programas

El negocio de Google -después de Apple la empresa tecnológica más valiosa del planeta y, sin rival, la más importante de la red- se asienta en varias patas. Su punto más fuerte es, sin duda, su buscador, al que ha reforzado con múltiples herramientas y aplicaciones. Sin embargo, el sistema operativo Android, el navegador Chrome y todos los dispositivos que se han creado a partir de estos exitosos programas han conseguido que los de Mountain View sean líderes en otros mercados -como el de telefonía móvil- o, al menos, les quiten un buen trozo de «pastel» a sus rivales. Es por ello que mejorarlos y ampliarlos es una de las prioridades del gigante californiano.

Chrome, acelerador de descargas


Frente al asentado Explorer, al «rebelde» Firefox y al elitista Safari, Google presentó hace unos años su Chrome. Un buscador que prometía seguridad para los usuarios y, sobre todo, más velocidad de descarga de páginas. Ahora, su nueva versión promete a los internautas acelerar la velocidad de descarga de las páginas consultadas desde el buscador.

Mediante la herramienta Instant Pages el navegador de Google utiliza un novedoso sistema de precarga de contenidos. Esto es, cuando se cargan los resultados el navegador carga -sin mostrárselos en un primer momento- las páginas webs que aparecen más arriba en la lista de modo que cuando el usuario clica en un enlace el navegador ya la tiene disponible.

En el enlace que tenéis más arriba la empresa hace una demostración en la que se comparan dos descargas con el método tradicional y el novedoso. El tiempo ahorrado va desde los 7,2 a los 3,8 segundos. Aunque no parezca un tiempo insalvable puede ahorrar millones de horas de trabajo en todo el mundo al cabo del año.

Como las páginas son visitadas por Google Chrome sin que el usuario entre en ellas, se ha temido que el número de visitas de algunas webs se dispare, lo que alteraría los resultados de búsquedas reales. Para solventar esto, Google propone el empleo del botón «+1» que hará que los gustos de cada usuario prevalezcan sobre el logaritmo de búsqueda.

En cualquier caso, esta herramienta podrá ser desactivada desde el menú de herramientas del navegador. Las demás mejoras del programa residen en una mejor administración de las pestañas de búsqueda y la barra de direcciones así como una previsualización optimizada de los archivos pdf.

Gmail se atreve con las llamadas de teléfono


La cuenta de correo de Google ha implementado también una importante mejora. Hace unas semanas se hizo pública mediante una escueta nota en su blog, no obstante, los usuarios de Gmail habrán denotado la aparición de un pequeño icono de un teléfono junto al enlace de mensajería instantánea GTalk.

De este modo, el buscador imita a Skype -ahora en propiedad de Microsoft-, Jajah o Tango y permite realizar llamadas de voz desde la red. Nacido como un experimento sólo al alcance de algunos usuarios en Estados Unidos y Canadá, sus buenas sensaciones y resultados han permitido que su red se extienda a 150 países en todo el mundo. Sus precios -15 céntimos el minuto a cualquier móvil y 2 céntimos el minuto a cualquier fijo- harán que sea un servicio muy a tener en cuenta para los internautas.

Sin embargo, las tarificaciones varían entre países: en la India las llamadas a móviles sólo cuestan 2 céntimos, en Francia 8 y en México 11. La buena noticia es que prescinde del establecimiento de llamada y que sólo cobra por el tiempo que dura la llamada -tarifica por segundos-.

Su calidad -audio- está fuera de toda duda y es la misma que en un terminal tradicional. Para poder utilizarlo sólo es necesario abrir una cuenta Google CheckOut.

La llegada del Samsung Galaxy Tab 10.1 reforzará Android… si dejan que se comercialice


Toda la gama Samsung tiene un competidor equivalente Apple. Mejor dicho, toda la gama Apple ha tenido, a posteriori, un rival Samsung de su gama Galaxy con el que pelearse. Los resultados, de momento, han sido satisfactorios para los de Cupertino. El iPhone es el smartphone por excelencia -aunque el Galaxy S II es uno de los mejores del momento, es sólo la «respuesta» coreana a los de la manzana-, el iPod domina el mercado de dispositivos de música portátiles y el iPad, literalmente, no encuentra rival.

Unos dicen que es por moda. Otros porque son los creadores de los nichos. Otros porque son tecnológicamente. Yo me decanto porque su sistema operativo es, simplemente, el más sencillo e intuitivo y que su mercado de aplicaciones no tiene rival.

Hasta aquí opiniones -lo segundo- y datos objetivos -el primer párrafo-. Pero tanto Google como Samsung -importantes aliados- tienen una esperanza: si Android ha podido superar a iOS en el mercado móvil, la nueva tableta de 10,1 pulgadas (curiosamente la misma medida que el iPad, incluida la décima) debería poder hacerlo.

Si bien su hermana pequeña -de sólo siete pulgadas- se ha colocado como segunda del mercado, que el iPad tenga más del 90% de la cuota mundial no es un buen resultado para sus rivales. Al parecer, en palabras del propio Jobs, siete pulgadas son demasiado pocas para poder trabajar.

Cuando tenemos en la mano la tableta de Samsung todo nos es familiar: el grosor, el peso, la calidad de la pantalla, el acabado en aluminio y hasta la duración de la batería. Si no fuera por que los bordes están ligeramente más biselados todo el mundo pensaría que es un iPad2.

En su cerebro: Honeycomb, el entorno operativo de Google creado exclusivamente para tabletas. ¿Por fin un rival digno para el iPad2? Eso han anunciado antes rivales que a duras penas podrían competir ocn el iPad original.

El software es delicioso. Rápido. Aprovecha el hardware como ningún otro y es sencillo e intuitivo. Su ventaja sobre iOS -de momento hasta que funcione iCloud- es su independencia de los ordenadores. Su desventaja, sin duda, la falta de programas o aplicaciones con las que aprovechar todo lo que puede dar de si esta pareja software-hardware. Market Place está a años luz de la App Store y los más duchos echarán en falta un Garage Band o un iMovie.

Disponible en dos colores (blanco o negro como el iPad2), se puede adquirir en el Estado con Orange o Vodafone con tarifas que empiezan desde 199€ -con permanencia y un cuantioso contrato de internet móvil-.

La mala noticia -se ha hecho pública ayer mismo- es que Apple ha conseguido que un juez alemán dicte una [Enlace roto.]. ¿El motivo? Son demasiado parecidos entre sí. La otra mala noticia, es la segunda resolución en este sentido que se da en menos de diez días después de la batalla que ha perdido Samsung en Australia. Malos tiempos para la competencia. Buenos tiempos para Apple.

Acer y Google, tropiezos en sus lanzamientos

Si algo caracteriza el mercado de las telecomunicaciones es el optimismo con el que se lanzan los nuevos productos. A pesar de que muchas veces todos los dispositivos parecen cortados por un mismo patrón las compañías nos muestran sus bienes como elementos únicos que cambiarán el mundo -en vez de presentarlos como artilugios que harán la vida más fácil al consumidor-.

Algunas de estas multinacionales tienen más tino con sus productos y se convierten en éxitos inmediatos. Otras, sin embargo, utilizan el sistema de prueba y error. Google, por ejemplo, pertenece a un tercer grupo: sólo cosecha grandes éxitos o grandes fracasos.

Google Chrome Book, el órdago del buscador fracasa…


Casi todas las aplicaciones y programas de Google suelen ser motivo de jolgorio en Mountain View. Un ejército de adeptos avalan todos los aciertos de la multinacional californiana. Sin embargo, sus incursiones en el mundo del hardware no están obteniendo los resultados esperados. Desde el Google Nexus S -que ha encontrado en su primo de Samsung su gran rival- hasta el portátil basado en el Sistema Operativo de la marca, Chrome Book.

El dispositivo, desde el primer momento, se planteó como una apuesta por la nube. Internet es el feudo inexpugnable de los de Mountain View y uno de los puntos flacos de su competencia (Microsoft lleva cosechando fracasos desde hace 15 años y Apple no consigue «imponer» ni su Safari ni su MobileMe). En definitiva, una apuesta segura.

No obstante, desde el primer día de pruebas, los principales analistas estadounidenses recibieron con frialdad el artilugio. Las críticas se dividían entre las referidas al dispositivo y las que atañían al propio concepto de «trabajar en y desde la nube».

Desde Bloomberg son más apocalípticos: «no es habitual que un ordenador te haga añorar Windows». La idea de disponer de cualquier archivo en cualquier lugar -la nube- es atractiva. Pero lo es más la realidad, sentencian.

Otros blogs y analistas –ThisismynextComputerworld, por ejemplo- comentan la falta de usabilidad del pequeño portátil cuando no está conectado a la red -a pesar de poder trabajar con Google Docs- y ambos resalta su alto precio (desde 429$) comparado con la competencia (rondan los 300$).

Zdnet nos sirve en este caso de resumen a todas las demás -la red está plagada de comentarios-: es útil para trabajar en cuestiones básicas y ahorra el pago de licencias de sistemas operativos, antivirus, etc. Es rápido y el concepto es bueno. Sin embargo, su alto precio lo convierte sólo en objetivo de los «early-adopters«. Sólo Mashable se muestra «encantado» con un dispositivo que «cambiará el mundo» cuando la gente se acostumbre a trabajar en la nube.

Más cerca, en el Estado, Javier Martín hace una crítica poco halagüeña en El Ciberp@ís: «Chrome Book vive con respiración asistida». Si no se tiene una conexión 3G que nos una a la nube «no vale nada». Coincide con Sudai Pichai, vicepresidente de Google, en que es «rápido, seguro y fácil». En que tiene una excepcional batería que nos garantiza una larga autonomía. En que se actualiza sólo -lo que elimina «responsabilidades» al usuario-… pero no se fía nada de las operadoras de internet españolas. Caras y lentas. Para él, una tara determinante de una gran idea. Al final Chrome Book sólo sirve para suplir una carencia del iPad, tener un teclado físico… lo malo es que Apple ya lo oferta.

… mientras Acer se queda sus tabletas


Este está siendo un año convulso para Acer. La empresa taiwanesa ha visto dimitir a un CEO -Gianfranco Lanci dejó en marzo su puesto a J. T. Wang- a causa de su política comercial respecto las tabletas y ahora se ve obligada a revisar sus previsiones de ventas tanto de estos pequeños dispositivos como de miniportátiles.

El fabricante ha hecho público que espera vender unas 800.000 tabletas este trimestre y otras 800.000 el tercero de año, un 60% menos de la estimación inicial. Acusan la bajada de ventas a la propia reorganización de la empresa, al estancamiento del sector y a un ajuste de inventario. Por desgracia estas nuevas cifras se llevarán por delante 300 empleos.