El Corte Inglés y The Huffington Post, nuevo paso en el mercado

El Corte Inglés y The Huffington Post han dado un paso más en su estrategia de globalización. Cada una en una dirección opuesta pero no por ella menos útil. El grupo de distribución madrileño (primero en el mercado estatal y número 40 del mundo) ha actualizado si tienda online para dispositivos móviles. Por su parte, el periódico en línea y agregador de contenidos neoyorquino ha creado una versión en castellano de su exitoso formato.

El Corte Inglés, más fácil


Con la idea de facilitar las compras, la firma de Isidoro Álvarez ha lanzado una actualización de su aplicación para móviles. La nueva versión tiene como objetivo (lo consigue) facilitar la búsqueda y compra de productos. Para ello, se permite la creación de un perfil de usuario que nos exime de teclear los datos de cliente y de la tarjeta de compra cada vez que accedamos a la tienda en línea.

Disponible desde el primer día para media docena de productos -entre ellos, los más habituales de las online: videojuegos, electrónica, moda e informática-, se prevé que el cine, la música y los electrodomésticos también serán accesibles antes de que acabe el año.

Uno de los objetivos del nuevo programa era llegar a la compatibilidad con todas las plataformas móviles dominantes: la tienda en línea es compatible para los navegadores de iOS, Android y BlackBerry OS. Desde la empresa prometen que pronto entrarán también en Windows Phone.

El responsable del área de internet de la firma, Álvaro Fernández, explica el porqué de tanto esfuerzo con los dispositivos móviles: «durante un tiempo estuvimos midiendo cuánta gente accedía a nuestra tienda online desde PC, desde un tablet y desde el móvil y el crecimiento de este último nos ha sorprendido. Queríamos mejorar nuestro servicio».

Si tenemos en cuenta que el Estado es uno de los países con mayor penetración de smartphones en el mundo con un 35% del total de teléfonos móviles y que, según las operadoras, el 40% del tiempo que estamos conectados a la red lo hacemos desde nuestro teléfono, el paso era necesario. Más aún si tenemos en cuenta que, según un estudio de Nielsen, El Corte Inglés es la principal tienda electrónica de nuestro mercado con cinco millones de usuarios únicos al mes, muy por delante de Carrefour y Amazon.

El Corte Inglés dispone ya de siete aplicaciones para iOS -pronto migrarán a Android- entre las que se encuentran una referida al supermercado (que no sólo permite hacer la compra, sino que nos explica recetas con lo que hemos adquirido de las estanterías) y otra de moda que nos presta un maniquí para ponerle la ropa en la que estamos interesados.

Por último, en plena batalla digital, la firma de la calle Hermosilla ha lanzado en plena campaña navideña un libro electrónico. Se trata de un Inves Wibook 650T con pantalla táctil y dos gigas de disco duro que exhibe un ligero (190 gramos) y estilizado hardware (10 milímetros de grosor). Por 189€ se podrá acceder a un catálogo de más de 35.000 títulos. El rival de FnacAmazonLa Casa del Libro ha llegado.

The Huffington Post, salto al mercado hispano


Por todos es sabido que el chino es el idioma con más hablantes de nuestro planeta (se estima en unos 885 millones) y que el inglés es, de momento, el idioma de los negocios, el más universal y, sobre todo, el de las nuevas tecnologías (el peso de los países anglosajones, sobre todo de Estados Unidos en este mercado sigue siendo definitivo). No obstante, hay una lengua que crece más rápido que las demás. No sólo en cuanto a número de hablantes, sino en cuanto a capacidad adquisitiva de los mismos. Se trata del castellano, con unos 500 millones de usuarios.

Es por ello que The Huffington Post, la web de noticias y opinión nacida en 2005, ha decidido dar el salto a este enorme mercado. De la mano de El País (habitual promotor de este tipo de iniciativas con los medios del otro lado del Atlántico) el medio creado por Arianna Huffington presentó la nueva web en castellano que estará operativa el primer trimestre del próximo año.

Con una audiencia masiva en Estados Unidos gracias a su mezcla de noticias propias, agregador de contenidos y, sobre todo, una de las principales plataformas de blogs de Internet, la cabecera englobada en AOL cuenta con más de 20.000 blogueros y apostará por el mismo formato en castellano: una potente red de bitacoristas unidos a la producción propia de periodistas específicos tanto de El País como del propio Huffington Post.

Tagus, el eBook de La Casa del Libro

Si hace una semana y media hablábamos del FnacBook como la alternativa francesa a Kindle y otros libros electrónicos venidos de Japón y Estados Unidos, ahora hemos de hablar de Tagus, el lector electrónico lanzado por la cadena de librerías fundada en 1923 y que desde 1992 forma parte del Grupo Planeta. El movimiento, en ambos casos, tiene como objetivo adelantarse al desembarco de Amazon y su Kindle en el mercado de eBooks en el Estado.

El Tagus -que recibe su nombre de la denominación en latín del Río Tajo- es idéntico al modelo que comercializa en la actualidad bq Readers, si bien, ha sido actualizado con un software adaptado específicamente a las características de la tienda. El software y el precio del equipo son únicos: pantalla táctil de 6 pulgadas en blanco y negro con tinta electrónica, conexión WiFi y 2 gigas de disco duro. Su precio de lanzamiento -que será hoy 23 de noviembre- es de 119€ si bien, incluye el libro de Javier Moro, «El Imperio eres tú», gratis en todos los equipos que se adquieran antes del 31 de enero.

Lo más interesante de todo ello, sin embargo, no reside en el aparato. La página web de La Casa del Libro pasa a albergar 60.000 títulos (25.000 de ellos en lengua extranjera) que serán compatibles también con iPad, iPhone y otros eBooks de la competencia equipados con Android. Además, la aplicación ha sido desarrollada para que los libros puedan ser leídos mediante una conexión de red y también desde la memoria de los dispositivos.

La intención inicial de la empresa, según explicó en El País Xavier Solá, director de lacasadellibro.com, era vender todos los contenidos directamente desde iTunes, sin embargo, las elevadas comisiones que pide Apple no son «asumibles» por la empresa y, finalmente, se descargarán desde el navegador. Solá también se quejó del alto impuesto que sufren los libros en todos sus formatos, tanto digital como en papel. «El 18% que nos aplican hace que sea imposible llevar a cabo ofertas tan agresivas como las que se dan en el mercado norteamericano».

El director también explicó en su entrevista otras ventajas del sistema que ha implantado la librería estatal: una vez que se compra el libro se puede descargar tantas veces como se quiera. Esto se hizo «pensando en beneficiar al usuario, en que si pierde su ordenador o tableta no tenga que volver a pagar».

Para adaptar aún más la web y el sistema de ventas a las nuevas tendencias, la página de la empresa incluirá en todas las descripciones de todos los libros a la venta desde el sitio un apartado para que los lectores puedan explicar sus críticas sobre los volúmenes de modo que todo el proceso se vuelva mucho más interactivo.

Así, Solá también ha anunciado la creación de una tarifa plana de envíos a domicilio similar a la que tiene Amazon en Estados Unidos. Por un coste de 13,95€ al año un cliente puede pedir que le envíen a su dirección todas las compras que haga desde la página web sin ningún sobrecoste. Además, el plazo de entrega al que se comprometen es sorprendente: dos días laborables si el producto está en el almacén. Un buen modo de adaptarse a la crisis, sin duda.

Paypal, desembarco en las tiendas

PayPal, la empresa de pago por internet propiedad de eBay, prepara su paso a las tiendas físicas los próximos meses. El sistema desarrollado por los californianos -que ya se puede ver en YouTube– reporta varias ventajas sobre el NFC ya que en el caso de los teléfonos inteligentes -los más extendidos y los que permiten un acceso relativamente rápido y fiable a la red- no requiere del empleo de ningún soporte físico para desembolsar la cuantía de la compra.

Según ha explicado la compañía en su página web el nuevo modo de pago se basa en la lectura de códigos de barras, lo que exime a los comerciantes de la instalación de ningún tipo de terminal para efectuar los cobros. En cualquier caso, y para extender más sus oportunidades de negocio, los de San José no descartan crear una tarjeta de crédito clásica para que sus usuarios sólo deban introducir un código PIN y su número de teléfono como identificación.

Para reforzar su mensaje de sencillez y utilidad, el responsable de PayPal ha explicado que, más allá de todo esto, la principal ventaja de su sistema frente al NFC es que tan sólo la mitad de la población estadounidense -su principal mercado- tiene acceso a dispositivos equipados con Chips de sistemas de comunicación de corto alcance -NFC en inglés-.

Mientras el mercado y los clientes se deciden por cuál de los dos formatos se estandarizará -pagos electrónicos o NFC- estudios como el realizado por Aite Group demuestran la importancia de este sector ya que en cinco años se estima que el montante total de los pagos realizados por los estadounidenses mediante su teléfono móvil superará los 214.000 millones de dólares (cinco veces más de lo gastarán este año).

Sistemas ya vigentes


Son varias las multinacionales que intentar extender su propia fórmula de pago electrónico. Starbucks, el gigante minorista de café con sede en Seattle, emplea un sistema basado en la lectura de códigos de barras que aparece en la pantalla de los móviles al modo de las tarjetas de embarque de las aerolíneas.

Google, por su parte, ha empezado a probar varios modos de pagos virtuales que le han costado una demanda de eBay a los de Mountain View y a dos exdirectivos de la web de subastas en línea -consideran que copian los que ya tienen ellos-. Al parecer, tanto Osama Bedier como Stephanie Tilenius ex altos cargos de PayPal aportaron secretos profesionales a la empresa del buscador que le sirvieron para desarrollar Google Wallet a partir de ideas que tanto eBay como PayPal ya tenían patentadas. También en esto, Google en el ojo del huracán.