iPhone 6, mitos y leyendas

Hay algo en lo que tanto los fanboys como los haters de Apple se ponen de acuerdo y es que ninguna otra empresa tecnológica -ni siquiera Google- es capaz de generar tantas noticias y rumores como los de Cupertino. Desde el mismo momento en el que se lanza cualquier producto (en especial el iPhone) comienza a generarse una enorme bola de nieve en la que se mezclan los deseos y las añoranzas para averiguar cómo será el sucesor.

Como siempre, a las puertas del WWDC los rumores sobre lo qué hará o no la nueva versión de iOS (seguro que será menos polémica que la séptima) y cuál será el primer dispositivo en equiparlo (iPad Air, iPad Mini o iPhone) ha hecho que si buscamos en Google iPhone 6 aparezcan 2.610 millones de resultados por 247 millones si ponemos Samsung Galaxy S5.

Precisamente por eso nos hemos propuesto «trillar» todo el grano para saber qué puede ser verdad o posible de todas las propuestas que circulan por la red sobre el teléfono más famoso (y deseado) del mercado.

  • Dimensiones: será, casi seguro, el teléfono más delgado del mercado. Además, la pantalla crecerá -al menos en alguna de sus versiones- para hacer frente a la demanda del mercado que ahora se está quedando Android y, en menor medida, Windows 8. La obsesión de los de la manzana por la ligereza hace que muchos apuesten por una versión tope de gama que se denomine Air.
  • Capacidad: aunque los dispositivos de Apple siempre se han caracterizado por no necesitar las máximas especificaciones para rendir al máximo, la probable subida de precio que se «justificará» con el aumento de pulgadas traerá también una nueva escala de capacidades (de 16 a 124 GB) así como internet más rápido y una mayor velocidad en los sensores GPS o del sensor táctil.
  • A8+M8 Processor: el objetivo de Apple es siempre hacer procesadores más pequeños y rápidos -hasta ahora lo ha conseguido siempre- que dejen más espacio para otros sensores y a la batería y, sobre todo, que gasten menos energía. Según proveedores taiwaneses, el nuevo A8 irá unido a la memoria DRAM y es «una obra de arte». Habrá que verlo (y probarlo).
  • Nuevos materiales: el panel frontal será nuevo. Hay rumores que hablan sobre un cristal de zafiro -como el lector de huellas- pero nosotros nos decantamos por la tecnología que han patentado y que llaman Quantum Dot que hace que el cristal mineral sea más resistente a las ralladuras y a los golpes. El aluminio ultraligero será otro de los materiales que harán que cualquier cosa que no sea un Xperia Z parezca un simple trozo de plástico.
  • Cámara: para los de Cupertino lo importante no son sus dispositivos sino lo que se puede hacer con ellos. Precisamente por eso ha llegado la hora de dar un salto en la cámara. Muchos apuntan a que optarán por los 10 Mp, otros, sin embargo, hablan de un informe de un proveedor chino que asegura que seguirán los 8 Mp pero con un sensor 1/2.66″ y una apertura f/2,0. Todo ello con un estabilizador óptico. En cualquier caso, la apuesta es clara: que el equipo haga las mejores fotos del mercado.
  • iOS8: será el encargado de mostrar al mundo las nuevas opciones de iOS. Android KitKat se ha puesto ya a la altura así que necesitan un golpe de efecto para seguir siendo la referencia. Ya no basta con un nuevo diseño. Los famosos Tips que dan información de qué hacer con el equipo; el healthbook encargado de aprovechar la batería de sensores y la fiebre por el deporte y la vida sana; o la integración de Shazam son sólo la punta del iceberg. iOS in Car y la unión con el iWatch serán los puntos fuerte.
  • Autonomía: el mayor quebradero de cabeza podría solucionarse como Steve Jobs no quería: más tamaño es igual a mayor batería y eso a mayor autonomía. Un iPhone que nos acompañe a pleno rendimiento todo el día es el objetivo… y por ahora están bastante lejos.
Y vosotros, ¿qué añadiríais?

 

Smartphones que vienen, ¿hacia dónde evolucionarán?

 

 

El mercado de terminales inteligentes está absolutamente saturado. Salvo algún lanzamiento novedoso, no hay un salto adelante entre los dispositivos de movilidad por excelencia. Las baterías sólo optimizan su rendimiento por el aumento del tamaño de los equipos (más tamaño, más batería pero no más autonomía ya que tienen más sensores y capacidades). La mayoría son extremadamente finos, bastante ligeros, cuentan con buenos acabados y comienzan a ser resistentes al agua, el polvo o los golpes -ligeros golpes-.

 

En cualquier caso parece que lo «fundamental», lo que hacen, no nos deparará muchas sorpresas. Sólo pequeñas modificaciones en función de demandas puntuales de los clientes (el deporte, ahora, está de moda). Por eso nos centramos en las novedades que traerán los nuevos lanzamientos en los que las marcas ya están trabajando.

 

 

  • Mejoras en el sonido: el gran talón de Aquiles. En un momento en el que los vídeos y las fotos son Full HD y las pantallas tienen una calidad notable, el nuevo reto es mejorar el audio. Insertar amplificadores de pequeñas dimensiones -y que consuman poca energía-, nuevos softwares de optimización del sonido y auriculares remozados y de mayor calidad serán la diferencia entre los premium y la gama media durante 2015. Las grandes marcas ya buscan acuerdos con Bose, Sennheiser o Bowers&Wilkins.
  • Cristal de zafiro para los paneles: una vez más la tecnología se fija en la artesanía. Este material, empleado desde hace décadas por los grandes relojeros suizos pasará a formar parte de nuestros teléfonos. Mucho más resistente que el vidrio, será una de las grandes apuestas de Apple para su iPhone 6. La duda que nos surge es qué ocurrirá con el Gorilla Glass y cómo se adaptará a un mercado en el que, hasta ahora, no tenía rivales.
  • Pantallas con más resolución: el salto hacia el 2K es inevitable. A día de hoy la similitud de rendimiento de los paneles de Sony, Samsung, HTC, LG, Nokia y Apple es tal que alguno no tardará en realizar el movimiento. Será un mero (y caro) ejercicio de marketing que, sin contenidos específicos no tendrá ningún sentido. Sin embargo con todo ya inventado serán estas cosas los que acercarán a los geeks y sibaritas. El ojo humano puede discernir un máximo de 530 píxeles por pulgada… ¿qué pasará cuando se supere la cifra? ¿Tiene sentido hacerlo?
  • Lucha por la fotografía: si las pantallas llegan a resoluciones límite, las cámaras deberán adaptarse. Y eso podría ser el fin de una buena parte del negocio de cámaras domésticas. Sumergibles, con flashes LED, FullHD, la guerra de los sensores y estabilizadores ópticos está servida y aquí parece que Nokia y Sony tendrán mucho que decir.
  • Autonomía: y cuando todo esto se cumpla habrá que conseguir baterías que den el do de pecho en cualquier situación. No nos valdrá con ocho o diez horas de rendimiento. Los cargadores universales (esperemos que la UE consiga meter en vereda a todos los fabricantes), los sistemas de inducción y una mejor optimización del rendimiento de los equipos vía software serán fundamentales, pero también la creación de una nueva generación de baterías con nuevos materiales que nos permitan tener el móvil trabajando más tiempo.
  • Peso: los smartphones de hace un lustro eran más ligeros, pesados… y hacían muchas menos cosas. Sin embargo, en plena carrera por diagonales cada vez mayores, será fundamental controlar la tara de los terminales. Deben caber en un bolsillo y no ser un problema cuando los sujetemos. No deben ser tabletas.
  • Fabricación responsable: cada vez más consumidores de todo tipo de productos en todo el mundo exigen que los procesos de fabricación sean responsables con el medio ambiente y con los trabajadores. Incluso los materiales que se necesitan para el ensamblaje han de estar «limpios». Poco a poco Silicon Valley también tendrá que rendir cuentas.
¿Qué mejorarías vosotros en la nueva generación de terminales?