E3, analizamos a sus protagonistas

Sin duda junio es uno de los meses señalados en el calendario de la industria de los videojuegos gracias a la Electronic Entertainment Expo de Los Ángeles, sin duda el evento más relevante en Occidente de una industria que no para de crecer y de reinventarse gracias a nuevas tecnologías como la realidad virtual, la realidad aumentada y, sobre todo, al enorme esfuerzo que están realizando las empresas de hardware para poner sus máquinas a la altura de las demandas de los creadores y los consumidores.

Durante los próximos párrafos intentaremos destacar qué ha sido lo mejor y lo peor de la feria y, sobre todo, intentaremos averiguar el camino que va a seguir la industria durante los próximos meses.

Para la mayoría de los asistentes el gato al agua se lo llevaron Nintendo y Switch. Aunque al principio parecía una apuesta para evitar unos peores números de ventas, el E3 ha servido para mostrar a los clientes (y competidores) que durante los próximos 18 meses llegará un gran catálogo de juegos. Su hoja de ruta está clara y saben que tienen a millones de fans esperando una alternativa real (la única) a la carrera de potencia emprendida por Sony y Microsoft.

Otro de los ganadores del evento fue Nvidia que demostró con su Destiny 2 de Bungie/Activision que el universo PC está muy lejos de decir adiós entre los gamers gracias a especificaciones como sus 60 fps y resolución 4K. Sin embargo, el anuncio de la Xbox One X dejó los dientes largos a aquellos que quieren ver el nacimiento de una nueva generación de consolas y, con ellas, de juegos.

Si estos son los «ganadores» del evento, tenemos que catalogar entre los menos afortunados a Sony, superada en el apartado de títulos por Nintendo y el de hadware por Microsoft, así como a tecnologías prometedoras pero que no acaban de arrancar como la realidad virtual.

Entre los desaparecidos (sus ideas) también se encuentran EA y entre los temores la llegada de Vivendi a Ubisoft. Son muchos los que se preguntan qué pasara con uno de los pocos estudios que aún tienen ganas de arriesgarse e inventarse. ¿Es este el último gran año de los galos? De momento presentaron un espectacular trailer de Beyond Good & Evil 2, un título muy querido y esperado por los jugadores donde la demo técnica promete mucho juego y posibilidades.

Si hubiera que hablar de un juego que haya destacado en esta edición, lo más probable es que casi todos coincidan en Mario Odissey, un nuevo Súper Mario heredero del 64 de hace unos cuantos años y que está dispuesto a demostrar al mundo que Nintendo cree más que nunca en su legado. La remasterización 4K de Age of Empires así como las nuevas posibilidades del FIFA 2018 (sí, es solo una evolución pero cada año se superan y nos hacen pensar dónde está el límite técnico de las sagas deportivas).

Entre las sorpresas destaca el golpe de timón de Microsoft que parece haber dejado apartado -por el momento- su idea de una Xbox como centro del salón y ha apostado con todo por los juegos en su Xbox One X. La verdad es que su «The Last Night» ha sido uno de los títulos más aplaudidos en el evento.

En definitiva, esta nueva edición nos deja un ganador inesperado: una Nintendo que a pesar de no contar con un momento estelar a priori (su Nintendo Direct) ha copado titulares y ha demostrado que están muy vivos y que son capaces de enfrentarse a Sony y la empresa de Windows con una propuesta totalmente diferente. Enhorabuena.

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E3 2016, hacia dónde va la industria

Sin duda el E3 (Electronic Entertainment Expo) de este año ha sido uno de los más agitados y polémicos de los últimos años. El motivo es que la consolidación del 4K y la realidad virtual obligaban a las grandes del sector a presentar nuevos dispositivos compatibles y todas las miradas estaban en Sony, Microsoft, Nintendo y los grandes estudios.

Los nipones anunciaron unos días antes la llegada de una PS 4 Neo que fue una de las grandes ausentes del evento. Microsoft, por su parte, anunció dos consolas: la Xbox One S y la Xbox Scorpio. Y Nintendo, por su parte, dejó en casa la esperada Nintendo NX llamada a reflotar las ventas de esta histórica empresa.

Esto hizo que, en cierta manera, los grandes ganadores fueran los estudios (especialmente Electronic Arts) y los jugadores. La multinacional californiana celebró por todo lo alto su salto a su nuevo motor  gráfico Frostbite; Bethesda continuó ordeñando sus sagas con nuevos Fallout, Skyrim, Elder Scrolls, etc. y Ubisoft celebró por todo lo alto su treinta cumpleaños con un muy aplaudido «Trials of the Blood Dragon». Nintendo, como hemos dicho, se centró en sus licencias más exitosas, las que mantienen a flote la compañía: Zelda (el título más aplaudido con diferencia en la expo) y Pokémon.

Sin embargo, para nosotros, el punto más interesante fue la forma en la que Microsoft difuminó la frontera entre ordenadores y consolas. Las propuestas de hardware de los de Redmond destacan por su potencia. Scorpio es la entrada por derecho propio al universo de la realidad virtual en alta definición (gracias al procesador de 6 TFLOPs, el más potente hasta la fecha en una consola).

La empresa tiene claro que si bien PlayStation 4 está por encima en ventas, la llegada de la realidad virtual y el 4K así como la total compatibilidad de cualquier juego con One, One S, Scorpio y PC pueden dar la vuelta a la jugada. Algo que se potencia con la buena colección de servicios que esto supone y que convierten la propuesta de Microsoft en un verdadero centro de ocio en casa.

La respuesta de Sony pasa, sin duda, por ofertas como PS Vue y por una rumoreada unión entre la división de ocio de los nipones -una de las más interesantes del sector- con los chicos suecos de Spotify.

En cuanto a hardware es pronto para hablar de un claro ganador. La propuesta de una PS4 Neo (con un precio más alto que la actual PS4), las gafas PS VR (que rondan los 400€), los accesorios Move (30€ cada uno) y la cámara compatible se queda en casi 1.000€ mientras que la opción de una Xbox con Kinect -mucho más avanzado y con muchas más opciones de uso que las cámaras de Sony- se antojan más interesantes.

En definitiva, el E3 de este año, a pesar de las filtraciones y el desigual esfuerzo de las compañías para atraer a clientes potenciales demuestra la interesante evolución de la industria hacia motores gráficos mucho más potentes, resoluciones impensables hace poco, opciones de realidad virtual accesibles y una variedad de productos no vista en mucho tiempo.

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E3 2016, ¿qué novedades llegarán a la industria de los juegos?

Como cada mes de junio el Centro de Convenciones de Los Ángeles (California) es sede la Feria más importante de la industria de los videojuegos. Los grandes del hardware (Microsoft y Sony) sacan pecho de las capacidades de sus dispositivos y los estudios se engalanan para presentar las primeras imágenes de producciones más propias de Hollywood -no en vano ya facturan más que sus vecinos cineastas-.

Este año, además, es la confirmación de la llegada de nuevas tecnologías al mercado. La realidad virtual ya está consolidada como una de las grandes apuestas del sector a corto y medio plazo. Sony ya ha puesto de largo su PlayStation con resolución 4K y los rumores indican que Microsoft hará lo propio con una nueva Xbox preparada para competir cara a cara con los nipones.

Por supuesto esto trae consigo la llegada de actualizaciones y nuevas entregas de títulos legendarios que se ponen al día para cambiar por completo la experiencia de juego de los usuarios. A continuación os dejamos algunos trailers de los juegos más esperados:

Battlefield 1 con un nuevo motor gráfico y ambientado en la Primera Guerra Mundial es, sin duda, uno de los grandes protagonistas del evento.

Call of Duty: Infinity Warfare también mejora su potencia gráfica y vuelve más complejo el argumento para que los jugadores puedan viajar al futuro y al espacio. Además, conseguirán una versión remasterizada de Modern Warfare.

Civilization VI, entre tanta vorágine de videojuegos para consolas uno de los lanzamientos más aplaudidos será el del sexto capítulo de la saga para PC de Sid Meier que coincide con el 25 aniversario de la franquicia. Todo el juego se ha reescrito para incrementar el colorido, mejorar la imagen e incrementar las opciones de jugabilidad. Indispensable.

Deus Ex: Mankind Divided. Otra saga que lanza un nuevo título. Heredero directo de Deus Ex: Human Revolution, la nueva aventura se centra en una amenaza terroristas en un apocalíptico año 2029. Eso sí, la nube y la experiencia de las entregas anteriores hace que podamos disfrutar de todas las técnicas aprehendidas en el anterior juego para incrementar nuestras capacidades ahora.

FIFA 17. En año de Copa América, Eurocopa y Juegos Olímpicos EA tenía claro que tenía que lanzar un título que supusiera un salto de calidad evidente para los jugadores. La gran novedad es que cambia su motor gráfico Ignite por el Frostbyte -que ya hemos visto en Battlefield- lo que le reporta mejoras en la imagen y en la fluidez de movimiento de los deportistas.

Forza Racing Championship es otro de los títulos indispensables de eSports. En este caso se presenta este aperitivo en el que se darán recompensas reales a los jugadores virtuales y en los que se añaden nuevas mejoras en la conducción de estos deportivos de ensueño.

Gran Turismo Sport también se pone al día para hacer frente a la franquicia exclusiva de Xbox. En este caso se han aliado con la FIA para mejorar el realismo de los circuitos, ha incrementado el número de coches disponibles y será disponible con el sistema de realidad virtual de Sony. ¿Qué más se puede pedir?

Y todo ello es solo la guinda a una Conferencia en la que aunque no se podrá conocer mucho más sobre la nueva PS4 con UltraHD se seguirán confirmando rumores sobre ella y su rival de Microsoft. La idea, si bien no es suplantar a la actual generación -con la que convivirá- pretende satisfacer a los jugadores con televisores 4K que demanden mayor calidad de imagen. Lo mejor es que todos los juegos serán compatibles con ambos dispositivos de modo que los propietarios de la PS4 «convencional» no verán como su equipo queda obsoleto.

La nueva «Neo» (es su nombre interno) será una alternativa más cara que se colocará por encima de los 500€. El motivo es sencillo, la empresa ha dicho que sacará beneficio con cada unidad vendida y eso hará que supere esa cifra puesto que es casi imposible conseguir un equipo compatible con 4K por menos de ese precio hoy día en el mercado.

Al parecer también se irán desvelando rumores sobre una nueva Xbox One en 2017 y una versión Slim de la actual con resolución 4K, compatibilidad con Oculus y la plataforma Xbox TV y aplicaciones propias.

E3, las claves de este año

Durante los últimos días se ha celebrado en Los Ángeles la Electronic Entertainment Expo (E3), la feria de ocio digital (videojuegos) más importante del sector con un sabor agridulce. Por una parte, nos han llegado escasas novedades en cuanto a títulos. Muy pocas en lo referido a máquinas pero sí para con las expectativas del negocio: esperan que mejore a pesar de la enorme crisis que lastra a los principales mercados. ¿La receta? Después de devanarse para hacer que las consolas fueran el centro de ocio familiar y acercar a mujeres y mayores a los dispositivos, han decidido apostar por los fieles más veteranos. Los más ávidos de acción, tiros y guerra.

 

Sony fue una de las firmas más tradicionales. Especializada en sagas -lo que hace que la PlayStation sea capaz de aguantar el ritmo de ventas de la Xbox- hizo todo lo posible por aplicar la grandeza del cine a su God of War. Una presentación mayúscula llena de ritmo, música, alta definición y… sangre. Tampoco faltaron en su turno títulos menores donde deshacerse de zombies (que parece tomarán el relevo de los vampiros en cuanto acabe la saga Crepúsculo) o cualquier ser dispuesto a invadir la Tierra. La sensación que se llevaron casi todos los asistentes fue que uno de los grandes motores de la industria está falto de ideas (algo muy cinematográfico también) y que sólo está dispuesto a apostar por lo que ya sabe que funciona.

 

Nintendo, otro de los gigantes del sector, jugó a marear a los asistentes durante toda la semana. El domingo anunció un gran espectáculo para el martes, «su día». Por cierto, el miércoles volvió a convocar a propios y extraños para hablar de la buena acogida -tardía- de su 3DS. Sólo la salvó la presentación de la Wii U. La consola llamada a revivir al dispositivo que cambió por completo la forma de jugar… y las personas que jugaban. Todo fue muy emotivo. Contó, incluso con la presencia de Shigueru Miyamoto, el gran gurú de la casa.

 

Los de Kioto, por cierto, son perfectamente conscientes de que casi cualquier pasado fue mejor. Por eso la presentación de su renovada consola vino de la mano de personajes tan carismáticos -y comerciales- como Donkey Kong, Mario o los Pikmin. Lo único con lo que no contaban los nipones era con la intrusión de las grandes empresas informáticas en su negocio. Microsoft «neutralizó» el mando-consola de la Wii U gracias a la presentación de la opción mirroring entre cualquier dispositivo con Windows 8 y su consola Xbox 360 -aunque las intenciones iban más hacia la 720-.

 

Además, Samsung -que se está convirtiendo en una de las empresas más odiadas del momento- decidió tener su minuto de gloria con el anuncio de su alianza con Gaikai, una plataforma abierta en la nube de distribución de videojuegos. Todos los títulos de la empresa desarrolladora saltarán en junio a las televisiones, tabletas, ordenadores y terminales de los coreanos. Son muchos los que se preguntan cuánto tardará Apple en hacer un movimiento similar. Los fabricantes, de momento, esperan a saber cómo afectará esto a sus ventas.

 

Tampoco faltaron los aplausos cuando el fabricante nipón presentó la evolución de su exitosos Wii Fit U. Del mismo modo que Microsoft apuesta por su Kinect (que tiene intención de implantar hasta en el último rincón de nuestras casas) o Sony por su Move -que por ahora está bastante lejos de los dos primeros en venta y usabilidad- los asistentes pudieron ver que la evolución del periférico que acabó con el cliché de jugador «gordito» ha venido para quedarse. No es una moda pasajera, sino el centro de toda una estrategia comercial. Bien por ellos.

 

La feria estuvo marcada por la austeridad. La competencia entre marcas hizo que, en una exposición en el que las chicas florero -por fin- brillaron por su ausencia, los organizadores separaran en pabellones diferentes a los fabricantes de consolas de los creadores de contenidos. Por primera vez en mucho tiempo, Ubisoft o Electronic Arts tuvieron tanta relevancia como los primeros. No es de extrañar si tenemos en cuenta que los desarrolladores de software son la única parte del negocio que ha salido ganando con la diversificación de soportes y la entrada en juego de los dispositivos móviles -tabletas y smartphones-.