Cleantech e Innobasque, espacio de futuro

Muchas veces, cuando nos encontramos sumidos en una crisis con las dimensiones para la actual parece que no hay demasiada esperanza. Hoy mismo se ha hecho público que otra agencia de calificación [Enlace roto.] alegando la debilidad del crecimiento económico y, lo que es peor para mi, la «falta de una solución creíble para la crisis de la eurozona». Sin embargo, algunas veces pequeños proyectos se ponen en marcha para demostrarnos a todos que si se trabaja bien los frutos -alguno lo llamaría «brotes verdes»-, llegan.

En este caso una de las soluciones se nos propone desde Innobasque, la agencia vasca de la innovación. Esta organización privada sin ánimo de lucro fue creada a instancias del pasado ejecutivo vasco con la finalidad de ser «el instrumento de coordinación e impulso del Sistema Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación». En palabras más llanas, tiene como finalidad articular una arquitectura que agilice las relaciones entre el sector público y el privado en materia tecnológica y de innovación algo más necesario que nunca en estos tiempos de crisis y que, por desgracia, normalmente no se cuida. A tenor de lo que veremos a continuación podemos concluir que, por el momento, funciona.

Cleantech Group visita Euskadi


Recientemente Cleantech Group llegó a Euskadi dentro del marco del European Advisory Board Meeting -cuya celebración es bienal y que contó con la colaboración de Innobasque-. La delegación, la mayoría de los «visitantes» formaban parte de la división europea de Cleantech con sede en Londres, no sólo mostró su fascinación por la transformación de la capital bizkaitarra -si podéis ojear el post colgado en la bitácora de CG al respecto de la visita lo comprobaréis- sino por el dinamismo que muestra nuestra pequeña tierra.

Más centrados en el objetivo de su visita, seis proyectos fueron presentados en el incomparable marco del Museo Guggenheim. Todos ellos provenientes de startups de diferentes sectores:

  • EcoMotion: el primer estudio que vamos a analizar tiene que ver con uno de los aspectos que más preocupa en el mundo desarrollado o en vías de desarrollo. Se trata de la movilidad sostenible. Desde EcoMotion nos hacen una propuesta eficiente y con prestaciones -algo que no siempre pueden ofrecernos los grandes fabricantes- y que podría transformar realmente el panorama urbano a corto plazo: scooters eléctricas que sean capaz de amortizar el crecimiento demográfico, los problemas de movilidad y, sobre todo, el exponencial incremento de la demanda energética que se prevé a corto y medio plazo y que los combustibles fósiles ni pueden ni deben satisfacer.
  • Ametslab: en mi opinión uno de los proyectos más espectaculares de los presentados ya que tiene como fin replantear el sector de la construcción a partir de soluciones para la creación de edificios y estructuras autosuficientes energéticamente. Para ello mostraron soluciones como su «Zero Building», capaz de generar la energía que consume, capturar el agua que necesitarán sus usuarios y, además, es totalmente reciclable gracias a los materiales «verdes» con los que ha sido construido. Para todo ello se crean materiales y superficies que minimizan la demanda energética (paredes y tejados verdes que funcionan como aislantes) de los ocupantes, se maximiza la eficiencia de la estructura (con paredes dotadas de paneles modulables que gestionan la temperatura del edificio) y, además, se procuran sistemas para generar la propia energía (con placas solares y otros sistemas repartidos por toda la estructura del complejo). Del mismo modo, el excedente energético se traspasa a otros edificios colindantes para mejorar la eficiencia energética de la zona. Impresionante.
  • HBIO: referido a una gestión sostenible del agua (el bien más preciado, abundante y a la vez escaso de nuestro planeta) este proyecto nos propone reutilizar el 50% de las «aguas grises» domésticas mediante unos sistemas de depuración de agua en nuestros propios hogares. El impacto no sólo tiene que ver con nuestra factura a final de mes sino con un ahorro del agua que aunque ahora no vemos como algo necesario en ciertas zonas del planeta se impondrá como obligatorio con el crecimiento demográfico que el planeta está viviendo -y sufriendo-.
  • Efficient Home Energy: la estrella de este proyecto es WhisperGen, un sistema de generación de energía doméstico capaz de dotar de calor al hogar y además, de crear satisfacer su propia demanda energética. Para ello se sirve de gas natural como combustible y tiene como principal ventaja sobre los generadores convencionales un menor impacto ambiental y, sobre todo, un nula contaminación acústica: sólo emite 46 decibelios -un motor diésel de un coche al ralentí emite, al menos, 60-.
  • ABG Biotech: con un proyecto relacionado con biotecnologías blancas y tecnologías sostenibles. Dentro de su dossier se presentaron biodetergentes, bioproductos que se aprovechan de encimas y microorganismos para aumentar su eficiencia y disminuir su impacto ambiental o biosoluciones para la industria alimentaria, problemas medioambientales como la contaminación e incluso una mejor explotación vinícola.
  • Alpetek: cuya apuesta es un nuevo sistema para la obtención de aluminio a partir de un reciclaje más eficiente -como por ejemplo de tetrabriks u otro tipo de continentes- que, además, redunda en un proceso que también genera energía. Así, en un proceso de quema del plástico sobrante de estos formatos tras la retirada de la preciosa película de aluminio, redunda en una mayor eficiencia energética y en un menor impacto ambiental por su mayor autonomía. Asimismo, los beneficios económicos son evidentes si tenemos en cuenta el precio del aluminio en el mercado -disparado, entre otras cosas, por su empleo masivo en la industria automovilísitica y aeronáutica-.

Asimismo, también se desvelaron los seis proyectos que se presentarán al Cleantech Open y el nombre del ganador: PowerTrack, que pronto se presentará en la final mundial en San Francisco.

Además de todos estos importantes proyectos -desde Cleantech aseguran que pronto veremos el papel fundamental de todas estas pequeñas empresas dentro del desarrollo de tecnologías limpias a nivel mundial- la empresa mostró su satisfacción con el tejido empresarial e innovador vasco. El 70% de nuestro PIB está en manos de PYMEs (frente al escaso 20% del caso británico); en 1998 había 110 firmas con departamentos de I+D, en 2007, 343; además, Euskadi es sede de algunas de las empresas «verdes» más importantes del mercado. Tal es el caso de Iberdrola -líder mundial del sector eólico y una de las principales empresas de energías renovables-; Gamesa -primer fabricante mundial de aerogeneradores- o MCC -primera empresa vasca, séptima estatal y mayor corporación cooperativa planetaria con nueve centros destinados a la investigación, desarrollo e innovación-.

Fundado en 2002 por Nick Parker y Keith Raab en San Francisco, California, Cleantech Group es una compañía que tiene como objetivo el desarrollo de tecnologías limpias y su implantación en el mercado. Así, Cleantech proporciona a sus miembros el capital necesario para poder acceder a nuevos inversores, fomentar las investigaciones y dar oportunidades a pequeñas empresas, proyectos y tecnologías que sin este «empujón» muchas veces no llegarían a buen puerto. Para que nos hagamos una idea del empaque de esta comunidad, según la página web del grupo su capital disponible para invertir ronda los 3.000 millones de dólares, sus inversoress superan los 8.000 y cuenta con más de 6.500 empresas colaboradoras y 3.500 proyectos referidos a tecnologías limpias. Lo dicho, un halo de esperanza.

HP y Google, el mundo al revés

Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que las empresas de hardware -ordenadores y componentes- se preocupaban, casi exclusivamente de desarrollar nuevas soluciones para sus equipos, mientras las de software invertían su tiempo y dinero en patentar programas informáticos más eficientes.

Sin embargo, desde hace unos años hemos visto la entrada de Google en el mundo de las tabletas, los teléfonos móviles y los ordenadores domésticos. Del mismo modo, Apple ha invadido el mercado con sus productos de consumo y ocio… y ahora es el turno de Hewlett Packard, que se dispone a patentar su sistema operativo. Buena jugada, si tenemos en cuenta que se trata del mayor productor mundial de equipos informáticos.

HP apuesta por WebOS para relanzar sus productos…


Leo Apotheker ha sido tajante: «HP planea vender licencias de su sistema operativo WebOS a otros fabricantes. Este verano saldrá la primera tableta de Hewlett-Packard equipado con este sistema».

Según el CEO de HP «no hay razones para que WebOS esté sólo instalado en equipos de la empresa». En la All Things Digital de California también anunció que los planes de la compañía pasan por sustituir progresivamente el producto de su socio preferente -Microsoft- Windows por su propio programa.

Aunque ha admitido que HP «llega tarde a la competición de tabletas», afirma que esto les ha permitido redefinir su sistema operativo -algo que otros rivales como Samsung, Dell o Toshiba no han podido hacer-.

Apotheker ha sido realista y cauto en sus objetivos. Si bien no tienen como objetivo en el punto de mira a Apple, sí pretenden asentarse como una tercera alternativa. Sus rivales son Apple y Google, pero cree que en cuanto entren de lleno en la carrera podrán ofrecer a los clientes su mayor experiencia en hardware. En cuanto a RIM, no la consideran rival y descarta su Playbook, a la que no considera «una tableta precisamente perfecta».

La versión beta de WebOS estará lista -según se ha sabido en el [Enlace roto.]– a finales de año. Todavía no se saben más detalles salvo que irá asociada a una tienda de aplicaciones y que se vinculará a un navegador en la nube.

…mientras Google busca ecosoluciones


Ver a Hewlett-Packard -una empresa septuagenaria- imbuida en el mundo de la innovación y la programación resulta llamativo… pero más conocer las necesidades «físicas» de Google, la empresa que se hizo rica en el mundo virtual.

Seguro que muchos se preguntan donde guarda Google toda la información que administra: correos electrónicos, blogs, fotos, documentos… no sólo de usuarios, sino también de grandes empresas. La respuesta es un avanzado centro de datos. Y este «templo» es a la vez la gran baza del buscador y su talón de Aquiles. Al fin y al cabo, en pleno siglo XXI y con unas exigencias cada vez mayores es necesario para este gigante conseguir la autosuficiencia energética.

Es por ello que la pasada semana Google celebró en Zurich el Data Center Summit en el que ha intentado sentar las bases sobre los centros de datos del futuro, así como su compromiso con la ecología y la sostenibilidad. ¿El origen de esta preocupación? Un informe publicado por GreenPeace en abril en el que alertaba que el 2% del consumo mundial de energía viene ya de las tecnologías de la información.

En Europa Google cuenta con dos centros de datos, un en Hamina, Finlandia, y otro en Bélgica. Pero es el primero el que la empresa californiana pone como ejemplo de eficiencia. Su joya de la corona refrigera sus servidores con agua de mar. Se aprovecha un circuito de una antigua papelera para, mediante un ejercicio de reingeniería, recoger agua, llevarla por una canalización, refrescar la estructura y devolverla al mar con una temperatura muy cercana a la que tenía originariamente. En esta línea, la empresa de Mountain View ha anunciado una inversión cercana a los 40 millones de euros en una central eólica en el desierto de Mojave para crear la energía necesaria para proveer a sus centros de datos.

Benjamin Kott, responsable de energía limpia de Google en Europa, explicó en Zurich que este es solo el principio de una estrategia que se prolongará en el tiempo y que se aplicará alrededor de todo el planeta. «España, Francia o Reino Unido pueden ser los siguientes lugares». De momento, Alemania es el Estado de la Unión que les da un marco legal y fiscal más fiable.

El mundo al revés funciona. Parece que mejor que el mundo que conocemos ahora. Esperemos no estar equivocados, nos jugamos mucho.