OS X y Watch OS, vida más allá de los iDevices

Más allá de batallas dialécticas entre haters y fans de la casa de la manzana, Apple es una de las pocas compañías tecnológicas que desde el principio sigue fiel a su filosofía de controlar todo el proceso de construcción de sus equipos: diseño del hardware-contratación de ensambladores-desarrollo del software y marketing y distribución. Eso hace que, más allá de los lanzamientos de otoño, pensados en atraer en masa a los clientes durante la campaña navideña, su conferencia de desarrolladores de primavera sea uno de los eventos más esperados del año.

Además de presentar su nueva versión de iOS, el sistema operativo que la ha llevado -iPhone y iPad mediante- a ser la empresa tecnológica más relevante de la última década o de esperados lanzamientos como Apple Music la empresa de Tim Cook reservó un espacio central a su nueva versión de OS X, su sistema operativo para sus célebres Mac.

El Capitán, sus novedades

Después de los problemas de estabilidad y rendimiento que trajo consigo la llegada de Yosemite, Apple tenía claro que la versión 10.11 tenía que centrarse en la experiencia de uso y subrayar su simbiosis con iOS. De este modo, el objetivo era mantener lo bueno de Yosemite y mejorar todo aquello en lo que cojeaba o le faltaba.

En la presentación se pudo ver que la gestión de las ventanas de escritorio (muy Windows 10) y la eficiencia de recursos han sido dos máximas para los desarrolladores de Cupertino. En primer lugar, OS X El Capitán permitirá gestionar a la vez dos aplicaciones de forma simultánea con un sistema prácticamente idéntico a Snap de Microsoft. Al colocar en paralelo dos ventanas podremos jugar con el tamaño de las mismas y pasar contenidos de una a otra.

Todo ello, además, se une a mejoras en Mission Control a la hora de gestionar los programas abiertos y escoger con cuál trabajar. El sistema, por cierto, también entra en algunas aplicaciones como Mail que ahora permite emplear pestañas para pasar contenidos de un correo a otro.

Respecto a la eficiencia de los recursos destaca la llegada de Metal a Mac. Las aplicaciones ahora se lanzan 1,4 veces más rápidas que en Yosemite a igual hardware. La descarga de mensajes o archivos PDF también será más ágil. Un papel fundamental en esto lo juega la gestión de los gráficos. La llegada de Metal a los equipos de sobremesa -se estrenó en iOS 8- se encargará de sacar lo mejor de la GPU. En cifras, El Capitán será un 40% más eficiente que cualquier generación anterior de OS X.

Una de las herramientas más aplaudidas del SO de Apple, Spotlight, también recibe mejoras. La más evidente es que, por fin, entiende un lenguaje natural y es capaz de buscar en cualquier rincón del ordenador… y de internet. El segundo es que deja de ser un cuadrado en mitad de la pantalla para convertirse en una ventana que podemos ubicar donde queramos del escritorio.

Es una pena que Apple no se haya decidido a añadir Siri a esta lista de mejoras del asistente de voz. La llegada de Cortana a Windows 10 hacía presagiar que Siri -mucho más madura en los equipos móviles hasta la fecha- fuera una de las estrellas del día. Sin embargo, todas las mejoras de la voz robótica femenina más famosa se quedaron para los iDevices.

watchOS 2, más funcionalidades para el reloj

 

A pocos días de que el reloj inteligente de Apple llegue a nuestro mercado los californianos ya mostraron su primera gran actualización del sistema operativo más novedoso de su catálogo. Frente a las pocas mejoras de OS X y a la evolución de iOS 9 (interesante pero no revolucionaria), el watchOS da un salto que denota la confianza que tienen los de Cupertino en los wearables. La mejora de las prestaciones nativas, un nuevo diseño del escritorio así como las facilidades para que los desarrolladores externos creen un reloj más personalizable son las tres claves de un entorno que promete mucho.

El reloj se vuelve un poco más independiente en su funcionamiento y ya no es necesario que la aplicación corra en iOS para poder llevarla en la muñeca. Y para permitir que las apps vuelvan a ser el factor diferencial con la competencia Apple ha decidido dar más libertad a los desarolladores para que estos puedan acceder a funcionalidades como el micrófono, la pantalla o el gestor de vídeos para multiplicar las capacidades del reloj.

Tanto Homekit (pensado en la gestión domótica) como los sensores de movimiento -acelerómetro, por ejemplo- reciben mejoras en su control para que las aplicaciones de salud ganen relevancia, autonomía y mejoren la experiencia del usuario. ¿El paso previo a un Apple Watch 2 totalmente autónomo del iPhone? Parece pronto para confirmarlo -sobre todo por lo que ha tardado en salir a la venta la primera versión- pero parece que el futuro del reloj es brillante.