Ordenadores del futuro, integración total

Si ayer acabábamos 2011 analizando lo mejor del año, hoy empezamos 2012 viendo las 5 predicciones para el futuro publicadas por IBM. El gigante de los BlueChips se ha pronunciado sobre la disponibilidad de las nuevas tecnologías así como sobre su adopción a gran escala. En su blog podéis disfrutar de los vídeos explicativos relacionados con cada propuesta.

Aquí tenéis un quinteto de augurios de lo más variopinto:

  1. Los ciudadanos fabricaremos nuestro propio suministro eléctrico: el movimiento humano, el movimiento de las ruedas de una bicicleta, todo movimiento puede producir energía susceptible de ser almacenada si se dispone del calzado adecuado. Incluso la circulación del agua por las tuberías domésticas puede ser aprovechada. Tan sólo es la aplicación de la teoría del abastecimiento a partir del movimiento de las mareas y las olas de los océanos a una escala más «humana».
  2. Las contraseñas no serán necesarias: el avance en las tecnologías biométricas permitirán la instauración de sistemas como las lecturas de iris. Su conjunción con otras de reconocimiento facial permitirán acreditarse en páginas web o al realizar un movimiento bancario. Parece que podría ser el fin de las complicadas contraseñas alfanuméricas.
  3. Los ordenadores leerán el pensamiento: si lo anterior es posible, los ingenieros de IBM creen que también será viable que los ordenadores lean e interpreten correctamente la actividad eléctrica del cerebro. La idea gira entorno al uso de sinapsis eléctricas para aplicaciones como realizar una llamada telefónica o para mejorar procesos de rehabilitación. En el texto de presentación van más allá y llegan hasta una ciudad donde sus ciudadanos incorporan sensores y programas que permiten interpretar toda la información cerebral y que elaboran con ella un mapa de salud mental poblacional (sinceramente, desde aquí esperamos que esto no ocurra).
  4. La brecha digital desaparecerá: en cinco años el 80% de la población mundial (más de 7.000 millones de personas) tendrá acceso a un dispositivo móvil y, a través del mismo, a Internet. Así se podrán realizar intercambios comerciales, consultas médicas o, simplemente, comunicarse con cualquier otra persona en cualquier lugar del planeta. La brecha digital que ellos plantean disminuye. La real, en nuestra opinión, permanece.
  5. El spam se convertirá en información prioritaria: el molesto correo no deseado será analizado y según el contexto y las necesidades del cliente será eliminado o reenviado a la bandeja de entrada de cada usuario cuando pueda ser útil. Estas tecnologías ya están en desarrollo pero, ¿serán suficientes para que los distribuidores de spam desistan?

Hace cinco años, en 2006, la multinacional neoyorquina predijo el desarrollo de la telemedicina (conseguido parcialmente), la geolocalización en teléfonos móviles (habitual hoy en día), la traducción simultánea por reconocimiento de voz (también lograda en parte), el empuje de la nanotecnología (una de las mayores fuentes de desarrollo tecnológico) y la implantación de las tecnologías 3D. Si bien es cierto que en el cine, en algunos hogares y en la telefonía y las consolas empieza a asomarse, su implantación total es lejana. ¿Hablaremos en 2016 de todo ello? Sólo el tiempo lo dirá. De mientras, feliz año nuevo.

Windows Store, la nueva arma de Microsoft

En plena campaña de relanzamiento de Windows Phone 7 -la campaña de Navidad y la llegada de los primeros Nokias y HTC con la versión Mango han sido fundamentales en la estrategia- Microsoft ha anunciado su política de precios y comisiones para la futura tienda de aplicaciones Windows Store. Después de aprender de la importancia capital de estos servicios para los usuarios y el desarrollo de sus dispositivos -sólo hay que ver el éxito de Apple con su AppStore e iTunes y de Google con Android Market- los de Redmond preparan la llegada de su tienda a la vez que aumenta los rumores sobre el lanzamiento de Windows 8.

Pero tan importante es resultar atractivo para los desarrolladores como tener la tienda de aplicaciones disponible. Y es por ello que los de Steve Ballmer han anunciado una política de comisiones muy ventajosa -sobre el papel- para estos programadores. La cifra que cobrará será similar a la de Apple, un 30%, salvo cuando se superen los 25.000 dólares de facturación, que ésta bajará hasta el 20%. El ejecutivo fue de lo más gráfico explicando las ventajas: «vamos a ofrecer un gran mordisco de la manzana».

En cuanto a los clientes potenciales, los precios de las aplicaciones irán desde 1,49$ hasta los 999,99, siempre y cuando no sean gratuitas. Además, para ser más flexibles con ambas partes, los desarrolladores podrán crear diferentes versiones de una misma aplicación para que los clientes escojan la que prefieran. Además, los primeros también decidirán sobre el tiempo que está disponible su programa. Como un guiño a los segundos, todas las aplicaciones de pago podrán probarse gratis durante un tiempo.

Para animar a los desarrolladores Microsoft ha anunciado que con la llegada de esta nueva tienda -cuya interfaz emula a Metro, la imagen de Windows 8- se unificará la ya disponible para Xbox y para teléfonos móviles con la propia de ordenadores. Asimismo, la empresa fundada por Bill Gates ha explicado que se han distribuido 500 millones de copias de su entorno operativo -la versión 8 estará unificada para todos los dispositivos-, frente a los 247 millones del Android de Google y los 152 del programa de Apple. Como respuesta Google ha hecho pública la descarga 10.000 millones en su Android Market (y eso que es la segunda).

Bill Gates y el mercado nuclear


Mientras su creación sigue luchando por el primer puesto en el mercado móvil, Bill Gates negocia con las autoridades chinas la instalación de un reactor nuclear de nuevo cuño para obtener energía. El modelo, según el otrora informático, aprovecha los residuos radioactivos y no requiere de recarga durante su vida útil lo que aumenta tremendamente su eficiencia.

Las negociaciones, en las que está implicada TerraPower, empresa participada por el propio Gates, pretende conseguir la financiación para levantar el complejo. Su idea es «tener un costo muy bajo, una instalación muy segura y generar muy pocos residuos».

De hecho, como han explicado desde TerraPower la instalación trabajaría con uranio empobrecido siendo sólo necesario un 10% de uranio enriquecido para iniciar la combustión. Esta idea, nacida en 1950, parece ser una de las pocas vías de supervivencia de este tipo de energía. De hecho, el portavoz de TerraPower dice que las pruebas hechas en supercomputadoras demuestran su viabilidad incluso bajo situaciones como tsunamis o terremotos como los sufridos en Japón en marzo de este mismo año.

En la web de la compañía explican que el diseño de su reactor permite avanzar hacia las emisiones cero y hacia la reducción de residuos nucleares: «después de una primera puesta en marcha con una pequeña cantidad de material de bajo enriquecimiento, estos reactores innovadores pueden funcionar durante décadas con uranio empobrecido -actualmente un subproducto de deshecho del proceso de enriquecimiento-. Gracias a su diseño único la TWR poco a poco convierte este material en combustible para mantener la reacción nuclear en cadena y generar el calor necesario para producir electricidad, además, no precisa retirar el combustible del reactor para su reprocesamiento». Desde aquí sólo esperamos que el resultado sea más estable que Windows Vista.

Chevrolet Volt, cumpliendo lo prometido

Fue en noviembre cuando hablamos por primera vez del Chevrolet Volt un vehículo que junto al Equinox -también de la marca de la pajarita- estaba llamado a representar a la nueva General Motors: coches limpios, con una amplia carga tecnológica, buen precio -no así su gemelo para Europa, el Opel Ampera- y sobre todo, llenos de promesas para sacar al antaño mayor fabricante mundial de la quiebra.

Como bien se publicó en una noticia de [Enlace roto.] el pasado día 9, todavía no se ven muchos rodando por las carreteras estadounidenses, pero todos ellos tienen algo en común, la satisfacción de sus propietarios. En un país poco acostumbrado a pagar mucho por el combustible (sus 265€ mensuales en gasolina se deben más a los altos consumos y a las largas distancias que al precio que todavía es de 0,68 céntimos el litro) recorrer 1.000 millas -unos 1.600 kilómetros con sólo 24 litros es algo inaudito. También a este lado del Atlántico, 1.000 kilómentros por 10€ es, desde hace años, impensable.

Lo mejor de todo es que estos datos no vienen de una encuesta ni de suposiciones de la propia empresa, sino de los datos recopilados por la empresa OnStar en las centralitas de los vehículos que ya han sido vendidos. De momento, ya van 2.000. Parecen pocos, sin embargo, desde la compañía están seguros que cuando los usuarios hagan sus cuentas, las cifras crecerán.

Recargar la batería de un Volt cuesta, a día de hoy, unos 75 céntimos de euro (1 dólar), con el que pueden recorrer 56 kilómetros. En Estados Unidos, para desplazarse 40 kilómetros hay que abonar 2,75 dólares, 2 euros. Sin duda, un gran alivio para el bolsillo.

En Detroit no han dudado en comparar su modelo con el híbrido de referencia: el Prius. Y el japonés no sale muy bien parado: su autonomía en modo eléctrico es de sólo 50 kilómetros por los casi 150 del Volt. Además, cuando utiliza el motor de combustión el consumo es de unos 5 litros a los 100 kilómetros, en el caso del Volt, de apenas 2,4. Por lo menos el Prius es bastante más barato.

El lado oscuro de la electricidad

Pero no todo iba a ser tan bonito. La hipoteca por electrificar el parque automovilístico hará que el consumo de este tipo de energía aumente un 1.700% antes de 2020. Según refleja un estudio del Utilities Telecom Council (UTC) el consumo anual pasaría de 146.000 megavatios hora a 2,6 millones. Es por ello que piden una modernización urgente de la red y del sistema de producción eléctrico. De lo contrario, la reducción de emisiones de CO2, no será tal.

El informe concluye que con las infraestructuras actuales sólo se podrían abastecer a 125 millones de vehículos, el parque estadounidense -sin contar los industriales- aglutina a 254 millones de unidades. Parece que el futuro se nos está echando encima.