Adidas Energy Boost 3, sigue la evolución

Adidas prometió con la llegada de la primera versión que supondría un antes y un después en el mundo del running. Su tecnología Boost -creada a medias con BASF- no solo mejoraba la amortiguación sino que multiplicaba el retorno de energía de la misma y su vida útil respecto a cualquier otro material. Lo que al principio fue tachado por muchos como mero marketing es ahora una realidad que puebla las carreras populares de todo el mundo, que ha vuelto a colocar a los alemanes como una de las referencias en el atletismo y, sobre todo, que colección récords del mundo en varias disciplinas.

Ahora, las Energy Boost (abanderadas de toda la tecnología de Adidas con permiso de las Ultra Boost) llegan a su tercera generación implementando una buena colección de tecnologías pioneras que pretenden seguir manteniéndola en la cima.

Su peso sigue siendo correcto para un par pensado para realizar una buena cantidad de kilómetros (desde la casa prometen que supera sin ningún problema los 1.200 kms). Sus 310 gramos la colocan en la media y solo los últimos lanzamientos de Under Armour o Mizuno son claramente más ligeras -aunque en el caso de las primeras la durabilidad está en entredicho-.

De nuevo, su upper sigue empleando la tecnología de compresión TechFit sin costuras -termosellado- solo que ahora se ha mejorado para que no se ajuste de más durante el principio de su vida y pierda gran parte de su tensión con el paso de los kilómetros. La distribución de las zonas de presión ha variado ligeramente para permitir un ajuste como un guante y, sobre todo, una sujeción muy natural en el aterrizaje, transición y, sobre todo, el despegue.

Aunque sobre el papel no ha variado demasiado el Torsion System, los ingenieros de la casa han variado ligeramente su composición para permitir una mayor estabilidad y mejorar la flexibilidad -para algunos era demasiado «intrusivo»- Además, un pequeño borde de EVA permite que el pie mantenga una pisada neutra durante más tiempo -la pronación por cansancio parece inevitable para todas las marcas-.

Quizá la mayor mejora venga en el talón. El nuevo FITFRAME cuenta con un nuevo TPU (polímero) más ligero y un nuevo diseño tridimensional que aporta mayor estabilidad en el talón y agarra más parte del pie durante la carrera.  Esto redunda en un mejor rendimiento durante toda la carrera gracias a una mejor acción correctora que minimiza la fatiga.

El drop sigue manteniéndose en 10 mm. y solo podemos poner un pero a una zapatilla que se ha mostrado notable en su primera edición y sobresaliente en la segunda: a pesar de que la goma de la suela promete agarrar mejor sobre cualquier superficie (mojada o no), los alemanes siguen resistiéndose a implementar el material Continental que tan buen resultado les ha dado en las Supernova Glide e incluso las nuevas Ultra Boost. Una pena ya que podría colocarlas como la referencia del segmento al minimizar uno de sus pocos puntos débiles.