Kindle Voyage, a punto para las vacaciones

Hacía tiempo que no hablábamos de un nuevo lanzamiento de la familia de eReaders de Amazon. Los de Seattle, después de no cosechar demasiado éxito con sus tabletas han vuelto a centrarse en el hardware que mejor saben hacer y han creado un nuevo modelo para la parte premium de su catálogo de libros electrónicos.

El acceso sigue siendo el Kindle básico (que cuesta 79€), por encima se sitúa el Kindle Paperwhite (de 129€) y en la parte alta el nuevo Kindle Voyage -cuyo precio son 189€-. ¿Por qué tanta diferencia de precio respecto a los otros dos eReaders de los de Seattle?

En la mano el nuevo Voyage se nota mucho más manejable que el Paperwhite. Su grosor es de 7,5 mm frente a los 9,1 del intermedio. Para que nos hagamos una idea, es más delgado que un lápiz. Esto también incide en su peso que baja de los 206 a los 180 gramos. Puede parecer poco pero si tenemos en cuenta que es un dispositivo pensado para pasar mucho tiempo en nuestras manos, la diferencia de tara se agradece mucho.

Sin embargo, estas son mejoras leves si tenemos en cuenta la nueva pantalla. La resolución pasa de 221 a 300 píxeles por pulgada. El texto se puede ver mucho más nítidamente y permite que leer nos fatigue mucho menos. Sobre todo porque el panel disfruta de más contraste entre los tonos oscuros y los claros y eso lo hace mucho más útil a la hora de usarlo en la calle o en el transporte público.

La incorporación de un sensor de luz controla la emisión lumínica de la pantalla en función de las condiciones que nos rodean. Por ejemplo, si leemos en un entorno oscuro bajará la intensidad de la imagen de modo que nuestros ojos se dañan menos y la autonomía se incrementa.

Por supuesto, hay otro detalle que justifica el incremento de precio: el Voyage es el primer Kindle -y casi eReader- de alta gama que prescinde del plástico para su chasis y su cubierta y que opta por un material noble como el magnesio. La mezcla de acabados mates y brillantes -en la parte trasera- le da un toque realmente sofisticado. Da gusto verlo y tenerlo en la mano.

La excelencia es el único objetivo del Voyage desde su fase de diseño como concepto. Los botones se han convertido en sistemas de presión laterales y los frontales han desaparecido a favor de opciones en la pantalla. Todo es mucho más estiloso y eficiente. Al fin y al cabo si un libro es bonito, ¿por qué no su versión digital? En definitiva, un dispositivo con un público muy claro y que denota todo lo que sabe hacer Amazon.

Kobo Aura H2O, puede con todo

¿Hay una escena más veraniega que una toalla, unas gafas de sol y un libro sobre la arena? Un momento de relax en la que cultivarse y disfrutar de la naturaleza y de todo lo bueno de este mundo. Una escena a la que muchos tienen pavor si en vez de un robusto libro de papel suelen degustar las ventajas de un libro electrónico.

Kobo es, para nosotros, el mejor fabricante de libros electrónicos -sí, por delante de Amazon- gracias a su ergonomía, su sobresaliente diseño y sus pantallas en alta definición que, además, casi no gastan batería porque son sólo eso, libros electrónicos. Sabedores de la frustración que puede provocar no llevar la lectura a donde uno quiera, los japoneses se han puesto manos a la obra para hacer de su Aura su primer eReader resistente al agua.

Su certificado IP67 -acredita resistencia al polvo y a una inmersión completa en agua- no sólo nos da una libertad de movimiento en casi cualquier escenario sino que, además, lo convierte en el primer lector digital del mercado protegido contra los elementos. El Aura H2O puede estar sumergido media hora en una profundida máxima de 1 metro sin que le pase absolutamente nada y, aunque para los nipones no será argumento suficiente para convertirlo en un superventas, lo diferencia completamente de sus rivales y podría darles hasta el 5% de sus ventas totales.

El lector, que por especificaciones está en el segmento premium, cuenta con un panel con tecnología Carta E-Ink y una resolución de 265 ppi para una diagonal de 6,8 pulgadas. A esto hay que sumarle la tecnología ComfortLight que ya se emplea en el Kobo Aura HD y que lo convierte en el mejor lector del mercado en este apartado.

Con una capacidad de almacenamiento de 4GB y ranura SD para ampliarla, la guinda al conjunto es una batería que puede funcionar durante dos meses sin problema y que tiene un ciclo de cargas prácticamente interminable por la escasa exigencia a la que le somete la tinta electrónica.

Disponible a partir del 1 de octubre en siete mercados (España entre ellos), su precio de salida serán 180€.

Amazon, todo un modelo de negocio

El mundo editorial sigue revuelto. Por lo menos es lo que se desprende del Encuentro de Editores Europeos que se ha celebrado esta semana en la Casa del Lector de Madrid. La mayoría de las empresas se encuentra en la encrucijada de ganar espacio en los nuevos formatos sin descuidar el papel, su razón de ser durante siglos.

 

Los ánimos son de lo más variado: desde una industria británica emocionada por un nuevo mundo digital donde ve posibilidades de expansión -la tasa de penetración de los libros digitales en el Reino Unido es del 12% frente al 1% de mercados como el alemán, francés o español- y tiene como abanderado a Penguin que ya alardea de que el 17% de sus ingresos viene de los eBooks y que ya piensan en aplicaciones para tabletas -los grandes rivales de los eBooks-; hasta las peleas en los demás mercados porque el IVA a aplicar a los libros digitales sea el mismo que a los libros en papel.

 

Es cierto que la industria mira a la tecnología con una mezcla de miedo y esperanza: en plena crisis y con una bajada preocupante del consumo del ocio, los nuevos soportes pueden ayudar a acceder a clientes mucho más variados. Además, los editores podrán marcar el precio de los libros (en dura pugna con los canales de distribución, donde destacan sobremanera Apple, Google… el gigante Amazon) y eso debería volverlos más competitivos y agresivos. Sin embargo, la piratería y competir en el mismo soporte contra páginas web, redes sociales y juegos se les antoja -a algunos- demasiado reto.

 

Pero toda amenaza ha de convertirse en oportunidad y muchos editores clamaron que compartir espacio con esos otros tipos de ocio debe servir para que la industria sepa identificar más los gustos de sus clientes. Conocer más de ellos mediante los clicks y el tiempo que pasan delante del aparato.

 

Es aquí donde la compañía de Jeff Bezos da a la industria europea una lección magistral. Amazon estudia los clicks que hacemos en su web y sus Kindle. Incluso en que momento abandonamos la lectura de un libro… o cuáles son los párrafos más subrayados por todos sus lectores (millones). Esto, entre otras cosas, permite actualizar cada hora cuáles son los best sellers de su inmenso catálogo. Y todo esto se aplica, también a las apps que han desarrollado para otros sistemas operativos, como Android o iOS.

 

Lo importante es que estos datos no sólo son valiosos (también hablamos de dinero) para Amazon. Saber dónde un lector dijo basta a una lectura es oro para un editor y, en primera y última instancia, para el escritor. Sobre todo cuando la tasa de abandono es muy alta (no lo habría podido explicar mejor que Fernando García en El País). Pero esta información no se comparte. De momento. Sólo podemos acceder a los párrafos más subrayados. Todos ellos conocidos en la literatura y que muchas veces se convierten en leit motives tan importantes como las frases míticas del cine.

 

De este modo, mientras los editores europeos se preparan para la conversión digital, Amazon ya ha aprendido a vender los libros en todo el continente desde Luxemburgo -donde el IVA es sólo del 3% y puede ganar un 18% más que cualquier otro editor-, se dispone a conquistar el mercado móvil y explora otras formas de explotar los millones de datos de sus lectores. Da la sensación de que mientras unos van en un Formula 1 otros están aprendiendo a sacarse el carnet. Mientras, Bruselas, preocupada por los impuestos. Qué pena que no seamos capaces de potenciar un modelo de negocio como el que lleva años funcionando a orillas del Pacífico.

Amazon Kindle Touch 3G, el libro digital

Sin duda alguna, el Kindle es a los libros electrónicos lo que el iPad a las tabletas: el referente y el objetivo de todos sus rivales. El último modelo en sumarse a la familia es el Touch 3G, el eBook definitivo.

 

Además de conectar con conectividad vía WiFi, el nuevo Touch 3G cuenta con el servicio Whispernet que es compatible con las principales redes internacionales de telefonía y que permite que el usuario se descargue cualquier libro que quiera leer desde donde esté con la sola preocupación de tener suficiente cobertura y de que el coste de la conexión es de 0,10 euros por cada Mb descargado.

 

Para los que quiera ahorrar, la conexión USB y el WiFi son sus armas para pagar sólo por los contenidos de lectura. Pero la conexión 3G también nos regala conexión a Wikipedia y a un sencillo pero eficiente navegador web. Todo ello por sólo 60 euros más que en el equivalente WiFi. No es mucho pero si tenemos en cuenta que es casi un 50% más que en la versión básica, habrá que pensárselo dos veces antes de decidirnos por la versión más versátil.

 

El formato exterior es prácticamente idéntico y el 3G nos sorprende por su gran ligereza. Ambos comparten el mismo interfaz: sencillo, limpio, ágil y adaptable al uso que le demos en cada momento al dispositivo. La tecnología E-Ink, además, nos hace olvidar rápidamente la falta de colores (sólo se comercializa en blanco y negro) gracias a la comodidad para leer textos. Es como leer sobre un folio encuadernado. Asimismo, como usa la luz reflejada, en caso de poca luz ambiental, tendremos que emplear una luz auxiliar. Lo hace más incómodo que una tableta, pero también cansará mucho menos nuestra vista. Habrá que esperar a las nuevas generaciones para asegurarnos de que Amazon se decanta por esta tecnología que hará de los Kindle equipos mucho más autónomos.

 

En cuanto a los gestos táctiles, como siempre sencillos e intuitivos y sin que afecten a la calidad de la lectura ni de la nitidez del interfaz. El responsable de este buen rendimiento es el procesador ARM Cortex A8 a 800 Mhz similar al de los primeros iPad unida a una memoria interna de unos 4 Gb con capacidad para almacenar unos 3.000 libros. Toda una vida.

 

La pantalla Pearl E Ink de 6 pulgadas y una resolución neta de 167 ppp (800 x 600) dan buena cuenta de una lectura relajada ideal para el tiempo frío y lluvioso que nos acecha. El único defecto que le encontramos es su incompatibilidad para el formato ePub, pero para aquellos fieles a la tienda de Jeff Bezos, no habrá ningún problema.

 

Como conclusión, un excelente libro electrónico con una maravillosa calidad de visualización, gran velocidad de respuesta y un interfaz inmejorable. La única duda antes de decantarse por él es saber si lo necesitamos con 3G o nos vale con el WiFi.

Kindle Touch, la evolución de la referencia

Desde su lanzamiento en diciembre del año pasado, el Kindle «clásico» es el producto más vendido por Amazon en el Estado. Sin embargo, sus características físicas lo hacían un modelo menos apetecible de lo esperado a pesar de su competitivo precio (99€).

Ahora, para seguir aumentando su cuota de mercado, la compañía de Jeff Bezos trae de Estados Unidos el Kindle Touch y el Kindle Touch 3G que se podrán adquirir por 129 y 189€, respectivamente. A pesar de que la tarifa sigue siendo mucho más alta que en Estados Unidos, el precio es más bajo que el de sus rivales, lo que parece permitirá a Amazon perpetuar su primer puesto en un negocio con cada vez más clientes potenciales.

Físicamente muy parecido al actual eReader, es más cómodo ya que, entre otras posibilidades, permite pasar de página con el dedo. Así, en el marco sólo encontraremos un único botón físico con el que acceder al menú. Para aquellos que le den un uso de sólo lectura, se encontrarán con una mayor autonomía -la batería está preparada para un uso más intensivo por parte de la pantalla, con lo que dura hasta ¡dos meses!- y una mayor capacidad de almacenamiento: se pasa de 2 a 4 gigas.

Respecto a la diferencia de 60 euros entre los dos Touch, está más que justificada para aquellos que quieran acceder a la tienda de libros en cualquier momento o en cualquier lugar. Funciona igual en todo el mundo y la tarifa de datos va incluida en el modelo.

Lo que no sabemos aún es cuándo podremos disfrutar del modelo mayor de la familia Kindle: la tableta Fire. En línea con el secretismo de Amazon, sólo sabemos que el Kindle Touch estará disponible desde el 27 de abril y que no ha llegado antes «para que tuviéramos al menos un Kindle desde diciembre».

Mucho menos sabemos aún de las tres nuevas tabletas que Amazon lanzará este año en Estados Unidos y que, esperemos, no tarden en cruzar el Atlántico. De momento se congratulan con que la oferta de títulos para el mercado hipanohablante ha crecido en pocas semanas de 21.000 a más de 32.000 volúmenes.

Incluso el número de escritores que se autoeditan en Amazon ha aumentado -y ha llamado la atención de las grandes editoriales del país-. Si tenemos en cuenta que los de Bezos sólo se quedan con el 30% del beneficio de cada título autoeditado y que el resto va para el creador, parece que el fenómeno, que ya se ha impuesto en otros países, seguirá creciendo los próximos meses.

Respecto al modelo «inferior» que sólo se comercializa en Estados Unidos y que tiene un carácter «patrocinado», cuesta menos de 79 dólares a cambio de incluir publicidad, desde Amazon España explican que nuestro mercado no tiene tantos usuarios como para poder acoger «correctamente» este sistema de comercialización de libros electrónicos. En cualquier caso, cualquier modo de expandir la lectura y la cultura siempre contará con nuestro aplauso.