Facebook, en busca de independizarse de Android

Hace unos años, allá por 2013, se publicó que cerca del 20% de los usuarios que tenía Facebook utilizaban un equipo Android para conectarse. 200 millones de personas accedían al universo de Mark Zuckerberg a través de la plataforma de Google. Es cierto que el porcentaje era casi el mismo si hablábamos de iOS, sin embargo, había una diferencia crucial: Google siempre ha querido ser rival en el mundo de las redes sociales y los de Mountain View, además, ven a Facebook como su gran enemigo a la hora de repartirse el pastel de la publicidad en internet.

Con el tiempo Android ha seguido creciendo -al mayor ritmo que Facebook- y la cifra ahora se estima en cerca del 40% (unos 550 millones de personas) que primero pasan por la tienda de aplicaciones Google Play y que entienden su conexión con el mundo digital a través de su smartphone androide.

Demasiada dependencia de un rival, para muchos analistas -e inversores-. Esto ha hecho que, según publica The Information y se hace eco Gizmodo, la empresa de Palo Alto se haya puesto manos a la obra para desarrollar un «plan de contingencia» frente a Google. Una forma de que Facebook siga funcionando en el sistema operativo móvil más extendido del mundo sin necesidad de depender de la tienda de aplicaciones y, en definitiva, de su gran rival.

Aunque el ecosistema de Google es teóricamente abierto, todas las aplicaciones y programas compatibles con la plataforma han de seguir las directrices de los de Larry Page. Amazon, otro de los rivales en el negocio online, tiene incluso una tienda de aplicaciones que es totalmente compatible con Android aunque, al incumplir los requisitos de los de Mountain View requiere primero descargar un archivo apk, abrirlo con un gestor de ficheros y utilizar el instalador de Android… Sin duda una traba que frena a muchos usuarios.

Facebook quiere algo parecido. Que no le haga depender de Google Play para la instalación ni para las notificaciones push. Que le permitan evitar las comisiones y trabas que la plataforma de Google pone sobre los pagos en aplicaciones de terceros (un enorme negocio) y que permita una relación red social-cliente al margen de los servidores del gigante del buscador.

Después del fallido launcher Facebook Home que pretendía convertir todo el equipo Android en la imagen de Facebook (y ser la semilla de un futuro sistema operativo de la red social para equipos móviles) la empresa de Mark Zuckerberg se ha centrado en crear una alternativa a la aplicación clásica que le dé independencia. La respuesta lógica a la pregunta que muchos nos hicimos cuando el CEO pidió a todos sus ingenieros que abandonaran sus iPhone para comprender mejor la experiencia de su red social en Android.

La duda que nos queda es cómo responderá Google a un movimiento que puede hacer que otras empresas queden tentadas de sortear Google Play y hacerse un hueco en uno de los miles de millones de equipos que corren con Android en todo el planeta.

Silicon Valley, época de compras

En plena batalla por la integración de servicios y de plataformas móviles casi todos los rivales de Google -y en menor medida, de Apple- intentan desarrollar productos que hagan de sus propuestas las más apetecibles para los cientos de millones de clientes potenciales en todo el mundo. Sabedores del enorme trabajo que supone desarrollar tantos servicios como los que ofrece Google de forma endógena en Android o Apple por medio de sus más de 750.000 aplicaciones, Microsoft y Facebook se ven en muchas ocasiones obligados a sacar su repleta billetera para comprar servicios punteros e integrarlos en su universo. Estos son los dos últimos ejemplos.

 

 

Facebook, 1.000 millones por Waze


Desde aquí creemos firmemente que Home es sólo el primer paso para que los de Mark Zuckerberg tanteen la aceptación que tendría un smartphone Facebook en base Android (de un modo parecido al que Amazon ha desarrollado una plataforma casi completa en sus Kindle). Sin embargo, lanzar una plataforma móvil completa es mucho más complejo que una aplicación todoterreno debido a los servicios que se «da por hecho» que han de traer -el estándar iOS-Android es muy alto-.

 

Sabedores de todo ello, el periódico israelí Calcalist hizo público ayer que los de la red social están en negociaciones (bastante avanzadas después de 6 meses de contactos) para adquirir por 1.000 millones de dólares Waze, la famosa aplicación de tráfico en tiempo real. Waze no es un sistema de mapas más. La start up israelí se sirve de las señales de los smartphones de los usuarios para que éstos actualicen el estado del tráfico en tiempo real y den una información completamente fiable. Es cierto que esto hace que la eficacia dependa de los usuarios, pero también que nadie mejor que una red social para gestionar un sistema de este tipo. En Estados Unidos, por ejemplo, es el mejor sistema para movernos por carreteras urbanas debido a la gran aceptación que tiene entre los usuarios de teléfonos inteligentes.

 

Waze se hizo famosa (más famosa) cuando Apple retiro de iOS Google Maps y mientras ponía a punto sus mapas -que ya funcionan perfectamente- recomendó utilizar esta aplicación. El programa, gratuito, ha triplicado desde entonces sus usuarios hasta llegar a los 45 millones y su mejor mes fue abril de este mismo año con más de 1,5 millones de descargas.

 


Microsoft, centrada en la cultura


Los de Redmond -que ya cuentan con Nokia Maps, una de las referencias de la categoría- se han fijado, por su parte, en Nook. La división de libros electrónicos de Barnes and Noble no pasa por su mejor momento debido al enorme empuje de Amazon y sus Kindle y al empresa de Steve Ballmer parece dispuesta a pagar 1.000 millones de dólares por las tabletas, libros electrónicos y el fondo del catálogo de los libreros.

 

En un informe hecho público por Techcrunch se revela que a partir del año que viene las tabletas Nook dejarán de funcionar en exclusiva con Android para abrirse a otros sistemas operativos (la mejor opción es, sin duda, Windows). Microsoft ha invertido en estos libros unos 300 millones de dólares de los que 180 millones estaban destinados a «liberar» los dispositivos de Android para acercarlos al universo de Microsoft.

 

Este movimiento ayudaría a Barnes and Noble a quitarse un problema (en forma de pérdidas) de encima sin renunciar a una buena distribución digital, mientras que Microsoft se haría con una enorme biblioteca digital para competir contra Amazon, Apple y, en menor medida, contra Google. Los ingresos están garantizados: más de 1.215 millones de dólares el año pasado. El problema es que las pérdidas en 2012 llegaron a los 262 millones y este año podrían superar los 360.

Facebook, por fin en cifras

Mark Zuckerberg y Facebook tienen una espinita clavada con Wall Street. En pocos días se cumplirá el primer aniversario de su llegada al parqué neoyorquino. A los rumores le siguió la expectación y a la expectación, el fiasco. En las 50 semanas que han pasado desde el batacazo la empresa sólo ha conseguido remontar hasta un 75% de su valor inicial pre cotización y, aunque los inversores muestran más confianza que con otros proyectos puntocom, mucho siguen esperando que los californianos aprendan a monetizar su enorme potencial -en forma de usuarios-.

 

Toda esta presión hizo que Zuckerberg se viera en la absoluta necesidad de buscar nuevas formas de atraer a los usuarios y, sobre todo a los anunciantes: mejorar la movilidad, añadir aplicaciones de todo tipo y, sobre todo, demostrar que estar en Facebook es tan rentable como estar en Google. De momento, en el primer trimestre de 2013 su beneficio ha crecido un 7% (hasta casi 220 millones de dólares) y su facturación se ha disparado un 38% (por encima de los 1.460 millones de dólares).

 

La expectación de la presentación de resultados era máxima. Facebook hace tiempo que rompió la barrera de los 1.000 millones de usuarios, pero también es cierto que todo indica a que su crecimiento empieza a estancarse. Esto supone redoblar esfuerzo en las fuentes que generan efectivo para la empresa: ya no basta con crecer, ahora, además, hay que saber rentabilizar lo que se tiene (y se tiene mucho). Y precisamente aquí juega un papel fundamental la movilidad. En la guerra por el mercado de anunciantes que mantienen Facebook y Google (Bing, Yahoo! y Twitter hace tiempo que están en otra liga) la transición del ordenador al smartphone y la tableta será, sin duda, una batalla determinante.

 

Por ahora los de Zuckerberg van en el buen camino. Si en el último periodo de 2012 los ingresos móviles supusieron un 23% del total, en este comienzo de año generaron el 30%. No obstante, todavía queda campo de mejora: hasta 751 millones de sus «clientes» acceden a su página desde los equipos móviles. Un aumento de los accesos del 54% por tan sólo uno de los ingresos del 30%. Deben equilibrarlo. La buena nueva es que hace un año, cuando salieron al parqué, los «ingresos móviles» eran nulos.

 

Mientras, sus títulos -que marcaron un pico de 45$ poco antes de caer hasta los 17,5$ desde los 38$ de partida- se mueven entre los 25 y 30 dólares. Indiferentes a los buenos resultados y a los malos rumores. Un ejemplo de estabilidad… o de falta de confianza en que el proyecto valga más.

 

Aún así, los inversores parecen aplaudir la política de inversiones de Facebook para consolidar sus servicios, su estructura y su negocio. Están tomando como ejemplo a Amazon y eso es siempre buena señal -por eso muchos dan por hecho la inminente llegada de dispositivos Facebook a modo de los Kindle de Jeff Bezos-. El retorno de General Motors a la plataforma de anunciantes de la red social y el anuncio constante de nuevas herramientas para que las empresas lleguen a los usuarios ha hecho que cada vez más firmas vean Facebook como una forma de escapar del dominio absoluto de Google en el mercado publicitario en internet.

 

Ahora toca el turno de que convenzan a los usuarios de que Facebook Home no es una amenaza para su privacidad y de que la publicidad en servicios como Instagram -y su gestión de los contenidos- es una buena forma de tener un gran servicio gratuito ad eternum. Tienen un gran trabajo, aunque ya han hecho cosas más difíciles.

Facebook, el reto de gestionar el liderazgo

Dijo Steve Jobs que «la innovación es lo que distingue al líder de sus seguidores». Así, el reto de las empresas tecnológicas es demostrar durante el mayor tiempo posible que su capacidad de innovación está por encima de la de su competencia. Si la propia empresa de la manzana sufre para mantener su prurito de empresa innovadora -ahora el turno de demostrarlo es de Samsung- o Google se ve obligada a demostrar que es la referencia comprando, absorbiendo las ideas de los rivales y luego cerrándolos –[Enlace roto.]-, el mundo de las redes sociales no es diferente. Así, desde que salió a Bolsa hace unos pocos meses la empresa de Mark Zuckerberg se encuentra ante diferentes retos para demostrar que son los líderes indiscutibles del mercado… y que pueden seguir siéndolo.

 

Prácticamente desde que el proyecto de Zuckerberg se hizo medianamente conocido al gran público Facebook no ha parado de batir sus propios registros. De hecho, en lo que vamos de 2013 es la web más visitada de internet por delante de la omnipresente Google, según la filial de Amazon Alexa.com.

 

Pero del mismo modo que Apple ha visto cortado casi 10 años de crecimiento trimestral ininterrumpido, Facebook ha dado a conocer que ya no recibe tantos usuarios diarios y que el número de registros ha bajado. Sin embargo, como casi todas las noticias la información tiene dos caras: los mercados donde más desgaste muestra la red social son los mercados «maduros». Aquellos donde lleva más tiempo y, sobre todo, donde las cifras empiezan a ser más reales -algunas empresas y particulares que no utilizaban casi nunca Facebook lo han abandonado-. Así, la muestra para diseñar las estrategias publicitarias de los que siguen dentro de la red es mucho más fehaciente. Por otro lado, el crecimiento en los países en expansión sigue siendo positivo.

 

Las cifras por países no dejan lugar a duda: en Estados Unidos han perdido 6 millones de visitas; en el Reino Unido, 1,4 millones de usuarios. En Alemania, Italia, España, Francia, Japón o Canadá la bajada también es importante, pero menos relevante que en sus dos grandes mercados. Desde San Francisco explican que les preocupa más el ratio de visitas que el de registros: «casi todo el mundo se ha registrado en estos mercados, por eso la cifra ahora ha bajado. Para entrar ya no tienen que volver a registrarse». La duda desde aquí es si los usuarios están buscando cosas nuevas.

 

La nota positiva la ponen, sobre todo, Brasil y la India donde las visitas y los registros han crecido un 6% y un 4%, respectivamente. En su conjunto el número de visitas mensuales ha bajado en 20 millones. Una cifra enorme aunque el número de usuarios haya sobrepasado ya los 1.000 millones. Sin duda, los movimientos que haga ahora la red social para seguir siendo atractiva hará que rivales que hasta ahora parecían lejano -Twitter, Tumblr, Pinterest o Google Plus- se conviertan en amenazas.

 

 

Parse, apuesta por la movilidad


Precisamente por todo lo anterior la compra de Parse se nos antoja como un movimiento absolutamente necesario. Somos muchos los usuarios que notamos que, a pesar de las mejoras de las últimas actualizaciones de las aplicaciones móviles de Facebook, sigue siendo mucho más lento que la versión de escritorio.

 

Parse -cuyo precio ha sido 65 millones de dólares- es una pequeña compañía dedicada a la creación y al desarrollo de aplicaciones móviles con soporte en la nube. En su currículo aparecen varios casos de adaptación de programas -sobre todo juegos- para diferentes plataformas (iOS, Android y Windows Phone) y entre sus posibilidades, la creación de un sistema operativo móvil propio que aún no ha sido lanzado pero que podría ser la base para la nueva expansión de Facebook Home.

 

Fundada en San Francisco en junio de 2011, Parse es una de las start-ups que más ha llamado la atención de Silicon Valley en los últimos meses gracias a la inversión millonaria que algunos ex trabajadores de Google han realizado en la empresa y a que varios ingenieros e informáticos de los de Mountain View han abandonado la firma del buscador para sumarse a este proyecto. Casi todos dan por hecho la desaparición de Parse como entidad propia para su posterior integración en el ecosistema Facebook.

Facebook Home, por y para los usuarios

Tanto Silicon Valley como Wall Street llevan semanas dándole vueltas a un posible smartphone de Facebook con sistema operativo propio. Los más avezados, incluso, hablaban de una estrategia similar a la de Amazon que ha personalizado tanto Android dentro de sus Kindle que es prácticamente irreconocible. El mercado móvil es cada vez más suculento y las aplicaciones de Facebook son las que más tráfico mueven en la red social.

 

Sin embargo, ayer jueves, Mark Zuckerberg echó por tierra todos esos rumores de un modo tajante: «no estamos fabricando un móvil. No estamos fabricando un sistema operativo». Están fabricando algo «más profundo» siguiendo la premisa de que al año se pueden vender unas cuantas decenas de millones de teléfonos inteligentes… cuando la comunidad Facebook supera los 1.000 millones. «Los móviles tienen que girar alrededor de la gente. Las personas primero».

 

El fundador de la red social explicó a los medios que los usuarios pasan tres veces más tiempo en su app que en cualquier otra. Precisamente por eso ha nacido Facebook Home, una suerte de aplicación de aplicaciones de la red social en la que el cliente de Zuckerberg encontrará intuitiva y rápidamente todo lo que necesita de Facebook.

 

Una de las críticas -que le costó bastantes millones en Bolsa- que ha recibido la empresa es que los usuarios están mucho más limitados en los dispositivos móviles que en el ordenador. Si tenemos en cuenta que las tabletas superarán este mismo año a los ordenadores en las listas de ventas y que casi todo el mundo «juega» con las redes sociales desde el teléfono… esto se puede traducir en una enorme pérdida de clientes o, mejor dicho, de venderles publicidad a los clientes.

 

Por eso han desarrollado Home: con un sólo dedo podremos mover fotos, responder y recolocar comentarios, ver los correos de la cuenta de facebook. No hay que abrir y cerrar diferentes programas. Todo está en el interfaz de acceso. Lo malo, dicen algunos medios, es que esto consumirá mucha más batería de los dispositivos móviles.

 

El lanzamiento será el viernes que viene, 12 de abril, en la PlayStore de Estados Unidos. No hay noticias del iPhone. No hay fechas de otros países. Sólo se sabe que vendrá precargado en el inminente HTC First (qué sólo tiene fecha de lanzamiento al otro lado del Atlántico por 99$) y que habrá posibilidad de descargarlo para los Galaxy SIII y Note II, y HTC One X y One X+.

 

Parece que esto cierra los rumores -de momento- de un terminal de Facebook. La empresa de Zuckerberg apuesta directamente por Android (nos sorprende que estando Microsoft entre sus principales accionistas tampoco haya versión para WP8) y también por HTC. El motivo es sencillo: los taiwaneses pierden dinero con cada smartphone que venden y han perdido dos tercios de su cuota de mercado hasta quedarse sólo con el 6%. Facebook puede darle el respaldo necesario para remontar… y HTC las condiciones óptimas para que Facebook experimente después de mucho tiempo renegando de la movilidad.

 

El negocio de la publicidad se ha movido al mercado móvil y ahí Facebook sólo tiene 680 millones de usuarios. Además, sólo un 11% de ellos le reportan algún ingreso por publicidad. Con Google dominando las búsquedas, la publicidad online y los sistemas operativos… ser atractivo desde un smartphone (de momento tampoco hay versión para tabletas) se antoja una de las pocas salidas para demostrar a sus socios que pueden hacer dinero de su enorme clientela. Esperemos.