Premios 2015: tecnología deportiva para running

Mejor aplicación Spotify Running


Para muchos -la mayoría de nosotros- el running es un momento de libertad en el que disfrutar de lo que nos rodea: de nuestros amigos, de nuestros compañeros de entrenamiento, de nuestra soledad y de nuestra música. Spotify es una de las más descargadas en todas las plataformas por su comprobado buen funcionamiento. Por eso cuando lanzó este servicio que se adapta a nuestro ritmo y nos pone banda sonora a nuestro hobby favorito dio en el clavo. Sin duda, una nueva forma de correr que ya tiene millones de usuarios en todo el mundo.

Mejor wearable Garmin Fénix 3


Pensado por deportistas y diseñado para deportistas. La herramienta definitiva para tener bajo control todos los parámetros de nuestro entrenamiento en tiempo real. Una forma inteligente de aprender de nosotros mismos para seguir mejorando… y además una inversión que si queremos nos acompañará eficazmente en la muñeca todo el día sin importar nuestra indumentaria. La familia Fénix de Garmin sigue siendo la referencia y a buen seguro la cuarta edición nos dejará con la boca abierta. Mientras tenemos este smartwatch definitivo para corredores.

Es casi imposible catalogar de textil esta gama de productos. La carga tecnológica que tiene cada centímetro cuadrado de prenda es más propia de industrias más geeks. Una vez más los chicos de Under Armour se sacan de la chistera un producto ligero, con tecnología reflectante y de compresión y con el sistema de aislamiento térmico Cold Gear que nos permite ahorrarnos capas durante nuestros entrenamientos. Además, su precio es similar al de otros productos mucho más «sencillos» de la competencia y su diseño minimalista está en la línea del espectacular lenguaje de diseño de la empresa. Imprescindible.

Mejores auriculares Jabra Sport Pulse

Como hemos dicho antes hay muy pocas sensaciones que le gusten más a un atleta que la de libertad de movimientos. Estos intraauriculares cuentan con un sensor de ritmo cardiaco que hace una precisa medición a través del flujo de sangre en el oído interno. Y todo ello con una precisión -certificada- de grado clínico. Por si esto fuera poco la empresa pone a nuestra disposición un software que nos enseña a entender nuestra variaciones para mejorar nuestros entrenamientos y adaptarlo a nuestras necesidades. Respecto a la música, cuentan con certificado Dolby además de otras utilidades como poder responder llamadas o controlar el volumen del audio. Todo ello con certificado IP que garantizan su resistencia a los golpes, al polvo y al agua.

Mejor tecnología de calzado New Balance Vazee

Lejos de los focos de los grandes lanzamientos, New Balance ha resucitado en los últimos tiempos para ir implementando pequeños avances a todo su material de entrenamiento y, una vez que está consolidado, aplicarle mejoras. Eso precisamente es Vazee, la unión de varias tecnologías ya existentes remozadas ligeramente para dar con calzado mucho más reactivo, ágil, ligero y estable. El sistema REVlite que permite construir las mediasuelas en un solo bloque; el nuevo FreshFoam con geometría variable inteligente -desarrollada a través de decenas de estudios de pisada de atletas de todo tipo-; una suela mucho más adherente gracias al nuevo Blown Rubber y los revolucionarios Fantom Fit de los upper dan como resultado nuevas familias de producto que son un salto enorme respecto a lo ya existente.

Garmin Fenix 3, de la pista a tu vida

El primer post que dedicamos al espacio TecnoRun dentro del programa de radio MendiRun de Onda Vasca hace casi tres meses analizaba si el Apple Watch, el reloj inteligente por excelencia -al menos por ventas e incidencia en el mercado- merecía la pena para un runner. La conclusión era sencilla: si se quiere una herramienta pro para entrenar se quedaba corto pero si se quería un reloj inteligente que realizara mediciones básicas en los entrenamientos y que nos sirviera el resto del día como un gadget el resultado era imbatible.

Ahora nos preguntamos cómo responde a la pregunta inversa un pulsómetro para runners con «algo más» como el Garmin Fenix 3. Curiosamente, a pesar de haber llegado a un producto con un precio similar el concepto y el desarrollo es diametralmente opuesto al del dispositivo de Apple. La idea fue crear un equipo resistente, adaptable a las necesidades de prácticamente cualquier deportista y, a partir de ahí, darle un toque smart (en todos los sentidos posibles: inteligente y elegante).

Por prestaciones, el Garmin Fenix 3 probablemente sea uno de los mejores relojes deportivos del mercado. Permite conocer el gasto de calorías, las pulsaciones (incluida la entrada en diferentes zonas de frecuencia cardiaca), gestionar sesiones avanzadas y de intervalos, realiza pronósticos de carrera gracias a nuestro rendimiento parcial y a su sensor GPS, estima el VO2 máximo, es sumergible y nos detalla métricas de natación completas, incorpora antenas para sensores de medición externos compatibles, pronostica el tiempo, etc.

Una maravillosa obra de ingeniería para la muñeca que, en las manos adecuadas, será una poderosa herramienta para todo tipo de entrenamientos de toda clase de deportes. Sin embargo, como es habitual en la casa americana, los ingenieros de software han trabajado en crear un interfaz absolutamente apto para los momentos en los que no estamos entrenando. Esto lo convierte en un reloj «clásico» cuando no necesitamos del arsenal de datos que nos proporciona durante el ejercicio y, en ediciones como la Zafiro -más resistente y algo más refinada- se convierte en un reloj de pulsera sofisticado y moderno.

En él podremos recibir notificaciones -configuradas a nuestro gusto- y, gracias a un ecosistema de aplicaciones cada vez mayor, podremos ir implementando funcionalidades para convertirlo también en una herramienta muy útil en nuestra vida «urbana». ¿Significa esto que es más completo? En este aspecto no ya que por su capacidad de almacenamiento el número de aplicaciones y funcionalidades que podemos ponerle es bastante reducida. Las básicas no nos faltarán pero poco más.

En definitiva, es un dispositivo sobresaliente para aquellos que entiendan la vida como eso que ocurre entre los entrenamientos y las carreras y quieren que su mejor aliado les acompañe durante todo el día. La otra cara de la misma moneda. ¿Con cuál os quedáis?

Relojes deportivos (de verdad), ¿superan al Apple Watch?

Apple ha mostrado su Watch al mundo como un reloj que sirve para llevar a todas partes, incluida la práctica de deportes, y para compartir. Su simbiosis con la exitosa aplicación Salud así como con los programas de terceros -destaca Nike Plus- lo convierten en una herramienta perfecta para trabajar junto con su pulsómetro sin banda. Sin embargo, son muchos los deportistas que se quejan de las grandes carencias del dispositivo como reloj deportivo. La falta de GPS y la más que dudosa duración de la batería cuando le pedimos el máximo son su talón de Aquiles. ¿Qué ofrecen a cambio los relojes deportivos de su mismo rango de precio?

  • Garmin Fénix 3. Una de las referencias del mercado que, además, calca el precio del Watch. 449€ por un reloj con antena GPS de acero inoxidable y compatibilidad GLONASS para mejorar la posición. Su pantalla de 1,2 pulgadas puede leerse en cualquier condición lumínica (existe una versión de 519€ con cristal de zafiro) y su software cuenta con multitud de configuraciones para entrenamientos avanzados -desde pulsometrías hasta VO2 Max-. Brújula, altímetro, barómetro, acelerómetro, perfil de natación (sí, es sumergible) y tecnología Connect IQ que permite configurar notificaciones, aplicaciones, widgets, campos de datos, etc. Su batería dura hasta 50 horas y puede precargar rutas de entrenamiento. En su debe, usa banda para el pulsómetro y su interfaz no es todo lo intuitivo que debería.

  • Suunto Ambit 3 Peak Black. Hay otras versiones más baratas (los Ambit3 Sport cuestan a partir de 350) pero esta es la edición con los mejores acabados. Los equivalentes al Watch. Y su precio se queda en 450€. Pensado como un reloj GPS que orienta al usuario sea cual sea la ruta -urbana o no- que quiera seguir, su software deportivo es más sencillo que el del Fénix 3 y más fácil de configurar gracias a su aplicación para iOS y Android. Su batería no es tan capaz como la del americano, pero sigue siendo mucho más duradera que la del Watch y, a su favor, pesa menos que el Garmin. También sumergible, permite programar todo tipo de entrenamientos y controlar en tiempo real el devenir del mismo respecto a nuestros objetivos marcados o a sesiones anteriores. Su punto débil es que sus notificaciones son mínimas (solo las push) además de las llamadas y mensajes. A su favor, la calidad de construcción es más propia de un reloj suizo de alta gama. A tener en cuenta para aquellos que lo quieran usar más allá del deporte.

  • TomTom Multi-Sport Cardio. Ostensiblemente más barato que los anteriores, el reloj multidisciplina de los holandeses destaca por su diseño rompedor gracias a su combinación de colores y a su correa perforada. A diferencia del Suunto y el Garmin, no requiere de banda pulsómetro pues emplea un sistema de luz integrado para contar las pulsaciones. Inspirado en la sencillez de otros modelos, se controla y navega por un interfaz sobresaliente con un único botón y gracias a su gran pantalla y a su diseño ultrafino podremos controlar nuestros entrenamientos en tiempo real. Por cierto, su sistema de planificación de las sesiones es de los mejores. Resistente al agua, con GPS y hasta 8 horas de autonomía con el GPS y el pulsómetro activado, no te dejará tirado nunca. Le faltan las notificaciones pero su precio de 279€ lo compensa con creces.

  • Polar V800. El tercer fabricante especializado de la lista tiene en el V800 su tope de gama. Un modelo con medidor externo de frecuencia cardiaca que cuesta 450€ y que se apoya en un diseño ultraplano que se adapta de forma sobresaliente a la muñeca, una pantalla con una resolución magnífica que se puede leer bajo el sol sin problemas, y que es compatible con toda la tecnología smart coach de los fineses. Permite planificar rutas y entrenamientos y gestionarlos en tiempo real en función del desarrollo de la sesión. Su sistema de notificaciones es de los más fáciles de configurar y de los más efectivos. La sencillez hecha reloj. Uno de los más interesantes.

  • FitBit Surge. Puede que no sea un fabricante con la tradición de los anteriores, pero FitBit está mejorando gratamente con cada producto que lanza. El Surge es un claro ejemplo, un reloj que por 250€ permite conocer desde la muñeca -sin banda- el rango de pulsaciones, tiene tecnología GPS, monitoriza toda nuestra actividad diaria, usa un sistema de notificaciones sobresaliente y permite controlar la música de nuestro dispositivo vía Bluetooth, su autonomía es la mayor de las analizadas, usa un sistema de sincronización automática, tiene detector de sueño, etc. Y todo con un diseño excepcional que queda igual de bien entrenando que con un traje. Sin duda, nuestro favorito.

  • Adidas miCoach Smart Run. Muy similar al FitBit en cuanto a funcionalidades (incorpora monitor de pulsaciones en la caja, GPS, gestor multimedia desde el reloj, monitoriza nuestra actividad diaria y gestiona entrenamientos, cuenta con Bluetooth 4.0 para vincularse mejor a los smartphones) aunque cuenta con menos autonomía. ¿Cómo justifica sus 400€ de precio? Con una pantalla a color sobresaliente, un peso muy contenido y un diseño que es más reloj que en otros casos. Para nosotros solo falla el gran logotipo en la parte superior de la pantalla (no aporta nada y le resta vestibilidad). Un buen reloj para aquellos que ya disfruten de la aplicación para smartphone.

  • Nike+ SportWatch GPS. Quizá el reloj deportivo con el futuro más comprometido con la llegada del Apple Watch. Es cierto que es el más barato de todos con mucha diferencia (135€) y que emplea tecnología TomTom, sin embargo, el sensor cardiaco se vende por separado, su software ha dejado de desarrollares (ahora todo se vuelca en el Watch), su diseño es obsoleto y deja de tener sentido fuera del universo Nike Plus. Es una buena opción para aquellos que quiera un pulsómetro barato y se estén iniciando. Nada más. No hay atisbo de notificaciones ni de resistencia al agua, ni de mejoras de la plataforma… al menos pesa poco.

Smartwatches, su era ha llegado

Cualquiera que se dé un paseo por los catálogos de las principales tecnológicas verá que en los últimos meses han proliferado todo tipo de smartwatches. Desde los más «obvios» como el Moto 360, el LG Watch R o las nuevas versiones de los relojes inteligentes de Sony o Samsung hasta veteranos como los Polar V800 Adidas MiCoach.

La llegada del estratosférico Apple Watch -lo es por precios, posibilidades de personalización y ventas esperadas- sin embargo ha sido todo un terremoto para el negocio. Tanto para los rivales clásicos de la marca de la manzana, como las empresas de relojes y pulsómetros deportivos (que han tenido que dotar de nuevas capacidades a sus productos) y a las relojeras tradicionales.

Para muchos los relojes inteligentes todavía «no están en el mercado». Del Moto 360 se esperaban unas ventas de unos 14 millones de unidades y tan solo han llegado al millón. No obstante, ¿cuántas relojeras clásicas pueden vender un millón de uno de sus modelos?

En una reciente entrevista Elmar Mock, fundador de Swatch, dijo que la llegada del Apple Watch podría suponer una nueva «edad de hielo» en el negocio de las relojeras tradicionales. Según sus propios estudios, Apple podría vender a un ritmo de 30 millones de smartwatches durante los primeros años. Es consciente de que su tasa de renovación -tanto por la compañía como por los clientes- será mucho más lenta que en otros dispositivos pero, si tenemos en cuenta que el año pasado toda la industria relojera suiza vendió 28 millones de equipos… el panorama no es muy alentador.

Más allá de su éxito y del tiempo que vaya a estar en el mercado, Mock entiende el Watch de Apple como el revulsivo necesario para la industria del mismo modo que el iPod y el iPhone cambiaron los hábitos de consumo. Y de nuevo explica que el problema de muchas empresas suizas es que no están viendo la amenaza -como ocurrió en los 70 y 80 con la llegada de los relojes de cuarzo nipones-.

Mock tiene claro cuál es el antídoto para el efecto del Apple Watch y demás relojes inteligentes: dotar a sus relojes de más capacidades y mejores prestaciones. Si el cliente se acostumbra a que un reloj de 200 o 400 euros le dé su geolocalización y le notifique mensajes no comprenderá que no lo haga uno de 2.000. Porque, además, el concepto de joya también se puede entender en un smartwatch de hasta 17.000 euros.

Garmin Fénix 3, siguiente eslabón

Precisamente por toda esta colección de argumentos Garmin ha sido una de las primeras empresas en poner al día sus productos para que dejen de ser relojes especializados para convertirse en modelos que se puedan llevar a todas horas en cualquier situación.

La pantalla del Fénix 3 gana en color, es más fina y nítida, mantiene el sensor GPS, el monitor multideporte -también vale para natación, ciclismo, esquí, etc.-, el altímetro, la brújula de tres ejes… y añade una antena EXO para mejorar la conectividad. Además, mediante un monitor de frecuencia cardiaca (es opcional y de banda, una de sus «taras») el sistema evalúa tu condición física y es capaz de prepararte para tus retos.

Además, añade una nueva faceta smartwatch mejorada: notificaciones de mensajería y llamadas y datos del smartphone al que está vinculado. Y para hacerlo más «reloj» añade varios acabados, uno de ellos con correa y caja de acero y cristal de zafiro. Todos cuentan con 16 horas de autonomía con el GPS activado, 50 en modo UltraTrac y más de tres meses como «reloj normal». Es resistente hasta 100 metros.