CES 2016, las propuestas de las grandes

Un año más llega la feria de electrónica de consumo más importante del mundo. La ciudad de Las Vegas ha vuelto a ser el lugar en el que se fijaban todas las miradas averiguando qué proponen las grandes tecnológicas y todas las empresas de otros sectores que se han visto más o menos afectadas por la eclosión y la implantación de las TIC. Os traemos un pequeño resumen de los avances de todas ellas.

  • Samsung. Es, sin duda, el gran motor de esta feria. Es cierto que algunos de sus lanzamientos los reserva para eventos propios, pero también lo es que Samsung sigue siendo el gran dominador del negocio de la electrónica de consumo gracias a su división de equipos móviles, la gran aceptación de sus wearables y su enorme catálogo de equipos inteligentes para el hogar. La multinacional coreana mostró durante su presentación su interés por el Internet de las Cosas. Empezando por las televisiones (que contarán con un SmartThings Extend USB Adapter), siguiendo por un gran incremento de su catálogo de equipos móviles y vestibles compatibles con sus sistemas de domótica y acabando con su nueva plataforma Samsung Pay. Quieren estar en todas partes y parece que por sus propuestas pueden conseguirlo. Si volvemos a las televisiones, el gran golpe que le ha supuesto el lanzamiento de los paneles OLED de LG no les ha amedrentado. Han incrementado la potencia de sus equipos, han mejorado su rango de colores y dinámico y siguen trabajando en un diseño único -pantallas sin marcos- y en un sistema operativo (Tizen) cada vez más grande. También destacó la nueva generación del Gear S2 que mejora su diseño, su construcción y logra la compatibilidad con iOS. En definitiva, un ecosistema 2.0 en el que Samsung quiere ganar en aliados y demostrar a clientes y rivales que sigue siendo el que marca el ritmo del mercado.
  • Sony. No es el mejor momento del gigante japonés. Horas previas al comienzo de «su» día en Nevada se había caído de nuevo su plataforma PSN y los últimos datos presentados a los inversores demostraban que, si bien tiene varias líneas de negocio muy rentables, hay otras que no se entiende porqué siguen manteniendo. Aún así, Sony es sinónimo de innovación y saber hacer y lo ha vuelto a demostrar. Si hubiera que definir su exposición en el CES con dos palabras estas sería calidad y retro. Todos sus productos (proyectores, cámaras handycam, sistemas de sonido, equipos de ocio digital, etc.) cuentan con un remozado diseño retro y lo mejor de la tecnología de imagen y sonido del momento. Por familias de producto, sus televisores -probablemente los mejores del mercado con Panasonic, Samsung y LG ahora mismo- se renuevan e incorporan Android TV además de abrazar el HDR como un estándar necesario. Para ello han mejorado el rango dinámico y la tecnología LCD de los paneles. Todos los asistentes al show hablaron del enorme salto de calidad en la imagen. Un lugar especial en la presentación fue Life Space UX, la propuesta domótica de la compañía que permite controlar diferentes parámetros de equipos inteligentes (empezando por la iluminación) en el hogar. El hogar, sin duda, es el nuevo campo de batalla para las grandes tecnológicas. En cuanto a wearables, Sony dejó entrever que las ventas de su reloj inteligente van por buen camino -hay que reconocer que es uno de los más completos del mercado- y su SmartWatch 4 promete seguir a la altura de los mejores del mercado.

  • LG. La clave es Signature (la nueva familia de productos de alta gama). Sus televisores OLED han revolucionado el mercado y han hecho que por fin LG pueda superar a su gran rival coreano. Por eso han decidido explotar al máximo esta baza desarrollando un equipo de lujo que además de contar con un panel insuperable disfruta de un diseño espectacular (2,57 mm de grosor) y certificación UltraHD Premium. Cuenta con tecnología ColorPrime Pro, el mismo sistema de pixeles independientes inteligentes de las demás OLED y webOS 3.0. Tecnología y  resolución HDR aderezada con certificado Dolby como carta de presentación de una nueva gama que incluye lavadoras táctiles e inteligentes, sistemas de aire acondicionado con sensor de movimiento, etc. Una nueva era parece haber comenzado para los coreanos.
  • Huawei. Los creadores del Nexus más potente hasta la fecha siguen empeñando en demostrar que nadie es capaz de ensamblar mejor hardware en los smartphones de gama alta. Además, casi nadie consigue precios más competitivos (solo LG se les acerca). Por eso, el Mate 8 es solo una nueva demostración de fuerza que consolida su objetivo de ser el primer fabricante mundial antes de acabar la década. El modelo más alto de la gama cuenta con 128 GB de capacidad de almacenamiento y 4 GB de RAM (cifras propias de un ultrabook). Pero esto es solo la guinda a un modelo con un acabado espectacular, un procesador Kirin 950 -menos conocido que los Qualcomm y compañía pero hasta la fecha igual de rápidos-, una batería con un sistema de enfriamiento «poco habitual» (en la presentación no dijeron cuál) y una cámara con 16 Mp de resolución y un sensor Sony «un 23% más grande que el del iPhone 6S Plus». Pero el equipo no es la única novedad de los chinos, una tableta de 10,1 pulgadas, stylus y un sensor de huellas dactilares (Apple les marca el camino a seguir incluso en sus presentaciones); un smartwatch de lujo construido con ayuda de Swarovski y el nuevo Mate Gold (una versión dorada del Nexus 6P) fueron los protagonistas en Nevada.
  • HTC. Con un mercado android cada vez más saturado la multinacional taiwanesa ha dado un giro inesperado a su estrategia mostrando un renovado Healthbox. Su negocio más rentable es el de la salud y los wearables y ahora queda clara su apuesta. De la mano de Under Armour ha desarrollado una báscula, un sensor de pulso que se coloca en el pecho con un elástico y una pulsera inteligente que promete enseñarnos a estar en forma más allá de controlar nuestras constantes vitales. Si le sumamos que es totalmente compatible con la comunidad online de la empresa deportiva promete ser una de las revoluciones en la forma de relacionarnos con el deporte. Un nicho sin explotar que puede ser una buena fuente de ingresos para ambas empresas.

  • Ford. Si una empresa de Detroit ha apostado por las nuevas tecnologías y la automoción 3.0 esa es, sin duda, Ford. Por eso se daba por hecho que en este CES anunciarían su colaboración intensiva con algún grande de Silicon Valley (Google tenía todas las papeletas) para anunciar un modelo de su gama autopilotado. Nada más lejos de la realidad, la centenaria empresa comunicó que triplicará sus Fusion autónomos para implementar lo antes posible estos sistemas a su gama de productos pero que lo hará en solitario. La firma contará, por lo tanto, con la mayor flota para estudio y la repartirá por Michigan, Arizona y California para comprobar cómo funcionan todos los avances en diferentes condiciones ambientales (población, densidad de tráfico, meteorológicas, etc.). Nuevas tecnologías de mapeado, asistentes virtuales -Amazon Echo-, softwares de seguridad más eficientes y mucha investigación en soluciones energéticas limpias fueron las respuestas que encontraron los que preguntaron a Raj Nair, vicepresidente de desarrollo de producto. Sobre los rumores de quién construirá el coche de Google -que ha optado por ceder licencias y no afrontar el coste del ensamblaje- fue más directo: «han leído las noticias, en breve tendrán más». Parecen estar dispuestos a recuperar el cetro mundial con el cambio de modelo.

  • Volkswagen. Otro fabricante de coches que ha decidido lanzar un bombazo en el CES sin esperar al NAIAS de este año ha sido Volkswagen. Después del mazazo del Diesel Gate, su bajón de ventas global y las amenazas jurídicas del mismo quiso mostrar al gran público que es una empresa con propósito de renovación y por eso trajo el BUDD-e, una «van» actualizada (una versión 3.0 del Bus clásico que han vendido durante años a ese lado del Atlántico) que aúna lo más puntero en cuanto a conectividad, transporte limpio (tiene una autonomía de 600 kms, nada mal para un automóvil eléctrico) e interfaces personalizables. No hay fecha de una posible versión «normal» comercializable pero sí prometen que todas sus tecnologías se irán volcando en sus productos a la venta poco a poco.

Navidad 2015, los mejores regalos tecnológicos

Un año más lanzamos nuestras ideas navideñas para que Olentzero, Santa Claus y los Reyes Magos tengan una buena lista para regalarnos a todos en función de nuestros gustos y nuestras aficiones. ¿Os pedís alguna?

  • Para aquellos que no entienden la vida sin moverse y hacer deporte les proponemos que encarguen una buena partida de las Fitbit Charge HR. Su funcionamiento es sencillo e intuitivo y lejos de monitorizar toda nuestra actividad a modo pro, nos permite saber cómo y cuánto nos movemos en cualquier momento del día y de la noche. Una forma inteligente de controlar nuestra salud apoyándonos en una gama de productos de lo más variada y la mayor comunidad 2.0 de fitness del mundo. Ofrece mucho por muy poco dinero. ¿Qué más se puede pedir?
  • Una de las decisiones más difíciles para los gamers es qué plataforma seguir. Nosotros lo tenemos claro, aunque la Xbox One es un centro de ocio incomparable, la calidad de títulos y la potencia gráfica de la PlayStation 4 es incomparable. Con la industria enzarzada en una guerra por asombrarnos más que nunca -desde las historias hasta la resolución o la música y las increíbles campañas de marketing- los chicos de Sony siguen siendo la referencia. Star Wars Battlefront, Fallout 4, Call of Duty: Black Ops III, Assassin’s Creed Syndicate, Gran Turismo, God of War III, Uncharted, Batman Arkham Knight, etc. nunca se vieron y se oyeron tan bien. Para vosotros, jugadores.
  • Hay amantes de la música que anhelan el sonido «perfecto» con una imagen retro. Lo mejor de dos mundos: conectividad total, sonido 2.0 fluido sin interrupciones con bajos profundos y agudos limpios envuelto en un diseño a la altura de los mejores. Philips lo ha conseguido con el modelo ORT7500/10 que reinterpreta la legendaria Philetta e incluye tecnología Bass Reflex, DAB con sincronización automática, entrada de audio multiplataforma, bluetooth, etc.
  • Cinéfilos y fans de las series que no podéis separaros ni un momento del séptimo arte y la gran pantalla, por fin se han escuchado vuestros ruegos y Netflix ya ha llegado. Su catálogo, aunque todavía está creciendo, ofrece una buena cantidad de series en exclusiva y promete mejorar cuando se acaben los contratos de emisión de Canal Plus. Su aplicación es fluida e intuitiva. Su precio es mucho mejor que el de cualquier operador clásico (el máximo son 11,99€ con cuatro pantallas simultáneas y resolución 4K) y sus posibilidades de uso casi ilimitadas. El regalo definitivo para aquellos que quieran algo diferente y totalmente personalizable.
  • Siempre hay gente que piensa que la versión 2.0 es mejor que la analógica. Desde un electrodoméstico hasta un juguete. Y el tiempo, al final, parece darles siempre la razón. Para ellos, para los geeks os proponemos el juguete digital definitivo: un dron. Hay uno para cada bolsillo (desde los espectaculares Bebop Drone de Parrot hasta los más que solventes Droni Stream con cámara de Imaginarium). Una nueva forma de divertirse y ver el mundo. Un regalo de lo más original.
  • Para que los más pequeños vayan cogiendo el gusto por la innovación y la tecnología les proponemos una inscripción para la edición 2016 de la First Lego League. Hay una gran cantidad de proyectos científicos diferentes en los que participar y con los que aprender sobre ciencia, tecnología y trabajo en equipo. Una experiencia única que puede traducirse en una beca. Perfecto para jóvenes entre 10 y 16 años, si en casa hay alguno más pequeño con intereses de este tipo, la JrFLL es la mejor opción. Algo para compartir y recordar.

Premios 2015: dispositivos móviles y wearables

Seguimos repasando lo mejor de 2015. Después de analizar el mercado de equipos de imagen y sonido ahora nos centramos en el gran negocio tecnológico de esta década: los dispositivos móviles y los wearables. Su impacto en nuestro día a día ha sido enorme… y está solo empezando.

Mejor smartphone premium Apple iPhone 6S


Si el iPhone 6 batió récords de ventas y dejó claro que Apple marcaba el ritmo del mercado, el 6S está dejando pequeñas las cifras de su predecesor. La evolución en el rendimiento es exponencial. Todo en él es más fluido. Algunas de sus innovaciones como el 3D Touch promete cambiar la forma en la que nos relacionamos con los equipos móviles. La mejora es sustancial hasta en los materiales de construcción. Un problema para los demás premium.

Mejor smartphone Google/LG Nexus 5X


Si hubiera que hacer una analogía cinematográfica a su lanzamiento esta debería ser «El retorno del Rey». LG y Google han vuelto a trabajar juntos para llevar al mercado el terminal Android por excelencia. Ninguno es más fluido -lo sentimos Samsung-, ninguno representa mejor lo que quieren en Mountain View de un dispositivo móvil. Y todo ello con un precio que sigue siendo irresistible (aunque menos que antes). Es perfecto para poner en duda hasta los más fervientes defensores de iOS. Sin duda, el mejor androide hasta el momento.

Mejor phablet Apple iPhone 6S Plus

Si el 6S ha supuesto una mejora respecto al iPhone 6, el 6S Plus es la forma que tiene Apple de meter dentro de una carcasa lo mejor de su ingeniería. Más resolución de pantalla, más fluidez gracias a un procesador más potente, más autonomía, mejor audio, etc. No es el creador del nicho. De hecho, debería haber llegado mucho antes, pero su rendimiento hace que podamos «perdonarlo». Toda la experiencia Apple a la enésima potencia (aunque con un precio igual de exagerado).

Mejor tablet Apple iPad Pro

El equivalente en tableta al anterior. También llega tarde. Es una versión musculada del iPad Air 2 y se echan en falta algunas cosas -como el 3D Touch que a buen seguro implementarán en el Pro 2- pero su uso después de unos días es adictivo. Es mucho más ligero de lo que puedan parecer las cifras en su manejo. Las pulgadas extra permiten disfrutar como nunca de la pantalla partida. Es increíblemente rápido gracias al chip A9X y, sobre todo, cada vez más apps se adaptan al famoso Pencil. Se verá mucho más de lo que pensamos en áreas de productividad.

Mejor smartwatch Apple Watch y Samsung Gear S2


Es la primera vez que damos un premio compartido y no es por no saber cuál es mejor o cuál nos gusta más, es porque ambos son absolutamente necesarios para entender la evolución de los relojes inteligentes en el mercado. El primero ha sido el empujón que necesitaban los Pebble y compañía para consolidar sus ventas y porque ha hecho que los fabricantes tradicionales se tomen en serio a estos equipos. El segundo porque es la demostración técnica de hacia dónde pueden ir estos wearables. Como siempre en la pelea entre Apple y Samsung es el mismo concepto de equipo bajo prismas diametralmente opuestos. Los dos indispensables.

Mejor wearable Fitbit Charge HR

Como suele pasar muchas veces con los equipos de la manzana, la Fitbit Charge HR no es el mejor equipo -por hardware- de su segmento, pero su experiencia de uso y su impacto en el mercado la convierten en la referencia. Es increíblemente intuitiva, muy fácil de configurar y usar, muy útil y ha hecho que mucha gente se anime a monitorizarse -con el impacto positivo que esto suele tener al hacernos mejorar a diario-. Uno de nuestros regalos favoritos y uno de los mejores gadgets que hemos probado este año.

Mejores auriculares Denon AH-GC20

Estos auriculares de diadema con tecnología Bluetooth 4.0 capaces de conectarse a dos dispositivos a la vez nos dejaron perplejos por su calidad de sonido. Cuentan con tecnología aptx de baja latencia así como con cancelación activa del ruido. Están construidos con materiales ligeros y resistentes y cuentan con un diseño espectacular. No solo nos parecen los mejores del año sino que podemos decir que son de los mejores que hemos probado desde que nació esta bitácora.

Relojes deportivos (de verdad), ¿superan al Apple Watch?

Apple ha mostrado su Watch al mundo como un reloj que sirve para llevar a todas partes, incluida la práctica de deportes, y para compartir. Su simbiosis con la exitosa aplicación Salud así como con los programas de terceros -destaca Nike Plus- lo convierten en una herramienta perfecta para trabajar junto con su pulsómetro sin banda. Sin embargo, son muchos los deportistas que se quejan de las grandes carencias del dispositivo como reloj deportivo. La falta de GPS y la más que dudosa duración de la batería cuando le pedimos el máximo son su talón de Aquiles. ¿Qué ofrecen a cambio los relojes deportivos de su mismo rango de precio?

  • Garmin Fénix 3. Una de las referencias del mercado que, además, calca el precio del Watch. 449€ por un reloj con antena GPS de acero inoxidable y compatibilidad GLONASS para mejorar la posición. Su pantalla de 1,2 pulgadas puede leerse en cualquier condición lumínica (existe una versión de 519€ con cristal de zafiro) y su software cuenta con multitud de configuraciones para entrenamientos avanzados -desde pulsometrías hasta VO2 Max-. Brújula, altímetro, barómetro, acelerómetro, perfil de natación (sí, es sumergible) y tecnología Connect IQ que permite configurar notificaciones, aplicaciones, widgets, campos de datos, etc. Su batería dura hasta 50 horas y puede precargar rutas de entrenamiento. En su debe, usa banda para el pulsómetro y su interfaz no es todo lo intuitivo que debería.

  • Suunto Ambit 3 Peak Black. Hay otras versiones más baratas (los Ambit3 Sport cuestan a partir de 350) pero esta es la edición con los mejores acabados. Los equivalentes al Watch. Y su precio se queda en 450€. Pensado como un reloj GPS que orienta al usuario sea cual sea la ruta -urbana o no- que quiera seguir, su software deportivo es más sencillo que el del Fénix 3 y más fácil de configurar gracias a su aplicación para iOS y Android. Su batería no es tan capaz como la del americano, pero sigue siendo mucho más duradera que la del Watch y, a su favor, pesa menos que el Garmin. También sumergible, permite programar todo tipo de entrenamientos y controlar en tiempo real el devenir del mismo respecto a nuestros objetivos marcados o a sesiones anteriores. Su punto débil es que sus notificaciones son mínimas (solo las push) además de las llamadas y mensajes. A su favor, la calidad de construcción es más propia de un reloj suizo de alta gama. A tener en cuenta para aquellos que lo quieran usar más allá del deporte.

  • TomTom Multi-Sport Cardio. Ostensiblemente más barato que los anteriores, el reloj multidisciplina de los holandeses destaca por su diseño rompedor gracias a su combinación de colores y a su correa perforada. A diferencia del Suunto y el Garmin, no requiere de banda pulsómetro pues emplea un sistema de luz integrado para contar las pulsaciones. Inspirado en la sencillez de otros modelos, se controla y navega por un interfaz sobresaliente con un único botón y gracias a su gran pantalla y a su diseño ultrafino podremos controlar nuestros entrenamientos en tiempo real. Por cierto, su sistema de planificación de las sesiones es de los mejores. Resistente al agua, con GPS y hasta 8 horas de autonomía con el GPS y el pulsómetro activado, no te dejará tirado nunca. Le faltan las notificaciones pero su precio de 279€ lo compensa con creces.

  • Polar V800. El tercer fabricante especializado de la lista tiene en el V800 su tope de gama. Un modelo con medidor externo de frecuencia cardiaca que cuesta 450€ y que se apoya en un diseño ultraplano que se adapta de forma sobresaliente a la muñeca, una pantalla con una resolución magnífica que se puede leer bajo el sol sin problemas, y que es compatible con toda la tecnología smart coach de los fineses. Permite planificar rutas y entrenamientos y gestionarlos en tiempo real en función del desarrollo de la sesión. Su sistema de notificaciones es de los más fáciles de configurar y de los más efectivos. La sencillez hecha reloj. Uno de los más interesantes.

  • FitBit Surge. Puede que no sea un fabricante con la tradición de los anteriores, pero FitBit está mejorando gratamente con cada producto que lanza. El Surge es un claro ejemplo, un reloj que por 250€ permite conocer desde la muñeca -sin banda- el rango de pulsaciones, tiene tecnología GPS, monitoriza toda nuestra actividad diaria, usa un sistema de notificaciones sobresaliente y permite controlar la música de nuestro dispositivo vía Bluetooth, su autonomía es la mayor de las analizadas, usa un sistema de sincronización automática, tiene detector de sueño, etc. Y todo con un diseño excepcional que queda igual de bien entrenando que con un traje. Sin duda, nuestro favorito.

  • Adidas miCoach Smart Run. Muy similar al FitBit en cuanto a funcionalidades (incorpora monitor de pulsaciones en la caja, GPS, gestor multimedia desde el reloj, monitoriza nuestra actividad diaria y gestiona entrenamientos, cuenta con Bluetooth 4.0 para vincularse mejor a los smartphones) aunque cuenta con menos autonomía. ¿Cómo justifica sus 400€ de precio? Con una pantalla a color sobresaliente, un peso muy contenido y un diseño que es más reloj que en otros casos. Para nosotros solo falla el gran logotipo en la parte superior de la pantalla (no aporta nada y le resta vestibilidad). Un buen reloj para aquellos que ya disfruten de la aplicación para smartphone.

  • Nike+ SportWatch GPS. Quizá el reloj deportivo con el futuro más comprometido con la llegada del Apple Watch. Es cierto que es el más barato de todos con mucha diferencia (135€) y que emplea tecnología TomTom, sin embargo, el sensor cardiaco se vende por separado, su software ha dejado de desarrollares (ahora todo se vuelca en el Watch), su diseño es obsoleto y deja de tener sentido fuera del universo Nike Plus. Es una buena opción para aquellos que quiera un pulsómetro barato y se estén iniciando. Nada más. No hay atisbo de notificaciones ni de resistencia al agua, ni de mejoras de la plataforma… al menos pesa poco.

Fitbit Charge, comienza a moverte

La llegada de Fitbit Charge a nuestro mercado se ha hecho de rogar. Después del enorme éxito de los dispositivos de monitorización en Estados Unidos -su mercado doméstico- la empresa tenía prevista lanzar al mercado su modelo Force (una versión mejorada de la pionera Flex). Sin embargo, problemas con los materiales y algunos casos de alergias e irritaciones hicieron que tuviera que refomularse el modelo, retirar cientos de miles de unidades del mercado y compensar a los compradores.

La espera, no obstante, ha merecido la pena y a pesar de todas las pulseras deportivas y de cuantificación que han llegado al mercado durante 2014, Fitbit ha conseguido dar con la tecla y volver a tener en el mercado el modelo de referencia.

Más allá de un packaging sobresaliente, cuando tenemos por primera vez la pulsera en la mano destaca por su pantalla OLED, la posibilidad de escogerla en cuatro colores y en dos tamaños -la S es más que suficiente para aquellos que no tiene muñecas gruesas-. Los materiales (damos fe de que no hay rastro de alergia en nuestras muñecas) tienen un tacto excelente y la calidad percibida es muy alta.

Si nos damos un paseo por las especificaciones vemos que es resistente al agua (1 atmósfera o 10 metros), cuenta con altímetro, conexión Bluetooth 4.0 y sólo pesa 23 gramos. Literalmente, es como no llevar nada en la muñeca. Como hemos dicho sus materiales son suaves -según el fabricante es un elastómero flexible- y casi no se notan. Es fácil olvidarse de ella.

Sólo es algo más rígida en la zona de la pantalla (no molesta) y en la zona del cierre de acero que, por cierto, destaca por su seguridad en cualquier situación: durmiendo o entrenando. La pulsera no saldrá disparada si cerramos correctamente el tope.

Por lo demás, respecto al diseño, sólo destacan el botón con el que se enciende y se controla el cronómetro y la clavija de carga. Su patrón diagonal y en relieve nos recuerda a los acabados en fibra de carbono de los relojes deportivos más elitistas y de las competiciones de automovilismo. Todo un acierto.

En funcionamiento

Configurarla es francamente sencillo. Basta con entrar en www.fitbit.com/setup desde nuestro smartphone o tablet y descargar la aplicación de la App Store o Google Play. Registrarnos (como nuevo usuario o con una cuenta ya existente) e introducir nuestros datos para una medición más exacta. A partir de ese momento la pulsera trabajara como cuantificadora independiente pero también solidariamente con nuestro terminal para que podamos gestionar nuestros logros y objetivos.

También hay un sistema muy rudimentario de notificaciones (llamadas entrantes, por ejemplo) que mediante una vibración similar aunque más corta a la que emite cuando hemos cumplido un objetivo nos dirá el número y el nombre de quien nos llama. Teniendo en cuenta que la pantalla se ve claramente en cualquier condición lumínica, es una herramienta muy eficaz.

Lo que más nos ha sorprendido (no hemos probado muchos dispositivo de este tipo pero os aseguramos que casi ninguno funcionaba tan bien en este aspecto) es la forma en la que la Charge detecta la fase de sueño de forma automática. El algoritmo es casi tan bueno como el de Jawbone y nos dice con bastante precisión los momentos de inquietud o los intervalos en los que estamos despiertos durante la noche por cortos que estos sean.

Si a eso le sumamos un útil altímetro que nos indica las plantas que subimos (y las cuestas) cada día y que podemos añadir a mano -una pena que no se pueda hacer de modo autónomo- las actividades deportivas, el análisis diario es notable. Y todo ello con un software en la web y en las aplicaciones de primera (y con un interfaz que satisfará tanto a los usuarios de Android como a los de iOS) y una batería que promete 7 días y que, con un uso intensivo y con la sincronización Bluetooth activada por defecto, ha superado holgadamente los 6. Nada mal.

Por cierto, para aquellos que suspiren porque el cargador de batería es propietario y no una variante de USB, es precisamente esta característica la que hace que la pulsera goce de estanqueidad en el agua. Además, en una hora tenemos autonomía para una semana. No podemos quejarnos al respecto.

Dispositivo social

Sin embargo, el punto fuerte de este dispositivo es su carácter social. Es un instrumento motivacional excepcional ya que la comunidad de usuarios es muy grande. Hacer clasificaciones con otros usuarios (conocidos) es genial por su forma de marcar retos pero, además, la introducción de desafíos -individuales o de grupo- hace que, casi sin darnos cuenta, nuestra actividad diaria aumente.

Sólo tenemos que escoger un desafío -hay de todo tipo y dificultad- e invitar a quien queramos. Con eso la maquinaria ya se pone en marcha. La web y el interfaz, además, son sencillos y vistosos. A prueba de novatos pero sin cargar a los más veteranos. Las notificaciones, por cierto, avisan de cuando un «rival» nos supera… y al menos en nuestro caso, sirve como una herramienta excepcional para espolearnos (abandonar el ascensor en el trabajo o salir a correr un día vago). Las insignias son el broche final a una forma divertida de ver la actividad diaria.

En resumen, una herramienta muy recomendable para aquellos que no quieran esperar -o no necesiten- a hacerse con un smartwatch. Totalmente fiable e intuitivo, nos parece una referencia por su utilidad -más que por su potencia-. Una compra muy recomendable para aquellos que quieran comenzar a moverse o para aquellos que quieran controlar cómo se mueven.