FitBit Aria, verdaderamente inteligente

Si no hace mucho analizábamos la Runtastic Libra, una báscula pensada para ayudarnos a gestionar y controlar los avances de nuestros entrenamientos, ahora le toca el turno a la FitBit Aria, un dispositivo doméstico llamado, por su funcionalidad y diseño a marcar un antes y un después en como entendemos algo tan «común» como una báscula.

Sobre el papel, la Aria es otra báscula inteligente más. Registra nuestro peso, nuestro porcentaje de grasa corporal y el Índice de Masa Corporal (el IMC es el ratio entre nuestra altura y nuestro peso). ¿Qué la hace diferente entonces a otras ofertas del mercado? La tecnología WiFi que incorpora le permite sincronizar todos los datos de forma automática con nuestra cuenta en FitBit y relacionarlos con todos los demás datos que han captado los demás dispositivos. Esto no sólo permite ver las progresiones sino que realicemos un planteamiento de entrenamientos sin basarnos en momentos puntuales sino en una intervalo de tiempo realista.

Además, mediante un sistema de incentivos (insignias) las metas a conseguir -se entiende el deporte como salud y un medio de vida y viceversa- se vuelven más realistas y un reto mucho más accesible. Bien planteado, pesarnos se convierte en un incentivo o en algo que nos espolea a seguir «jugando» contra nosotros mismos para conseguir nuestros objetivos.

Una de las cosas que más nos ha llamado la atención es que, pese a que el packaging no nos plantea que estemos ante un producto premium, cuando abrimos la caja y sacamos el equipo, la sensación de calidad percibida hace que demos por bien invertidos cada uno de los 119,95€ gastados. Tiene un diseño acertado y atemporal y, sobre todo, sensación de robustez. De estar bien pensada.

Su pantalla, de muy fácil lectura, nos proporciona nuestro peso con una exactitud sorprendente para las cifras que se manejan (hemos hecho pruebas con pesos controlados y detecta las variaciones de 100 gramos con una exactitud pasmosa e instantánea).

En el panel también aparece nuestro nombre -el software permite que hasta ocho personas la usen simultáneamente; nuestro IMC y, una vez «medidos» el proceso de sincronización WiFi. Lo mejor de todo es que éste se hace de forma totalmente automática y absolutamente privada. Nuestros datos son sólo nuestros. Otro aliciente más para los más tímidos.

El software de FitBit siempre ha destacado por su sencillez y por la claridad con la que se exponen todos los datos. Con un interfaz que nos recuerda poderosamente a Google Analytics (algo muy bueno) podremos ver nuestra progresión, el ritmo con el que nos acercamos a nuestras metas y las superamos -o nos alejamos de ellas- y poder ver en qué «fallamos».

Durante estas fiestas navideñas, época en la que es muy fácil darnos un respiro, la Aria se ha convertido en todo un aliciente. Frente a la pesadumbre que puede suponer subirnos a la báscula en otras situaciones, en ésta era un aliciente para saber si habíamos cumplido con nosotros mismos (lo conseguimos, bien por nosotros).

Además, las alertas al móvil sobre los objetivos que vamos logrando -o que estamos a punto de hacerlo-, el resumen de las estadísticas que cada semana llega a nuestro correo y las insignias que conseguimos nos hacen sentir como un pro.

Por último, el gran factor diferencial respecto a otras básculas de la competencia reside en el carácter «universal» de estos datos. Si os preocupa tener que comprar toda la colección de equipos FitBit para estar al día podéis estar tranquilos. Los datos que recoge Aria son exportables y compatibles con un buen puñado de aplicaciones de terceros -nos quedamos con Endomondo- por lo que nuestro historial en otras plataformas y gadgets está a salvo. ¿Todavía no os animáis con ese reto de Año Nuevo?

Fitbit, monitorización inteligente

 

 

 

Fundada en 2007 por Eric Friedman (su Director Técnico) y Hans Hartmann (su Director de Operaciones), Fitbit fue una de las primeras start ups en aprovecharse de las posibilidades que permitían la evolución de las conexiones inalámbricas y de los sensores de monitorización que podían implementarse en dispositivos cada vez más pequeños y portátiles.

 

Coincidiendo con el boom de los dispositivos móviles -sobre todo a partir de la llegada del iPhone en ese mismo año- y del empujón que sufrió el deporte amateur (ambos han seguido creciendo a un ritmo desorbitado a pesar de la crisis), la empresa no tardó en conseguir financiación en varias rondas que le permitieron crecer y afianzarse como una de las referencias de un mercado en el que ya competían pesos pesados como Polar, Garmin o Suunto.

 

Los sensores adaptables a equipos de terceros fueron los primeros en conseguir un gran éxito, sin embargo, el estrellato les llegó con un dispositivo propio: una pulsera que monitorizaba nuestros movimientos y que demostró que, cuando todos somos competidores natos… contra nosotros mismos. Los usuarios de Fitbit caminaban un 43% más desde que usaban este contador diario. Más movimiento, más salud. Y el éxito fue inmediato en las tiendas. Ni siquiera la retirada de la Force del mercado por irritar la piel pudo con la empresa que ha visto la hora de aumentar exponencialmente una gama de productos ya de por sí muy completa.

 

Como sabemos que serán unos de los regalos tecnológicos de estas Navidades os presentamos toda la familia para escojáis cuál es el mejor para vosotros y lo añadáis a vuestra carta.

 

 

  • Zip. Disponible en cinco colores, este dispositivo mínimo monitoriza pasos, distancia y calorías. Después sincroniza los datos con tu cuenta (ordenador o smartphone mediante) y te anima a establecer objetivos -también te informa cuando los superas-. Su precio, además, es imbatible: 59,95€.

  • One. El siguiente paso es este chip que nos controla durante las 24 horas. Durante el día monitoriza pasos, escaleras, distancia y calorías y durante la noche se encarga de registrar la calidad del sueño para enseñarnos a dormir mejor y despertarnos por la mañana. Un equipo perfecto para integrar la actividad física gradualmente en nuestro día a día. Disponible en dos colores y con un precio de 99,95€, es «el punto sin retorno». Una vez lo pruebes se acabó el sedentarismo.

  • Flex. Por el mismo precio, esta pulsera tiene las mismas funciones que One pero añade un diseño mucho más utilizable -es un complemento muy estilizado en diez colores- que nos avisa de nuestra progresión con un juego de cinco LEDs. Una maravillosa forma de estar en forma sin perder el estilo.

  • Charge. El último peldaño en la colección de equipos de fitness diario de Fitbit es esta pulsera de actividad y registro del sueño que añade el conteo de minutos activos durante el día incorpora una pantalla OLED ultranítida donde funciona un reloj digital, multiplica la batería hasta los 7-10 días, detecta automáticamente el sueño y gestiona un sistema de alarmas silenciosas e incorpora un identificador de llamadas. El paso previo a un smartwatch por 129,95€. Sus tonos azules, negro, pizarra y burdeos son puro estilo.

  • Charge HR. La entrada de Fitbit en lo que ellos llaman el Fitness Activo es una versión potenciada de la Charge que incorpora pulsómetro, es capaz de monitorizar el ejercicio físico, gestiona nuestras sesiones de entrenamiento en decenas de deportes y nos permite crear planes personalizados. Su precio, 149,95€ lo hace uno de los dispositivos deportivos más interesantes del mercado por su sobresaliente relación calidad-precio y su estilizado diseño así como su alta calidad de construcción. En esta ocasión el color pizarra deja paso a un más agresivo -y acertado- tono mandarina. Todavía no está disponible pero merecerá la pena esperar por el modelo llamado a sustituir -con mucho éxito- a la malograda Force.

  • Surge. Sin duda, este dispositivo será (todavía no está en el mercado) la joya de la corona de Fitbit. Su diseño minimalista es sobresaliente. Su calidad de construcción, si sigue la línea del resto de la gama, será impecable. Incorpora sensor GPS, pulsómetro en la correa, registra toda nuestra actividad diaria, monitoriza nuestro sueño, gestiona planes de entrenamiento y alarmas silenciosas así como nuestro tiempo de descanso, incorpora software multideporte, batería de larga duración, gestor de notificaciones y música, añade estadísticas en la pantalla… y permite competir con amigos y uno mismo. El dispositivo perfecto para aquellos que entienden el deporte como una forma de vida. ¿Su precio? Nada descabellado: 249,95€.