SanDisk Ultra USB 3.0, a toda velocidad

Hasta la fecha hemos tenido la suerte de poder probar a fondo diferentes soluciones de almacenamiento de datos de SanDisk. Los californianos se han especializado en la gestión de información como pocos y han conseguido crear un catálogo de dispositivos periféricos ultraportátiles que tienen mucha utilidad tanto en el ámbito profesional como entre los usuarios medios.

Precisamente por eso, cuando nos ofrecieron testar a fondo su unidad flash de su gama USB 3.0 Ultra no lo dudamos. Sobre el papel las especificaciones prometían: una tasa de transferencia de hasta 100 MB/s que gracias a su conector USB 3.0 permitía multiplicar por diez la velocidad a la que trabajamos con un USB 2.0. Además, nuestra unidad contaba con una capacidad de 256 GB. Podríamos probar con archivos verdaderamente pesados.

Pensando en cuál sería el mejor escenario para probar el equipo pensamos en tocar la puerta de nuestros asesores tecnológicos de Binary Soul. En plena vorágine de presentaciones en la Feria MetalMadrid 2015 y con equipos tan interesantes como su Motion Box a buen seguro tendrían archivos pesados que pusieran a prueba el Ultra.

Uno de los puntos fuertes que más atrajeron a los chicos de la start up era la posibilidad de emplear el software SanDisk SureAccess que permite encriptar con contraseñas los archivos que introducimos en el pen. Toda la información queda protegida por el protocolo AES de 128 bits. Sin duda una garantía excepcional para aquellos que quieran guardar contenidos importantes sin miedo.

En la mano llama la atención por su ligereza y su estilizado diseño. Cuando los chicos de SanDisk nos anuncian que cuenta con una garantía de cinco años no nos sorprende: da la sensación de que todo se ha pensado al detalle y que todo se ha construido con mimo y a conciencia. No es el clásico pen USB que podemos comprar en una tienda.

Una vez insertado en el ordenador la velocidad con la que se carga es propia de un equipo USB 3.0: el equipo reconoce el dispositivo externo fácil y rápidamente. Después cuando nos ponemos a traspasar los datos (da igual el tipo de archivo o su peso) todo es fulgurante. La capacidad de procesamiento a la hora de cargar los archivos es sencillamente fulgurante. Da igual cuántos seleccionemos a la vez.

Configurar SecureAccess es muy rápido y sencillo. una vez descargado el software podremos tener un acceso rápido y seguro a la carpeta encriptada y trabajar con los archivos. Realizar modificaciones y guardarlas “a salvo” de posibles pérdidas. Sin duda una opción excepcional para cualquier contenido profesional importante así como datos bancarios particulares, contraseñas, direcciones, etc.

En definitiva, un dispositivo que puede sustituir fácilmente a un pequeño disco duro externo, perfecto para transferir datos de forma rápida y efectiva y, sobre todo, con un precio (100€) muy competitivo.

Dispositivo testado por Binary Soul

Adobe Flash, crónica de una muerte anunciada

Fue hace más de una década cuando Steve Jobs le declaró la guerra a Flash. Ninguno de los célebres iDevices eran compatibles con el programa de Adobe. El gurú de Apple lo consideraba inseguro e inestable, un problema para iOS, un sistema operativo diseñado, precisamente bajo esos dos parámetros. En aquel momento tanto Google como Microsoft o BlackBerry consideraron que Apple decidía ponerse en desventaja al no implementar la compatibilidad con una herramienta indispensable en el internet de aquella época.

Sin embargo, si entramos en cualquier medio especializado y visitamos su hemeroteca descubriremos que desde principios de año los gigantes tecnológicos que dan la espalda a Flash se han multiplicado. El último ha sido la Fundación Mozilla que ha decidido bloquearla por defecto en su navegador Firefox. Los plug-ins de Flash están deshabilitados en todas las versiones operativas de Firefox y ya no sirven para cargar los contenidos multimedia.

Esta Tweet de Mark Schmidt, jefe de soporte de Mozilla parecía la última estocada a un programa que ha vivido una caída casi sin precedentes en la industria tecnológica (el de IE fue igual de vertiginoso pero vino precedido de una sentencia judicial).

Schmidt aclaraba que el bloqueo es temporal y que solo seguirá activo hasta que Adobe lance una versión “que no esté siendo explotada activamente por vulnerabilidades conocidas públicamente”. El ataque a la empresa de seguridad Hacking Team que dejó al descubierto más de 400GB de información -correos electrónicos, contraseñas y documentos- de una firma contratada por los gobiernos de Estados Unidos, España, Chile, Colombia, etc. fue la puntilla.

En el ámbito móvil la situación es mucho más compleja. Mozilla ha bloqueado indefinidamente el uso de Flash de forma predeterminada y son varias las tecnológicas que se han sumado a pedir que de una vez por todas Adobe abandone el desarrollo de Flash y opte por el estándar inmediato y de futuro: HTML5. Alex Stamos jefe de seguridad de Facebook fue tajante: “es hora de que Adobe anuncie la fecha del fin de vida de Flash y de que los navegadores establezcan los bits de cierre ese mismo día”.

Da igual que la fecha sea inmediata pero eso permitiría a todas las empresas y plataformas adecuarse a un nuevo estándar más seguro y hacer que la migración sea más sencilla. Jobs, en una carta con seis puntos escrita en 2010, aseguraba que el principal motivo por el que Apple no quería seguir trabajando con Flash era sencilla: “era una herramienta de la era del PC no de la era móvil”. “No es abierto como HTML, CSS y Javascript” (nunca nos quedó claro que problema tenía Steve Jobs con los programas cerrados como los de Apple); “tampoco es seguro ni estable”; “es el principal responsable de los bloqueos y caídas de los ordenadores Mac”. Además, “gasta más batería”. ¿La penúltima victoria póstuma de Jobs? Probablemente sí.

iExpand, una gran solución en la palma de la mano

Sin duda, uno de los puntos débiles que siempre le han achacado los usuarios de Windows y Android  a Apple es la manía casi obsesiva de la empresa de eliminar puertos, entradas y ranuras o, como mucho, dejarlas solo con opciones propietarias de la empresa. Curiosamente, aunque la tendencia de los demás fabricantes ha sido también eliminar la puerta de entrada que aumenta las capacidades de los dispositivos móviles, son muchos los fabricantes especializados que siguen lanzando periféricos que mejoren la experiencia del usuario.

SanDisk es, sin duda, una de las líderes mundiales en el mercado de soluciones de almacenamiento y es, seguramente, una de las firmas que más se ha preocupado por adaptar su catálogo a la revolución móvil. El mejor ejemplo, sin duda, es el último dispositivo que hemos tenido el privilegio de probar: el iXpand.

Se trata de una flash drive configurable con capacidades de 16, 32, 64 y 128 GB que permite traspasar contenidos de un modo ultrarrápido y muy intuitivo entre PC, Mac y dispositivos iPad y iPhone. Su diseño, sólido y estilizado no deja lugar a dudas: un puerto USB y un Lightning que permiten -el primero- la conexión con los ordenadores, y el segundo con los iDevices.

A través de la aplicación propietaria de SanDisk ver vídeos, traspasar fotografías o archivos y realizar copias de forma automática cuando lo conectamos es muy sencillo y permite -lo más importante de todo- liberar espacio de nuestros dispositivos. Si tenemos en cuenta que las versiones más exitosas de iPhone y iPad son las menos capaces (16 GB) debido a su precio -ellos argumentan que lo mejor es redondear la capacidad con más espacio en iCloud- nos parece una solución sobresaliente.

Por cierto -y esto es un punto muy importante- como es el software de la aplicación la que se encarga de reproducir los contenidos soporta los principales formatos del mercado (.AVI, MP4, WMV, etc.) y permite disfrutar del formato prohibido en Apple: MP3.

La tasa de transferencia es sorprendentemente rápida (anuncian el triple que un dispositivo estándar de 2,5 MB/s) y, aunque no hemos podido verificarlo exactamente, la sensación de velocidad es muy alta. Todo fluye y en las dos semanas que hemos trabajado con él -y lo hemos hecho con gran variedad de contenidos entre iMac, iPad y iPhone- no hemos sufrido ningún parón o bajada de rendimiento.

Respecto a la seguridad, para aquellos que tengan miedo a perder el smartphone, la tableta o el propio iXpand, el equipo permite cifrar con contraseñas los archivos más delicados -o todos- para que no sean descargables ni reproducibles en iDevices indeseados. Compatible con todos los equipos Apple que corran con OS X 10. 6 o superior o iOS 7.1 o superior, todavía da más cancha con Windows: desde Vista puede trabajar con cualquier PC.

Por último, destaca por su autonomía. Su sistema de puertos permite cargar fácilmente su batería de 3.7V que viene precargada y que garantizan no quedarse tirado en mitad de una transferencia o una reproducción. Los precios, entre 69€ y 169€ lo hacen una solución muy interesante -y una buena forma de ahorrar dinero en la compra de los dispositivos móviles. Mucho más que recomendable.

Adobe, adiós a Flash Player

Una de las batallas más agrias en el mundo de la informática fue la que mantuvo durante años Steve Jobs contra el programa de reproducción multimedia Flash Player creado por los californianos de Adobe. Según una nota de la propia empresa hecha pública por Zdnet, los de San José ha decidido abandonar el desarrollo de su player para soportes móviles en detrimento de HTML5 si bien, la empresa continuará el desarrollo de este formato para ordenadores -tanto PC como Mac-.

De este modo, los esfuerzos de Adobe referidos al mercado de dispositivos móviles -tanto teléfonos como tabletas- tendrán como objetivo el desarrollo de aplicaciones nativas con Adobe Air que se caracteriza, sobre todo, por su funcionalidad multiplataforma -Ajax, HTML, Adobe Flash y Adobe Flex-. De este modo, Air -cuyo nombre en clave es Apollo- permite a los desarrolladores crear una versión en cualquier soporte de los anteriores ya que el propio programa hará posible que se pueda reproducir en todos los navegadores en todos los sistemas operativos. Un paso más a la compatibilidad total entre plataformas.

Al parecer, la tendencia de las grandes empresas de software a abandonar este formato -el camino abierto por Apple lo siguió recientemente Microsoft- ha hecho que la empresa haya decidido apostar por HTML y la conversión entre formatos. En cualquier caso, para muchos analistas se trata de una victoria póstuma de Steve Jobs y de un guiño a Apple y sus iGadgets que cada vez copan más cuota de mercado y que desde el principio fueron incompatibles con su producto.

Éste no será, sin embargo, el único cambio que vivirá Flash en las próximas semanas. La multinacional ha anunciado que reestructurará su negocio en torno a dos grandes áreas: Digital Media, que se encargará de suministrar herramientas de creación de contenidos y en la nube en Internet; y Digital Marketing, orientada a sistemas de analítica para que el titular de un servicio sepa como orientar su negocio -consultoría-. Los más afectados por el nuevo organigrama serán el 7% de sus 750 empleados que verán rescindidos sus contratos. Si bien, se han apresurado a anunciar que buscan nuevos perfiles para incorporar a su plantilla.

El peso del mercado, definitivo


Fue en abril de 2010 cuando Steve Jobs publicó una carta contra Adobe en la que exponía sus motivos para que los equipos móviles de Apple no fueran compatibles con Flash. Jobs alegaba que este reproductor pertenecía a “la era del PC, no a la de los dispositivos móviles”; se sustentaba en la “era del ratón, no en la de las pantallas táctiles”; se quejaba de que “no era abierto como HTML, Javascript y CSS” -curiosos viniendo de Jobs-; y sostenía que Flash “no era seguro ni estable”, mientras que le atribuía “la responsabilidad de la mayoría de los errores de los ordenadores Mac”.

En cuanto al apartado técnico, Jobs explicó que Flash “gastaba más batería: en un iPhone, por ejemplo, los vídeos descodificados con H.264 funcionan durante 10 horas, los descodificados con Adobe, como mucho 5”.

Por otro lado Jobs veía un inconveniente en que Flash fuera multiplataforma: “Apple no puede depender de una tercera compañía a la hora de decidir cuando entrega herramientas a los desarrolladores”. La coletilla más polémica de sus declaraciones llegó cuando recomendó a Adobe que “se centrara más en crear buenas herramientas basadas en HTML5” y “dejara de criticar a Apple”.

En la biografía de Walter Isaacson se explica que en su regreso a Apple Jobs pidió a Adobe que creara un programa de edición de vídeo exclusivo para Mac, una versión de Adobe Premier. Los de San José se negaron por la baja cuota de mercado que tenía en aquel momento la firma de Cupertino. A este respecto Jobs afirmó: “yo les puse en el mapa y ellos me jodieron”. Ahora se ha tomado venganza.

Edge, la herramienta Adobe para HTML 5

La nueva internet -algunos la llaman 3.0- está a la vuelta de la esquina. Para demostrarlo, Adobe -una de las empresas de software punteras a nivel mundial- ha presentado su nueva herramienta para (en versión gratuita durante el periodo de prueba) para crear animaciones bajo el estándar HTML 5JavascriptCSS -hojas de estilo en cascada-.

La aplicación, que ha recibido el nombre de Edge, pretende entablar puentes entre Flash -el recurso de Adobe para estas creaciones- y HTML 5, la nueva revisión del lenguaje web que se presenta como el gran rival del anterior. De momento, su versión definitiva -y de pago- no está previsto que se comercialice hasta bien entrado el año que viene.

La estrategia de la compañía es compatibilizar ambos estándares de modo que algunas de sus herramientas, como Dreamweaver, ya están preparadas para trabajar tanto con Flash como con HTML 5. Miquel Bada, director de Adobe España explicaba en una entrevista en el [Enlace roto.] recientemente que la intención de los de San José es “dar todo tipo de facilidades a los diseñadores”. Aunque también matiza que “una vez esté aprobado el estándar HTML 5 será más limitado en la interactividad que Flash”.

Aún así, los californianos tienen claro que una vez sea “oficial” la nueva versión de este lenguaje web se convertirá en el estándar sobre el que trabajar, por lo que adaptarán Flash “10 años más adelantado” -según ellos- y sus demás herramientas a quienes trabajen con él.

Muy en está línea se encuentra Wallaby un básico de Adobe Labs que permite trasladar cualquier contenido Flash a soporte HTML. Es por ello que parece que los de la costa central de California no seguirán el consejo de Steve Jobs -principal detractor de Flash- y migrarán todos sus sistemas a HTML 5. De momento se centran en crear alternativas para ambos modelos. Bada, además, explica que no existe ninguna guerra de tecnologías, ni siquiera con Apple.

Los seis motivos de Jobs para no usar Flash


Precisamente en estas fechas se cumple un año desde que Jobs hizo público los seis motivos por los que se negaba a que su equipos -iPod, iPhone y iPad- funcionaran con lenguaje Flash: “pertenece a la era PC, no a la era móvil”; “es de la época del ratón, no de las pantallas táctiles”; “no es un lenguaje abierto como CSS, Javascript y HTML”-curioso viniendo de una compañía que considera que Android caerá por ser código abierto-; “es inseguro, inestable y el principal responsable de los errores de los ordenadores Mac”; “gasta más batería” y, por último, es “multiplataforma. Apple no puede depender de una tercera compañía a la hora de decidir cuándo entrega herramientas a los desarrolladores”. La coletilla vino cuando Jobs le recomendó a Adobe que se dedicara a crear buenas herramientas en HTML 5 en vez de criticar a Apple por “haber dejado atrás el pasado”.

La [Enlace roto.] de Adobe no se hizo esperar: “los motivos no son tecnológicos”, explicaban, sino que “Apple encierra a consumidores y creadores”. De momento Apple sobrevive sin Flash y Adobe sin entrar en los exitosos terminales y tabletas de la manzana. ¿Cuánto durará el divorcio?