La First Lego League vuelve a Euskadi para potenciar los valores de la ciencia y la tecnología

Un año más, y van nueve, ha tenido lugar la First Lego League (FLL) Euskadi. Impulsada desde 2009 por la Agencia Vasca de Innovación-Innobasque, ya son más de 3.000 los escolares que se han sumergido en este reto internacional que busca acercar la ciencia y la tecnología a los más jóvenes. Una demostración de que la educación puede y debe beber de nuevas técnicas como la gamificación para convertir áreas de la enseñanza tradicionalmente «áridas» en un gancho que cimente el desarrollo social de las próximas generaciones.

Más de la mitad de las contrataciones que se llevarán a cabo en la próxima década estarán relacionadas con ingenierías y la demanda de los denominados perfiles STEAM (science, technology, engineering, ars and mathematics) crecerá, según los últimos datos de Confebask, un 5% más que el resto de ocupaciones. El problema es que, si atendemos a las cifras actuales, cada vez más jóvenes se decantan por ramas diferentes a las técnicas. Por eso es importante la existencia de iniciativas como la FLL y es crítico el apoyo de agencias como Innobasque.

La FLL emplea desafíos temáticos para involucrar a jóvenes de entre 10 y 16 años  en la investigación y diferentes metodologías para la resolución de problemas. Además, enseñan a todos la importancia de colaborar y aprender de los compañeros, la competición amistosa -que nos hace evolucionar como personas y grupo- y el aprendizaje para el desarrollo humano y como herramienta para la contribución a la sociedad. Valores que, por muy evidentes o manidos que puedan parecer, es necesario trabajar para conseguir resultados consolidados a medio y largo plazo.

Una de las claves del éxito de esta liga es que permite a los participantes aplicar conceptos matemáticos y científicos en la vida real. De esta forma se desarrollan habilidades y competencias indispensables en el siglo XXI: nuevas formas de comunicación y nuevas formas de organizar el trabajo a través de la ciencia, la tecnología y, lo más importante, las personas.

Este año, el reto propuesto por la organización estaba relacionado con el ciclo del agua, uno de los problemas más importantes a los que se enfrenta nuestra civilización a corto y medio plazo. Un ejemplo de que la tecnología y la ciencia siempre han de estar de la mano para ser una solución a nuestros problemas. Una forma de planteársela a las nuevas generaciones como un ejercicio de memorística y demostrarles que sus estudios, sus ideas, sus conocimientos, son aplicables en el día a día y fundamentales para nuestro futuro.

La herramienta que emplean, por cierto, es LEGO Mindstorms que ha demostrado sobradamente su valía a la hora de introducirles en el universo de la programación, el respeto al medioambiente y la resolución de problemas aplicados.

El equipo ganador fue «Legokide» del colegio Urkide de Gasteiz; el segundo puesto correspondió al grupo «Overclock Axular» de Axular Lizeoa; el tercer puesto fue para «Landeberos Gamberros» del Tecnoclub Elburgo y el cuarto para Eurobotik 2003 para Santa María Ikastetxea. Todos ellos se han clasificado para la final estatal que se celebrará en marzo en Logroño.

También hay que destacar el Opengune donde el público asistente pudo ver la evolución de los drones en el ciclo del agua gracias a Dronebydrone; el interesante proyecto de almacenamiento de energía que está llevando a cabo CIC energiGUNE y que quedó reflejado en una carrera de coches eléctricos o la evolución histórica de las telecomunicaciones y su papel clave a lo largo de la Historia de la mano del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación.

El escenario de este año fue el Palacio Europa de Gasteiz. En él tomaron parte de la competición 1.200 estudiantes repartidos en 81 equipos de 37 centros educativos. Además, hubo un programa formativo exclusivo de 33 empresas en el que tomaron parte 970 alumnos y 30 formadores. Todo ello con el apoyo indispensable de 9 colaboradores 150 voluntarios. Unos números que, más allá de las estadísticas, reflejan el buen estado de salud de la competición y el interés que este tipo de eventos tiene en los jóvenes cuando se les da la oportunidad de explotar su potencial.

Santiago Córdoba

Commercial Manager de Binary Soul

FLL Euskadi, el éxito de apostar por los más jóvenes

Decía el filósofo, psicólogo y pedagogo estadounidense John Dewey que «lo ideal no es que un niño acumule conocimientos, sino que desarrolle capacidades» y bajo esta idea se lleva desarrollando desde hace años la First Lego League (FLL), un torneo internacional con formato deportivo que busca potenciar la ciencia y tecnología así como el espíritu creativo e innovador en jóvenes de entre 10 y 16 años.

La finalidad es educar divirtiendo (gamificación) a través de la elaboración de un proyecto científico, el diseño y programación de un robot Lego MindStorms y consolidar los valores de la FLL: el trabajo en equipo, la innovación, la inclusión y la coopertición -la suma de cooperación y competición, competir ayudando y aprendiendo de los demás-.

Este pasado fin de semana tuvo lugar la octava edición de la FLL Euskadi, que se ha convertido en un programa integral de promoción de la ciencia, la tecnología y la innovación entre escolares. Hasta la fecha han participado más de 2.000 escolares y 12 equipos han llegado a los torneos internacionales.

Sin embargo, gracias a la colaboración con la Agencia Vasca de la Innovación-Innobasque, podemos decir que la FLL Euskadi cuenta con algunos factores diferenciales respecto a otras que se celebran en el resto del planeta. Dentro de este proyecto colaborativo participan centros de investigación, voluntarios, empresas, centros educativos y la propia Administración.

De hecho, es el único en el que tanto empresas como centros tecnológicos imparten charlas y visitas a los escolares para que estos conozcan los proyectos de I+D+i que se desarrollan en Euskadi además de los perfiles profesionales asociados a todos estos retos. En definitiva, una forma de dar valor añadido a la competición local y de unir la realidad socioeconómica vasca con el reto internacional FLL.

En esta edición han formado a los escolares Neiker Tecnalia, la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco, Urdaibai Bird Center, Azti Tecnalia, Aberekin, Aquarium Donostia, Animalario SGIkerb de la UPV, la Fundación Hazim, el Basque Center for Applied Mathematics (BCAM), Ertzaintza, Ethological Solutions y Txepetxa Asociación de Anillamiento.

2017, una edición multitudinaria y responsable


Las cifras de la edición de este año han sido sobresalientes. La sede de Euskaltel en Derio fue el marco perfecto para que 500 jóvenes organizados en equipos mostraran a los más de 1.500 asistentes sus propuestas innovadoras. La cita, además, contó con un completo programa de actividades programadas en el Opengune como un taller de drones, una exhibición de la unidad canina de la Ertzaintza o propuestas de start ups como Binary Soul que acercaron con sus nuevos juegos móviles.

Dos equipos de la ikastola Begoñazpi de Bilbao y uno de Axular Lizeoa coparon los tres primeros puestos que dan derecho a acceder a la final estatal desde donde podrán optar a clasificarse para el Open European Championship y al World Festival de Estados Unidos donde se citarán los finalistas de las 1.500 ediciones celebradas en 88 países de todo el mundo y que tenían como reto la forma de mejorar la relación entre animales y personas.