Nike LunarEpic Flyknit, asalto al liderazgo

A pesar de que Nike sea una de las marcas más denostadas en nuestro mercado por los atletas, la empresa de Oregon es una de las referencias del deporte por su capacidad de innovar. Después de unos años en los que muchos de sus modelos fueron tachados de blandos, poco estables y obsoletos frente a los lanzamientos de sus rivales se pusieron las pilas para demostrar a todos que seguían estando muy por encima de los clichés.

En los últimos tiempos su lanzamiento más popular, probablemente, haya sido el Flyknit. Un sistema revolucionario que permite eliminar las costuras del upper, reducir el peso de la zapatilla, aumentar el confort que ofrece al corredor y, sobre todo, convertir el calzado en una segunda piel -literalmente-. Sin embargo, otros lanzamientos como el Boost de Adidas han creado la sensación de que los modelos del swosh no están a la altura técnicamente de sus rivales. (Que son solo una zapatilla pintona).

El siguiente paso que dieron fue mejorar el tejido para crear zonas de compresión en el calzado (desarrollar contrafuertes que volvieran más estables los modelos con Flyknit); abandonar la legendaria suela waffle -inspirada en los gofres- y crear mapas de calor de la pisada para que el desgaste fuera único en cada corredor. Ya no es necesario que nos adaptáramos a zapatillas pronadoras, neutras o supinadoras, la suela se adapta a nosotros.

La mejora en la amortiguación (la unión del sistema Zoom con el Lunarlon y las evoluciones de ambos) así como un continuo trabajo en las gomas de la suela para mejorar el agarre (el compuesto BRS 1000 es uno de los más eficaces del mercado sean cuales sean las condiciones del firme) hicieron resucitar modelos como las Pegasus, colocar de nuevo en la cúspide a las Vomero y que los corredores volvieran a respetar nombres como las Structure.

Pero por si esto fuera poco, los diseñadores de Beaverton se dieron una vuelta por otras divisiones de la firma para averiguar qué más podían hacer por revolucionar su calzado y se toparon con las Magista, unas botas de fútbol con un cuello a media altura y un nuevo sistema de estampación que sujeta mucho más el tobillo y da mucha más estabilidad al tren inferior. El pie, el tobillo y la pantorrilla funcionan como un todo de una forma más fluida gracias al Flyknit que los sujeta.

El empeine cuenta con diferentes densidades de tejido y desde él se sigue construyendo el conjunto hacia el talón y el antepié lo que permite un ajuste mucho más cómodo, sensación de firmeza y sobre todo, que se aproveche mejor toda la fuerza que empleamos en el aterrizaje, la transición y el despegue ya que no debemos «estabilizarnos» de forma autónoma. El calzado nos ayuda. Los filamentos de FlyWare acaban de controlar el ajuste del calzado e incrementan aún más el soporte del calzado sobre nosotros mismos.

Para la mediasuela han utilizado una nueva tecnología de doble inyección que consiste en fusionar dos tipos diferentes de gomaespuma (con calor y no con pegamentos) en una sola pieza. El trabajo con el Lunarlon y las distintas densidades -espuma IU más dura en los bordes y espuma IP, más mullida, en la zona central- se suman a las hendiduras creadas con láser en el lateral de la mediasuela para mejorar la flexibilidad, la amortiguación y el rebote deseados.

Como hemos dicho, la guinda es una suela con pistones geométricos que se sirven de los mapas de pisada de los miles de atletas voluntarios que han ayudado a su desarrollo y que facilitan crear una huella única en cada uno de nosotros. Estos tacos, creados también con Lunarlon, se mueven de forma individual para crear una compresión más firme, maximizan la tracción y facilitan la transición entre talón y dedos mientras potencia el retorno de energía del impacto del aterrizaje.

En definitiva, un modelo sobresaliente para los entrenamientos y carreras de larga distancia y para los procesos de recuperación por el especial cuidado que tiene con nuestro sistema motor. Sin duda, un salto técnico que vuelve a colocar a Nike a la cabeza.

Flyknit, lo mejor de Nike en un solo hilo

Esta semana dedicaremos nuestra sección de tecnología y running a las zapatillas. Hemos hablado de dispositivosaplicaciones y ropa técnica así que ya es hora de hablar del que es el equipamiento central de este deporte: el calzado. Nike, primer fabricante mundial de material deportivo, es también una de las referencias en atletismo -fue su gran deporte- hasta la llegada de Michael Jordan y sus Air  y el mundial de fútbol de Estados Unidos en 1994 y sigue siendo el departamento que trata con más mimo.

Es por eso que muchas de sus novedades técnicas llegan primero a su Athletics Department para luego saltar a otras disciplinas más mediáticas. El mejor ejemplo en los últimos tiempos es el Flyknit, una tecnología aplicada a la construcción integral de la zapatilla -excepto la suela- y que parte de la ambición de los atletas de tener la sensación de correr descalzos sin perder estabilidad ni soporte. El precepto era claro: el producto final ha de estar enfocado en el pie y no en la propia zapatilla.

 

 

Este vídeo, presentado durante el lanzamiento de la tecnología Flyknit en 2012, muestra la idea del empleo más ligeros y adaptables que permitan la total libertad de movimientos del pie durante el aterrizaje, la transición y el despegue. Eliminar costuras y la superposición de capas hacen que el ajuste de la zapatilla sea mejor que en ninguna otra versión de su gama de productos anterior -y probablemente del mercado- y el empleo de materiales como la fibra de poliéster le dan una vida útil mucho mayor de lo que pueda parecer a simple vista.

Estas fibras al retorcerse y trenzarse entre sí constituyen una malla extremadamente flexible y resistente que, a diferencia de otros materiales como el Techfit no se da de sí con el uso. Si a esto le unimos que todo el upper de la zapatilla está construida como un único bloque la integridad del conjunto está asegurada… y permite correr sin calcetines ya que se ha trabajado en variar las densidades del entramado para asegurar la ventilación del pie sea cual sea la exigencia a la que sometamos al calzado. Aún así, no deja de ser un tejido con lo que aumentaremos drásticamente su durabilidad si usamos el calcetín.

Para los que se estén preguntando cómo ha solucionado Nike el problema del soporte lateral y en el talón (donde otros fabricante suelen emplear partes de plástico que emulan sus logotipos), los de Oregon han trabajado con diferentes densidades de modo que la tecnología Flywire -unos cables de hilo de fibra de cristal líquido que sujetan los cordones y que nos recuerdan poderosamente a los cables de los puentes colgantes- mantienen el pie recto dentro del calzado y un un refuerzo en el talón  del Flyknit asegura el aterrizaje para los que taloneamos.

La cifra curiosa: según la propia casa americana, desde su implementación en 2012 en las Flyknit Racer se ha conseguido reducir en más de dos millones de toneladas el material en el proceso productivo -con el impacto ambiental positivo que esto tiene-. El éxito ha sido tal en todos los ámbitos que ya son pocas las familias de producto de Nike -en cualquier disciplina- que no implementan el Flyknit en su construcción.