GTS, solución integral de formación para industria 4.0

A puertas de la BIEMH más digitalizada en sus 30 ediciones, es momento de recapacitar sobre el papel de las herramientas de virtualización y capacitación pensadas para la industria. Soluciones que más allá de realizar una propuesta adaptada a cada cliente, permiten una configuración exclusiva y a medida en función de la realidad y las necesidades de cada caso.

GTS de Binary Soul es la máxima expresión de este concepto. Una plataforma de formación de operarios que además de facilitar el aprendizaje de los procesos productivos mediante una formación gamificada, permite que las personas puedan trabajar en entornos industrializados. Esto, teniendo en cuenta el profundo proceso de reconversión que está viviendo el sector, supone una enorme ventaja competitiva gracias al ahorro de tiempo, de costes y a la capacidad de prever posibles problemas en los procesos productivos.

Las virtudes de una solución así, no obstante, van más allá de ese ahorro de costes (al tratarse de una propuesta servitizada el cliente paga solo por lo que usa) y los beneficios son tanto tangibles como intangibles.

Entre los primeros destacan una formación sin riesgos puesto que aprender en un entorno virtual es mucho más seguro que hacerlo con maquinaria real -tanto para los operarios como para la propia maquinaria-. Asimismo, permite evitar parones en la producción derivados de tener que emplear parte de nuestro equipamiento en formaciones. GTS, incluso, posibilita la formación antes de la puesta en marcha de un proceso.

Entre los intangibles -más difíciles de cuantificar pero igual de importantes a la hora de conseguir un resultado final satisfactorio-, se encuentra la motivación. El componente de gamificación genera un aprendizaje más orgánico con una mejor experiencia de usuario y, además, requiere de menos esfuerzo para el aprendiz que un sistema convencional.

 

GTS facilita el acceso a toda la información generada por los empleados y permite evaluar su progresión con tests gamificados a medida.

 

Por otro lado, al tratarse de un sistema basado en la nube, su despliegue puede realizarse de forma instantánea en múltiples lugares con una puesta en marcha rápida y sencilla. En definitiva, es un proceso sin barreras: multilenguaje, multidispositivo, seguro y sin límites de almacenamiento.

Y este último punto es importante puesto que una de las principales fortalezas de GTS como herramienta es que se constituye como un pilar sobre el que construir procesos formativos completos en los que plasmar el know how de cada compañía de forma independiente y segura.

Gracias al diseño modular se pueden añadir características y funcionalidades personalizadas para crear un sistema de formación individualizado para cada empresa. Además, Binary Soul puede digitalizar los procesos (ya existentes o a implementar) y desarrollar las herramientas de formación necesarias -cursos, por ejemplo-.

Son ya tres los grupos industriales de referencia en su sector que, a modo de early adopters, están pilotando la plataforma en algunas de sus plantas. Se trata de Maier, CIE Automotive y Fagor Ederlan. Empresas que han confiado en esta ventaja competitiva y que ya están disfrutando de sus virtudes de primera mano.

Week Break Design muestra los secretos del diseño del automóvil

El automóvil es uno de esos bienes que, a pesar de estar siempre en el disparadero, nos resultan imprescindibles. Pocos objetos han definido tanto un siglo como éste el XX. Son la materialización de la libertad, del transporte, de la globalización y, en muchos casos, llegan incluso a demostrar una «personalidad» impropia de un objeto.

Porque el diseño de un coche, su alma que dirían los Jeremy Clarkson y compañía, reside en su concepto, en su idea, en su diseño, en las texturas y sensaciones que transmite. Mucho más que una cosa, un coche tiene personalidad en su interior y su exterior y por ello es tan importante el trabajo del equipo de diseño. De hecho, es muy probable que casi todos los amantes del motor hayamos soñado alguna vez con diseñar uno, con aportarle nuestro toque lo haga único.

Además, cada vez que nos hemos enfrentado a un proceso de compra, de forma intuitiva e involuntaria, la estética y la percepción de esas sensaciones (del modelo y de la marca) son parámetros decisivos a la hora de elegir entre un automóvil u otro. La diferencia entre un éxito o un fracaso millonario.

El Automotive Intelligence Center-AIC puso en marcha el pasado día 3 de febrero en su centro de Boroa una nueva iniciativa dentro de su AIC Campus llamada Week Break Design con el fin de acercar las actividades del Concept Design a todas aquellas personas con inquietudes en este área. Una forma de enseñarle a los aficionados (y a cualquiera que se acercara) la forma en la que un fabricante aborda el enorme proyecto de diseñar un modelo de cero o rediseñar uno que ya está en el mercado.

Porque el diseño de un vehículo va mucho más allá del diseño de los grandes trazos externos: cada pieza, cada componente, cada material tiene un impacto directo en la imagen de marca así como en las funcionalidades existentes y potenciales de cada coche. De esta forma, el proceso de diseño y conceptualización trabaja mano a mano con la ingeniería. Se llega al todo desde la parte y cada parte es indispensable para el todo.

Porque a la hora de llevar a cabo un proyecto de tanto calado como desarrollar un coche todo cuenta. Recientemente SEAT publicaba un informe en el que explicaba que, de media, pasan cuatro años desde que se plantea el coche hasta que se ensambla el primero en la fábrica.

Al principio del proceso hacen falta más de 1.000 esbozos y se emplean más de 5.000 kilos de arcilla para hacer los primeros modelos clay: las maquetas del producto en tres dimensiones. Una vez que se definen las formas, llega el momento de elegir el color para su presentación. Lo habitual es tardar unos tres años. En la planta de Martorell, por ejemplo, se emplean más de 6,4 millones de litros de pintura al año: suficiente para pintar un centenar de veces la Torre Eiffel.

En todo ese tiempo se realizan más de 55.000 simulaciones anuales con el único fin de garantizar la seguridad y el confort dentro de los vehículos. Esto incluyen más de 400 test olfativos y táctiles anuales para asegurar que el interior del vehículo no resulta desagradable para los usuarios.

Pero es no es todo: antes de salir a la venta, medio centenar de ingenieros testan los prototipos. Recorren más de 1,2 millones de kilómetros al año en desiertos y carreteras heladas para saber cuál es el comportamiento del vehículo en cada escenario.

Solo entonces es cuando el fabricante da luz verde al modelo y se reprograman hasta 2.000 robots encargados de ensamblar las más de 3.000 piezas que lleva un modelo medio. Son solo las cifras del fabricante más exitoso de nuestro mercado el último año, pero el proceso se repite en cada rincón del planeta.

Por eso, en el Week Break Design se mostró la importante de la evolución de las formas, los componentes y los materiales en la historia del automóvil y mediante la metodología Learning by Doing los asistentes pudieron comprender y compartir las diferentes fases de cada proyecto: desde concepto inicial hasta los testeos pasando por las fases de preproducción y producción.

Pudieron comprender las difíciles exigencias de los compradores y los complejos (y necesarios) requerimientos técnicos a los que las autoridades someten cada modelo. La forma en la que el diseño de cada generación de un modelo refleja una evolución morfológica ligada a los movimientos sociales y a la evolución de la tecnología.  Las claves del éxito en las delicadas estrategias de reemplazo y actualización en cada ciclo comercial de un automóvil, el papel fundamental de los muchas veces incomprendidos show cars además de mostrar las claves de los empleos y las carreras con futuro en un mercado en un momento fundamental en su historia.

En definitiva, la semilla perfecta para hacer que la potente industria automotriz vasca siga siendo una referencia europea y uno de los motores económicos y sociales de nuestra región.

Santiago Córdoba

Commercial Manager en Binary Soul

Binary Soul, sus apuestas para 2018

El año pasado ha sido, probablemente, uno de los más tecnológicos de la década. Es cierto que no ha habido grandes disrupciones en la electrónica de consumo en forma de producto que cambie nuestras «vidas», pero la tendencia de digitalización de todos los rincones de nuestra sociedad es imparable y cada vez más rápida.

De la mano de nuestros asesores tecnológicos de Binary Soul analizamos cuáles son las tendencias tecnológicas más relevantes para este 2018 que promete seguir cambiándolo todo bajo los parámetros de la eficiencia, la sostenibilidad y el desarrollo económico y tecnológico responsable.

El ejemplo más claro de todo esto es la irrupción de un nuevo modelo de consumo (servicio frente a propiedad) que comenzó en negocios como el musical, siguió con el transporte -plataformas de carsharing ahora desarrolladas por los propios fabricantes- e incluso soluciones industriales (como el GTS que permite diseñar soluciones personalizadas de procesos productivos).

De esta forma, la conversión e implantación de soluciones 4.0 en sectores industriales (estratégicos para mantener y desarrollar economías y sociedades pujantes) requerirán también de nuevas formas de capacitación -los dispositivos móviles, la realidad aumentada y la gamificación a través de software específicos son los tres pilares de esta necesidad- tan importantes como el desarrollo de maquinaria de última generación: los robots colaborativos.

Estos son un paso más en dentro de una revolución que ya comenzó hace unos años a través de la creación de nuevos procesos de fabricación (como la fabricación aditiva, por ejemplo) y nuevos materiales. Sin embargo, 2018 también será el año de la consolidación de la «revolución digital» en otros sectores como el terciario (sobre todo en lo que se refiere al comercio y la hosteleria) gracias al empleo de nuevas herramientas como el Big Data y nuevas experiencias como la realidad virtual para desarrollar nuevas experiencias entre los consumidores. Factores diferenciales que consolidarán a los más vanguardistas.

El empleo del Big Data y el desarrollo de la Inteligencia Artificial llegarán a las aplicaciones para hacerlas más útiles y capaces. Además, en línea con proyectos que la empresa bilbaína ya ha comenzado a consolidar -se pudo ver en su exposición en el AIC Next a finales del año pasado-, los gemelos digitales serán protagonistas durante los próximos 12 meses: clonar un servicio ha dado paso a clonar conocimiento. Ser capaces de transferir el know how de los trabajadores más especializados supondrá un factor diferencial a la hora de perpetuar la competitividad de las empresas y centros educativos.

Y es que estos últimos, una de las apuestas más importantes de la tecnológica desde su nacimiento, serán cruciales para la implantación de todas estas novedades: desde usar soluciones digitales como aplicaciones para facilitar la formación, hasta la implementación de campos de estudios como la robótica, el lenguaje de programación, el desarrollo de software o el análisis de datos.

En resumen, un año de aplicaciones más capaces, industria 4.0, inteligencia artificial y nuevas formas de relacionarnos con la realidad que nos rodea. Un año de consolidación de los proyectos de 2017 y, sobre todo, un periodo clave en el que tanto la sociedad como la economía

Gamificación, el juego y las apps como pilares de la enseñanza

Durante siglos la educación se ha visto como una relación docente-discente en la que el primero daba una clase magistral al segundo. En un aula volcaba sus conocimientos teóricos sobre un determinado tema -en alguna materia había también conocimientos prácticos- para que el segundo tomara nota y en un ejercicio memorístico demostrara que era capaz de reproducirlos lo más fiablemente posible.

Desde la educación infantil hasta la última etapa universitaria. Sin excepción. Casi sin importar la materia, la disciplina o el centro educativo. No obstante, cada vez son más los estudios que demuestran que el cerebro humano no aprende a base de discursos. Uno de los más llamativos lo realizó hace más de una década (2006) Alf Inge Wang, profesor de Ciencias de la Computación en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega. En él afirma que la atención humana raras veces supera los 20 minutos y que se requieren herramientas interactivas entre profesor y alumno para reiniciar ese cronómetro.

Al principio recurrió a juegos de preguntas (gamificación) con un formato similar al televisivo Quién quiere ser millonario. Los resultados no se hicieron esperar y la implicación de los alumnos se multiplicó. También sus resultados académicos y su tasa de aprendizaje. Motivado por ello, se unió a un grupo de alumnos para lanzar, en 2011, Kahoot, una app educativa con 40 millones de usuarios únicos diarios que en 2015 ganó el EdTechX Europe, el premio más importante a las iniciativas innovadoras en el campo de la educación del continente.

Básicamente, la app es una herramienta que permite a los profesores crear cuestionarios sobre cualquier materia, introducir contenidos multimedia y medir el nivel de conocimiento de los alumnos tanto antes como después de tratar un tema en el aula. Los alumnos pueden responder desde diferentes plataformas en tiempo real tanto de forma individual como en grupo y siempre hay un ganador. Potencia el aprendizaje como un juego, crea competitividad, sentido de equipo y la interacción. Algo fundamental en una época en la que los usuarios están acostumbrados a dar siempre respuesta a cualquier tipo de estímulo.

Johan Brand, cofundador de Kahoot y CEO de la empresa, explica en un reportaje de Ana Torres Menárguez en El País, que «el juego es nuestro primer lenguaje, la forma en la que aprenden los niños y una de las más efectivas para el aprendizaje de los adultos». El éxito residen en que el aprendizaje se convierte en algo adictivo y social. Y esto es crítico ante las demandas de habilidades sociales del siglo XXI.

Los datos en el Estado son muy buenos: 80.000 profesores han creado 600.000 cuestionarios solo en 2016. La herramienta subraya el papel del docente como diseñador de experiencias de aprendizaje, no como transmisor de información. El motivo es sencillo: los alumnos pueden conseguir mucha más cantidad de conocimientos de una forma más rápida en la web sin necesidad de un tercero. Chema Lázaro, uno de los pioneros en su uso en el Estado lo hizo porque quería dar un giro a sus clases y no solo buscó esta alternativa sino que creó el interesante blog Pizarras Abiertas, ganador en 2013 el premio nacional sobre las TIC en el aula del Ministerio de Educación.

Lázaro se apoyó en la neurodidáctica en su búsqueda de un sistema que permitiera a sus alumnos «aprender para toda la vida», algo que la memorística no permite. Esta disciplina ha permitido saber que el cerebro procesa los datos desde el hemisferio derecho -más relacionado con la intuición, la creatividad y las imágenes- lo que explica por qué los contenidos audiovisuales y sociales (aprendidos con otros) se retienen más fácilmente.

Su experiencia le permite ser tajante: «en mis clases los chavales se aprendían las capitales ganando puntos (en Kahoot). La gamificación funciona«. Cuando somos capaces de activar el sistema de recompensa cerebral, aquel que se vincula con la dopamina y la serotonina, mejoramos el estado de ánimo y fortalecemos vínculos -con los demás y la actividad- lo que hace que el aprendizaje sea más eficiente y efectivo.

Hay más ejemplos, como EDpuzzle, una suerte de YouTube didáctico nacido en Silicon Valley en 2013 que ya usan 9 millones de profesores en 150 países. Genial.ly, dedicado a la creación de gráficos, presentaciones, mapas, iconografías, etc. tanto de forma individual como colaborativa y que ya tiene más de 40.000 profesores y 150.000 alumnos como usuarios únicos. O Symbaloo Lesson Plans, que permite convertir los planes de estudios en juegos de mesa donde cada casilla es una materia y en la que se pueden volcar todo tipo de contenidos en multitud de formatos. 10 millones de usuarios avalan un formato que cada vez tiene más adeptos.

Lo mejor de la gamificación es que no entiende de edades y que, aunque tiene un enorme potencial en el sistema educativo, también tiene un espacio de enorme utilidad en la capacitación de profesionales de todo tipo de disciplinas.

Noticia recomendada por Binary Soul

Formación, el paso indispensable para la innovación

Como hemos podido ver en otras situaciones, el desarrollo social, tecnológico y la innovación siempre van unidos a la colaboración y a la educación. Las aulas son la cantera inagotable para que los centros de investigación puedan crecer y los proyectos innovadores y de emprendimiento sigan creciendo y desarrollándose.

Es por eso que es necesario construir una potente red entre empresas -sobre todo start ups, mucho más capaces de potenciar el talento de los más jóvenes- y centros educativos de toda clase: desde universidades hasta centros de formación profesional para nutrir ese importante engranaje social.

Durante las últimas semanas el modelo educativo vasco ha sido motivo de estudio por expertos de otros países -como la reputada Finlandia o el Reino Unido- por su capacidad para adaptar su modelo educativo a las necesidades del mercado lo que se traduce en un abandono escolar ostensiblemente más bajo que el del resto del Estado, unos niveles de desempleo juvenil mucho más bajo que el de las regiones que le rodean y una tasa de alumnos en disciplinas científicas propia de los países más avanzados de la OCDE.

Una de las columnas que sustentan el sistema es su estabilidad. Otra es su continua labor de desarrollo y evolución a lo largo de los años. Pero, el principal es la oferta real de empleos especializados para aquellos que apuestan por estudiar disciplinas técnicas y científicas. El entramado empresarial vasco es más sólido que otros y tanto desde las instituciones como desde el sector privado siguen apostando porque así sea.

Binary Soul, una de las empresas más activas del sector en cuanto a gamificaciónvirtualización de procesos industriales y videojuegos de nuestro territorio es uno de los mejores ejemplos. La start up acaba de impartir un curso en el centro de formación Meatze de Barakaldo en el que han ayudado a formar al profesorado del centro para poder impartir durante el próximo curso contenidos sobre programación y desarrollo de videojuegos y así enseñar a los alumnos todo el potencial que tiene adentrarse en el negocio de las nuevas tecnologías y sus aplicaciones sociales e industriales.

El centro, con 25 años de experiencia está orientado a satisfacer las necesidades de formación tanto de personas como de empresas, cuenta con el apoyo de las principales instituciones vascas y estatales relacionadas con la formación y el empleo.

Por si esto fuera poco, actualmente, la cooperativa de Bilbao, tiene un programa de colaboración con el Centro Integrado de Formación Profesional de Tartanga en Erandio que le permite contar con un alumno becado del centro -durante este curso Gorka Rodríguez- para finalizar su formación académica y adentrarse en el universo profesional.

Rodríguez conoció a la start up gracias a uno de sus profesores, quienes se encargan de buscar empresas que «cuadren» con las habilidades de los discentes del Centro de FP. Durante su estancia en la cooperativa está «aprendiendo más sobre el trabajo con contenidos 3D, sobre todo en lo referido a mapas de texturas». Además de destacar el buen ambiente de Binary Soul, también subraya la importancia de «haber contado siempre con alguien que le haya enseñado rápidamente a utilizar los programas y herramientas necesarias». Preguntado por qué Binary Soul, la respuesta es rápida: «era una empresa en la que poder trabajar con animaciones, algo poco común».

En definitiva, un ejemplo de como una pequeña empresa puede aprovecharse del talento de las aulas y recibir un nuevo punto de vista a la hora de plantear sus proyectos y también una buena forma de que se cumpla la responsabilidad social de las compañías para con los alumnos. Una sinergia de lo más productiva y necesaria.