Formación y videojuegos, una nueva forma de entender la industria

Absolutamente ningún otro sector del ocio ha vivido mejor la transición al universo online que los videojuegos. El cine y la música vieron cómo sus ventas bajaban a causa de la piratería y la reordenación del mercado (cuánto están dispuestos a pagar los clientes por ir a una sala de cine); el ocio en papel -revistas y libros, por ejemplo- tardaron en adaptarse a los nuevos hábitos de consumo; pero los videojuegos, ocio digital por excelencia, han dejado al margen la palabra crisis.

Incluso en los peores años de recesión el negocio siguió creciendo, se siguió generando empleo y el lanzamiento de nuevas plataformas y dispositivos incrementó exponencialmente sus posibilidades. De ser algo casi exclusivo de consumo doméstico o en línea con amigos a convertirse en una herramienta formativa gracias a la gamificación.

Es por ello que no nos sorprende que cada vez sean más los centros docentes y las administraciones (como siempre la iniciativa la lleva la Casa Blanca) que quieren potenciar el lenguaje de programación en las aulas. La oportunidad económica es evidente; sus posibilidades en casi todos los ámbitos sociales (educación, formación laboral, terapias, medicina, etc.) también.

Por eso, si hace pocos días aplaudíamos iniciativas como el Scratch Eguna, hoy aplaudimos la llegada de una nueva promoción de DigiPen Europe-Bilbao. El segundo campus internacional -primer en Europa- de la prestigiosa universidad estadounidense DigiPen Institute of Technology llegó en 2010 a Bilbao con la intención de trasladar a este lado del Atlántico su visión del Arte, la Ciencia Computacional e Ingeniería Informática como un todo para desarrollar nuevos videojuegos de todo tipo de temáticas y con todo tipo de fines.

Pioneros en campos como la gamificación, tecnologías interactivas y medios digitales, DigiPen es uno de los grandes valores en nuestro territorio para potenciar la aparición de soportes simulados para industria así como un núcleo empresarial relacionado con los juegos y el ocio digital.

Tanto la animación digital, como la simulación y los videojuegos y sus aplicaciones están viviendo una época de expansión que si aprovechamos servirán para crear un entramado empresarial con empleo de calidad y posibilidades de colocarnos a la vanguardia de la innovación europea. Además, el espíritu de las start ups nacidas en este ambiente creativo no ha de ser solo el de expandirse, sino también el de “plantar” esta semilla en jóvenes y emprendedores.

Del mismo modo que algunos de los profesores de DigiPen han tenido experiencia en empresas como Nintendo, Microsoft o Disney, son muchos los ex alumnos que desde sus empresas se dedican a  compartir su experiencia y a potenciar la formación de nuevos alumnos en este y otros centros.

En esta nueva promoción, la tercera, seis programadores y ocho artistas han acabado sus estudios y, según Ignacio Otalora, uno de los responsables del centro, la mayoría tiene “una oferta laboral en firme tan de empresas de ámbito nacional como internacional”.

Por cierto, por quinto año consecutivo, DigiPen vuelve a ofrecer su oferta de cursos de verano dirigidos a jóvenes a partir de quince años en programación de videojuegos y en arte digital y animación.