Facua vs Movistar, la batalla legal da un giro inesperado

La guerra entre Facua y Telefónica iniciada a raíz de la subida de precios unilateral que la segunda aplicó a su plan Fusión acaba de vivir un sorprendente golpe de timón. El titular del Juzgado de Primera Instancia número 2 de Iruña ha estimado la demanda presentada por un cliente y ha anulado la subida de precio unilateral del paquete de servicios al entender que la operadora modificó sin justificación el contrato ofertado gracias a su gancho «para siempre».

La sentencia, aunque es recurrible -algo que ocurrirá-, establece además que Telefónica deberá abonar al demandante las cantidades cobradas de más así como los intereses pertinentes. En su argumentario el magistrado explica que la subida de precios carece de justificación y que no hay ningún tipo de indicio de que el cliente diera el beneplácito para la subida de la tarifa o demandara más servicios a la empresa.

«La renovación es predicable que no se presume nunca» -al modificarse el contrato por cualquiera de las partes es fundamental que ambas vuelvan a ponerse de acuerdo y lo hagan voluntariamente y por escrito- «y el pago del nuevo precio no lo presupone», concluye.

Curiosamente, lo que la operadora entendía como una relación vitalicia fueran cuales fueran las condiciones -para siempre- el juez lo ha entendido como el cliente. Lo único para siempre es el precio de 60,397€ mensuales. La nueva tarifa comenzó en octubre de 2012 cuando el demandante llamó al 1004 para sustituir su plan Duo por el de Movistar Fusión y Fusión Línea Adicional por los que siempre había abonado -respectivamente- 49,90€ y 20,00€.

A partir de julio de 2015, empero, la tarifa se incrementó a pesar de que el precio había sido contratado para siempre. En ese momento el cliente solicitó la nulidad de la subida, el abono del incremento a lo largo de los meses y el bloqueo a futuras subidas de la factura que rompieran las condiciones comerciales de la relación contractual.

Movistar alegó que el cliente era consciente por la cláusula 12 de su contrato de que podrían darse subidas y, además, desde mayo de 2015 fue avisado de la modificación contractual y de las posibilidades de darse de baja de no estar de acuerdo con la nueva tarifa. Sin embargo, el magistrado ha entendido los motivos del cliente para no hacerlo pues contaba con un contrato «indefinido de precio fijo» con unos servicios mínimos garantizados.

Además, el juez no ha encontrado prueba definitiva de unas «mejoras tecnológicas o técnicas». Esto es motivo suficiente para que el cliente pueda exigir el abono de las diferencias de tarifa con intereses puesto que «el contrato no puede quedar al arbitrio de una parte». Esta sentencia sienta un importante precedente en la batalla legal que Facua y la teleco que están enfrentadas en los juzgados por este mismo motivo y en el que la primera representa a más de 4.000 afectados.

Ford Mondeo, giro premium

Es, sin duda, una de las berlinas más respetadas y exitosas del mercado. En Estados Unidos se la conoce como Fusion -nada que ver con el nuestro- y en el resto del mundo como Mondeo. Se trata de un ejemplo de comportamiento, estabilidad, dureza, rendimiento y buen precio. Sin embargo, cuando alguien se plantea un modelo un poco más refinado piensa en los Accord, Passat y compañía… ¿o ya no es así?

 


Motores más eficientes


Después de haber logrado una estética mucho más deportiva, agresiva y musculosa -la principal crítica es que se parece demasiado a un Aston Martin- los ingenieros de Ford se pusieron manos a la obra con mecánicas más eficientes. Casi todas ganan potencia y par motor pero bajan sus emisiones y su consumo. Destacan el premiado 1.0 EcoBoost de 125 caballos que rinde sorprendentemente bien en modelos de peso similar como el C-Max o el Focus Sedán.

 

Además, su evolución de 1.600 cc nos otorgará mucha más potencia y par con un rendimiento netamente superior y un consumo de sólo 0,2 litros más a los 100 kilómetros. Como bien dicen en Dearborn, jaque al diésel.

 

El gasóleo, precisamente, sufren una nueva evolución y los famosos 1.6 y 2.0 TDCi ven mejorados bastantes componentes para conformarse con un consumo de sólo 4 litros en las versiones de hasta 150 caballos. Un híbrido y un híbrido enchufable redondearán una oferta mecánica variada y muy bien escalada en potencia, precio y consumo.

 

En cuanto a tecnología y seguridad, Ford parece haber tomado buena nota de su antigua colaboración con Volvo y toma prestadas soluciones como el airbag de capó, los cinturones de seguridad con tensores pirotécnicos y airbag o diferenciales en los ejes para aumentar la estabilidad de un chasis que es, sin duda, uno de los pocos a la altura de los Serie 3 y A4 de las berlinas premium -me atrevería a decir que está por encima del de los de Audi-.

 

 

Mejores acabados


En cuanto al diseño interior, todo ha sido colocado alrededor del piloto. El diseño se aleja de los futuristas interiores de los Fiesta y Focus -centrados en un público objetivo más joven-  mientras que los plásticos blandos, las telas finas y el tejido alcántara gana protagonismo. La carga tecnológica (de la mano de Sony y completamente compatible con el universo Apple) aumenta con opciones como el sistema de seguridad MyKey, un navegador más potente o un sistema de audio a la altura de sus ópticas formadas completamente por diodos LED.

 

Por cierto, la tecnología SYNC MyFord estará disponible desde los acabados más bajos de la familia con el fin de facilitar y mejorar la experiencia de conducción del piloto.

 

En definitiva, se trata de un modelo contrastado que gana en imagen, mejora su excelente comportamiento en carretera, multiplica su dotación tecnológica y, además, incrementa sus cualidades como vehículo «verde». Una apuesta segura que redondea la estrategia Ford Global que ha hecho resurgir a los de Detroit. Mucho más que recomendable.

Telefónica, all in

Con los operadores virtuales aumentando su cuota a un ritmo constante y marcas «menores» como Jazztel, Euskaltel u ONO ofreciendo paquetes domésticos muy atractivos en tiempos de crisis, Telefónica se ha visto obligada a rehacer toda su estrategia para parar la sangría de clientes que la acosa desde hace meses.

 

La oferta llamada a fidelizar a su enorme cartera de usuarios y a atraer clientes de sus competidores se llama Movistar Fusión e incluye teléfono fijo, ADSL o fibra óptica y televisión a partir de 49,90€ al mes. Según la empresa, entre un 30% y un 50% más barato que con cualquier otro operador estatal.

 

La idea es doble: simplificar el servicio hace que los gastos en publicidad también disminuyan. Sobre todo porque es mucho más fácil identificar el producto o servicio y saber cuáles son sus características. Además, por fin, los clientes de Movistar sabrán cuál es el precio definitivo de su tarifa mensual, uno de los puntos que más denuncias por parte de FACUA le ha provocado al gigante de las telecomunicaciones.

 

Para que la oferta se adapte mejor a cada uno de sus clientes existen cuatro posibles configuraciones de Fusión: desde el servicio de línea fija, 500 minutos de móvil y 1 GB de descargas, fibra óptica de 100 megas o ADSL de 10 y televisión básica, hasta una opción casi ilimitada de uso que se queda en 89,90€. Además, se podrán añadir cuantas líneas de telefonía móvil se quiera por 20€ más al mes. Lo que no han hecho tan público es que habrá que añadirle el 21% de IVA, lo que hará que la factura se dispare. Por supuesto, si se sobrepasan los límites de lo establecido en el contrato, habrá un sobrecosto en las facturas. La permanencia, para acabar, es de un año.

 

La fecha para que el lanzamiento sea efectivo es el 1 de octubre día para el que la CMT ya debería haber dado el visto bueno para las condiciones de los contratos. Hasta ahora, debido a la posición dominante de Telefónica en el mercado ha hecho que la operadora siempre tenga que pedir permiso a la CMT para lanzar cualquier oferta y ha tenido prohibido empaquetar completamente sus servicios. Sin embargo, el crecimiento de sus rivales y la mala salud de la operadora estatal parece que no supondrán un problema para que los de Movistar puedan lanzar su Fusión.

 

Precisamente estos dos puntos son los que han obligado al otrora monopolio a dar un giro en sus estrategias para mantener y captar clientes: fijo un máximo de 24,90€ de por vida para sus tarifas de ADSL y, además, revisó a la baja todas sus tarifas móviles.

 

En un momento en el que las nuevas tecnologías y las telecomunicaciones se están convirtiendo en un gasto fijo en los presupuestos familiares, adaptarse a las nuevas condiciones resulta indispensable para que Movistar no sólo mantenga su liderato, sino para que sobreviva.