Miniland Baby 2,4”, tus ojos sobre lo que más quieres

Como ya sabréis los que seguís esta página hace casi medio año comencé a disfrutar de la paternidad. Y, aunquw suene manido, me ha servido para replantearme muchas cosas de mi vida. Una de ellas, mi relación con la tecnología.

Siempre he defendido esta como una herramienta. Un medio y no un fin. Y por eso os traigo hasta este pequeño rincón de internet el análisis de uno de los equipos que más fácil me ha hecho la vida durante las últimas semanas. Se trata del Miniland Baby 2,4”, un vigilabebés con pantalla integrada que nos permite aprovechar mejor los momentos de descanso de nuestro bebé.

El equipo, muy fácilmente configurable (menos de 5 minutos) cuenta con una cámara (se pueden añadir tres más para generar una imagen de cuatro canales) y un dispositivo de monitorización ligero y de largo alcance que lo hace muy útil.

Esta parte del conjunto cuenta con una batería recargable de larga duración que lo hace aún más práctico. Asimismo, permite gestionar horarios de comidas o de cambios del bebé para permitirnos tener su “agenda” al día de una forma más controlada.

La cámara cuenta con un “modo noche” para poder ver al bebé incluso en condiciones de baja luminosidad e incorpora sonido ajustable que permite saber mejor el estado de la criatura.

Por si esto fuera poco, gracias a la aplicación eMyBaby, si el equipo está instalado en una zona WiFi podremos acceder de forma remota a las cámaras desde cualquier dispositivo con acceso a internet.

El programa, gratuito, es muy intuitivo y práctico y gestiona perfectamente la notable calidad de imagen y sonido que nos ofrecen las cámaras en cualquier condición.

Sin duda, una inversión (o en nuestro caso un regalo) muy recomendable para ayudar a desarrollar el descanso del bebé de una forma independiente y ayudar a los aitas a tener un momento de tranquilidad o de trabajo entre la vorágine de momenros que nos regalan los más pequeños.

Premios 2016: Mundo digital

En esta categoría aunamos todos aquellos equipos y avances que tienen una incidencia directa en nuestro hogar, nuestra movilidad y nuestro día a día. Tecnologías, puede que menos mediáticas que las de categorías anteriores, que transforman nuestro mundo y nos permiten un salto de calidad en nuestras vidas.

Mejor equipo informático Raspberry Pi 3

La tercera generación de Raspberry es más potente y está más conectada que nunca a pesar de mantener su precio de 35 euros. Cuenta con un nuevo procesador de cuatro núcleos con un rendimiento cuatro veces mayor que el de la primera placa, Bluetooth 4.1 de bajo consumo, WiFi, ranura microUSB, puerto de Ethernet, USB, etc. La primera piedra de cualquier proyecto autónomo para mejorar nuestro hogar, aprender y acercarnos a la informática.

Mejor iniciativa de movilidad Tesla Autopilot 8.0

El papel de Tesla en el mercado de la automoción no es fácil puesto que su apuesta no es solo cambiar la fuente energética que empuja nuestros vehículos privados, sino que quiere cambiar por completo cómo nos movemos (nosotros y las mercancías). Después de los problemas surgidos por el accidente mortal que sufrió el propietario de un Tesla que circulaba con Autopilot -aunque luego se demostrara que no fue culpa del coche- salieron a la luz casos de personas que se habían salvado gracias a su asistente. La nueva versión del software no solo implementa enormes mejoras de seguridad para con otros vehículos sino respecto a su propio comportamiento autónomo. El camino que seguirán Uber, Volvo, Ford, Google y compañía ya lo han marcado los chicos de Elon Musk.

Mejor ordenador de sobremesa Microsoft Surface Studio


Independientemente de su éxito comercial o no (el tiempo lo dirá), este dispositivo de Microsoft se merece el premio por el mero hecho de intentar redefinir una categoría tan estancada como la de los equipos de sobremesa, hasta hace bien poco, el centro tecnológico del hogar. Con una pantalla de 28 pulgadas con tecnología PixelSense, el Surface Studio no solo es la herramienta más potente sobre la que nunca se ha trabajado con Windows, sino un potente centro creativo, un sobresaliente equipo profesional y una apuesta por una nueva forma de relacionarnos con los dispositivos gracias a Surface Dial. Su tarifa sobrepasará los 3.000€ pero era un ejercicio obligatorio.

Mejor portátil Apple MacBook Pro

Cargado de polémica por su Touch Bar -al que cada vez le salen más usos- y por su escueta RAM (estamos seguros de una actualización este mismo año que duplicará las opciones), el MacBook Pro parece ser la rúbrica definitiva de Apple en su carrera por un mundo sin cables (los esperados AirPods ya dejan claro por donde van las intenciones también en cuanto a los móviles). No obstante, su pantalla, su potencia gráfica, su ligereza y autonomía así como la potencia de sus procesadores son la evolución lógica después del éxito de ventas del MacBook. Por cierto, es el MacBook más reservado hasta la fecha antes de su lanzamiento.

Mejor ordenador convertible HP Spectre x360

Del mismo modo que existe un nicho de mercado que busca tabletas con “algo más” -y de ahí el éxito de las Pro de Apple y de las Surface de Microsoft-, existe otro que no quieren desprenderse de sus portátiles pero le piden más versatilidad. Precisamente para ellos modelos como el Spectre x360 de HP es un modelo imprescindible. Increíblemente fino y ligero, casi sin marco y con una pantalla con una definición excepcional, cuenta con una bisagra articulada que le permite plegarse 360 grados cerrado o abierto. En su interior trabaja un hardware de última generación con un interesante precio de poco más de 1.000 euros.

Premios 2016: dispositivos móviles y wearables

Si el pasado viernes resaltábamos lo mejor en imagen y sonido de este año, hoy nos referiremos a los dispositivos móviles y los wearables. Los primeros son ya un mercado maduro que se ha vuelto indispensable en nuestro día a día. Los segundos intentan cambiar la forma en la que practicamos deporte, nos comunicamos e incluso redefinir mercados con siglos de antigüedad como el relojero. Estos son los galardonados:

Mejor smartphone premium Samsung Galaxy S7 Edge

Si ha habido un protagonista en el mercado móvil de este año sin duda ha sido Samsung que ha dado a la vez la de cal y la de arena con los Galaxy S7 Edge y Galaxy Note 7. Si el segundo se ha tenido que retirar de la venta por sus problemas de seguridad en las baterías, el primero es el mejor dispositivo móvil que se ha fabricado hasta la fecha por potencia, rendimiento, fluidez, precio (ahora que cuenta con buenas ofertas), cámara, pantalla, etc. Solo esperemos que las prisas por renovarlo para recuperar las pérdidas del Note no dejen en mal lugar a su sucesor.

Mejor smartphone de gama media OnePlus 3

Probablemente sea el premio más polémico del año: un terminal con una pantalla de 5,5 pulgadas y 401 ppp de resolución; procesador Qualcomm Snapdragon 820; 6 GB de RAM LPDDR4 y 64 GB de capacidad no es un gama media por especificaciones. Ni siquiera su cámara de 16 Mp con estabilizador óptico flojea. O su batería de 3.000 mAh. Pero su precio de 399€ lo coloca en este apartado muy por debajo de los iPhone, Galaxy y compañía y lo hace competir con modelos con la mitad de rendimiento. Por eso, es el ganador indiscutible entre los dispositivos móviles de gama media.

Mejor phablet iPhone 7 Plus

Aunque sea el iPhone más continuista respecto a su predecesor hasta la fecha, su potente chip A10 Fusion, su cámara doble con estabilizadores ópticos y el rediseñado flash de 4 LED, la mejorada pantalla Retina HD, su sonido en estéreo, además de iOS 10 lo colocan como líder del mercado. También en ventas. Y eso que su precio, de bastante más de 1.000 euros lo convierte en un objeto prohibitivo.

Mejor tableta iPad Pro 9,7″

Apple ha conseguido meter toda la potencia del iPad Pro de 12 pulgadas en un dispositivo con la diagonal del iPad Air 2 pero aún más compacto. La calidad de los acabados es excepcional, su autonomía se mantiene a pesar de contar con una pantalla sobresaliente, bloqueo biométrico, por fin una cámara a la altura y un sonido muy mejorado. Y todo ello con un binomio chip-RAM que lo convierten en la tableta más rápida del mercado. Es más cara que sus rivales pero también aguantará a pleno rendimiento -software- mucho más tiempo. Un acierto.

Mejor smartwatch Apple Watch Series 2

Mientras las consultoras deciden si las ventas de este tipo de dispositivos caen o no; las marcas deciden si apuestan por los wearables o no y el mercado comienza a tomar forma -que no se vean muchos en el Estado no significa que haya otros en los que este tipo de equipos sean bienvenidos- el Apple Watch sigue siendo trimestre tras trimestre el más vendido. El motivo es sencillo: es de los pocos capaces de cuantificar deporte, gestionar un sistema operativo completo, resistir al agua, ser personalizable y mantener un precio medianamente razonable.

Mejor cuantificador deportivo Garmin Fénix Chronos

Por el momento, el reloj cuantificador deportivo definitivo. Por fuera no solo parece un reloj, sino que parece uno de primera gracias a su caja metálica, su cristal de zafiro y sus correas “convencionales” de alta resistencia. Por dentro cuenta con toda la tecnología Fénix (probablemente la mejor del mercado) para poder hacer seguimiento de nuestra actividad deportiva -sea cual sea su intensidad-. Además, cuenta con una base de habilidades inteligentes como avisos de llamadas, control de música o mensajería. Un producto con el que Garmin no solo pretende hacer frente a los Galaxy, Apple Watch y compañía, sino que busca superarles.

Mejores auriculares Bose QuietComfort 35

Probablemente sean los mejores auriculares inalámbricos del mercado (en una dura pugna con los Sony MDR-1000X). Su sistema de cancelación de ruido es sobresaliente: han mejorado el sistema Acoustic Noise Cancelling para que mida, compare y reaccione al ruido exterior y todo ello a pesar de trabajar con un sistema Bluetooth. 20 horas de autonomía, un diseño excepcional y una aplicación que permite gestionar las preferencias de audio redondean un dispositivo que aunque caro, es el mejor del año también en relación calidad-precio.

IFA 2016, el mercado móvil se posiciona

Una vez más el IFA de Berlín se está mostrando como la gran feria europea de electrónica de consumo y como el escaparate perfecto para la mayoría (Apple siempre va por libre) de los fabricantes de cara a la campaña de Navidad, sin duda la más importante del año. Es por eso que durante los próximos días analizaremos las novedades y tendencias que nos llegan desde la capital alemana.

Desde hace casi una década el negocio de dispositivos móviles es el más importante para el sector. No solo por su facturación sino por la imagen de marca que traslada a otras familias de productos de sus catálogos. Así, aunque el mercado empieza a mostrar agotamiento a causa de su saturación, los principales aspirantes a suplantar a la dupla Samsung-Apple han venido con fuerza al IFA.

Empecemos por Sony. El gigante nipón está buscando desde hace tiempo la forma de reposicionarse en este nicho ante los problemas que tiene para lograr beneficios. A pesar de su éxito con otros productos -como la PlayStation- su reputación y sus buenos equipos nunca han conseguido despegar en ventas.

Así, si hace unos meses pudimos comprobar en el Mobile World Congress como la empresa apostaba por los Xperia X -mucho más sencillos y eficaces que los anteriores modelos a la venta- ahora Berlín ha sido el lugar elegido para mostrarnos el XZ. El nuevo buque insignia de la casa nipona. Como el resto de compañeros de familia tienen un diseño bien definido y diferenciado y materiales de calidad. Ahora, además, incluyen muy buenas especificaciones.

En la mano es un modelo robusto -casi monolítico- que gracia a las esquinas curvadas se hace fácil de manipular a pesar de su tamaño (superaa las 5 pulgadas). Para su carcasa han trabajado con un metal (ellos lo llaman arkaleido) tintado en tonos mate. Todo en un conjunto de 161 gramos.

La pantalla tiene resolución Full HD lo que facilita el trabajo del procesador Qualcomm Snapdragon 820 acompañados de 3 GB de RAM. Además, el panel IPS añade la tecnología TriLuminos y X-reality lo que garantiza buenos resultados. En cuanto a la cámara -una forma que tiene siempre Sony de diferenciarse de su competencia- cuenta con un sensor de 23 Mp que emplea la tecnología de enfoque en tres pasos de la casa y que garantiza buenos resultados. Además, han querido hacer un guiño a los amantes de este arte permitiendo ciertos ajustes manuales que permitirán resultados mucho más personalizados.

Con capacidades de almacenamiento de 32 o 64 GB (ampliables con tarjetas de hasta 256 GB) así como los 2.900 mAh de batería y el puerto USB Type-C aseguran a sus futuros propietarios que el gasto de más de 699€ (libre en versión de 32 GB) no será para un dispositivo que les durará poco.
Huawei quiere crear una nueva clase de smartphone

Como siempre decimos, la única diferencia entre el sector tecnológico y los demás es la velocidad a la que ocurren las cosas. Si hace 9 años ni siquiera pensábamos que los teléfonos inteligentes pudieran tener éxito a medio plazo, ahora el mercado está saturado y los fabricantes piensan en crear nuevos nichos con los que ganar ventas y fidelizar clientes.

El mejor ejemplo lo tenemos en Huawei que lleva meses intentando colarse entre Samsung y Apple en el negocio de telefonía móvil y tabletas. Los chinos saben que el mercado premium es casi inaccesible por el carácter de “bien posicional” que han adquirido los Galaxy S, iPhone y compañía. Sin embargo, saben que hay un enorme mercado de clientes potenciales esperando por modelos con un buen rendimiento y un precio más “democrático”. Y es aquí donde ellos quieres colocar sus nuevos Nova y Nova Plus. Una suerte de súper gama media.

Lo primero que llama la atención en los Nova es su calidad de materiales. El metal y el cristal se funden tanto en la trasera como en el frontal de ambos para conseguir un resultado excelente. Muy superior a lo que se espera de un gama media y muy cerca de un premium. Además, los dos modelos estrenan la tecnología propia que permite apilar componentes y crear equipos más compactos.

En su interior trabaja un procesador Qualcomm 625 de ocho núcleos a 2 GHz con una GPU Adreno 506 y 3 GB de RAM. El almacenamiento interno alcanza los 32 GB, el panel de 5 pulgadas es un IPS Full HD y la autonomía la garantiza una batería de 3020 mAh. En cuanto a la cámara, se trata de una Sony con 12 Mp de resolución.

Para los que les parezca poco, el Plus llega a los 16 Mp con estabilizador óptico y su batería crece -gracias a la mayor diagonal del panel- hasta los 3.340 mAh. Los precios, por cierto, son imbatibles: 399€ para el “pequeño” y 429€ para el Plus.

GitUP GIT1 Pro, alternativa para todos los bolsillos

Siempre que hemos tratado las cámaras de acción la mayoría de los usuarios potenciales las ven como productos muy atractivos pero dudan de si realmente darían uso suficiente a un dispositivo que supera los 500 euros en su formato Pro. De hecho, los problemas de GoPro parecen venir porque el nacimiento de un segmento de cámaras asiáticas de bajo coste pueden ser más que suficientes para el usuario medio.

Hemos de ser completamente sinceros ya que la calidad de imagen, estabilidad, estanqueidad, calidad percibida y resultado final no son comparables. La cámara que analizamos hoy, la GitUp GIT1 Pro es un modelo satisfactorio con un precio imbatible pero con una diferencia insalvable en todos los aspectos de casi 400€.

Por imagen son muy parecidas. Tanto que sus accesorios son compatibles entre sí y su funcionamiento recuerda poderosamente a la empresa que ha marcado el mercado. Todo se gestiona con los botones on/off, de disparo y ajustes. El cambio de modo es muy sencillo una vez hemos encendido la cámara.

Para saber cómo hemos configurado la cámara el dispositivo cuenta con una pantalla LED de 1,5 pulgadas y una resolución aceptable en la que también podremos ver las previsualizaciones de lo que capturemos.

En cuanto a la captura, cuenta con una resolución Full HD a 30 fps e inferiores así como una WGA 848×480 que permite incrementar la velocidad a 60fps. Además cuenta con dos opciones de angular: 160 o 120 grados. El resultado, gracias al sensor CMOS de Sony y al chip Novatek 96655 es una imagen con un color nítido, buena resolución y solo falla en la forma en la que se realiza la compresión de la imagen.

Como contrapartida, cuenta con balance de blancos bien escalado (10 niveles), un útil modo de disparo automático, un modo Time Lapse muy intuitivo y también bien escalado (1, 5 o 10 fps) y un sorprendente rango dinámico encargado de contrastar los claroscuros de las tomas.

Los sensores de movimiento, el sensor G (detecta cuando se mueve la cámara y no cuando se mueve algo delante de la cámara), los modos de color, un sonido regular que mejora con la posibilidad de colocar micrófonos externos, la conexión a distancia, el WiFi integrado así como la carcasa de inmersión acuática o la ranura de expansión para tarjetas de hasta 64 GB son motivos más que de sobra para decir que está cámara tiene un muy buen rendimiento.

Las hay mejores pero también son mucho más caras. Por eso este dispositivo que se puede encontrar fácilmente por debajo de los 150 euros nos parece una muy buena opción para aquel que quiere grabar su primera competición y no tiene claro de si dará mucho más uso al equipo. Una perfecta llave de entrada al universo del deporte audiovisual que satisfará a la mayoría y nos pide muy poco a cambio.