Samsung, ¿el que da primero da dos veces? (I)

Desde el lanzamiento del iPhone allá por 2007 la carrera entre Apple y Samsung ha sido una de las más encarnizadas que se recuerdan en la industria tecnológica. Ambos han cosechado éxitos y fracasos y, sobre todo, han ganado miles de millones de dólares y usuarios pero parece que hagan lo que hagan, los coreanos siempre tienen encima el sambenito de segundones. A pesar de ser los líderes del mercado de smartphones y contar con el catálogo más completo. A pesar, incluso, de construir buena parte de los componentes que implementan algunos de los modelos de su gran rival.

Probablemente el orden de los lanzamientos haya tenido algo que ver en ello. Habitualmente Apple lanzar sus terminales en septiembre y Samsung da la respuesta ampliada y mejorada en primavera. Pero los pésimos resultados cosechados por los S5 y S6 ha hecho que los asiáticos quieran darle la vuelta a la tortilla y hace poco más de diez días presentaron los nuevos S6 Edge Plus y Note 5 -el único terminal de la casa que ha abierto un nicho de mercado por sí mismo, el de los phablets-.

Samsung Galaxy Note 5, rozando la perfección

Empezamos por el segundo precisamente por su carácter de pionero y por su enorme peso específico en los resultados de la división móvil del gigante coreano. Enfocado totalmente hacia aquellos que buscan productividad en sus equipos, todo en el Galaxy Note ha salido ganando en esta quinta generación. La idea ha sido sencilla: coger todas las mejoras del concepto de diseño que ha supuesto el S5 y aplicarlo a un modelo que ya funciona sobradamente.

¿El resultado? Un terminal que gana algo de grosor y peso pero que también ve mejorados los materiales de construcción, la calidad percibida y, sobre todo, sus especificaciones gracias a la adopción del potentísimo chip Exynos 7420, 4 GB de RAM o la tecnología UFS 2.0.

De este modo, el mayor de los Galaxy también se aprovecha de la experiencia QuickCharge para el sistema de carga rápida inalámbrica, que, unido a la gestión más eficiente de la energía del nuevo chip y de Android 5.1 deberían obviar la bajada de capacidad de la batería de 3.200 a 3.000 mAh.

Por una vez se han olvidado de la carrera de los sensores -no tienen sentido entre el nacimiento de los smartwatches y el tamaño del equipo, y han echado el resto en la cámara, que es la misma que tan buen resultado les ha dado en los S6 actuales. También se han reforzado las líneas maestras de la estrategia de la empresa: no hay ranuras de expansión ni tampoco baterías extraíbles. Lo malo es que también se han olvidado de los USB Type-C o los 3.1 Gen.

Otras de las mejoras vienen de la mano del SPen y el software nativo de Samsung. El factor diferencial de este phablet respecto a sus rivales ha actualizado sus capacidades de un modo insospechado permitiendo, incluso, tomar notas sobre su pantalla con el terminal bloqueado.

Si a esto le unimos que Samsung sigue con su tendencia de minimizar su capa TouchWiz sobre Android 5.1 -no hay rastro de Android M suponemos que por precaución de Google y por sentido comercial- y que la plataforma de pagos Samsung Pay es la gran novedad de la plataforma parece que la fiabilidad, el rendimiento y demostrar a sus clientes que todo está bien pensado para no defraudarles han sido sus máximas.

¿La nota negativa? Que no han oficializado fecha de lanzamiento en Europa -uno de sus principales mercados- y esto puede hacer que a pesar de toda la parafernalia veraniega, el anuncio del iPhone 6S Plus bombardee un éxito que parece asegurado.

S Pen Adavanced, Samsung quiere reinventar el stylus

Sin duda, es una de las señas de identidad de Samsung como fabricante de smartphones y tablets. Su gama Note –para nosotros la mejor de su catálogo– tiene como bandera este pequeño accesorio que con el tiempo ha ido evolucionando y que ahora, recibe el espaldarazo definitivo para convertirse en el factor decisivo a la hora de comprar un equipo de los coreanos. Se trata del nuevo S Pen Advanced, mucho más que un simple stylus.

Cuando se presentó el último Note 4 ya destacamos que el lápiz había duplicado sus puntos de presión hasta 2.048 lo que le otorgaba una precisión sin precedentes en un periférico de este tipo. Además, la dupla mejoraba su sensibilidad y se convertía en un equipo perfecto para aquellos dispuestos a trabajar con una diagonal de 5,6 pulgadas.

Sin embargo, en la última conferencia de desarrolladores de San Francisco los ingenieros han ido un paso más allá y ha presentado una nueva versión, el S Pen Advanced que aumenta a 4.096 los puntos de presión -la sensibilidad es casi la de una estilográfica- además de ser capaz de reconocer factores como la velocidad, la inclinación o la rotación (factores definitivos a la hora de escribir) y que entre sus nuevas funciones tendrá la posibilidad de reconocer la escritura a mano alzada.

Esto último indica que Samsung quiere entrar de pleno en el mercado de los diseñadores gráficos y dibujantes que no siempre utilizan paneles horizontales para sus obras -sobre todo en las últimas fases de sus proyectos-.

Por lo que han explicado, en un primer momento el nuevo Pen sólo será compatible con los Galaxy Note 4 y Galaxy Note Edge. Algo menos se sabe del puntero S Pen SDK y que está pensado para que los desarrolladores puedan añadir nuevas funcionalidades específicas a las aplicaciones que descarguemos en el phablet coreano. Sólo sabemos que será un accesorio extra que no se añadirá en el pack inicial de los Note (el Advanced tampoco) y que aunque no hay fecha de lanzamiento jugará un papel decisivo en la nueva estrategia de la compañía.

Menos variantes, más beneficio

 

 

 

 

 

Ya hemos hablado más veces de que entre Apple y Samsung se llevan el 105% de los beneficios del mercado de smartphones (lo que aboca a todos sus rivales a pérdidas cada vez que venden un terminal). Sin embargo, la llegada del iPhone 6 y 6 Plus y una oferta excesivamente fragmentada en el catálogo de Samsung ha hecho que la balanza entre ambos competidores -hasta hace poco 55-50- se haya desequilibrado hacia los de Cupertino.

Los coreanos han admitido que tras diez trimestres con márgenes de beneficio de su división móvil superiores al 15%, el último trimestre la cifra se ha derrumbado al 7%, la peor desde septiembre de 2008, antes de la llegada del primer Galaxy.

Precisamente por eso la nueva estrategia de la empresa consistirá en limitar su oferta (entre un 25 y 30% de sus modelos dejarán de fabricarse) para centrarse en los modelos de gama media y alta -los smartphones son los que más beneficio dejan por unidad en las arcas de la multinacional-. Otro de los pilares será aprovechar mejor las sinergias entre las diferentes gamas para aprovechar los componentes comunes, conseguir mejores precios en la fabricación y mejorar el beneficio.

Recuperar el trono en China, donde recientemente ha sido superada por Xiaomi, y reforzar su imagen de marca con las familias Galaxy S, Note y Alpha parecen fundamentales para evitar ser superado por el gigante chino y no perder el ritmo de Apple que con sólo cuatro modelos de iPhone (6, 6 Plus, 5S y 5C) sigue batiendo récords de ventas y copando los terminales con mejor acogida.

Galaxy Note 4, objetivo iPhone 6

Hasta ahora la batalla entre Apple y Samsung se había librado siempre con los iPhone y Galaxy S como contendientes. Esto permitió, entre otras cosas, que el Galaxy Note se haya convertido en uno de los terminales más relevantes para los coreanos y, también, en el phablet de referencia. El extra de pulgadas en su diagonal hizo que durante meses fuera el único del mercado, unido a las excepcionales capacidades de su hardware lo ha convertido en un objeto de culto.

Sin embargo, la sangría en la cuota de mercado que ha llevado a los de la manzana a dejar de crecer por sus pantallas más pequeñas que el universo Android parece que se acabará con el lanzamiento del iPhone 6 en dos formatos diferentes: uno de 4,7 pulgadas y otro de 5,5. Uno cubrirá a los Xperia Z, Galaxy S y compañía y el otro tendrá como objetivo los phablet coreanos y chinos.

Precisamente por eso, el primer fabricante mundial se ha apresurado a anunciar la presentación del nuevo Galaxy Note 4 el 3 de septiembre, dos semanas antes que la supuesta fecha en la que se dará a conocer el iPhone 6. La fecha, por cierto, es la misma en la que Sony anunciará su Xperia Z3, el terminal que ha conseguido ganarse el respeto de clientes y competencia y que todos los años araña una buena cantidad de ventas a los coreanos.

No obstante, parece que heredar capacidades del S5 o aumentar tamaño -en algún momento tendrán que parar- ya no será suficiente para seguir siendo «el» phablet. Todo ello, unido a la buena acogida del Galaxy Round parece indicar que el Note 4 tendrá dos formatos. Uno con una pantalla plana clásica y tecnología AMOLED y otro con la pantalla ligeramente curvada, más fino y tecnología OLED para el panel. Para los que quieran la versión más clásica, lo más probable es que cuente con resolución QHD, un aliciente para distanciarse de los rivales.

El terminal, por supuesto, será el primero de la familia con certificado que le acredita como resistente al polvo y al agua y probablemente el primer Samsung que emplee el nuevo chip Snapdragon 805 unido a la GPU Adreno 420, un 40% más potente que la actual. Respecto a la cámara, donde Samsung no suele fallar pero se ha quedado por detrás de Sony y compañía, lo más probable es que se opte con una de 16 Mp que, si no nos parece necesaria, si supondrá un salto de calidad respecto a la actual y un problema para Apple (muchas veces por no decir siempre, las cifras venden tanto como los hechos en el mercado tecnológico).

La única duda que nos queda es si Google tendrá ya preparado y querrá presentar su nuevo Android L en el terminal coreano (y no en «su» Nexus 6) o si los asiáticos tendrán que conformarse con la versión 4.4.3. Parece que el choque de trenes está servido.

Samsung Galaxy Note 10.1, ¿la tableta Android de referencia?

 

En La Caverna nos hemos propuesto dar con la mejor tableta grande del mercado. Y no se nos ha ocurrido mejor idea que pasar unos cuantos días a pleno rendimiento con un dispositivo de referencia de cada plataforma (nos saltamos el Kindle Fire HD por no ser una plataforma diferenciada por derecho propio). Así que nos hemos sumergido en el Galaxy Note 10.1, la Android con mejores ventas (con permiso del Nexus 10); la HP Omni 10 y el iPad Air.

 

Las tres se caracterizan por tener un hardware a la última, un sistema operativo de última generación y características que las hacen mejores que sus compañeros de entorno. Hoy analizamos el producto de Samsung, un modelo que nació a la sombra del Galaxy Tab (lo sigue estando en cuanto a ventas pero no en cuanto a hardware) pero que con el tiempo se ha convertido en un referente para los que buscan ocio y negocio en un mismo dispositivo y no acaban de encontrarse a gusto con iOS.

 

La edición 2014 del Galaxy Note tiene un único objetivo en mente: entrar en el nicho de los dispositivos de alta gama. Las ventas de Samsung están disparadas -al igual que las de Android- en todas las gamas de precio excepto una. Los dispositivos de prestigio siguen siendo sinónimo de Apple. En todos los mercados sin excepción.

 

Todos los equipos presentados por los fabricantes en el mismo tamaño que un iDevice se hunden en las listas de ventas. Precisamente por eso los Tab tienen unas ventas espectaculares y los Note… intentan arañar mercado al iPad.

 

Cuando analizamos la versión anterior del Note 10.1 nos quedamos estupefactos por su diferencia frente a la competencia y por lo bien que hacía las cosas. Sólo le faltaban algunos detalles para ser realmente premium. La pantalla (su resolución) y algunos acabados eran su único talón de Aquiles. Pero, si algo diferencia a Samsung de sus rivales es su capacidad para escuchar, aceptar y solucionar las críticas (constructivas). Y por eso, el Note 2014 tiene una pantalla más propia de sus sobresalientes televisiones LED que de un tablet. Un panel WXGA 2.560×1.600 que nos deja atónitos cuando reproducimos contenidos multimedia.

 

Si le sumamos su procesador octa core, sus 3 GB de RAM y unas dimensiones relativamente compactas (menos de 8 mm de grosor y 574 gramos de peso) estamos ante un modelo que no envidia en nada a los Air o Xperia Z.

 

En cuanto a acabados, el modelo mejora en todo. La característica sensación a plástico barato de muchos de los modelos coreanos (empezando por sus Galaxy S y siguiendo por sus tabletas) es mucho menor. A la altura del phablet Note 3. Toda una buena noticia para un equipo que no podía excusarse en el precio para justificar este error (desde 619 la versión WiFi y desde 749€ la versión LTE). Sólo nos llama poderosamente la atención que el máximo exponente de los puertos en los equipos -los proAndroid y proWindows defienden que los iPad no tienen puertos USB o HDMI- hayan incorporado un USB 2.0 en vez de uno de tercera generación. La diferencia de velocidad cuando cargamos algo respecto al resto del funcionamiento de la tableta es abismal. Todo un referente en el maldito tecnoestrés.

 

Volviendo a los acabados, los remates en polipiel, hace que se nos olvide el empleo masivo de plásticos (policarbonatos que dirían en Corea) y que el conjunto adquiera un toque business muy apropiado y acorde al sobresaliente Stylus. El marco de metal, por cierto, subraya la sensación de un equipo en el que, por primera vez, han hecho caso a los diseñadores. La potencia no lo es todo y, en cierto rango de precios, es necesario aportar estilo y personalidad sea cual sea el producto que estamos comercializando.

 

Un modelo que está pensado como una inversión. Incorpora la última tecnología en conectividad, soportará un buen puñado de nuevas versiones de Android y goza de una pantalla que tardará mucho en quedarse obsoleta. Además, por terminaciones, debe ser resistente y, por precio, un modelo que no se quede obsoleto en menos de 2 o 3 años.

 

 

Los peros

 

Todo no pueden ser loas al equipo. Su batería de 7 horas reales es, quizás, su punto más débil. Nos preguntamos cuál sería el rendimiento en este aspecto si se hubiera implementado el SoC Samsung Exynos que incorpora la versión WiFi y que, aunque nos da menos rendimiento bruto es mucho menos frugal en cuanto a consumo de energía.

 

La cámara, un punto fuerte de sus rivales de Sony o Nokia -no tanto de Apple hasta esta última generación- es más que suficiente en la toma de imágenes de día pero, como le ocurre a otros equipos de la casa, se le atragantan, y mucho, las fotos con ausencia de luz -no sólo de noche-.

 

En cualquier caso, si la edición 2015 consigue reducir su peso (es menor que el de otros rivales, pero si quieren ser premium tendrán que seguir la estela del Air), minimizar el marco respecto a la pantalla,  y se centran en crear aplicaciones diferenciadas a otros Android, como sí ha hecho Sony o la propia coreana en sus smartphones, estaremos, por fin, ante un dispositivo mejor que el de la propia Google y digno de luchar por el último nicho de mercado con los de Cupertino. Una buena compra, en cualquier caso.

2013, las mejores tabletas para regalar

 

Se acerca Navidad y las dudas sobre cuál es la mejor opción tecnológica para regalar se disparan. Desde esta bitácora intentaremos solucionar algunas de ellas proponiendo durante los próximos días las mejores compras para cada bolsillo. Hoy empezamos con tablets.

 

Antes de ir a la tienda o entrar en la web es importante que tengamos claro para qué se necesita el dispositivo. ¿Priorizamos poder personalizarlo (Android) o la seguridad y la fluidez (iOS)? ¿Es para ocio (Kindle) o para trabajar (Windows)? ¿Necesitamos que sea el tope de gama para un máximo rendimiento (más de 500€) o lo vamos a utilizar para navegar, redes sociales y correo electrónico (con unos 200€ es suficiente)? Lo mismo ocurre con su tamaño y peso ¿cuánta portabilidad necesitamos? Y, por último, ¿nos será suficiente con una conexión WiFi y compartir internet desde el smartphone cuando no haya conexión gratuita o preferimos la opción de 3G y estar siempre en línea?

 

Una vez solventadas estas dudas sólo tendremos que escoger entre estas opciones:

 

 

  • La mejor Android: sin duda, nadie hace mejores dispositivos Android que Google. Las tabletas Nexus son difíciles de conseguir por su maravillosa relación calidad precio. La opción de 10 pulgadas comienza en 399€ y la de 7 en 229€. Nosotros nos decantamos por las versiones sólo WiFi, no sólo nos permiten invertir en más capacidad de almacenamiento en vez de en conectividad 3G, sino que, con una buena tarifa de datos en el smartphone no echaremos en falta la microSIM. Compartir internet es francamente fácil y eficiente en Android y todo un ahorro. Eso sí, si es vuestra decisión, daos prisa, la tienda de Google suele agotarlas con facilidad.
  • La opción Windows: aunque las tabletas con el sistema operativo de Microsoft son las más caras, todavía podemos encontrar algunos buenos precios. Buen ejemplo es Samsung ATIV Book 9. Por unos 600€ tendremos un equipo que nos permite trabajar con la suite Office, una buena autonomía, buen procesador gráfico y una total hibridación con nuestro PC. Es de las más ligeras de su mercado y una buena opción para aquellos que quieren saltar del ordenador a la tableta poco a poco. Eso sí, su valor de reventa (importante en cualquier dispositivo electrónico) no es el mejor.
  • Un eBook potenciado: para la mayoría de los usuarios de tabletas, leer con una pantalla retroiluminada les cansa la vista. Para la mayoría de los usuarios de eBooks no poder hacer ciertas cosas que se puede en las tabletas es una tara. ¿Cuál es el punto intermedio? Kindle Fire HD. En dos formatos (8,9 y 7 pulgadas), la tableta de Amazon hereda lo mejor de dos mundos. El precio de los eBooks -la versión grande comienza en 229€- y la potencia de las tabletas. Eso sí, para los amantes de la libertad (Android, especialmente), un aviso: se es totalmente prisionero de Amazon y su tienda. La versión HDX de 7 pulgadas (también vale 229€) es nuestra favorita. Su hardware no decepciona y su funcionamiento es fluido. Una buena elección para aquellos que van más allá de las marcas.
  • iPad Mini Retina, potencia comprimida: para nosotros, la mejor tableta de este 2013. No es excesivamente caro (389€) para lo mucho que ofrece. Un procesador fulgurante. Un coprocesador gráfico que permite jugar sin límite. La seguridad de iOS y su mastodóntica oferta de aplicaciones específicas para tabletas. Tremendamente fluida. Con un diseño acertado que hereda de la versión anterior y una pantalla sobresaliente. Además, ahora es más ligera que nunca y su autonomía se mantiene en 10 horas. Nuestra elección.
  • iPad Air, todo a lo grande: para los que no les van las medias tintas. El iPad Air es obscenamente ligero. Increíblemente rápido. Sorprendentemente delgado y con una pantalla maravillosa. El Air es la esencia de las tabletas personificada (por algo fue la primera). Su experiencia de navegación está más cercana a la de un portátil que a la de una tablet. En su contra, que la diferencia de pulgadas con el Mini Retina se cotiza a 90€ en todas las versiones y además, pesa 130 gramos más. Habrá que calibrar bien si merece la pena.
  • Alternativa Samsung: si en Apple nos decantamos por la tableta pequeña, para los amantes de Samsung la mejor opción, sin duda, es la tableta grande. La Galaxy Note de 10,1 pulgadas. Como tableta de formato grande que es, su precio se dispara por encima de los 600€ en su versión con 4G, aunque, como hemos dicho, no es la opción más necesaria si se tiene una buena tarifa de datos en el smartphone. Rápida y con multitud de posibilidad gracias a su lápiz Stylus, es una buena opción para los amantes de la marca.
  • ASUS TF101: la propuesta de los taiwaneses es un modelo híbrido con 32 GB de capacidad y un hardware que, aunque no es el más moderno, es muy potente. Se le puede adjuntar por un poco más un teclado que lo convierte en un portátil de pleno derecho. Su precio, 449€ lo hace bastante competitivo, sobre todo si tenemos en cuenta que ronda las 10 pulgadas. Una muy buena opción para alternativos.
  • iPad Mini, el comienzo perfecto: ¿y si el regalo es para un niño o es el primer dispositivo de este tipo para el «regalado»? Entonces lo mejor es ir a algo seguro que no nos suponga un gran gasto. Nos decantamos por el iPad Mini «normal». La primera versión cuenta con el procesador A5 que moverá perfectamente las aplicaciones para la tableta y que, sin 3G, costará 289€. Es ligero y, gracias a iOS, su curva de aprendizaje es absolutamente plana. No durará mucho más tiempo en el mercado así que esta Navidad es un momento inmejorable para comprarla.