Tabletas, ¿cuáles son las referencias?

El mercado de las tabletas ha demostrado comportarse -a pesar de las primeras previsiones- de un modo muy diferente al de los smartphones. Su condición de equipos más potentes (y su excepcional capacidad para mezclar ocio y trabajo) ha hecho que la tasa de renovación de los dispositivos sea más baja que la de sus hermanos móviles. Además, pese al buen inicio de las ventas de los equipos más modestos, la eclosión de los phablets ha hecho que los compradores de tabletas se decanten por los equipos de mayor tamaño y más potencia. Los premium. Precisamente por eso (y cuando se acerca la fecha de renovación de la mayoría de los modelos en catálogo) os presentamos las mejores de 2014 que, dentro de poco rebajarán considerablemente sus precios para dejar paso a las versiones «remozadas» para este 2015. Una buena oportunidad para hacerse con uno de estos tops a muy buen precio.

  • iPad Air 2. Sin duda, y por mucho que le pese a la competencia, la referencia. Si el iPad Air puso tierra de por medio con los Nexus y Galaxy Note (y Tab) el Air 2 consiguió ser más delgado, ligero, rápido (gracias a su procesador de tres núcleos que rinde mucho más de lo esperado), potente -2 GB de RAM son mucho para mover un entorno tan ligero como iOS 8- y eficiente. Su pérdida de dimensiones no ha afectado en nada a su notable autonomía. Sigue siendo la que más aplicaciones dedicadas tiene, la más capaz para jugar y la más equilibrada. Por eso, a pesar de ser de las más caras es la más vendida. Una apuesta segura que gracias a la política de actualizaciones de Apple durará 3-4 años a un nivel de rendimiento óptimo.

  • Nexus 9. El equivalente Android al iPad. Una tableta pensada por Google para su sistema operativo más avanzado. HTC se encarga de poner los recursos técnicos. Un panel excepcional con una resolución de 2048×1536 en un formato de 8,9 pulgadas. Sus altavoces BoomSound son los mejores de su categoría y su hibridación con el sistema operativo marca la diferencia. Su diseño no es tan refinado como el del iPad pero está entre los mejores del mercado y su relación calidad-precio la convierte en la referencia. La versión con 16GB de capacidad y WiFi cuesta 389€ y la de 32GB y LTE no pasa de 589€. Y todo eso con un procesador Tegra K1 a 2,3 GHz y una GPU Kepler de 192 núcleos.

  • Surface Pro 3. La más especial de todas las que aparecen en esta lista. Tenemos que creernos que es un tablet aunque la propia Microsoft la compare con el MacBook Air. Su excepcional hardware permite trabajar con todo tipo de aplicaciones Windows, desde Photoshop hasta Illustrator o la suite Office. Eso la hace mucho más capaz (y cara) que las demás y la acerca al universo de los ultrabooks. Una muy buena opción para el que no se decanta, quiere un equipo potente y duradero, el dinero no es problema y quiere explotar todas las capacidades de Windows.

  • Nokia N1. Competidora directa con el iPad Mini 3 por tamaño (aunque tiene 7,9 pulgadas) y precio, sorprende por ser un equipo con Android Lollipop construido con Intel (¿No había sido Nokia comprada por Microsoft?, ¿No era Intel el gran aliado de Microsoft para frenar a Google Android?) Buen diseño, excepcional construcción, panel sobresaliente, un hardware notable y un rendimiento muy superior a lo que se espera de un equipo de 250€. Sólo fallan sus altavoces y la falta de flash para la cámara posterior -sería demasiado-.

  • Galaxy Tab S. Sobre el papel supera varias prestaciones del iPad Air 2 (como su procesador octacore y sus 3 GB de RAM) y a la hora de ir a pagar es unos 100€ más barato. Además, está disponible en más configuraciones de tamaño, potencia y conectividad. Su panel es una delicia pero, una vez más, le penan sus acabados -imperdonables para un premium de este precio- y la existencia de alternativas dentro del universo Android que gestionan igual de bien Lollipop. A pesar de eso, es una compra excelente que nos muestra lo mejor del universo Android en versión Samsung.

¿Con cuál os quedáis?

Samsung Galaxy Tab S, mucho más de lo que parece

Si dentro del catálogo de smartphones del fabricante coreano los S son la referencia, los modelos diseñados para imponerse a los iPhone (ahora ha cambiado todo un poco con las nuevas dimensiones del equipo de la manzana y el inusitado éxito del 6 Plus), entre las tabletas desde el principio la gama Note destacó sobre la Galaxy Tab. Ese es el motivo por el que Samsung remozó hace meses la familia e incorporó el Tab S para tener un modelo de bandera para aquellos usuarios que no tenían claro la utilidad del puntero.

El objetivo del equipo es claro: poner toda la tecnología de las estanterías de Samsung en un sólo equipo para hacer frente al dominio incontestable del iPad y, de paso, mermar las muy buenas ventas de los Nexus de Google.

 

Especificaciones

 

Nada más encenderlo destaca su pantalla. La tecnología Super AMOLED heredada de las televisiones indica que estamos ante una equipo muy bien dotado. La versión con pantalla de 10,5 pulgadas cuenta con tecnología WQXGA lo que se traduce en 2560×1600 píxeles. A simple vista puede parecer un cantidad enorme para «mover» pero el procesador Samsung Exynos de ocho núcleos a 1,9 GHz, unido al procesador gráfico y a los 3 GB de RAM demuestran una solvencia sorprendente.

Sobre todo si hablamos de un equipo de 6,6 milímetros y 467 gramos que en la competencia le haría acreedor del apellido Air sin dudarlo. De estos datos sólo se nos queda corto el almacenamiento de 16 GB por mucho que sea ampliable hasta 128.

En las manos la sensación es extraña. Por un lado tenemos un equipo con una exterior nada premium -por mucho que los coreanos se esfuercen en imitar al metal y mejorar el agarre de los plásticos- pero en su interior y su panel es evidente que hay muy pocos dispositivos en el mercado -por no decir ninguno- con estas especificaciones, esta fluidez y esta potencia.

Así, del mismo modo que en el equipo de 8,4 pulgadas la batería es algo menor de la esperada (la imagen superlativa no es gratis), la inclusión de una «pila» de 7.900 mAh mejora bastante el panorama en la de 10,5 pulgadas de diagonal. Nos permitirá un uso intensivo durante un día sin problemas pero por nuestro bien, no nos dejemos el cargador (universal, eso sí) en casa durante un viaje de fin de semana.

Uno de los pocos peros del equipo reside en su cámara. Su sensor no es de los mejores -la extrema delgadez del equipo lo requiere- aunque rinde notablemente. Quizá la sensación es de que es peor de lo esperado si tenemos en cuenta todo el dispendio tecnológico que le rodea (es difícil destacar cuando te acompaña una pantalla con contraste 100.000:1).

En cuanto al software, ya se comercializa con Android 4.4.4 Kit Kat lo que garantiza una buena cobertura de aplicaciones y seguridad -y la inminente migración a Android 5-. En definitiva, un equipo que debería destacar como uno de las mejores tabletas con Android del mercado junto a las Xperia Z y a las indispensables Nexus. Y, por fin, un rival directo del iPad Air sin un stylus de por medio.