Premios 2017, lo mejor de la Caverna

Un año más, y ya van ocho, decidimos cuáles han sido los productos y servicios tecnológicos del año. Aquellos que han sido innovadores, disruptores o que marcarán un antes y un después por su utilidad o su impacto en el mercado. Os presentamos a los mejores de la clase en este 2017.

  • Mejor smartphone premium. Este año 2017 pasará a los anales por ser el año del iPhone X. Del dispositivo que homenajeó al equipo que llevó a Apple a otro nivel. La nueva vara de medir a los demás smartphones por precio, por procesador, por pantalla, por interacción, por tecnología y porque es el primer iPhone lanzado como una suerte de edición especial. En definitiva, el smartphone del año (y también entre los premium).

  • Mejor smartphone de gama media. Es una de las marcas que más está creciendo en todos los mercados gracias a su sobresaliente relación calidad precio (otra cosa es la originalidad de sus diseños). Y el mejor ejemplo es el Xiaomi Mi A1. Un equipo que hace poco sería un súper premium a un precio muy contenido. Potente, ligero, con buen hardware y un software fluido por muy pocos euros a cambio.

  • Mejor phablet. En un mercado en el que la pantalla es un factor definitivo, Samsung sigue siendo la referencia (el iPhone 8 Plus siempre debió ser el iPhone X). Por eso, a pesar del fallo garrafal que fue el Galaxy Note 7, el nuevo Note 8 es el mejor phablet del mercado. Es potente, sutil, rápido, tiene una pantalla excepcional, muy buena autonomía y es muy versátil. El rival natural del X de Apple (no por tamaño, sí por precio) es una apuesta segura para quien quiera un equipo de estas características.

  • Mejor tableta. Aunque ni siquiera sea el más potente dentro del catálogo de su empresa, nuestro ganador es el iPad 2017. Es al iPad Pro lo que el iPhone SE a los iPhone 8. El heredero directo de los iPad Air al precio de los iPad Mini. El empujón que necesitaba la familia de tabletas de la manzana para volver a liderar el mercado. Sin duda, la mejor relación calidad-precio del mercado y la compra más sensata que se puede hacer este año en cuanto a tecnología.

  • Mejor smartwatch. Es el gran dominador del mercado. De hecho, casi ningún otro rival le ha sobrevivido y las estadísticas no oficiales (hechas por consultoras, la empresa no da cifras) dicen que se comercializan unos 13 millones cada año. Se trata del Apple Watch que desde que ha apostado por el deporte, ha escalado sus precios (Serie 1 y Serie 3) y se ha hecho pareja de los AirPods ha reforzado una posición que ya era incontestable. Y con watchOS 4 la distancia con sus rivales es aún mayor.

  • Mejor cuantificador deportivo. Aunque un smartwatch es suficiente para cuantificar el 99% del ejercicio que hace un deportista medio, hay usuarios que necesitan algo más. Materiales más resistentes, más cantidad de información o más tradición en su muñeca. Los americanos de Garmin llevan años haciendo un gran trabajo con su familia Fénix y la última edición, la 5X es con diferencia la mejor hasta la fecha. Todas las virtudes de sus predecesores con un software mejorado y sensores mucho más capaces. Su presencia sigue estando a la altura de los mejores relojes tradicionales. ¿Qué más se puede pedir?

  • Mejores auriculares. Como casi todo producto nuevo que lanza Apple, recibieron críticas por su precio, por su diseño, por su sonido y hasta porque su caja se puede resbalar de las manos. Sin embargo, cualquiera que los prueba, que los sincroniza con otro equipo (si es de Apple sorprende, si no, es sobresaliente) y que usa un asistente de voz con ellos, sencillamente, entiende que son los mejores inalámbricos del año. Puede que otros sean más baratos. Que tengan un sonido ligeramente superior -no se nota cuando se usa una plataforma en streaming- o que su diseño sea más pequeño pero ninguno aúna las cualidades de los AirPods. Los wearables del año con diferencia.

  • Mejor televisión. Cuando parecía indicar que LG podría quitarle el trono gracias a la tecnología OLED, Samsung ha explotado al máximo su tecnología QLED. Tiene una resolución, un color -sobre todo el negro- y un contraste a la altura de sus rivales. Su diseño enamora, su calidad de imagen sorprende y su precio sigue siendo competitivo. De entre todos ellos destaca el modelo Q8. La tercera iteración de la tecnología Quantum Dot se acerca como nunca a las mejores OLED y las supera al no sufrir el fatídico desgaste de píxeles de las primeras. La referencia (aunque seguida muy de cerca por las nuevas Sony Bravia OLED).

  • Mejor consola. En el año de las faraónicas renovaciones de las PS4 y Xbox 360 el premio se ha ido a la Nintendo Switch. Este híbrido entre consola portátil y equipo de sobremesa. La heredera natural de la Wii original por su enorme impacto en el mercado -listas de espera que han durado semanas más allá de los fallos de abastecimiento que sufrieron los nipones por culpa de Apple- y la originalidad de los Joy-Con puede que no se acerque en potencia bruta, diseño o capacidades a sus rivales de Sony o Microsoft pero su aire humano (no busca la perfección) y sus juegos exclusivos la han convertido en la referencia de este pasado año.

  • Mejor plataforma de contenidos. Con Netflix creando contenido a toda máquina, HBO incrementando su catálogo, Apple Music comenzando a hacer sus pinitos en el universo multimedia, Sky TV desembarcando en el mercado y Hulu como una amenaza en el horizonte (sobre todo después de la compra de Fox por parte de Disney) parece que no hay espacio para nadie más. Nadie, excepto Amazon Prime. A pesar de que se avecina una subida (importante de precios), nadie ofrece más por menos: contenidos exclusivos -y de calidad-, envíos gratuitos de compras en internet, música (no pertenece como tal pero el descuento es importante), almacenamiento gratis en la nube, descuentos para Twitch y las ventajas de Amazon Familia. Por ahora por menos de 20 euros al año. ¿Quién da más?

  • Mejor dispositivo de sonido. Un equipo doméstico de menos de 2 kilos, inalámbrico, compatible con Alexa, Google Assistant (este a partir de 2018), que permite controlar plataformas en streaming (Amazon Music, Spotify, Apple Music, Deezer y radios online), conexión WiFi, controles táctiles, que implementa dos amplificadores  y solo cuesta 224€ parece imposible de batir. Se llama Sonos One y es una nueva forma de disfrutar la música.

  • Mejor cámara de fotos. Si hiciéramos una encuesta sobre las mejores cámaras del año habría un importante debate entre Canon y Nikon. No obstante, nuestra favorita este año es la sobresaliente Sony A9. Un modelos sin espejo de ópticas intercambiables que no ha parado de copar titulares en la prensa especializada gracias a que compite de tú a tú con las mejores reflex del mercado. Su sensor full frame de 24 Mp, un nuevo captor más potente y rápido, un tamaño compacto y un peso ligero hacen de ella la mejor heredera posible de todo el know how que adquirió la casa con la A7. Una de las sorpresas agradables de este año.

  • Mejor accesorio informático.  Aunque todavía no están a la venta, las Microsoft Hololens deberían llegar en su formato definitivo (una tercera generación «virtual») este 2018. Un equipo que promete revolucionar por completo la forma en la que nos relacionamos con los equipos informáticos. Sobre todo con los domésticos o de sobremesa. Los desarrolladores parecen haber hecho su trabajo. Microsoft ha puesto su granito de arroz con un software más afinado y un hardware más potente. Ahora solo queda que  la magia llegue a nosotros.

  • Mejor tecnología en un coche. Hablar de híbridos, por mucho que le pese a sus rivales, era hablar de Toyota. Y decimos era porque, a pesar de los esfuerzos de europeos (Volvo a la cabeza) y otros nipones (Honda, por ejemplo), la primera alternativa real a la empresa que creó el Prius ha llegado de Corea. Se trata del Hyundai IONIQ híbrido enchufable. Un modelo con un diseño que recuerda a los Prius más llevaderos y que bajo su chapa tiene una cantidad enorme de tecnología. Con un precio de 26.000€ (aplicados descuentos y restadas las ayudas de la tarifa inicial), es un modelo ágil, bien acabado, tecnológico, práctico -por el espacio interior, por ejemplo- y con una conducción agradable.

  • Mejor inciativa de movilidad. A pesar de que nos encantan los coches y conducir, en esta esquina de internet somos conscientes de que la movilidad ha de cambiar por completo. No vale con electrificar coches, es necesario compartirlos. Usarlos menos y usarlos mejor cuando sea inevitable. Por eso nos quedamos con la iniciativa de MOIA. Con sede en Berlín y campo de pruebas en Hamburgo, esta filial del Grupo VAG (recién adquirida) da soluciones de movilidad de lo más práctico con modelos eléctricos de gran capacidad. Esto le permite tener precios atractivos y descongestionar un área altamente motorizada. Esperemos que la opción llegue pronto a nuestro mercado.

  • Mejor ordenador de sobremesa. No ha habido casi opciones. El iMac 2017 sigue siendo la referencia del mercado. El iMac Pro, a la vista de sus especificaciones, es un problema para toda su competencia. Y esta vez no solo por software. Su hardware, aunque vale su peso en oro, es, sencillamente, abrumador. Da igual su configuración. Apple ha apostado a un formato que controla como nadie y le ha añadido toda su experiencia adquirida en su anterior Mac Pro. Un equipo que causa deseo con solo mentarlo.

  • Mejor portátil. Aunque hay opciones casi igual de válidas, la tecnología Touch Bar -adictiva gracias a su practicidad una vez se prueba- ha decantado la balanza hacia el MacBook Pro Touch Bar. Es potente, rápido, versátil, ligero y añade algo que la competencia no tiene. Su autonomía sigue siendo una referencia y la calidad de materiales es incomparable. Su precio, su única tara. Aún así, sigue siendo el mejor portátil del mercado.

  • Mejor convertible. Y si nadie «tose» a los equipos de Apple, nadie es capaz de hacer un convertible mejor que Microsoft. Surface Pro es la referencia por su potencia como portátil y su versatilidad como tableta. Y gran parte de la gloria se la lleva gracias al enorme potencial de Windows 10 como sistema operativo multiplataforma. Sin duda, un equipo imprescindible para aquellos que no sepan si escoger una tableta o un portátil.

 

Garmin Index, mucho más allá del peso

No es la primera vez que hablamos de un dispositivo relacionado con el deporte y la salud (es uno de los segmentos del sector tecnológico más pujantes). Ni siquiera lo es de una báscula inteligente (el CES de Las Vegas fue muy generoso con ellas). Sin embargo, sí es la primera vez que vamos a hablar de un «periférico» de Garmin, una de nuestras tecnológicas favoritas.

Index permite que cuando la conectemos a la app de nuestro móvil podamos controlar datos sobre nuestro peso, masa corporal, masa muscular, porcentaje de agua, grasa corporal y masa ósea. Utilizando un sistema de impedancia bioeléctrica, el dispositivo envía una pequeñísima cantidad de corriente eléctrica a través de uno de los pies. Ésta recorre el cuerpo y sale de nosotros por el otro pie.

El proceso es tan sutil y rápido que en pocos segundos -y salvo que llevemos un marcapasos u otros dispositivos médicos internos- aparecerán todas las mediciones en la pantalla LED del dispositivo. Después, éstos se envía vía WiFi a nuestro smartphone (o a la web) donde gestionaremos todo ello desde la comunidad Garmin Connect.

Y por gestión entendemos realizar un seguimiento semanal, mensual o anual. Unir esos datos a los de los equipos inteligentes de la casa -pulseras, pulsómetros, smartwatches, etc.- y sumarlos a otros datos de nuestro perfil (voluntarios) como la edad, el sexo o la altura. Todos ellos modificables a posteriori.

La puesta en marcha es sencilla y rápida. Basta con cuatro pilas AAA que nos darán una autonomía de casi un año. Después hemos de seleccionar con un interruptor las diferentes unidades de medida y finalmente -siguiendo unos pocos pasos- vincularla al Bluetooth de nuestro smartphone y a la red WiFi doméstica.

Con memoria para ser empleada por hasta 16 usuarios diferentes (todos ellos podrán crearse perfiles propios en Connect), Index es capaz de distinguir de forma autónoma a todos sus usuarios sin necesidad de realizar ningún ajuste previo uso cotidiano. Si se equivocara porque los datos son muy similares, no hay problema, el mismo interruptor inicial nos permite seleccionar al usuario que queramos.

Garmin quiere que sea un dispositivo bien utilizado: una herramienta de salud. Y para ello se ha encargado de dar ciertos consejos al usuario desde la configuración. Es preferible que se use en las mismas condiciones a diario, esperando dos horas después de comer o beber, hacer ejercicio o darse una ducha. También recomiendan no usar calcetines (de hecho, lo ideal es el pesaje sin ropa) para facilitar la conductividad de la corriente eléctrica.

Finalmente, con todos los datos de su plataforma podremos aunar una vida sana y activa con nuestra evolución o, en su caso, acudir a un especialista que pueda asesorarnos.

Premios 2015: tecnología deportiva para running

Mejor aplicación Spotify Running


Para muchos -la mayoría de nosotros- el running es un momento de libertad en el que disfrutar de lo que nos rodea: de nuestros amigos, de nuestros compañeros de entrenamiento, de nuestra soledad y de nuestra música. Spotify es una de las más descargadas en todas las plataformas por su comprobado buen funcionamiento. Por eso cuando lanzó este servicio que se adapta a nuestro ritmo y nos pone banda sonora a nuestro hobby favorito dio en el clavo. Sin duda, una nueva forma de correr que ya tiene millones de usuarios en todo el mundo.

Mejor wearable Garmin Fénix 3


Pensado por deportistas y diseñado para deportistas. La herramienta definitiva para tener bajo control todos los parámetros de nuestro entrenamiento en tiempo real. Una forma inteligente de aprender de nosotros mismos para seguir mejorando… y además una inversión que si queremos nos acompañará eficazmente en la muñeca todo el día sin importar nuestra indumentaria. La familia Fénix de Garmin sigue siendo la referencia y a buen seguro la cuarta edición nos dejará con la boca abierta. Mientras tenemos este smartwatch definitivo para corredores.

Es casi imposible catalogar de textil esta gama de productos. La carga tecnológica que tiene cada centímetro cuadrado de prenda es más propia de industrias más geeks. Una vez más los chicos de Under Armour se sacan de la chistera un producto ligero, con tecnología reflectante y de compresión y con el sistema de aislamiento térmico Cold Gear que nos permite ahorrarnos capas durante nuestros entrenamientos. Además, su precio es similar al de otros productos mucho más «sencillos» de la competencia y su diseño minimalista está en la línea del espectacular lenguaje de diseño de la empresa. Imprescindible.

Mejores auriculares Jabra Sport Pulse

Como hemos dicho antes hay muy pocas sensaciones que le gusten más a un atleta que la de libertad de movimientos. Estos intraauriculares cuentan con un sensor de ritmo cardiaco que hace una precisa medición a través del flujo de sangre en el oído interno. Y todo ello con una precisión -certificada- de grado clínico. Por si esto fuera poco la empresa pone a nuestra disposición un software que nos enseña a entender nuestra variaciones para mejorar nuestros entrenamientos y adaptarlo a nuestras necesidades. Respecto a la música, cuentan con certificado Dolby además de otras utilidades como poder responder llamadas o controlar el volumen del audio. Todo ello con certificado IP que garantizan su resistencia a los golpes, al polvo y al agua.

Mejor tecnología de calzado New Balance Vazee

Lejos de los focos de los grandes lanzamientos, New Balance ha resucitado en los últimos tiempos para ir implementando pequeños avances a todo su material de entrenamiento y, una vez que está consolidado, aplicarle mejoras. Eso precisamente es Vazee, la unión de varias tecnologías ya existentes remozadas ligeramente para dar con calzado mucho más reactivo, ágil, ligero y estable. El sistema REVlite que permite construir las mediasuelas en un solo bloque; el nuevo FreshFoam con geometría variable inteligente -desarrollada a través de decenas de estudios de pisada de atletas de todo tipo-; una suela mucho más adherente gracias al nuevo Blown Rubber y los revolucionarios Fantom Fit de los upper dan como resultado nuevas familias de producto que son un salto enorme respecto a lo ya existente.

Garmin Fenix 3, de la pista a tu vida

El primer post que dedicamos al espacio TecnoRun dentro del programa de radio MendiRun de Onda Vasca hace casi tres meses analizaba si el Apple Watch, el reloj inteligente por excelencia -al menos por ventas e incidencia en el mercado- merecía la pena para un runner. La conclusión era sencilla: si se quiere una herramienta pro para entrenar se quedaba corto pero si se quería un reloj inteligente que realizara mediciones básicas en los entrenamientos y que nos sirviera el resto del día como un gadget el resultado era imbatible.

Ahora nos preguntamos cómo responde a la pregunta inversa un pulsómetro para runners con «algo más» como el Garmin Fenix 3. Curiosamente, a pesar de haber llegado a un producto con un precio similar el concepto y el desarrollo es diametralmente opuesto al del dispositivo de Apple. La idea fue crear un equipo resistente, adaptable a las necesidades de prácticamente cualquier deportista y, a partir de ahí, darle un toque smart (en todos los sentidos posibles: inteligente y elegante).

Por prestaciones, el Garmin Fenix 3 probablemente sea uno de los mejores relojes deportivos del mercado. Permite conocer el gasto de calorías, las pulsaciones (incluida la entrada en diferentes zonas de frecuencia cardiaca), gestionar sesiones avanzadas y de intervalos, realiza pronósticos de carrera gracias a nuestro rendimiento parcial y a su sensor GPS, estima el VO2 máximo, es sumergible y nos detalla métricas de natación completas, incorpora antenas para sensores de medición externos compatibles, pronostica el tiempo, etc.

Una maravillosa obra de ingeniería para la muñeca que, en las manos adecuadas, será una poderosa herramienta para todo tipo de entrenamientos de toda clase de deportes. Sin embargo, como es habitual en la casa americana, los ingenieros de software han trabajado en crear un interfaz absolutamente apto para los momentos en los que no estamos entrenando. Esto lo convierte en un reloj «clásico» cuando no necesitamos del arsenal de datos que nos proporciona durante el ejercicio y, en ediciones como la Zafiro -más resistente y algo más refinada- se convierte en un reloj de pulsera sofisticado y moderno.

En él podremos recibir notificaciones -configuradas a nuestro gusto- y, gracias a un ecosistema de aplicaciones cada vez mayor, podremos ir implementando funcionalidades para convertirlo también en una herramienta muy útil en nuestra vida «urbana». ¿Significa esto que es más completo? En este aspecto no ya que por su capacidad de almacenamiento el número de aplicaciones y funcionalidades que podemos ponerle es bastante reducida. Las básicas no nos faltarán pero poco más.

En definitiva, es un dispositivo sobresaliente para aquellos que entiendan la vida como eso que ocurre entre los entrenamientos y las carreras y quieren que su mejor aliado les acompañe durante todo el día. La otra cara de la misma moneda. ¿Con cuál os quedáis?

Relojes deportivos (de verdad), ¿superan al Apple Watch?

Apple ha mostrado su Watch al mundo como un reloj que sirve para llevar a todas partes, incluida la práctica de deportes, y para compartir. Su simbiosis con la exitosa aplicación Salud así como con los programas de terceros -destaca Nike Plus- lo convierten en una herramienta perfecta para trabajar junto con su pulsómetro sin banda. Sin embargo, son muchos los deportistas que se quejan de las grandes carencias del dispositivo como reloj deportivo. La falta de GPS y la más que dudosa duración de la batería cuando le pedimos el máximo son su talón de Aquiles. ¿Qué ofrecen a cambio los relojes deportivos de su mismo rango de precio?

  • Garmin Fénix 3. Una de las referencias del mercado que, además, calca el precio del Watch. 449€ por un reloj con antena GPS de acero inoxidable y compatibilidad GLONASS para mejorar la posición. Su pantalla de 1,2 pulgadas puede leerse en cualquier condición lumínica (existe una versión de 519€ con cristal de zafiro) y su software cuenta con multitud de configuraciones para entrenamientos avanzados -desde pulsometrías hasta VO2 Max-. Brújula, altímetro, barómetro, acelerómetro, perfil de natación (sí, es sumergible) y tecnología Connect IQ que permite configurar notificaciones, aplicaciones, widgets, campos de datos, etc. Su batería dura hasta 50 horas y puede precargar rutas de entrenamiento. En su debe, usa banda para el pulsómetro y su interfaz no es todo lo intuitivo que debería.

  • Suunto Ambit 3 Peak Black. Hay otras versiones más baratas (los Ambit3 Sport cuestan a partir de 350) pero esta es la edición con los mejores acabados. Los equivalentes al Watch. Y su precio se queda en 450€. Pensado como un reloj GPS que orienta al usuario sea cual sea la ruta -urbana o no- que quiera seguir, su software deportivo es más sencillo que el del Fénix 3 y más fácil de configurar gracias a su aplicación para iOS y Android. Su batería no es tan capaz como la del americano, pero sigue siendo mucho más duradera que la del Watch y, a su favor, pesa menos que el Garmin. También sumergible, permite programar todo tipo de entrenamientos y controlar en tiempo real el devenir del mismo respecto a nuestros objetivos marcados o a sesiones anteriores. Su punto débil es que sus notificaciones son mínimas (solo las push) además de las llamadas y mensajes. A su favor, la calidad de construcción es más propia de un reloj suizo de alta gama. A tener en cuenta para aquellos que lo quieran usar más allá del deporte.

  • TomTom Multi-Sport Cardio. Ostensiblemente más barato que los anteriores, el reloj multidisciplina de los holandeses destaca por su diseño rompedor gracias a su combinación de colores y a su correa perforada. A diferencia del Suunto y el Garmin, no requiere de banda pulsómetro pues emplea un sistema de luz integrado para contar las pulsaciones. Inspirado en la sencillez de otros modelos, se controla y navega por un interfaz sobresaliente con un único botón y gracias a su gran pantalla y a su diseño ultrafino podremos controlar nuestros entrenamientos en tiempo real. Por cierto, su sistema de planificación de las sesiones es de los mejores. Resistente al agua, con GPS y hasta 8 horas de autonomía con el GPS y el pulsómetro activado, no te dejará tirado nunca. Le faltan las notificaciones pero su precio de 279€ lo compensa con creces.

  • Polar V800. El tercer fabricante especializado de la lista tiene en el V800 su tope de gama. Un modelo con medidor externo de frecuencia cardiaca que cuesta 450€ y que se apoya en un diseño ultraplano que se adapta de forma sobresaliente a la muñeca, una pantalla con una resolución magnífica que se puede leer bajo el sol sin problemas, y que es compatible con toda la tecnología smart coach de los fineses. Permite planificar rutas y entrenamientos y gestionarlos en tiempo real en función del desarrollo de la sesión. Su sistema de notificaciones es de los más fáciles de configurar y de los más efectivos. La sencillez hecha reloj. Uno de los más interesantes.

  • FitBit Surge. Puede que no sea un fabricante con la tradición de los anteriores, pero FitBit está mejorando gratamente con cada producto que lanza. El Surge es un claro ejemplo, un reloj que por 250€ permite conocer desde la muñeca -sin banda- el rango de pulsaciones, tiene tecnología GPS, monitoriza toda nuestra actividad diaria, usa un sistema de notificaciones sobresaliente y permite controlar la música de nuestro dispositivo vía Bluetooth, su autonomía es la mayor de las analizadas, usa un sistema de sincronización automática, tiene detector de sueño, etc. Y todo con un diseño excepcional que queda igual de bien entrenando que con un traje. Sin duda, nuestro favorito.

  • Adidas miCoach Smart Run. Muy similar al FitBit en cuanto a funcionalidades (incorpora monitor de pulsaciones en la caja, GPS, gestor multimedia desde el reloj, monitoriza nuestra actividad diaria y gestiona entrenamientos, cuenta con Bluetooth 4.0 para vincularse mejor a los smartphones) aunque cuenta con menos autonomía. ¿Cómo justifica sus 400€ de precio? Con una pantalla a color sobresaliente, un peso muy contenido y un diseño que es más reloj que en otros casos. Para nosotros solo falla el gran logotipo en la parte superior de la pantalla (no aporta nada y le resta vestibilidad). Un buen reloj para aquellos que ya disfruten de la aplicación para smartphone.

  • Nike+ SportWatch GPS. Quizá el reloj deportivo con el futuro más comprometido con la llegada del Apple Watch. Es cierto que es el más barato de todos con mucha diferencia (135€) y que emplea tecnología TomTom, sin embargo, el sensor cardiaco se vende por separado, su software ha dejado de desarrollares (ahora todo se vuelca en el Watch), su diseño es obsoleto y deja de tener sentido fuera del universo Nike Plus. Es una buena opción para aquellos que quiera un pulsómetro barato y se estén iniciando. Nada más. No hay atisbo de notificaciones ni de resistencia al agua, ni de mejoras de la plataforma… al menos pesa poco.