2013, mal año para los PCs

En 2010 se pronosticó la era «post-PC». La llegada de las tabletas junto con unos teléfonos inteligentes cada vez más potentes y con más posibilidades hacían que los dispositivos móviles se emanciparan por completo de sus primos de sobremesa. Android, el sistema operativo de más rápido crecimiento en el mercado ni siquiera necesitaba de un ordenador para actualizarse o añadir contenidos. iOS, el sistema operativo de Apple superaba en penetración en el mercado de OS X y no sólo tenía más éxito, sino casi más utilidades. Por su parte, Windows, el estandarte del desarrollo de los PCs, perdía cuota de mercado en todos los frentes.

 

Sólo algunos ordenadores portátiles de última generación aguantaban el tirón de las ventas. Los MacBook aumentaban su cuota gracias a esa mezcla de idolatría y productos bien hechos que Apple cosecha allá por donde pasa. Sólo los ultrabooks pensados por Intel aguantan un ritmo que no sigue ni la nueva versión de Windows. Muchos analistas explicaban la caída por la enorme crisis que sufren los mercados tradicionales de los PCs: Europa y Estados Unidos. Otros, sin embargo, recordamos el acierto de IBM al deshacerse de su división de hardware.

 

El último estudio de la consultora especializada Gartner corrobora todo esto: si en 2012 se comercializaron 341,2 millones de equipos de sobremesa y portátiles, en 2017 la cifra caerá hasta los 271 millones. Este año la caída será, por ejemplo, de un 7%.

 

La cifra de ventas de las tabletas sigue la curva contraria. En 116 millones que se vendieron en 2012 a los 468 millones que se prevé colocar en 2017. Los móviles (no sólo smartphones) también crecerán en ese periodo. De 1.746 a 2.128 millones, pero la tasa de crecimiento será bastante menor. Sólo los terminales más avanzados aguantarán el tirón de los tablets. Este año se calcula que se comercializarán unos 1.800 millones de terminales móviles de los que 1.000 millones serán smartphones. El año pasado la cifra se quedó en 600 millones.

 

Gartner explica que las claves para este éxito de los equipos móviles radica en la variedad de la oferta (no sólo en cuanto a frabricantes sino en cuanto a sistemas operativos) y en la guerra de precios de los grandes fabricantes -un iPhone último modelo cuesta lo mismo ahora que en 2007-. Además, las actualizaciones de software desde la nube y la adicción que generan las aplicaciones por su velocidad de descarga y su sencillez de uso marcan el ritmo de crecimiento de las tabletas.

 

Los consumidores han aprendido a vivir sin preocuparse por las actualizaciones de software o a los problemas de configuración de los aparatos. Parece que la teoría de los users de Jobs era correcta: los clientes prefieren que se les dé todo «masticado». Que sus dispositivos simplemente funcionen.

 

Como hemos dicho antes, los ultrabooks son el último bastión de una industria en la que sólo confía Lenovo: pasarán de 9 millones unidades vendidas en 2012 a 96 millones en un lustro. La duda que le surge a Gartner es quién será el segundo contrincante por detrás de un Android más dominador. La consultora apuesta por Windows Phone gracias a su vinculación con los equipos de sobremesa… siempre y cuando Apple no de otro giro al mercado y sus Mac sigan creciendo. No lo descartan. Vienen tiempos interesantes.

Samsung Nexus, de vuelta a las tiendas

Ayer fue un buen día para Samsung, para los estadounidenses y para todos aquellos que queremos que la industria tecnológica siga creciendo. El fallo que prohibía la comercialización de algunos dispositivos de los coreanos por vulneración de patentes fue revocado de modo que pueden volver a las tiendas del primer mercado mundial -no sólo por volumen de ventas, sino también por ser el más avanzado y el que marca las tendencias-.

 

Para la primera empresa de electrónica de consumo mundial la revocación del fallo pone en relieve que «la ley de patentes tiene como fin proteger la innovación en lugar de ahogar la competencia» y considera que el Tribunal del Distrito «abusó de su autoridad al ordenar una medida cautelar» contra sus productos.

 

Esto sólo confirma que el equipo legal de la multinacional asiática seguirá agotando la vía judicial para demostrar que sus productos han de estar en el mercado y que no infringen ninguna patente de Apple. De momento, en Washington, los jueces han decidido permitir la comercialización del terminal de cabecera de Google, así como el Galaxy Tab 10.1. Por cierto, el fin del veto a la tableta es el primer fallo a favor de Samsung en territorio estadounidense por primera vez desde que comenzó la guerra de las patentes.

 

No pueden estar tan contentos los asiáticos al respecto de la multa por el incumplimiento de patentes. De momento, y parece que de forma definitiva, Samsung tendrá que compensar a Apple con 1.000 millones de dólares por la violación de seis patentes tecnológicas y, sobre todo, de diseño en manos de los de Cupertino. Una de las sanciones más altas de la historia entre dos tecnológicas y la más dura en una guerra que acumula más de 50 demandas en decenas de países.

 

Aunque no se espera que el fallo tenga repercusión en el mercado -es un móvil que no acumula grandes ventas y que ya está anticuado frente a los Galaxy S III y, sobre todo, iPhone 5- sí supuso una baja del 2% en el valor de las acciones de los de la manzana.

 

Parece que la decisión supondrá un giro en esta guerra de patentes, al menos en suelo americano: los jueces tienen claro que la cesión de patentes ha de ser más flexible (barata) y, sobre todo, que los fabricantes han de actuar más respetuosamente que los rivales. Sin embargo, son conscientes de que esta carrera por crear el dispositivo perfecto está teniendo un impacto enormemente positivo en la economía. Además, parece que mientras se respete el diseño de los dispositivos -y aquí Samsung si tiene las de perder en los equipos más antiguos- será difícil comprobar que un cliente compre un determinado teléfono o tableta por una utilidad desarrollada por un rival.

 

 

Apple crece en el mercado de ordenadores


Sin embargo, no todo fueron malas noticias para los de Cupertino. Las consultoras Gartner e IDC publicaron sus respectivos estudios sobre el mercado de ordenadores y aunque difieren en quién es el líder del mercado mundial (Lenovo para la primera y HP por escaso margen para la segunda) ambas concluyen un mismo dato: el crecimiento de Apple entre los portátiles y los sobremesa es imparable… y si el iPad es un ordenador, el líder indiscutible tiene su sede social en Cupertino.

 

Las noticias para Hewlett Packard en cambio son pésimas: con la acción bajando un 45% de su valor en los últimos doce meses, ceder el liderato por primera vez en seis años puede suponer otro golpe para sus títulos. El primer puesto, por cierto, lo heredó de IBM… cuando abandonó el hardware y dejó su división a Lenovo hace siete años.

 

La caída de HP es la caída del mercado: un 8,7% menos de ordenadores comercializados -hasta unos 84 millones de unidades-. El empuje de las tabletas, los ultrabooks y de unos smartphones cada vez más potentes están haciendo caer a la mayoría de los sobremesas (sólo crece ampliamente el iMac).

 

Según los dos informes, sólo la llegada de las tabletas con Windows Phone 8 puede parar la sangría de los PCs del mismo modo que el iPad y las posteriores versiones de OS X cada vez más vinculadas a iOS han provocado una migración en masa al mundo de la manzana.

Innovación, de lujo a necesidad

Los pasados días 9 y 10 tuvo lugar en Barcelona el simposio ITXpo sobre nuevas tecnologías donde tuvo un papel preponderante Gartner, un proyecto empresarial nacido en Stanford (California) y referido a tecnologías de la información que tiene como clientes gobiernos (Estados Unidos), multinacionales (BT), agencias de inversión (Cleantech) o medios de comunicación (The Wall Street Journal). Fundada en 1979 tiene más de 4.000 socios en más de 75 países de todo el mundo.

Sin embargo, lo más llamativo no fue la presencia de tan importante sociedad, sino el mensaje tremendamente claro que dio: «es necesaria una reestructuración completa en la forma en la que las empresas emplean las tecnologías de la información».

En palabras de Peter Sondergaard, representante de la consultora, «los negocios deben centrarse más en el cliente y adoptar un enfoque altamente innovador» debido a las cuatro grandes tendencias actuales: «la masiva explosión de la información; la colaboración que fomentan las redes sociales; la movilidad que permiten los dispositivos actuales y el nacimiento y desarrollo de la informática en la nube».

Los datos que presentó y que maneja la consultora son, cuando menos, llamativos: hace 20 años a penas había teléfonos móviles, la oferta de portátiles era escasa y el desarrollo de internet y los correos electrónicos prácticamente nulo. En los próximos 5 años las TICs se desarrollarán mucho más rápido que en los 20 anteriores y dos de cada tres directivos creen que serán mucho más importantes que ahora en el desarrollo de las empresas. Tanto que se calcula que en 2017 los responsables de mercadotecnia de las empresas tendrán más presupuesto para tencologías de la información que los directores de informática -que ahora manejan un presupuesto del 25% de los ingresos de una firma-.

Es precisamente a estos directores (a los que llama CIO) a los que pide un mayor reciclaje. Tendrán que inmiscuirse más en el desarrollo estratégico de la empresa, en buscar una mayor simplicidad en todos los procesos.

Las cifras más terrenales muestran que el gasto de las empresas en cloud computing o informática en la nube crece a un ritmo del 19% anual mientras que el gasto en infraestructuras tecnológicas como mucho se mantiene estancado. Es por ello que tendrán que adaptarse a una nueva realidad tecnológica.

Los números son igual de espectaculares si hablamos de usuarios privados. Hasta 2018 se venderán unos 918 millones de tabletas en todo el mundo frente a 800 millones de ordenadores de sobremesa. Mejor parados salen los equipos portátiles: 1.200 millones de ordenadores de este tipo y 1.500 millones de teléfonos inteligentes.

En cuanto a los soportes operativos para los mismos, Gartner estima en un 60% el número de organizaciones tecnológicas que tendrán una tienda de aplicaciones para sus productos con lo que el uso que damos a los dispositivos será completamente diferente dentro de cinco años.

La conclusión fue igual de clara: «los líderes tecnológicos deben dejar de ser perfeccionistas y tomar riesgos calculados para sorprender tanto a su propia compañía y clientes como a sus competidores». «No es hora de atrincherarse en su trabajo». Por fortuna, hasta ahora, «esos mismo líderes han demostrado una gran capacidad para tomar esos riesgos». Es lo que llamaron «destrucción creativa»: quemar los campos de cultivo para que renazcan nuevas ideas más fuertes… si no quieren que les arrolle la competencia. Parece que sí nos hemos lanzado a una nueva era.