VW Golf GTE, ¿quién dijo que los híbridos no podían ser divertidos?

Habitualmente los coches eléctricos o híbridos se nos presentan como modelos de consumo contenido, responsables con el medio y con un funcionamiento similar al de un smartphone: eficaz, eficiente pero nada pasional. Volkswagen ha decidido demostrar que esto no siempre debe ser así con el lanzamiento de la versión azul de su modelo de referencia, el Golf GTE.

Durante décadas su hermano de gasolina, el GTI ha marcado el estándar de cómo debe ser un compacto deportivo. Capaz, versátil, rápido, seguro y eficaz, todos y cada uno de sus rivales se han construido y pensado como el producto «anti» Golf. Precisamente por eso, en un mercado con millones de Prius vendidos y con una muy buena aceptación de su primo premium, el Lexus CT200h, el rol del alemán se antoja aún más importante. Se le mirará con lupa.

Mecánicamente el GTE utiliza una combinación explosiva. Al motor 1.4 TSI de 150 caballos se le asocia una unidad de potencia eléctrica de 102 caballos para erogar una cifra conjunta de 204 y un par motor de 350 Nm. Nada mal para un novato: acelera de 0 a 100 en 7,6 segundos y alcanza los 222 kms/h.

Para mejorar el conjunto los ingenieros de Wolfsburgo han desarrollado una variante de la caja convencional DSG con triple embrague que lo hace mucho más manejable en carreteras reviradas o autopista que cualquier otro híbrido o eléctrico del mercado -incluido los del Grupo VAG- que suelen decantarse por un convertidor de par.

Una de las ventajas del GTE sobre algunos de sus rivales es la posibilidad de enchufarlo a una red con un enchufe normal (aunque será más lento que uno pensado ex profeso) para cargar la batería de 8 kWh para conseguir una autonomía de 50 kms -si se es cuidadoso con el acelerador, según explican en Autobild-. Con un uso normal -del día a día- y codo con codo con el motor térmico, los probadores de la revista alemana han conseguido un consumo real de 2,5 litros a los 100 una cifra a día de hoy muy lejos de cualquier competidor ya sea con motor diésel o híbrido.

El software de la centralita permite escoger entre cinco modos de conducción. El GTE pone a funcionar a pleno rendimiento los dos motores para exprimir hasta el último caballo (a pesar del aumento de peso que suponen las baterías cuesta seguirle el ritmo para un modelo de calle normal); Hybrid (que conecta uno o los dos motores en función de la demanda de potencia del conductor); e-Hold, pensado para mantener el nivel de carga eléctrico empleado el motor térmico como generador; e-Mode, que funciona sólo en eléctrico y que nos permite una autonomía real de poco más de 30 kms; y Battery Charge, en el que se convierte en un coche de gasolina mientras carga la batería.

Con un uso «normal» sólo notaremos la pérdida de 105 litros de maletero para quedarnos en unos escasos 275 (poco más que un utilitario). Los tarados de la dirección y las suspensiones están mucho más cerca de las de un GTI que de un Golf normal y sólo a pleno rendimiento y en curvas muy cerradas los probadores notan el lastre de 155 kilos respecto a la versión con una «I».

Su lanzamiento está previsto para febrero de 2015 y aunque su precio está por encima de sus hermanos de combustión interna (en Alemania costará 36.000 euros) un equipamiento con todo lo que hay en las estanterías de Volkswagen lo hace igual o más atractivo que otros compactos híbridos del mercado.

VAG, ofensiva compacta

Cuando hace un par de años los dirigentes del Grupo Volkswagen se pusieron como objetivo ser el primer fabricante mundial de automóviles en 2018 fueron muchos los que les tacharon de locos. A pesar de contar con un gran catálogo de marcas dentro de su holding (Audi, SEAT, Skoda, Bentley, Bugatti, Lamborghini, Porsche, Scania, Man, Ducatti, la propia Volkswagen, un porcentaje de Suzuki e Italdesign Giugiaro) su negocio, por aquel entonces, estaba demasiado focalizado en el Europa.

 

Sin embargo, la empresa germana se dio cuenta de que tal cantidad de marcas le permitiría personalizar los vehículos a los gustos de sus clientes casi en cualquier parte del mundo (justo al revés que General Motors y Toyota, sus grandes rivales) con un coste muy bajo. ¿El secreto? El uso de plataformas transversales entre modelos. Por poner un ejemplo, los siguientes modelos comparten la misma estructura: Golf, Scirocco, Touran, Tiguan, A3, A3 Sportback, Leon, Altea, Altea XL, Altea Freetrack, Toledo, Octavia, Roomster, Yeti, Rapid… y todos ellos tienen éxito en diferentes puntos del globo.

 

Los modelos compactos, que son los que están representados en esa extensa lista, son, tradicionalmente, los preferidos por el público europeo. No obstante, el aumento de los precios del combustible en todo el mundo ha hecho que empiecen a tener una gran acogida en Estados Unidos, Latinoamérica, ciertas zonas de Asia (donde se convierten en el primer coche familiar) e, incluso, el exigente mercado nipón.

 

Para hacernos una idea de su peso específico: en Europa uno de cada tres coches comercializados pertenece al segmento C (compacto)… y uno de cada cuatro está fabricado por alguna de las marcas del Grupo Volkswagen. El porcentaje, por cierto, no para de subir y es que la empresa es la única que está aguantando no sólo la crisis que acosa la UE sino también la pujanza de los fabricantes asiáticos.

 

Precisamente por eso los de Wolfsburgo han decidido lanzar en los próximos meses las nuevas versiones de sus compactos. Aquí tenéis los secretos de cada uno de ellos:

 

 

  • Volkswagen Golf VII: a diferencia de lo que ocurrió con la plataforma pequeña -que la inauguraron con el SEAT Ibiza en vez de con el VW Polo- está vez será la «joya dela corona» la que estrenará la nueva plataforma compacta MQB. Más ligera, con menos piezas y, sobre todo, más personalizable por cada fabricante. El nuevo modelo contará con las míticas versiones GTI, cabrio, R, motores más eficientes, una versión eléctrica, un acabado premium y más opciones de personalización. Lleva décadas entre los más vendidos del mundo y es un mito sinónimo de durabilidad, carácter y deportividad. De él nacerán los nuevos Jetta, Tiguan, Golf Plus y Touran. Cuando parecía que los Astra, Focus y los asiáticos se acercaban al nivel del Golf, los de Volkswagen vuelven a marcar la diferencia.
  • Audi A3: el primo «rico» del Golf estrena generación con el doble propósito de seguir siendo el premium más vendido en todo el mundo -y eso que tendrá en el nuevo Clase A de Mercedes un duro rival- y, de paso, marcar la diferencia de status con un Golf cada vez más elitista. Estrenará motores más potentes y eficientes y versiones híbridas y eléctricas. De nuevo, los S y RS marcarán la diferencia en su segmento de mercado gracias a su tracción total y a su enorme potencia. Destacarán un Sportback que aprovecha mejor sus dimensiones interiores, un Cabrio para los más chic y un tres volúmenes que, aunque podría quitarle ventas al A4 le servirá para asentarse en Estados Unidos y en los países menos pujantes de Europa.
  • SEAT Leon III: junto con el Ibiza es la piedra angular de una empresa que, por fin, empieza a ver la luz al final del túnel. Su implantación en China, Latinoamérica y su posible lanzamiento en Estados Unidos vienen avalados por su aumento de ventas en Europa que, curiosamente, está ayudando a que los de Martorell capeen la caída de ventas en el Estado. Como los anteriores, contará con los nuevos TDi, TSi y, sobre todo, con versiones «verdes». Por primera vez se comercializarán versiones de 3 puertas que, explican, se diferenciará claramente del de cinco. Los FR y Cupra ganan elegancia y seguirán siendo los más deseados. Por cierto, la versión cabrio, que se espera para el Salón del Automóvil de Barcelona de 2013 será la gran sorpresa. Con el lanzamiento del Toledo se ha desestimado la llegada de un tres volúmenes. Desde SEAT aseguran que su deportividad seguirá marcando a la familia Altea y que podría llegar el ansiado Tribu, el SUV compacto de la casa. Mucho más deportivo y elegante que la segunda generación, retoma las líneas exitosas del primer Leon de 1999.
  • Skoda Rapid: llamado a rejuvenecer la imagen de la empresa checa, el Rapid es la primera variante de la plataforma MQB que empleará Skoda y que pronto heredarán los nuevos Octavia, Roomster y Yeti. Con un espacio de carga y un diseño interior mucho más que robusto, sus precios ajustados, su nivel de calidad y sus eficientes motores -así como su gama GreenLine, se encargarán de asegurar buenas ventas a la marca más rentable del Grupo. Todo un éxito en Europa del Este es la que más rápido crece en todo el mundo. Mucho más que a tener en cuenta para familias no demasiado grandes. Por cierto, contará, a medio plazo, con una versión RS.
¿Cuál es el vuestro?