Google Glass, por fin en su hábitat

La última vez que hablamos de las Google Glass concluíamos que uno de los problemas que habían tenido era su excesiva exposición a los medios. Su erróneo enfoque de ser distribuidos como un posible gadget de masas. Un dispositivo con un potencial enorme en campos científicos como la salud o el diseño industrial que, sin embargo, habían sido estigmatizados como un producto de postureo.

Por eso los chicos de Larry Page decidieron apartar la segunda fase del proyecto de las portadas de los medios generalistas, eliminar la presión de tener que crear unas gafas inteligentes para todo el mundo y volver al laboratorio para crear una herramienta útil.

Y, por lo que hemos podido saber a través de The Wall Street Journal el programa Google Glass disfruta de mejor salud que nunca. La nueva versión está siendo terminada -en Beta- para ser distribuida exclusivamente en un entorno empresarial. La premisa es clara: generar un feed back en entorno reales sin todo el ruido de los medios de comunicación. Crear una herramienta a medida de las necesidades de los sectores que primero la demandarán sin ocurrencias que sirvan de gancho para los fans de Silicon Valley.

El público objetivo son profesionales de la salud, la máquina herramienta y cualquier otra industria que requiera trabajar con una pantalla teniendo las manos libres. El nombre lo deja claro: Google Glass Enterprise Edition y han quedado enmarcadas dentro del programa Glass for Work.

Incluso los tiempos van a ser más racionales ya que aunque van a ser oficializadas pronto, éste va a ser su único entorno en el medio plazo. La máxima bajo la que se ha diseñado su hardware es que ha de ser mucho resistente que la primera versión puesto que se verán expuestas a medios mucho más complicados y duros. Además, la rumorología indica que podrían crearse dos formatos: una primera con patillas plegables y otra opción que sería un dispositivo independiente que se puede implementar en cualquier gafa (y aquí resulta fundamental la colaboración con Luxottica).

La guinda a este mejorado proyecto es la incorporación de Intel a la construcción de la segunda versión de las gafas. El enorme catálogo de los californianos dará el espaldarazo definitivo al hardware a la hora de implementar más potencia al equipo, mejorar su conectividad e incrementar su autonomía.

Asimismo, la experiencia de los de Santa Clara en el diseño de hardware seguro que incidirá en un desarrollo de un nuevo prisma más delgado -lo que redundará en unas gafas con un diseño más operativo y con más formatos- y con más calidad para un mejor trabajo con realidad virtual. En definitiva, la suma perfecta de colaboradores para desarrollar unas gafas inteligentes que por fin han encontrado un hábitat en el que serán más útiles.

Google Glass, ¿por qué han perdido interés?

Fueron, sin duda, uno de los lanzamientos estrella de la empresa de Mountain View el año pasado. Un wearable que no sólo no tenía rival en el mercado -una velada crítica a que Apple habitualmente «mejora» lo que ya hay pero no lanza algo nuevo- y que estaba llamado, si todo iba bien, a marcar un antes y un después en un nuevo mercado. Sin embargo, más allá de los titulares sensacionalistas y de verlas en la cara de algún famoso geek, las gafas de Google han ido perdiendo gancho. ¿Por qué?

Desde el principio, el dispositivo vino acompañado de un montón de expectativas. Sus posibilidades industriales -las más realistas- eran prometedoras y eso hizo que multitud de empresas y desarrolladores tocaran la puerta de Google preguntando por su precio y fecha de lanzamiento. Los usuarios medios tardaron poco en cansarse de esperar una versión accesible (1.500 dólares para una empresa que se queja de los precios de la competencia en teléfonos y tabletas es descabellado). Ahora son los desarrolladores los que tiran la toalla.

Recientemente Reuters hizo público que habían contactado con 16 de las firmas que más interés habían demostrado desde el primer momento en el accesorio. Muchas de ellas destinaron equipos al completo sólo para desarrollar programas que hicieran de las gafas algo útil (el atractivo quedaría en manos de diseñadores). Sin embargo, dos años después de su presentación -tardaron tiempo en llegar al mercado físico- sólo nueve siguen planteándose desarrollar aplicaciones.

Preguntadas por los motivos, la mayoría coincidieron en la falta de clientes finales interesados en las propias gafas y las limitaciones técnicas del dispositivo de Google. De las que quedan en marcha tres respondieron que ya habían lanzado programas pero en exclusiva para el mercado profesional y no pensadas para un público generalista (que al fin y al cabo es el que mide el éxito de los dispositivos de electrónica de consumo y tecnologías de la información la mayoría de las veces).

Si a eso le unimos que faltan clientes importantes en la cartera de aplicaciones (Twitter, por ejemplo) y que un buen puñado de trabajadores que estaban en el departamento de las Glass han abandonado la compañía en los últimos meses todo parece indicar que, salvo sorpresa, las gafas estarán una buena temporada en una estantería (no significa que dentro de unos años, con las especificaciones adecuadas y el público más «tecnificado» no tengan éxito).

Google explica que siguen totalmente comprometidos en el lanzamiento de las gafas y que siguen teniendo un equipo que está desarrollando un modelo para el gran consumo algo que lleva su tiempo (debe mantener prestaciones y calidad bajando los costes de producción y distribución). Mientras, los «Explorers», aquellos pioneros que pagaron por sus gadgets 1.500 dólares comienzan a deshacerse de ellas en eBay… y Sergey Brin, uno de sus padres ya ha empezado a aparecer en los actos públicos de la empresa sin ellas.

https://www.youtube.com/watch?v=v1uyQZNg2vE

Google, diez cartas sobre la mesa

Llegó el gran día y nos proponemos analizar si nuestras siete claves sobre el encuentro de desarrolladores de Google eran acertadas. Si tuviéramos que resumir la primera jornada con dos palabras, sin duda, serían Google Plus. Los de Mountain View son los dominadores absolutos de las búsquedas y la publicidad en internet pero saben que su débil red social es clave para no quedarse al margen en negocios de futuro (y presente) como la música y los videojuegos. Llevan tiempo intentando acercarse a la pujanza de Facebook y Twitter y no lo consiguen motivo por el que han presentado toda una estrategia de servicios y novedades para apuntalar una herramienta de la que depende buena parte de su éxito.

 

La llave de acceso a su cada vez mayor universo ha de ser Google Plus. Del mismo modo que Facebook y Twitter son ya uno de los medios de registro más habituales en multitud de servicios, webs y aplicaciones, los de Larry Page quieren que la suya se convierta en el umbral de entrada a Google -lo fue, literalmente, para la conferencia-. Por eso propusieron 10 servicios -cada uno con un rival en el objetivo, como bien nos recuerdan en El País-. Aquí los tenéis:

 

 

  1. Google Plus: cambia su interfaz, cambia su portada, se adapta a cada plataforma y a cada pantalla y nos permitirá tener a un sólo golpe de dedo lo más interesante. Su objetivo es Flipboard. Su punto débil que nos obligan a formar parte de ella. El éxito de Facebook y Twitter vino porque la gente quiso sumarse a ellas.
  2. Google Music: fue uno de los fracasos sonados del pasado. Grooveshark y Spotify dominan la música en streaming de pago y Apple es la que más música vende por medio de su enorme iTunes. Ahora la quieren revitalizar con un servicio de suscripción mensual de 9,99$. Los niveles de personalización son enormes: podemos escuchar lo que queramos como si fuera una radio hecha a medida de nuestros gustos. Los dos primeros no son inalcanzables, tienen 6 millones de suscriptores en unos cuatro años. La duda es qué pasará con iRadio de Apple, que cuenta con el apoyo de todas las discográficas del mercado y la idea de ocio que siempre va asociada a los de la manzana.
  3. Google Games: después de años viendo como el Game Center de Apple servía para que millones de jugadores compartieran sus resultados y compitieran entre ellos, los de Mountain View quieren ir un paso más allá: comenzar una partida en el móvil, seguirla en la tableta y acabarla en el ordenador mediante Chrome. Se han buscado un buen aliado, Nvidia propone Shield, una consola con Android que costará unos 350$ y que se enfrentará a Microsoft, Sony y, en menor medida, a Nintendo.
  4. Google Maps: el batacazo de los mapas de Apple les sirvió para ganar usuarios en un primer momento. Sin embargo, la recomendación de usar Waze de los de Cupertino y la enorme mejora de la aplicación de Apple ha permitido que casi todos los usuarios de iPhone y iPad se decanten por un servicio que incluye órdenes por voz. Aún así, son la gran referencia para casi cualquiera que quiera localizar cualquier cosa. De estos dos servicios han cogido la idea de mapas en 3D en tiempo real y de que los usuarios compartan su experiencia con los mapas. También anuncian un interfaz más sencillo, unas imágenes que aprovechan toda la pantalla y, sobre todo, ofertas de proximidad en vez de anuncios contextualizados. Similar a Foursquare, Starbucks y Hard Rock ya se han sumado al proyecto.
  5. Google Hangouts: con Whatsapp en su punto de mira, Google lanza un servicio de mensajería instantánea que incluye texto, fotos y videollamadas y que permite comenzar y continuar una conversación casi desde cualquier plataforma con Android. Hangouts Plus se estrena con los nuevos equipos con Android y unificará incluso los mensajes enviados a través de los chats de GMail. Google Talk parece condenada a morir… y prometen una versión para iOS. Desde Skype miran con recelo, este rival es mucho más formidable que las videollamadas de Line.
  6. Fotos: el motivo por el que Instagram valía millones que Facebook ya ha amortizado. El motivo por el que la gente cuelga fotos en Twitter. Las imágenes nos contextualizan mucho más dentro de las redes sociales. Precisamente por ello han presentado una potente herramienta de edición de imágenes para Google Plus. Es sencilla y tiene una calidad sorprendente. Sin embargo, parece que será una batalla perdida por su soporte. Facebook y Twitter nos dan mucha más inmediatez y un eco mucho mayor.
  7. Hashtags: esta complicada palabra para los hispanohablantes no es más que el motivo por el que Twitter funciona tan bien. Poder ordenador los contenidos y sumarnos a conversaciones sólo con un almohadilla. En Google Plus ya se podían utilizar… pero muy pocos lo hacíamos. Ahora es la propia red social la que nos los pondrá de modo automático. Buscan darle a Twitter donde más les duele, pero nos tememos que son conceptos de red social totalmente diferentes.
  8. Un Nexus sin Nexus: desde su tienda se podrá comprar un Galaxy S4 sin el software de Samsung. Tan sólo lo mejor de Android -como lo plantea Google- sin ningún aditamento en el mejor hardware posible. Desde aquí nos preguntamos: ¿649$ por un teléfono libre incluso de su fabricante? ¿Para qué compraron Motorola? ¿Afectará esto a las ventas de Samsung? ¿No es lo mismo que criticaban desde el principio de Apple y su idea de un iPhone sin interferencias de otros fabricantes? Suponemos que están esperando al lanzamiento de un nuevo modelo propio con Android 5, del que sigue sin haber noticias por ahora.
  9. Google Wallet: se integra con GMail para poder realizar pagos a través de la cuenta de correo de un modo mucho más sencillo. Aunque por estos lares son secundarios, tanto Wallet como Passbook están teniendo una gran aceptación al otro lado del Atlántico. Su objetivo, sin duda, es arrinconar a PayPal la gran empresa de pagos por internet y, de paso, convencer a Apple de que el futuro es la tecnología NFC que tanto apoya Google.
  10. Google: así, sin más. Google y sus búsquedas no tienen rival. Ni siquiera las búsquedas por voz. Ahora las convierte en un ayudante: envía correos, apunta citas, busca en el historial, nos aclara dudas… efectivamente, esto ya existe y se llama Siri. Para los que decían que no funcionaría.
Después de este maratón de ideas, Larry Page dijo que cada uno de estos proyectos «merece la pena» porque «el progreso siempre merece la pena». No dio una fecha de lanzamiento sobre Glass. Dijo que no tienen prisa, que no quieren presentar un dispositivo que no sea 100% operativo y que merezca la pena. «No es sólo poder sacar unas fotos bonitas de mis hijos, también son las búsquedas por voz, los SMS, la navegación». Todo está ultimándose porque todo tiene que ser perfecto.
Subrayó la preocupación de Google por el coste de la tecnología. Para que sean revolucionarios, dijo, «todo debería ser mucho más accesible» -curioso que lo mente después de presentar un teléfono que duplica el precio del anterior-. De momento parece que el límite de su empresa -le preguntaron que cuándo darán el salto a la salud- está lejano incluso para él mismo. Esperemos que tenga razón.

 

Google, las siete claves de la conferencia 2013

Por fin se acerca el verano y con ellas las conferencias de desarrolladores donde Google y Apple nos enseñarán todo lo que tienen en la manga para seguir siendo la referencia. Los primeros serán los de Mountain View que hoy mismo comienzan su I/O 2013 con la duda de qué nos enseñarán: ¿nuevas aplicaciones para Google Glasses? ¿Algún nuevo dispositivo? ¿Nuevos servicios?

 

Entre lo esperado cabe un nuevo servicio de música para hacer frente a Spotify así como un Game Center para Android. La existencia de un mostrador específico para los jugadores de Ingress así como los planes de Nvidia para lanzar Shield, la consola con Android, denotan que el ocio digital empieza a ganar peso en la multinacional californiana.

 

Hay muchas más dudas: ¿qué esconde la remozada imagen de Google Play? ¿Habrá mapas nuevos con un acceso más rápido -en esto, sorprendentemente, les gana Apple-? ¿Evolucionará Android 4 o nos presentarán un boceto del 5? Incluso el lanzamiento de una herramienta que supere a Whatsapp (la poco conocida Babel) ocupa muchos blogs estos días. Respecto al hardware, se da por hecho la llegada de un sustituto del Nexus 4, la duda es si lo seguirá fabricando LG o por fin querrán amortizar la milmillonaria compra de Motorola Mobility. Sobre Q, su nexo de ocio, sigue sin haber noticias. Google TV, YouTube Music y el remozado Google Wallet también tendrán su momento.

 

A pesar de todo ello, aquí tenéis las siete claves de esta nueva conferencia de desarrolladores de Google:

 

 

  1. Google Play Games: los rumores han comenzado este mismo fin de semana. La idea es un centro donde descargar y desarrollar juegos. Donde el usuario podrá guardar estadísticas y ránkings, partidas y modos multijudador. Estará integrada con Google Plus y debería permitir la mensajería entre plataformas. Nos extraña que hayan tardado tanto en replicar el Game Center de Apple.
  2. Aplicaciones para Google Glass: es la patata caliente de Google. El primer dispositivo de hardware que saca antes que sus rivales y sus colaboradores así que ha de apostar por un equipo que está en boca de todos. Se espera que muestren su diseño final y todo lo que los desarrolladores han podido hacer «sólo para sus ojos».
  3. Nuevo Google Maps: necesitan renovarse. Es cierto que son muy intuitivos y los más eficaces pero también que comienzan a tener un interfaz ligeramente aburrido. Hace días se «filtró» una imagen con un interfaz ligeramente mejorado. Se supone que se potenciará la pantalla completa para sacar más partido a los enormes paneles de los equipos Android. Google Plus también tendrá más relevancia.
  4. Babel, el antiWhatsapp: unificar bajo un único servicio de mensajería Chrome, GMail, Google Plus, Android… serviría para potenciar el uso de los Google Gadgets frente a Whatsapp, el emergente Line o los «rivales» ChatOn y compañía. Hay quien apuesta que incluso habrá una versión para iOS llamada Google Hangouts.
  5. Nuevos Nexus: el Nexus 4 es un terminal excelente con, sin duda, la mejor relación calidad-precio del mercado. Es barato, rápido, potente, manejable y está permanentemente actualizado. Pero su falta de publicidad lo coloca muy abajo en las listas de ventas. Hace meses que Google adquirió Motorola Mobility para tener un «departamento de hardware» fiable. De momento no hay frutos. El Nexus 5 -aquí o más adelante- es inminente. La duda es si lo construirá LG o si apostarán por sus propias herramientas. Por cierto, la tableta Nexus 7 también necesita ser renovada.
  6. Android 5 Key Lime Pie: es cierto que hace tiempo que atrasaron su presentación, pero también es cierto que Apple y Google se parecen cada vez más en su forma de interactuar con sus clientes así que una sorpresa de última hora en forma de un Nexus 5 con Android 5 no estaría descartada. Android 4.3 adaptado para smartphones de gama baja está casi garantizado.
  7. Google Watch: es el menos probable de todos pero nadie descarta que antes de que Apple lance su iWatch Google quiera adelantarse. Se sabe que Samsung está trabajando en uno… pero también se sabe que ninguna de estas dos marcas se caracteriza por ser la primera en tirarse a la piscina.

Se abren las apuestas.

Características técnicas de Google Glasses

Entre tanta tecnología limpia encontramos un hueco para analizar los datos técnicos de las esperadas Google Glasses que ha hecho públicos la empresa del buscado a pesar de que aún quedan dos meses para la conferencia de desarrolladores de San Francisco.

Destaca sobre manera la «pantalla». A pesar de que la lente es minúscula su efecto sobre nuestros ojos será similar a mirar una pantalla de 25 pulgadas a menos de un centímetro -maravillas de la perspectiva, ¿qué pensará de esto un oculista?-. Todo ello quedará aderezado con una cámara de 5 mpx que permitirá grabar vídeo a 720p, Bluetooth 4.0, memoria Flash de 16 gigas a los que hay que sumar otros 12 de Google Drive y conexión WiFi de última generación.

La batería durará un día con un uso «no intensivo» -suponemos que grabando o usando la cámara de continuo para videoconferencias- y se recargarán mediante un puerto microUSB. Además, serán totalmente compatibles con otros smartphones que equipen una versión de Android superior a 4.0.2.

Las gafas, además, estarán disponibles en dos tamaños de montura diferentes y no insertarán ninguna publicidad en las aplicaciones -por decisión de la propia empresa-. De momento no se sabe ni el precio -mínimo 1.000€- ni la fecha exacta de comercialización, aunque la entrada en la carrera del gigante chino Baidu parece que acelerará todo el proceso ostensiblemente.

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