Android Auto, el Google I/O también va de coches

El transporte es, sin duda, una de las prioridades de Silicon Valley para la próxima década. Después de volver inteligente teléfonos, televisores, consolas, electrodomésticos y un largo etcétera de equipos  las empresas del sur de San Francisco están apostando fuerte por volver más seguros, más conectados y hasta independientes nuestros coches.

Por eso durante el último I/O de Google (su conferencia de desarrolladores) la empresa dedicó un apartado específico a Android Auto, el sistema operativo que la empresa del buscador está implementando en multitud de coches. Uno de los anuncios más interesantes fue que, por fin, para acceder a la app en el móvil ya no será necesario que el coche sea «compatible» con el entorno del robot verde.

La idea es que podamos tener todas las ventajas de un smart car aunque nuestro coche sea previo a la revolución TIC (nos tememos que un enorme porcentaje). Tan solo será necesario montar el smartphone en un soporte para empezar a disfrutar de todas las ventajas de Google.

Al no enganchar el modelo el interfaz del coche se actualizará a uno más android aunque accederemos a todas las funcionalidades habituales en un modelo de última generación desde la pantalla de nuestro smartphone (aquí tendrán ventaja quienes tenga un phablet. Así, mientras conducimos podremos optar a la navegación, entretenimiento, el control por voz del dispositivo e iconos más grandes para que sean más fáciles de identificar y pulsar.

Los modelos que ya cuenten con una versión de Android Auto instalada reciben una mejora igual de importante aunque menos llamativa: ya no será necesarios los cables para conectarnos. Ahora ambos equipos (coche y smartphone) se conectarán vía WiFi para mejorar la experiencia de uso. Esto, que ya lo anunció Apple para CarPlay el año pasado, aún no se ha llevado en la práctica a ningún modelo del mercado pero suponemos que el impulso de los dos grandes rivales debería hacerlo un estándar en la industria.

Android Auto también recibe OK Google para que podamos trabajar con un reconocimiento de voz más personalizado y acceder a funciones específicas como ya hacemos en nuestros móviles. La mejora, por cierto, es independiente de Android N con lo que podrá usarlo cualquier equipo compatible con esa funcionalidad del sistema operativo.

Uno de los anuncios más aplaudidos fue la esperada llegada de Waze a la plataforma. La red social gana cada día más usuarios que avisan a los demás del estado del tráfico, accidentes, estado de las carreteras, etc. y que nos ayuda a ahorrar tiempo y viajar en condiciones más seguras.

El hardware de la evolución de Android Auto para modelos de 2017 correrá a cargo de Qualcomm y su nuevo chip Snapdragon 820 que presentaron en su nueva plataforma modular dentro de un espectacular Maserati Ghibli.

En la conferencia de desarrolladores el la berlina deportiva italiana contaba en su interior con una pantalla 4K de 15 pulgadas equipada con Android N y con funcionalidades que nos permiten controlar parámetros del coche como el aire acondicionado, las ventanas y las puertas.

Android N, así será la siguiente generación del sistema operativo

El Google I/O 2016 también nos trajo la tercera preview de Android N. Y aunque la mayoría de las mejoras presentadas ya se habían publicado durante las últimas semanas, poder ver en funcionamiento el nuevo SO era una oportunidad para que Google demostrara lo que es capaz de hacer -sobre todo cuando no hay sobre su programa capas de personalización).

La gran apuesta de la plataforma es la realidad virtual así como ciertas funciones que recuerdan al «desaparecido» Chrome OS. Parece que la fusión entre ambos sistemas operativos es irremediable -para bien- y que está más cerca en el tiempo de lo que parece.

De esta forma, para aquellos que disfruten de uno de los últimos modelos Nexus ya está disponible la primera compilación del programa con un modo de realidad virtual nativo que busca una mejor inmersión de todos los usuarios. A buen seguro la experiencia no les defraudará. Según la propia empresa un Nexus 6P es capaz de dejar la latencia de los contenidos en menos de 20 milisegundos lo que permite vivir la experiencia como «estar en ese lugar».

El secreto es un código que hará que el equipo priorice los contenidos de RV frente a los demás cuando estemos consumiéndolos. Para ello han creado el sello VR Ready que dejará claro a los compradores que están ante un equipo que soporta mejor que ningún otro esta nueva realidad. Por supuesto, los dispositivos tendrán una lista de especificaciones mínimas para ganarse esta categoría. Será interesante ver a partir de qué segmento de mercado se puede acceder a él.

Lo más interesante es que Google quiere llevar esta nueva realidad virtual más allá de los juegos o los contenidos multimedia. Por eso trabaja con The New York Times, HBO, CNN, Netflix, etc para que generen contenidos y aplicaciones totalmente compatibles con algo que busca cambiar la forma en la que consumimos internet.

Una buena noticia -mucho más mundana- es que Android, por fin, se pasa a las actualizaciones en segundo plano lo que eximirá al usuario de las notificaciones o esperas mientras el equipo se pone a la última. El efecto se dará al reiniciar el dispositivo y sin esperas. Todo mucho más cómodo. Una herencia de Chrome OS que el mercado llevaba tiempo reclamando.

Entre las demás mejoras destaca un nuevo centro de notificaciones, una experiencia multipantalla mejorada, nuevas APIs, más idiomas nativos, más emoticonos y menos demanda de potencia para los smartphones y tablets.

Sin embargo, si hablamos de móviles, la principal novedad es Allo. Google llevaba tiempo queriendo plantar cara al binomio Facebook-WhatsApp de forma infructuosa y por eso ha decidido empezar (por enésima vez) de cero. Para ello lanzarán a lo largo del verano -también para iOS-, un programa capaz de personalizar los mensajes -incluso en tamaño- y que será capaz de proponernos respuestas a los mensajes que recibamos.

Incluidas las fotografías (donde la empresa ha coleccionado una buena experiencia con inteligencia artificial). Si le sumamos el «modo incógnito», los mensajes efímeros, Google Assistant, su compatibilidad con Android Wear e incluso juegos, estamos ante una potente herramienta que si bien no tiene por qué desplazar al rival de referencia, sí puede hacer daño a otros «intermedios» como Line o Telegram.

Google I/O, Alphabet quiere llevar su asistente a todas partes

La Conferencia de Desarrolladores de Google de este año tenía algo especial: era el primer evento en el que Sudar Pichai, CEO de la empresa y una de las personas más respetadas de Silicon Valley, salía a la palestra a presentar todas las novedades de la empresa para los próximos meses. Ataviado con el uniforme obligatorio en esa zona de California (zapatillas, vaqueros, camiseta y un smartwatch) se presentaba ante 7.000 personas que buscaban saber hacia donde va uno de los titanes tecnológicos de la primera parte de este siglo.

Como es habitual en esta clase de encuentros el directivo recapituló sobre la historia de las TIC: «hace 17 años cuando nació Google solo había unos pocos millones de usuarios, ahora en todo el mundo hay 3.000 millones de navegantes que viven en los móviles». Por eso proyectos como AMP, para permitir la carga rápida de contenidos web, es tan importante para la multinacional.

Pero el móvil no es solo la puerta a internet, también puede (y debe ser) una puerta a una nueva forma de entender todo aquello con lo que nos rodeamos. Por ejemplo, nuestro hogar. La gran apuesta son los asistentes virtuales que aprenden de nosotros cuanto más los usamos y que están pensados para hacernos la vida más fácil.

Del mismo modo que Apple tiene Siri y Microsoft tiene Cortana, los de Mountain View ahora tienen Assistant. El objetivo es claro: quieren que emplee (y empleemos con él) un lenguaje natural y que utilice otras herramientas para contextualizar la conversación. Y esto es algo en lo que Google lleva trabajando mucho tiempo. Más de diez años, según Pichai. Su punto fuerte, por supuesto es el peso del buscador sobre internet.

Ninguno de sus rivales conoce la red como ellos. Por eso saben que el 20% de las búsquedas a nivel global se hacen por voz. El asistente funcionará en nuestros coches, relojes, teléfonos, hogares, etc. y tendrá continuidad entre dispositivos porque nos reconocerá y sabrá qué buscamos. Eso confirma la necesidad de Google de cerrar su ecosistema. Alrededor de Assistant (como veremos los próximos días) se crea un cordón umbilical en nuestra experiencia con la empresa del buscador. Un secretario digital que responde diferente en función de quién le hable.

El servicio se ha edificado gracias a los avances de Google en reconocimiento del lenguaje y al aprendizaje automático. A la respuesta «¿que película dan esta noche?» el asistente nos dará opciones de cines o nuestra casa (en función de la ubicación y nuestra agenda) basándose en nuestros gustos y películas recientes vistas. Si además añades que «queremos ir con niños», el resultado se adapta automáticamente y puede incluso gestionarnos la compra de las entradas.

Esto encaja perfectamente con la segunda novedad del día. Igual que, Amazon hace tiempo presentó su Echo, Mario Queiroz, responsable de producto de la empresa, presentó Google Home. «Un centro de control que facilita las tareas cotidianas como poner alarmas o controlar termostatos que sabrá cuándo estamos en casa y qué hacemos en ella». Para mejorar la experiencia desde el principio Pandora, WhatsApp y MyTaxi suman sus servicios a un dispositivo que si consigue entrar en los hogares (Echo no ha podido) puede convertirse en adictivo. Eso sí, ni hay Api de terceros, ni por motivos de seguridad, se la espera en un plazo de tiempo corto.

Quienes han querido poner peros al producto de Google han argumentado que no es portátil. Requiere una fuente de alimentación continua lo que es un problema si el micrófono no es lo suficientemente potente. Además, de momento, solo es sincronizable con una única cuenta de Google.

El dispositivo saldrá a la venta a finales de año y solo se comercializará donde Assistant esté disponible con lengua materna. Parece que el Estado -también por su penetración de Android- estará entre los elegidos pero habrá que esperar para confirmar esta noticia.

 

Por último, como soporte a la estrategia de Google respecto al hogar, Xiaomi presentó su Mi Box. Un equipo que integra Android TV con resolución 4K y total compatibilidad de contenidos Chromecast y juegos de Google Play. Funcionará con su propio mando Bluetooth con micrófono (es una pena pero Xiami siempre nos recuerda poderosamente a Apple) y permitirá adquirir un gamepad. Además, gracias a un puerto USB permitirá cargar contenidos externos.

En su interior trabaja un procesador Quad Core Cortex A53 a 2GHz, una GPU a 750 MHz y 2 GB de RAM DDR3 junto a 8 GB de capacidad de almacenamiento (ampliables mediante tarjeta externa). En cuanto a software, llega con Android TV 6.0. Aunque también se anunció que otros fabricantes (por ejemplo Sharp) se sumarán a la construcción de set-top boxes, esta parece la apuesta más importante del sector por el momento.

Android M, sus claves

Como explicábamos ayer, el I/O 2015 de Google ha sido la conferencia de software por excelencia. Y en ella no podía faltar la piedra angular de la empresa: la sexta edición de Android conocida, por ahora como M (¿Muffin?). Así, aunque el despegue de Lollipop está siendo muy lento, Google parece decidida a realizar mejoras continuas y versiones más refinadas de su sistema operativo móvil cada año.

Sea un acierto o no (con la política de los fabricantes parece que aumentará más la fragmentación en un momento en el que Windows 10 quiere unificarlo todo y Apple alardea de que casi todos corren ya con iOS 8 antes de la llegada en otoño de la novena versión) por lo visto en el Moscone Center «M» será un refinamiento del actual L.

La estabilidad, la fluidez, la autonomía y la mejora de la experiencia de usuario son la clave. No un nuevo diseño o una revolución que pueda dejar atrás a millones de clientes de los 4.000 modelos compatibles con el robot verde.

Uno de los puntos más atacados a Google es la falta de seguridad en algunas de sus aplicaciones -casi todas desarrolladas por terceros. Precisamente por eso, Sundar Pichai explicó que se implementarán nuevos permisos para acceder por parte de los programas a los dispositivos justo cuando se necesiten. No durante la instalación. Si WhatsApp, por ejemplo, quiere acceder a la cámara nos lo pedirá cuando saquemos la foto. Y de aceptar, el permiso quedará guardado. Así no se olvidará todo en las letras del contrato (sí, contrato) que aceptamos con cada descarga.

De este modo, todos los permisos quedarán clasificados en ocho categorías y no será necesario aceptar las ocho: ubicación, cámara, micrófono, contactos, teléfono, SMS, calendario y sensores. Esto permitirá un nivel de personalización dentro de las aplicaciones no conocido hasta ahora. Ya no habrá excusas: cada uno cederá la privacidad que desee.

Y hablando de personalización, Chrome ha dado un salto más al permitir una navegación por pestañas totalmente única y vinculada a las aplicaciones. El ejemplo en la conferencia fue con Pinterest. Navegar con Chrome permite pasar del programa a la app sin que varíe el entorno, la tipografía o el diseño. Todo al servicio de un usuario que no quiere sufrir saltos en su experiencia. Esto, además, permite que la entrada con contraseñas, autorrellenado, etc. no se duplique y nos haga perder tiempo y batería.

Es similar a lo que Google ha llamado el Intent System de Android. Las aplicaciones se enlazan unas con otras. La primera vez que queramos hacer una acción el sistema operativo nos dará varias acciones para elegir y una vez hecho, lo aprende y enlaza la app en la que estamos con la siguiente hasta crear un ecosistema fluido y rápido, personalizado y adaptado a nuestras preferencias.

Esto, además, permite que unas aplicaciones verifiquen a otras y, de nuevo, volvemos a la velocidad, estabilidad y fluidez sin perder seguridad ni tiempo. Agilizar el proceso de apertura permite ganar eficiencia y, de nuevo, autonomía.

Y repetimos autonomía y batería porque el soporte para USB-C y conseguir exprimir al máximo la batería son objetivos prioritarios. El primero porque se antoja como una llave maestra a medio plazo en el hardware. ¿Por fin un puerto universal? El segundo porque la eficiencia energética ha pasado de ser una demanda a ser una necesidad de tipo ético. Queremos ahorrar energía o, al menos, aprovechar mejor la que tenemos.

Aquí entran en juego los sensores de movimiento, conocer las pautas de uso -horarios- de cada cliente del smartphone o tableta y caer en un reposo más profundo del que despertar igual de rápido que ahora. Cada mAh debe ser garantía de rendimiento.

Por último dos mejoras vinculadas entre sí. La primera es Android Pay que pretende quitarnos objetos de encima (la cartera) y permitir realizar pagos sencillos y seguros desde el smartphone. La conectividad NFC hace tiempo que es un estándar en estos equipos. La Host Card Emulation permitirá un nivel de seguridad altísimo. Como, además, Android es una plataforma abierta «cualquiera podrá aprovecharse del sistema» (parece que una vez más Apple descorcha el mercado y Android viene después gratis a quedárselo).

Para los más escépticos sobre la seguridad de los pagos móviles Google ha garantizado implementar y mejorar todas las APIs de lecturas de huellas. Aplicaciones que mejoren los procesos de autenticación que nos blinden en caso de pérdida o robo más allá que un código PIN y, sobre todo, que hagan que los usuarios ganen confianza a la hora de dar el salto a estas formas de pago.

«Leves» retoques para seguir siendo uno de los sistemas operativos de referencia en cuanto a capacidades y, sin duda, el más extendido del universo móvil.

I/O 2015, Google se centra en el software

Si hubiera que resumir en una frase el congreso de desarrolladores de Google de este año sería sencillo: ni rastro de hardware. Ni una tableta, ni un smartphone, ni un ordenador. Todo se ha centrado en el desarrollo de sus múltiples servicios. El buscador, los servicios de fotografía (muy al laza como demuestran los datos de Instagram) y sobre todo Android. El robot verde se está convirtiendo en el centro de un universo que quiere llegar a cualquier equipo con un enchufe y conexión a la red.

Así, después de anunciar que el robot verde ya está en más de 1.300 millones de dispositivos, Sundar Pichai, cerebro de los de Mountain View durante los últimos dos años dejó claro que su siguiente frontera a conquistar es el hogar. «Vemos la tecnología como una manera de cambiar la vida de las personas». Y quieren llegar a todas las personas. Por eso muestran con orgullo sus cifras récord: Android trabaja en 4.000 modelos diferentes de dispositivos porque «no queremos dejar a nadie atrás».

Pero para que le abramos la puerta a nuestro hogar Google sabe que tiene que ganarse la parte más complicada del mercado: la confianza del consumidor. Y para eso han decidido tomar medidas tan drásticas como inmediatas. A partir de ahora los desarrolladores deberán cambiar los permisos de las aplicaciones. Deberán explicar claramente para qué quieren entrar en nuestra cámara, en nuestro micrófono o en el GPS del dispositivo.

Entrar en los hogares también significa entrar en las familias que los componen y para ello han conseguido crear por fin los perfiles y las aplicaciones familiares. Se distinguirán por una estrella verde sonriente que indicará la calidad y seguridad del contenido de la misma.

Además, Pichai explicó que todas las nuevas actualizaciones del entorno operativo tendrán como objetivo optimizar el consumo. Si van a entrar en tabletas, coches, televisores, etc. tendrán que hacerlo con la máxima responsabilidad energética. Y para ello han decidido que el sistema operativo aprenda los patrones de uso de cada uno de nosotros. De este modo, en los momentos de menos demanda energética se entrará en un modo «más profundo» de reposo con el fin de alargar la vida de la batería.

Y este no es el único lugar en el que entrarán. También quieren estar en nuestra cartera gracias a Android Pay un sistema de pago idéntico al exitoso Apple Pay que cuenta con el apoyo de Verizon, AT&T y T-Mobile y que funcionará en casi todas las grandes cadenas de tiendas desde el primer momento. Así, ahora entendemos porque tanto rumor sobre la implementación dentro de la nueva versión de Android (sí, se llamará Android M) de un sistema de encriptado de huellas dactilares: será uno de los sistemas de verificación de pago.

Pero que no hablaran de dispositivos físicos no significa que no hablaran de lo que han preparado para sus aliados fabricantes, sobre todo en materia de wearables, los gadgets de moda. Y por eso lanzaron un dardo a su gran rival al tratar la evolución de Android Wear: «cuando te compras un reloj Android sabes que va a mejorar con el tiempo». Por eso ahora hay nuevos gestos y nuevos emojis. La idea es que «usar cualquier aplicación sea tan fácil como mirar la hora».

Y es que el reloj o el coche son solo la punta del iceberg. En Google se han fijado en «las cosas increíbles que se pueden hacer con algo tan tradicional como un reloj» y por eso se preguntan qué se podría hacer con otros equipos como «lavadoras, hornos, impresoras, etc.».

Todo ha girado y girará en torno a esto. Lo que pueden hacer con los dispositivos a partir de la experiencia del usuario. De facto, el buscador, núcleo de la empresa y de los beneficios de la misma, ya no es «más» que un contexto en el que aprender del cliente final. El ejemplo son las mejoras en Google Now! ahora mucho más rápido e intuitivo pero también más invasivo. Podrá decirnos dónde hemos aparcado el coche o el resultado del equipo sin que nosotros se lo pidamos. No apto para conspiranoicos o quienes quieran un poco de privacidad a la antigua usanza.

¿El fin de la era social?

Así, después de esta inyección de siglo XXII, pasaron a aplicaciones más mundanas. Buena parte de los aplausos y la expectación se la llevó Fotos. Google Plus ha muerto pero no lo han enterrado. Solo lo han dividido entre esta aplicación y Streams.

El nombre es igual de original que Pay y funciona también de modo muy similar al de la manzana: se organizan las fotos automáticamente a partir del lugar, el día o las caras de quienes salen en ellas. Eso sí, todo el sistema de personalización y clasificación es privada. En este caso Google no nos dirá quién es quién. Y para rematar a Yahoo! y Flickr, la aplicación ofrecerá 1 Terabyte: espacio sin límite gratis. (Eso sí que no lo da Apple).

Y como antes de Facebook y compañía social era la responsabilidad de las empresas, también subrayaron el papel de Android One, la versión de entrada al universo del robot verde que ya se ha expandido a siete países y que será el pilar sobre el que Google espera llegar a 1.200 millones de smartphones de gama baja y media durante 2016. (¿Han dejado el espacio premium definitivamente a Apple?) Sobre esto construirán un sistema cada vez más completo con posibilidades offline: desde leer contenidos de webs hasta navegar por mapas. Incluso implementar sistemas de llamadas que hagan desaparecer el roaming. En definitiva, apoyar que la tecnología llegue a todos los rincones sin que el dinero suponga la brecha que es hoy día en casi todos los ámbitos de la vida.

Espacio para la imaginación

¿Qué sería del Google I/O sin un loco invento que nos deja a todos maravillados? Nada. Y por eso este año ha habido uno de los más originales en mucho tiempo. Se llama Cardboard, una caja de cartón (sí, caja de cartón) que se dobla, se ensambla con el móvil -también iPhone- de hasta 6 pulgadas y convierte el conjunto en un sistema de realidad virtual.

¿Y para qué sirve? Imagínese una clase de primaria viajando por Versalles desde su aula. Es posible gracias a Expeditions que se estrenará con uno de los lugares más visitados de Europa. Por menos de 5 dólares y un smartphone se crea una enorme herramienta didáctica. Mucho más allá de grandes dispendios tecnológicos con los que hacer poco y de precio prohibitivo. Parece que la crisis y el batacazo de Glass (aunque esta es su herencia) han servido para algo.

Esta maravilla estará disponible en verano y le ven tanto futuro que ya han conseguido prepararla para YouTube e incluso han sumado al proyecto a empresas como GoPro que prepara una compatibilidad para vídeos en 360 grados -el nuevo proyecto de estas cámaras de acción-.

Para muchos puede ser una decepción la falta de un gran bombazo, para nosotros, sin duda, una vuelta a los orígenes tan necesaria como la de Apple con el iPhone 6… y volver al hogar nunca sienta mal.