Samsung Galaxy TabPro S, una respuesta equilibrada

Tanto el segmento de los portátiles como el de las tabletas ha descubierto que hay un gran nicho de mercado entre los usuarios que necesitan algo más versátil que uno de los primeros como aquellos que requieren más potencia de la que ofrecen las segundas. Por eso, cuando Microsoft lanzó su Surface (y sus versiones Pro) fueron muchos los que auguraron su éxito y todos sus rivales sin excepción se vieron en la necesidad de desarrollar modelos que la contrarrestaran.

Samsung, el fabricante con la oferta más completa del mercado de dispositivos móviles, lanzó a sus ingenieros a obtener lo mejor de sus pobladas estanterías hasta desarrollar por completo un modelo de 12 pulgadas y 6,3 milímetros de grosor que, aunque recuerda a algunos de sus rivales por diseño, será a buen seguro uno de los actores principales de su nicho.

Sus estilizadas formas tienen, como siempre en estos equipos, un «daño colateral» y es que su batería se queda en 5.200 mAh. Suficientes para alejarnos un día del enchufe pero algo escasos si le damos un uso intensivo a su pantalla o a las opciones de conectividad. La parte positiva es que se queda en unos escuetos 693 gramos, muy poco para un modelo con la diagonal de un ultrabook.

Una vez más Samsung juega con plásticos en la superficie trasera del dispositivo para bajar la tara. Si bien es cierto que lo mezcla con materiales más nobles como el magnesio para los bordes y marcos, nos resulta un acabado un poco pobre para un equipo premium en prestaciones y en posicionamiento de mercado.

En los bordes, por cierto, se encuentran los botones que nos permiten encender y apagar el equipo, ajustar el volumen así como los puertos de conectividad. Entre ellos destaca el conector USB-C que denota que es un equipo que esperan que tenga una tasa de renovación más lenta. Un equipo potente (como veremos ahora) con todo lo necesario para hacer frente a los portátiles.

Hardware muy equilibrado


Si nos ceñimos a las especificaciones del modelo veremos un híbrido francamente potente: procesador dual core Intel m3 a 0,9 GHz con función Turbo hasta los 2,2 GHz, 4 GB de RAM, GPU Intel HD 515, 128 GB de almacenamiento SSD, chip NFC para la función Samsung Flow, cámaras de 5 Mp y pantalla SuperAMOLED con resolución 2.160×1.440.

Un conjunto con una gran potencia y una sinergia chip-GPU-pantalla que nos permite, incluso, sacar todo el partido a la vertiente de ocio gracias a la plataforma Xbox One Game Streaming. Además, a diferencia de la mayoría de fabricantes, este modelo de 999 euros incorpora siempre el teclado con conexión magnética a la tableta. Hubiera sido perfecto añadir también un stylus (Microsoft lo hace, aunque no teclado que, cierto es, es retroiluminado y el de Samsung no).

Quien quiera encontrarle pegas -si no se las encontramos en este sentido al iPad Pro no se lo haremos a este Galaxy- se podrían haber implementado un puerto no USB-C y un adaptador para conexión por cable a internet. Es cierto que existen adaptadores desde esta versión 3.1 pero también que los usuarios de Windows están acostumbrados a este tipo de facilidades que no solo recortan el precio de los accesorios sino que son un claro guiño a la vertiente profesional. Los coreanos, como los californianos, apuestan por la era inalámbrica, ahora solo falta saber cuánto tardarán en hacerlo sus clientes.

Las cámaras, por su parte, son más que suficientes para un modelo de este tipo. La frontal se defiende de modo notable para las videollamadas y la trasera se aprovecha del panel SuperAMOLED y su saturación de color. Además, será difícil dar un uso intensivo a una cámara que forma parte de un equipo de 12 pulgadas por muy ligero que sea.

Precisamente, el panel destaca como siempre por su brillo, contraste, saturación y nitidez si bien es cierto que en algunos posiciones se nota que el ángulo de visión es menor que en otro tipo de paneles. Además, sus 217 ppp son más que suficientes y su eficiencia energética es sobresaliente (lo que permite una batería más pequeña y un mejor manejo del conjunto).

Para proteger que el panel se «queme» los ingenieros han puesto por defecto un sistema de oscurecimiento de la pantalla cuando está en reposo para que baje su brillo y su contraste algo que no se puede eliminar ni siquiera desde los ajustes de Windows y que acaba siendo muy molesto si estamos, por ejemplo, leyendo ya que tendremos que tocar siempre el panel o alguna tecla para volver a la situación inicial.

En definitiva, tanto por procesador, como por periféricos incluidos, rendimiento de la batería, rendimiento gráfico (no está pensado para gamers y las apps las soporta perfectamente, incluso las de ocio), como por panel, el Galaxy TabPro S nos parece un equipo notable. Para aquellos que primen la productividad es posible que tengan que acabar decantándose por la unión Bluetooth a un teclado rígido -el que viene de serie no es ni de lejos tan práctico como debería-. El TouchPad funciona de forma sobresaliente.

Para aquellos que se centren en la función tablet, hay modelos mucho más recomendables -sin Windows 10, eso sí- con un precio mucho más competitivo. Sin embargo, nos parece que, comparado con Surface nos da una relación calidad-precio correcta: pierde en rendimiento gráfico y teclado pero gana en autonomía, manejo y panel.

Salón de Ginebra, ¿qué podemos esperar?

Si empezábamos la semana recordando las claves del pasado Mobile World Congress de Barcelona ahora nos toca plantear las novedades que llegarán en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra que se desarrolla desde ayer día 3 hasta el próximo día 13. La reunión suiza, la más importante del calendario, es el escaparate perfecto para una industria europea que aunque demuestra estar en buena forma todavía intenta reponerse del dieselgate.

Os presentamos algunas de las novedades y tendencias que creemos marcarán una feria que resumiremos el próximo viernes.

  • Salón SUV. Mokka X, Skoda VisionS, SEAT Ateca, VW SUV, Toyota CH-R, etc. son solo algunos nombres que destacará en la muestra suiza. El mercado ha girado por completo hacia los modelos con carrocería elevada, más deportiva y con una configuración diferente a los clásicos tres volúmenes -que se ha quedado casi como un reducto de las marcas de representación y para aquellos que buscan modelos más prestacionales-. No hace falta que tenga tracción total o que sean capaces de cruzar casi cualquier obstáculo. Para eso están los todoterrenos -por cierto, caídos irónicamente en el ostracismo-. El mercado SUV ha crecido sin cesar durante toda la crisis y copará el 30% de las ventas en menos de un lustro. El Grupo VW sabe que es una de sus pocas recetas para recuperar la imagen de marca -a pesar de que casi no le ha pasado factura en Europa- y recuperar terreno frente a Toyota, un verdadero especialista en este sector.
  • Renault Scénic 2016. La firma gala lo pasó mal durante los primeros años de la crisis. Su familia de productos parecía desfasada y la Alianza con Nissan no daba los frutos deseados. No obstante, un nuevo lenguaje de diseño, una apuesta por la electrificación y la modularidad en los procesos de fabricación así como una gama mucho mejor enfocada (imagen deportiva, precio competitivo, buen rendimiento y más unificada) la han permitido crecer a buen ritmo en todos los mercados y recortar espacio a los fabricantes alemanes a la vez que se distancia de los asiáticos. El nuevo Scénic, la cuarta generación de un modelo del que se han vendido más de 5 millones de unidades, hereda las formas de los exitosos Captur y Kadjar, así como esa estampa sólida de los nuevos Mégane y Talismán. Una receta que resucitó exitosamente al Clio y que promete dar muchos problemas a la competencia.
  • Rimac Concept One y Apollo N. Por un lado un ultradeportivo de 1.088 caballos y 1600 Nm de par del que se producirán solo ocho unidades con un precio millonario. Por otro, un híbrido de 840 caballos que promete rendir al nivel de 918 Spider, LaFerrari y compañía. El primero cuenta con cuatro motores eléctricos que lo catapultan en 6 segundos a 200 kms/h y sigue acelerando hasta los 350 (limitados) con una potencia sin comparación hasta la fecha. El segundo emplea un motor térmico combinado con otro eléctrico para dar un consumo de menos de 8 litros. Uno ha nacido para desbancar al Veyron y el otro para satisfacer, responsablemente, a los que siguen teniendo sed de gasolina. En cualquier caso, la confirmación de que el mundo de los hiperdeportivos ya nunca será igual.
  • Opel GT Concept. Como acabamos de decir la industria está cambiando. Por eso Opel presentará su nuevo deportivo ligero impulsado por el mismo bloque tricilíndrico de un litro que equipan los Adam y Corsa y que gracias a un inyección más eficiente es capaz de generar 145 caballos. El empleo de materiales más ligeros así como la consecución de un diseño más aerodinámico permiten que esta flecha pase de 0 a 100 en poco más de 7 segundos y alcance los 215 por hora. Pueden parecer cifras modestas pero si vemos la carga tecnológica que implementa para ahorrar peso (el verdadero éxito que se aplicará en futuros modelos de GM) así como su espectacular diseño, entendemos que los de Russelheim estén especialmente orgullosos de su creación.
  • Ferrari GTC4Lusso. La renovación del FF solo podía llegar en Ginebra donde los italianos «juegan en casa». Con un poderoso motor V12 bajo su interminable capó el nuevo caballino nos recuerda los diseños clásicos de los GT de la casa. Sofisticado, estilizado, potente y con unas posibilidades de personalización casi infinitas.

Aviones híbridos, una posible solución que despegará este año

Cuando hablamos de la necesidad de gestionar las emisiones contaminantes de los vehículos la mayoría de las veces nos referimos al transporte terrestre: coches, camiones y motos. Muy pocas veces hacemos referencia a los barcos y casi nunca a los aviones, responsables de gran parte de los problemas de nuestro planeta.

Sin embargo, tanto los reguladores como las empresas son conscientes de que gran parte de nuestra salud (y de la del medio) pasa por hacer que estos grandes sistemas de transporte también evolucionen hacia la eficiencia y el impacto cero. Hasta ahora ha habido acercamientos más o menos creíbles entre los que destacan la solución de Boeing con un avión que emplea tecnología nuclear para desplazarse así como una iniciativa de United Airlines para usar biocombustibles para el funcionamiento de sus motores.

No obstante, será la aerolínea EasyJet la que empleará un sistema híbrido para mejorar sus emisiones. Se trata de una nave que emplea hidrógeno y motores «normales» para desplazar el modelo y que supone un ahorro del 7% -unas 50.000 toneladas de combustible- y una importante disminución del impacto acústico en el medio.

Desarrollado por estudiantes de la Universidad de Cranfield, se aprovecha la energía generada en la fase de frenado del avión con un sistema similar al frenado regenerativo de los coches. Toda esta energía pasaría a unas células de hidrógeno que cargan las batería de la aeronave y que se emplea en la iluminación del aparato así como en el proceso de reciclado de agua.

Instalado en las ruedas del avión, acumulará energía también en los desplazamientos por la pista. Aunque en periodo de pruebas, EasyJet considera que se podría incluso eliminar el uso de remolques en la pista ya que solo en desplazarse por el asfalto los aviones emplean hasta un 4% de su combustible.

Según han explicado tanto la empresa como la Universidad, ya están trabajando con socios para que la instalación de estos dispositivos se realice lo antes posible y así permitir su uso a finales de 2016 en vuelos comerciales.

Pero el de EasyJet no es el único proyecto de avión híbrido. Hace pocas semanas la NASA anunció que trabaja en un prototipo de aeronave que emplea motores eléctricos y de combustión con un ahorro energético de hasta un 30%. El problema es que todavía faltan meses para que esta maravilla pueda tomar forma en un hangar de montaje.

Spectre x2, el híbrido que HP necesitaba

Con el mercado PC cayendo en barrena y el de las tabletas estancado por el crecimiento de los phablets y los smartphones de cerca de 5 pulgadas la mayoría de los fabricantes han llegado a la conclusión de que es necesario lanzar productos que aúnen lo mejor de varios dispositivos para ganarse el favor de los consumidores. Equipos que sumen la potencia de los gadgets tradicionales y las virtudes de movilidad de la generación post 2010.

HP es uno de los constructores que mejor sabe escuchar al mercado y por eso ha sacado lo mejor de sus estanterías (y de las de sus socios Microsoft e Intel) para presentarnos el nuevo Spectre x2, una tableta híbrida que destaca por el cuidado y el mimo con el que se ha pensado. Empezando por el packaging, que nos denota que estamos ante un modelo premium desde la caja, hasta por sus materiales de construcción: aluminio de la mejor calidad.

Cuando lo sacamos del cartón destaca su monobloque de aluminio y su pieza móvil de acero inoxidable que permite colocarlo en diversas posiciones para trabajar con él y disfrutar de contenidos multimedia. Sobre el papel recuerda mucho a la solución de Microsoft Surface pero en las manos se nota que los acabados son mejores y que hay un gran trabajo de diseño industrial detrás.

Con solo 8 milímetros de grosor y 0,82 kilos de peso, este modelo de 12 pulgadas tiene un excelente ratio tamaño-peso. No es incómodo de tener en las manos y es muy ligero para transportar. Incluso cuando le acoplamos el teclado -rematado con el mismo mimo y cuidado y con una ergonomía muy bien trabajada- el conjunto se queda en 1,19 kilos. Una cifra excelente para un equipo metálico que promete una gran durabilidad.

Al encenderlo nos sorprende la velocidad con la que carga Windows 10 Home. Es cierto que es un sistema operativo ligero y pensado para no hacernos «perder el tiempo», pero también se nota el trabajo que hace el procesador Intel Core M7-6Y75 a 1,2 GHz con función boost a 3,1 y dos núcleos acompañado de los 8 GB DDR3L de SDRAM a 1666 MHz. No se nos ocurre ningún trabajo que pueda llevar a cabo un usuario medio que pueda hacer que este hardware flojee.

Además, contar con 128 GB de disco duro en estado sólido nos garantiza una sobresaliente gestión tanto de programas como de contenidos y una carga rápida de cualquier cosa que le pidamos al dispositivo. Como hemos dicho, parece que nada se ha dejado al azar en el desarrollo del Spectre x2 y que tiene claro cuál es su objetivo: ser la referencia entre los híbridos con Windows 10.

Su tarjeta gráfica Intel HD 515 nos permite disfrutar de una gran variedad de juegos -algo importante con las nuevas funcionaldidades de Windows 10- y solo flojea con los títulos más exigentes de última generación. Incluso soporta edición de vídeo y foto siempre que no sea con archivos muy pesados (pensados para dispositivos de otros tipo con otra arquitectura más específica y potente).

Otra cosa que llama la atención es su panel WLED retroiluminado de 12 pulgadas. La tecnología BrightView nos regala colores brillantes, negros profundos, un gran contraste y una nitidez al alcance de televisores de última generación. El salto de calidad dado en este apartado por HP es llamativo. Es cierto que estamos ante un modelo premium, pero también que la calidad de visionado de contenidos (Netflix, por ejemplo) es excepcional. Un factor diferencial respecto a la competencia, sobre todo si le unimos un sistema multitáctil con una agilidad de primera que gestiona de forma fulgurante cada uno de nuestros estímulos.

La otra pata de la experiencia multimedia es siempre el sonido. Después de que Apple comprara Beats la empresa se buscó una nueva pareja de baile y la elección no pudo ser más acertada. Bang & Olufsen pone un equipo de altavoces dobles con un cableado propio y separado para evitar interferencias o ruidos ajenos propios del hardware que destaca por unos agudos definidos y poderosos y unos bajos que, sin llegar a este nivel, no decepcionan y dan una buena experiencia en su conjunto para un equipo de estas características.

Como es habitual en HP, el Spectre x2 cuenta con muy buena conectividad: 2 puertos USB 3.0 Type-C, lector de tarjetas multiformato SD, un combo de auriculares y micrófono y lápiz óptico. En un momento en el que mucho fabricantes optan solo por la nube, HP sigue teniendo claro que tener opciones diferenciadas siempre es positivo y enriquece la experiencia de usuario.

En cuanto a las cámaras, el modelo cuenta con dos, una Full HD de 5 Mp en el frontal que incorpora la tecnología TrueVision para facilitar las videollamadas y otra de 8Mp con el mismo sistema pensada para crear contenido multimedia.

La guinda del pastel es una batería de polímero de ion-litio de tres celdas y 42W/h que nos ha garantizado en varias pruebas 8 horas de autonomía con uso intensivo. Mucho más que suficiente para el día a día.

Respecto al precio, el modelo está disponible por 1.399€ una cifra que puede parecer alta pero que no decepcionará a ningún usuario. Un modelo pensado para perdurar, para convertirse en la solución de tableta y portátil de casi cualquier tipo de usuario y que satisfará a su propietario sea cual sea el uso que le dé.

HP Elite x2, lo mejor de dos mundos

La llegada de Windows 10 ha supuesto un revulsivo para el mundo profesional y móvil de todos los partners de Microsoft. Si con generaciones anteriores del sistema operativo ya comenzaron a experimentar con conceptos tan inteligentes como los equipos híbridos tableta-portátil (el mejor ejemplo es Surface), la promesa de las aplicaciones universales ha hecho que cada vez se propongan más dispositivos que aunan lo mejor de estos dos mundos.

Recientemente hemos podido disfrutar durante unos días del HP Elite x2 1011 G1 presentado en el último CES de Las Vegas, un producto pensado para el mundo empresarial, la salud y la educación pero que también sabe hacer un guiño a los que quieren usar sus dispositivos más allá de su trabajo. Al abrir la caja nos econtramos con un ultrabook bien construido que se convierte en una gran tableta de 11,6 pulgadas al desprenderse del teclado.

El diseño es muy llamativo gracias al empleo de materiales como el aluminio y el magnesio en el teclado retroiluminado. Como en otros híbridos, la forma en la que se unen las dos partes del dispositivo es sólida y sencilla. Además, al encenderlo destaca muy positivamente el panel Full HD con tecnología IPS y retroiluminación LED. Su nitidez es sobresaliente y los colores destacan por ser bastante naturales y poco saturados. En cuanto al soporte táctil, es tan ágil como siempre en los equipos de HP. Sobre todo los de gama alta.

Cuando lo configuramos como laptop los altavoces quedan ubicados en la parte frontal de la pantalla. Como en casi todos los equipos de este tipo el sonido es solo correcto -sí es cierto que el que quiere más calidad de audio acude a otras formas de escuchar contenidos-.

Respecto al hardware, en su interior trabaja una CPU Intel Core M-5Y71 con una tarjeta gráfica asociada Intel HD Graphics 5300, 8GB de RAM y un disco duro en estado sólido de 256 GB. Sobre el papel -y como comprobamos más tarde- más que suficiente para trabajos de ofimática y contenidos multimedia «medios». ¿El que quiera jugar a títulos potentes? No es un equipo pensado para ello de modo que sufrirá el mismo síndrome que con otras tabletas. Aún así, los gamers siempre se decantan por otros soportes más fines a sus intereses.

El procesador de la familia Broadwell es todo un compendio de virtudes y sacrificios. Permite que el dispositivo sea delgado, más o menos ligero (0,78 kilos como tableta y cerca de 1,5 kilos el conjunto) y relativamente ágil gracias a la tecnología Intel VPro. Sin embargo, queda lejos del rendimiento de otros chips de la casa para dispositivos móviles.

Otro de sus puntos fuertes es la autonomía. Es fácil conseguir estar 10 horas lejos del enchufe con un uso normal. Si vamos a dedicarnos al consumo de vídeo la cifra se rebaja un poco (hemos calculado que unas 6 horas). Nada mal. En cuanto a conectividad, como es habitual en la casa de Palo Alto, tendremos una ranura de expansión, 2 puertos USB 3.0, un conector de auriculares, etc.

Sobre el precio, ser un pionero en el empleo de procesadores de quinta generación, disfrutar del servicio de un equipo híbrido (que ha superado las pruebas MIL-STD 810G para uso militar), una pantalla excelente y todo el soporte de HP para trabajar tiene su coste: a partir de 1.630€.