Smartphones premium, los mejores de la primera mitad de 2015

La primera mitad del año ya ha pasado y, con el verano a comenzando, las grandes tecnológicas se van de vacaciones con los deberes hechos. Los siguientes lanzamientos llegarán previa campaña navideña. Por eso nos parece un buen momento para recapitular cuáles han sido las estrellas en el mercado de smartphones los últimos meses.

  • iPhone 6 y 6 Plus. Es cierto que llegaron a finales de 2015 pero el ciclo de presentaciones y renovaciones de los de Cupertino y su corto catálogo hace que sigan siendo la opción más moderna en iOS. Han batido todos los récords de unidades y facturación y han permitido a Apple ser líder del mercado mundial varios meses. ¿Cuáles son sus señas de identidad? Una pantalla que va hasta las 5,5 pulgadas (en el caso del Plus); capacidad de almacenamiento escalada en 16, 64 y 128 GB y un rendimiento y una fluidez de referencia a pesar de que, sobre el papel, su hardware es menos capaz que el de la mayoría de sus rivales con Android. Su precio, a partir de 699€ no ha sido óbice para conquistar a defensores acérrimos de Google. Su versión S, que se presentará en otoño, promete dar mucha guerra.

  • BQ Aquaris E6. En el lado opuesto al iPhone, la pequeña casa española BQ muestra un equipo con chip de ocho núcleos a 2 GHz, 2 GB de RAM, dual SIM, cámaras de 5 y 13 Mp y 16 GB de capacidad ampliables mediante ranura de expansión por solo 300€. Sin duda, el mejor terminal del mercado por relación calidad-precio. Merece, y mucho, la pena.

  • Energy Phone Pro HD. Con la misma filosofía que el anterior, cuenta con un panel de 5 pulgadas y resolución HD y un procesador de ocho núcleos a 1,7 GHz. Peca de tener solo 1 GB de RAM -aunque con Android 5 se nota menos- y 8 GB de capacidad ampliable. Aún así, sus acabados son buenos y su precio de 179€ lo convierte en un equipo de acceso más que reseñable.

  • Google Nexus 6. Aunque haya bajado su tarifa, es el primer smartphone premium de Google. Su procesador Quad Core a 2,7 GHz, su pantalla QHD AMOLED de 5,96 pulgadas y su cámara de 13 Mp trabajan a la perfección con el único Android puro del mercado. Es una referencia por rendimiento y eficacia.

  • Honor 6+. Una de las revelaciones de la temporada es este phablet con panel Full HD de 5,5 pulgadas, coprocesador de 8+1 núcleos, 3 GB de RAM y 32 GB ampliables de capacidad de almacenamiento. Un equipo que con un precio de 400€ está pensado para plantar cara a cualquier otro terminal premium del mercado.

  • HTC One M9. Cuando lo probamos vimos que HTC se había centrado en evolucionar la versión anterior. Su chip de ocho núcleos (4+4) a 2 y 1,5 GHz, 3 GB de RAM y sus cámaras de hasta 20 Mp denotan que no han querido dejar nada al azar. El problema es que su rendimiento no es claramente superior al resto de Androids tope de gama y su precio parte de 849€ sin promociones. Diferente pero excesivamente caro.

  • Huawei Ascend Mate 7. El terminal de bandera de una de las empresas chinas revelación del mercado es un equipo con panel de 6 pulgadas y resolución Full HD, chip de ocho núcleos a 1,8 GHz y 2 GB de RAM que destaca por unos acabados mucho mejores de lo esperado y un rendimiento excepcional gracias a la ligera capa de personalización que los ingenieros chinos han implementado sobre Android. Y todo ello por 499€.

  • LG G4. Uno de los que más rumores ha levantado es este equipo con la mejor tecnología de los coreanos y un diseño realmente diferenciado. Su panel IPS con resolución 2K, su chip de seis núcleos a 1,8 y 1,44 GHz y sus 3 GB de RAM son solo el aperitivo para un equipo con cámaras de 8 y 16 Mp y una fluidez sobresaliente. Vale cada uno de los 699€ que nos piden por él.

  • Microsoft Lumia 930. Uno de esos terminales que nos parecen estupendos gracias a la buena evolución de Windows 8.1 y a su espectacular hardware y que promete mucho más cuando pueda correr con Windows 10. Procesador quad core a 2,2 GHz, 2 GB de RAM, una cámara espectacular y 32 GB de almacenamiento para un gran heredero de los mejores Nokia que nos pide menos de 500€ por llevárnoslo a casa. Sobresaliente.

  • Motorola Moto X. El tope de gama de la resucitada Motorola es un smartphone de 5,2 pulgadas, procesador de cuatro núcleos a 2,5 GHz, 2 GB de RAM y un sistema multimedia sobresaliente. El cambio de manos de Google a Lenovo no se ha notado en nada en el rendimiento de Android y su precio sigue estando en 429€. Una maravilla.

  • Samsung Galaxy Note 4. Teníamos que elegir entre éste y el Galaxy S6 pero las ventas y el peso de la familia Note como creador de un nicho de mercado ha hecho que nos decantemos por este «otrora» gigante de 5,7 pulgadas con pantalla Quad HD, procesador Quad Core a 2,7 GHz, 3 GB de RAM, stylus integrado y cámara de 16 Mp. Es caro pero sus acabados y su rendimiento lo hacen tan especial como único. Merece la pena.

LG G4 y HTC One M9, quieren ser más que comparsas

El universo Android está completamente agitado. Si a la subida de precio exponencial del Nexus 6 le sumamos las bajas ventas del Galaxy S5 (que el éxito de Galaxy Note 4 no ha podido compensar) y la excepcional acogida del nuevo iPhone 6 nos encontramos con que los máximos abanderados del ecosistema de Google no están consiguiendo fidelizar a sus clientes tanto como se creía. De hecho, en algunos mercados, como el de Estados Unidos, han visto como, años después, iOS ha vuelto a superar en ventas a Android que también cede terreno ante los productos con Windows Phone.

Pero no todo son malas noticias para los fabricantes del robot verde. Si durante un lustro se han conformado con perder dinero cada vez que vendían un teléfono, ahora el empuje de las empresas chinas (Xiaomi ya es el tercer fabricante mundialLenovo ha comprado MotorolaHuawei sigue creciendo a buen ritmo fuera de su mercado local y ZTE se afianza poco a poco en Europa) y el cambio de proveedores de Google dejan espacio a que alternativas más clásicas vean su oportunidad para minar el dominio de Samsung.

Buen ejemplo es el de LG. El fabricante de varias generaciones de Nexus y algunos de los mejores smartphones del panorama Android ha volcado todas sus esperanzas en su G4. Su predecesor, el G3, fue el primero que se atrevió a implementar un panel con resolución 2K. Aunque sobre el papel debería suponerle una gran ventaja respecto a sus rivales, los datos demostraron que su batería quedaba gravemente penalizada y que el panel tampoco era evidente mejor que los SuperAMOLED de Samsung o los Retina de Apple.

Por eso el G4 tiene la labor de volver a sorprender al mercado como lo hizo en su momento el G2. Y lo va a hacer cambiando una de las tendencias más pronunciadas de los fabricantes en el último bienio: su pantalla será más pequeña que la de su predecesor lo que, unido a ADN de hacer smartphones sin casi marco, deberían convertir al G4 en uno de los más ligeros y manejables del mercado sin tener que bajar de las 5,3 pulgadas.

Además, LG podría incorporar uno de sus tan cacareados paneles OLED. Extremadamente finos y nítidos, su demanda energética -así lo han demostrado en otros dispositivos de la empresa- es muy baja lo que permitiría aumentar su rendimiento y la autonomía del equipo respecto a sus rivales y a sus predecesores.

Si añadimos que LG ha anunciado que ya tiene paneles con resolución 3K, el G4 superaría los 600 ppp con una resolución de 2880×1620 píxeles. Todo un alarde tecnológico que no tenemos claro si redundará en alguna ventaja para el usuario final (¿hay contenidos para semejante resolución?, ¿incorporará un «motor» de escalado?).

Todo esto tendrá también otro resultado. Uno de los pocos chips capaces de mover semejante cantidad de píxeles es el Snapdragon 810 (lo que explicaría el retraso en el lanzamiento del G4) y necesitaría estar acompañado de 4 GB de RAM. Una locura que lo coloca por encima de muchos equipos de sobremesa. La capacidad de almacenamiento básica comenzaría probablemente en los 32 GB y la batería no podría bajar de los 3.500 mAh.

También la cámara necesitaría una puesta a punto para estar a la altura de la pantalla. Los rumores indican a un conjunto con 16 Mp y estabilizador óptico. Y todo esto nos hace preguntarnos: ¿seguirá siendo uno de los modelos más accesibles del segmento premium con semejante arsenal dentro de su carcasa? ¿Se decantará también LG por los acabados metálicos para aumentar la calidad real -y percibida- del conjunto?

HTC One M9, ¿última oportunidad?

Después de catalogar el iPhone 6 de «opción aburrida» una de las empresas más alternativas del mercado smartphone se enfrenta al reto de sorprender a propios y extraños (y convencer a los clientes de que compren sus productos) con el One M9, la última generación de su móvil franquicia.

Probablemente con una versión «Plus» (eso sí que es arriesgar) que incorporará bloqueo biométrico se espera un diseño bastante continuista en el que tan sólo los altavoces se muevan de su ubicación frontal para conseguir una forma más estilizada.

La empresa taiwanesa que sigue perdiendo cuota de mercado a un ritmo que nos recuerda a Blackberry, cambiará su estrategia respecto a la cámara y abandonará los «ultrapíxeles» por una óptica de unos 20 Mp y unas especificaciones notables (sin llegar al nivel del G4): 3 GB de RAM, pantalla de 5 pulgadas Full HD, procesador Snapdragon 810 -que debería permitir mucha fluidez con Android 5- y batería de 2840 mAh.

Un retorno a los orígenes siguiendo la estrategia de otros fabricantes de hacer modelos más sobrios, minimalistas, con mayor calidad de construcción y un hardware más fiable y potente. ¿Será suficiente? Lo sabremos en el MWC.

Smartphones, los mejores de 2013

La campaña de Navidad se acerca y todos los grandes fabricantes de teléfonos inteligentes tienen sus cartas sobre la mesa para ganar una partida de miles de millones de dólares en todo el mundo. En la época del año en la que más terminales de gama alta se venden y en el que todos estamos más dispuestos a rascarnos el bolsillo (¡es Navidad!) ninguno quiere quedarse atrás. Analizamos los topes de gama de cada plataforma para escoger el mejor de este final de 2013.

 

  • Samsung Galaxy S4: su enorme panel de 5 pulgadas tiene una resolución de 441 píxeles por pulgada. Aunque hay una versión supervitaminada de 8 núcleos en algunos mercados, al nuestro ha llegado un más «normal» con un chip de cuatro núcleos a 1,6 GHz (mucho más que suficiente). Su hardware, lleno de sensores, incorpora una cámara frontal de 13 mpx que graba vídeo HD. Todo ello funciona gracias a sus 2GB de RAM, la última versión de Android hasta ayer (4.3) y una potente batería de 2.300 mAh. Sus 130 gramos se pagan a 649€ (libre).

 

 

  • iPhone 5S: la edición más exitosa en ventas de la historia del iPhone es también el más potente. Mantiene una pantalla Retina de 4 pulgadas -la más pequeña de su segmento- y 326 ppp (¿por qué se ve tan bien si tiene mucha menos resolución que la de la competencia?). Cuenta con un procesador a 1,4 GHz que se apoya en un coprocesador que se encarga de todo el trabajo gráfico. El resultado es sorprendente. Aunque cuenta con sólo 1 GB de RAM, las pruebas de velocidad demuestran que su arquitectura de 64 bits lo convierte en el smartphone más rápido del mercado. Sus dimensiones compactas hacen que sea manejable y pese sólo 112 gramos. Viendo sus especificaciones parece que es el peor en todo (cámara de sólo 8 Mpx) pero los pequeños detalles e iOS7 lo convierten en el preferido del público -es el más vendido del mercado trimestre tras trimestre-. La manzana vale mucho. Se paga a 699€.

 

 

 

  • Nokia Lumia 1020: el Windows Phone por excelencia es una maravilla en las manos por tacto, acabados y fluidez. Su pantalla de 4,5 pulgadas cuenta con una resolución de 334 ppp y su procesador a 1,5 GHz se apoya en 2 GB de RAM para que todo funcione correctamente. Y eso que hay que tener en cuenta que su hardware es de lo más completo, incluyendo una cámara de ¡41 Mp! que, por supuesto, graba Full HD. Destaca, como en los Android, por su conectividad vía USB, NFC aunque flojea con una batería de 2.000 mAh que lastra ligeramente su autonomía. El mejor Windows Phone hasta la fecha cuesta 669 euros libre.

 

 

  • Google Nexus 5: este superterminal creado por LG para Google es la quintaesencia de Android. Su pantalla de 4,95 pulgadas tiene una resolución de 445 ppp. Su procesador quad core está más cerca del de un portátil gracias a su frecuencia de 2,3 GHz. Su cámara de 8 mp graba Full HD. Su RAM es de 2 GB. Sus dimensiones son francamente compactas para un dispositivo con todo tipo de sistemas de conectividad y una batería de 2.300 mAh. Una maravilla diferente que cuesta ¡349€! y que corre con Android 4.4. ¿A qué esperas a comprarlo?

 

 

 

  • Sony Experia Z1: una de nuestros fabricantes favoritos ha mejorado un terminal, el Xperia Z, que ya era magnífico. La nueva edición cuenta con un procesador Qualcomm 800 de cuatro núcleos a 2,2 GHz, 2 GB de RAM y una súper cámara de 20,7 mpx que graba Full HD. Con radio, NFC, USB, sistema de audio optimizado Sony, acceso al universo PlayStation y toda la biblioteca de ocio de la casa, un peso de 169 gramos, un acabado a la altura de iPhone y el Lumia y encima resistente a las agresiones y al medio, esta maravilla de 669€ viene de fábrica con Android 4.2 aunque ya se ha anunciado su inminente actualización a Kit Kat. Mucho más que recomendable.

 

 

 

  • HTC One: el que podría ser el canto del cisne de los taiwaneses es un equipo de primera. Su pantalla cuenta con una diagonal de 4,7 pulgadas con una resolución de 469 ppp (cualquier cosa que se visiona en este panel parece un BluRay). Para toda esta exigencia lo han equipado con un procesador de cuatro núcleos a 1,7 GHz y un quinto «fantasma» que ayuda con los gráficos. Su cámara frontal, aunque cuenta con sólo 4 Mp, tiene más resolución en cada uno de ellos (los famosos macropíxeles) con lo que, dicen, tiene la resolución de una de 12. Graba Full HD, damos fe. Con todo tipo de aditamentos en cuanto a conectividad, su batería de 2.300 mAh es de las mejores. Todo ello sin ser el más pesado (143 gramos) ni el más caro: 649€. Merece la pena.