Tecnológicas e I+D, Huawei quiere ser la referencia

La investigación en I+D+i, las patentes y el desarrollo de las TICs y de la industria 4.0 son los grandes caballos de batalla que blindarán el futuro de las potencias económicas que vienen y son la vara de medir cómo se está recuperando cada economía (y por ende cada sociedad) de la crisis financiera, económica y social más importante en casi un siglo.

Así, la supervivencia económica de China, en buena parte va más allá de su condición de fábrica y multicopista de Occidente y tanto las instituciones como las empresas son conscientes de que deben hacer un esfuerzo para marcar un diferencial tecnológico sobre Japón, Corea, Estados Unidos y la Unión Europea como «cerebros» del planeta.

Huawei, aunque es conocida por el gran público por sus smartphones de gran calidad y precio razonable destaca sobre manera por su negocio de infraestructuras de redes. Así, siguiendo el ejemplo de Cisco, Samsung, Nokia, etc. destaca por su independencia a la hora de desarrollar y crear sus propios componentes de hardware y de dar una visión particular y diferenciada a su enorme catálogo de productos y servicios.

A diferencia de Xiaomi u otras empresas con el prurito «Made in China» la empresa con sede en Shenzhen lleva años mostrándose como una de las más activas del sector tecnológico en la inversión en I+D+i. Así, durante 2014 incremento un 29%, hasta los 6.600 millones de dólares su partida en investigación y desarrollo. Respecto a sus ingresos, el porcentaje es un espectacular 14,2% del total.

Si echamos la vista atrás, durante la última década la empresa ha invertido 30.700 millones de dólares para quedarse a la altura de las tecnológicas más relevantes de Silicon Valley y superar a alguno de sus rivales con más renombre.

Así, como bien explica Kote Puerto en Xataka, durante el año pasado solo Microsoft, Google y Amazon invirtieron más que los chinos. Por debajo se encuentran multinacionales como Apple, Oracle, IBM o Facebook. En cuanto al porcentaje de los ingresos que se dedican a investigación, desarrollo e innovación, Microsoft se gastó un 12%, Google casi un 15% y Amazon poco más del 10%. Aquí la cifra respecto a Facebook o Twitter es inmensamente superior.

Y parece que todo este trabajo durante la última década está dando sus frutos. Primero porque la empresa ya no lleva el prurito de productos de baja calidad. Segundo porque su presencia en mercados tan complicados como el Norte de Europa y Estados Unidos empieza a ser más que relevante. Y por último porque sus ingresos (46.500 millones de dólares) crecieron un 20,6% y sus beneficios (4.500 millones) se dispararon un 32,7%.

Todo ello teniendo en cuenta que su división que más creció, la móvil, solo supone 12.000 millones de los ingresos frente a los más de 31.000 millones de sus servicio de redes. Como explicó Ren Zhengfei, fundador y presidente de la empresa durante la presentación de los resultados del año pasado, el próximo objetivo de la empresa es implementar la tecnología 5G tanto en su negocio de redes como en sus dispositivos físicos y para ello invertirán 60 millones de dólares los próximos meses. En 2020 esperan tener desplegada su red con esta tecnología tanto en China como en el Reino Unido para, cinco años después tenerla a pleno rendimiento en Estados Unidos su mercado con más potencial de crecimiento.

Cleantech e Innobasque, espacio de futuro

Muchas veces, cuando nos encontramos sumidos en una crisis con las dimensiones para la actual parece que no hay demasiada esperanza. Hoy mismo se ha hecho público que otra agencia de calificación [Enlace roto.] alegando la debilidad del crecimiento económico y, lo que es peor para mi, la «falta de una solución creíble para la crisis de la eurozona». Sin embargo, algunas veces pequeños proyectos se ponen en marcha para demostrarnos a todos que si se trabaja bien los frutos -alguno lo llamaría «brotes verdes»-, llegan.

En este caso una de las soluciones se nos propone desde Innobasque, la agencia vasca de la innovación. Esta organización privada sin ánimo de lucro fue creada a instancias del pasado ejecutivo vasco con la finalidad de ser «el instrumento de coordinación e impulso del Sistema Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación». En palabras más llanas, tiene como finalidad articular una arquitectura que agilice las relaciones entre el sector público y el privado en materia tecnológica y de innovación algo más necesario que nunca en estos tiempos de crisis y que, por desgracia, normalmente no se cuida. A tenor de lo que veremos a continuación podemos concluir que, por el momento, funciona.

Cleantech Group visita Euskadi


Recientemente Cleantech Group llegó a Euskadi dentro del marco del European Advisory Board Meeting -cuya celebración es bienal y que contó con la colaboración de Innobasque-. La delegación, la mayoría de los «visitantes» formaban parte de la división europea de Cleantech con sede en Londres, no sólo mostró su fascinación por la transformación de la capital bizkaitarra -si podéis ojear el post colgado en la bitácora de CG al respecto de la visita lo comprobaréis- sino por el dinamismo que muestra nuestra pequeña tierra.

Más centrados en el objetivo de su visita, seis proyectos fueron presentados en el incomparable marco del Museo Guggenheim. Todos ellos provenientes de startups de diferentes sectores:

  • EcoMotion: el primer estudio que vamos a analizar tiene que ver con uno de los aspectos que más preocupa en el mundo desarrollado o en vías de desarrollo. Se trata de la movilidad sostenible. Desde EcoMotion nos hacen una propuesta eficiente y con prestaciones -algo que no siempre pueden ofrecernos los grandes fabricantes- y que podría transformar realmente el panorama urbano a corto plazo: scooters eléctricas que sean capaz de amortizar el crecimiento demográfico, los problemas de movilidad y, sobre todo, el exponencial incremento de la demanda energética que se prevé a corto y medio plazo y que los combustibles fósiles ni pueden ni deben satisfacer.
  • Ametslab: en mi opinión uno de los proyectos más espectaculares de los presentados ya que tiene como fin replantear el sector de la construcción a partir de soluciones para la creación de edificios y estructuras autosuficientes energéticamente. Para ello mostraron soluciones como su «Zero Building», capaz de generar la energía que consume, capturar el agua que necesitarán sus usuarios y, además, es totalmente reciclable gracias a los materiales «verdes» con los que ha sido construido. Para todo ello se crean materiales y superficies que minimizan la demanda energética (paredes y tejados verdes que funcionan como aislantes) de los ocupantes, se maximiza la eficiencia de la estructura (con paredes dotadas de paneles modulables que gestionan la temperatura del edificio) y, además, se procuran sistemas para generar la propia energía (con placas solares y otros sistemas repartidos por toda la estructura del complejo). Del mismo modo, el excedente energético se traspasa a otros edificios colindantes para mejorar la eficiencia energética de la zona. Impresionante.
  • HBIO: referido a una gestión sostenible del agua (el bien más preciado, abundante y a la vez escaso de nuestro planeta) este proyecto nos propone reutilizar el 50% de las «aguas grises» domésticas mediante unos sistemas de depuración de agua en nuestros propios hogares. El impacto no sólo tiene que ver con nuestra factura a final de mes sino con un ahorro del agua que aunque ahora no vemos como algo necesario en ciertas zonas del planeta se impondrá como obligatorio con el crecimiento demográfico que el planeta está viviendo -y sufriendo-.
  • Efficient Home Energy: la estrella de este proyecto es WhisperGen, un sistema de generación de energía doméstico capaz de dotar de calor al hogar y además, de crear satisfacer su propia demanda energética. Para ello se sirve de gas natural como combustible y tiene como principal ventaja sobre los generadores convencionales un menor impacto ambiental y, sobre todo, un nula contaminación acústica: sólo emite 46 decibelios -un motor diésel de un coche al ralentí emite, al menos, 60-.
  • ABG Biotech: con un proyecto relacionado con biotecnologías blancas y tecnologías sostenibles. Dentro de su dossier se presentaron biodetergentes, bioproductos que se aprovechan de encimas y microorganismos para aumentar su eficiencia y disminuir su impacto ambiental o biosoluciones para la industria alimentaria, problemas medioambientales como la contaminación e incluso una mejor explotación vinícola.
  • Alpetek: cuya apuesta es un nuevo sistema para la obtención de aluminio a partir de un reciclaje más eficiente -como por ejemplo de tetrabriks u otro tipo de continentes- que, además, redunda en un proceso que también genera energía. Así, en un proceso de quema del plástico sobrante de estos formatos tras la retirada de la preciosa película de aluminio, redunda en una mayor eficiencia energética y en un menor impacto ambiental por su mayor autonomía. Asimismo, los beneficios económicos son evidentes si tenemos en cuenta el precio del aluminio en el mercado -disparado, entre otras cosas, por su empleo masivo en la industria automovilísitica y aeronáutica-.

Asimismo, también se desvelaron los seis proyectos que se presentarán al Cleantech Open y el nombre del ganador: PowerTrack, que pronto se presentará en la final mundial en San Francisco.

Además de todos estos importantes proyectos -desde Cleantech aseguran que pronto veremos el papel fundamental de todas estas pequeñas empresas dentro del desarrollo de tecnologías limpias a nivel mundial- la empresa mostró su satisfacción con el tejido empresarial e innovador vasco. El 70% de nuestro PIB está en manos de PYMEs (frente al escaso 20% del caso británico); en 1998 había 110 firmas con departamentos de I+D, en 2007, 343; además, Euskadi es sede de algunas de las empresas «verdes» más importantes del mercado. Tal es el caso de Iberdrola -líder mundial del sector eólico y una de las principales empresas de energías renovables-; Gamesa -primer fabricante mundial de aerogeneradores- o MCC -primera empresa vasca, séptima estatal y mayor corporación cooperativa planetaria con nueve centros destinados a la investigación, desarrollo e innovación-.

Fundado en 2002 por Nick Parker y Keith Raab en San Francisco, California, Cleantech Group es una compañía que tiene como objetivo el desarrollo de tecnologías limpias y su implantación en el mercado. Así, Cleantech proporciona a sus miembros el capital necesario para poder acceder a nuevos inversores, fomentar las investigaciones y dar oportunidades a pequeñas empresas, proyectos y tecnologías que sin este «empujón» muchas veces no llegarían a buen puerto. Para que nos hagamos una idea del empaque de esta comunidad, según la página web del grupo su capital disponible para invertir ronda los 3.000 millones de dólares, sus inversoress superan los 8.000 y cuenta con más de 6.500 empresas colaboradoras y 3.500 proyectos referidos a tecnologías limpias. Lo dicho, un halo de esperanza.