John McCarthy, el padre de la Inteligencia Artificial

Una vez más rendimos homenaje a una de las grandes mentes que se han despedido de nosotros en un octubre fatídico. Después de [Enlace roto.] y [Enlace roto.] le ha llegado la hora al genial John McCarthy, creador del concepto de Inteligencia Artificial.

Nacido en Boston en 1927, pasará a la Historia, sobre todo, por la creación de LISP, el segundo lenguaje de programación más antiguo -sólo superado por un año por Fortran- en 1958. Licenciado en matemáticas en CalTech -el Instituto de Tecnología de California- se doctoró en la misma disciplina en Princeton en 1951.

Profesor durante algunos años de universidades como Princeton, Dartmouth y el MIT, en 1962 se convirtió en profesor «a tiempo completo» en la Universidad de Stanford hasta el año 2000. Durante su estancia en el Instituto Técnico de Massachusetts fundó junto a Marvin Kinsky el Laboratorio de Inteligencia Artificial.

Inteligencia Artifial, un futuro posible


En 1958 McCarthy definió la IA como «la ciencia e ingeniería de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas de cómputo inteligentes». A partir de este concepto desarrolló LISP que partía del precepto de que las máquinas, si se empleaba el «lenguaje» adecuado con ellas, podrían «aprender» de cinco modos diferentes:

  • El primer proceso es aquel en el que se ejecuta la búsqueda de una respuesta adecuada de la máquina por cada entrada de lenguaje (análoga a los actos reflejos humanos).
  • En el segundo, se da la búsqueda del estado requerido por la máquina para cada situación de entre todas las posibles respuestas que requiere el estímulo a la máquina.
  • El tercero y más complejo se basa en los algoritmos genéticos, según los cuales la máquina aprende a evolucionar de un modo similar al de las cadenas de ADN.
  • Redes neuronales artificiales donde la estructura de funcionamiento de la máquina se convierte en una similar a la de nuestro sistema neurológico.
  • El último paso es la creación de un razonamiento mediante una lógica formal similar al pensamiento abstracto humano.

Muchos de estos pasos sólo se están iniciando. Muchos rozan la ciencia ficción y muchos ni siquiera deberían darse. Sin embargo, el sólo planteamiento de los mismos y la creación de algunas de las herramientas necesarias para poder llegar a ellas muestran la clase de genio de la que estamos hablando.

Descanse en paz, John McCarthy.