OS X Yosemite, ¿qué hay de nuevo, viejo?

A pesar de que en la última conferencia de desarrolladores de Apple el gran protagonista fue iOS 8 (el sistema operativo con el que corren los iPhone y iPad), para nosotros la gran evolución se ha dado en OS X, la plataforma para ordenadores de los de Cupertino que no sólo mejora sus utilidades y su aspecto sino que está más cerca que nunca del primero para crear un ecosistema continuado. Os presentamos las novedades más relevantes del nuevo universo Mac.

  • Diseño. Igual que iOS 7 trajo el paso del skeumorfismo a un diseño más limpio y minimalista, OS X Yosemite nos trae un interfaz más pulido, sencillo, ligero y translúcido. La tipografía (una de las obsesiones de Apple) se vuelve más moderna y ligera. Las barras horizontales se simplifican aunque ganan utilidades y las barras laterales se hacen también translúcidas para permitir ver qué hay detrás de ellas y, sobre todo, hacer más ligera las ventanas. Además, el nuevo Dock se viste de iOS y las principales aplicaciones (ya empezaron con iLife y iWork) como Mail, Safari, Mensajes, etc. actualizan su aspecto. Sí, en muchas cosas sigue siendo lo de siempre, pero con estos leves retoques vuelven a colocarlo por delante de Windows.

  • Centro de notificaciones y Spotlight. Ganan potencia y versatilidad. De un sólo vistazo (y de nuevo como en iOS) sabemos qué nos ocupará hoy y las citas más relevantes de los próximos días. Además, en el centro se podrán personalizar Widgets como el tiempo, la Bolsa, recordatorios, un reloj mundial personalizado, etc. Por su parte, Spotlight, una de las herramientas que más se emplea en Mac, pasa de un lateral al centro de la pantalla e implementa las búsquedas en el ordenador… Wikipedia, Bing, noticias, etc. Además, con sólo hacer click en el resultado deseado podrás enviarlo por email, mandar un mensaje o llamar por teléfono.

  • Safari. El navegador da un paso de gigante. Su nuevo diseño minimiza la barra de herramientas para que toda la ventana sea web. Además, las búsquedas pasarán de ser en el navegador configurado por defecto a hacerlo en Wikipedia, iCloud, Google, Bing, Yahoo!, Facebook, Twitter, LinkedIn y el ordenador a la vez. Los favoritos quedan integrados con los iDevices del usuario y las pestañas abiertas quedan organizadas por grupos de webs o temáticas (o como decida hacerlo el usuario). Además, las mejoras del JavaScript lo hacen el doble de rápido que Chrome (según Speedometer) con un rendimiento 6 veces superior al de éste en webs populares (según JSBench). Casi nada.

  • Mail. Frente a la fuerza de los servicios web, Apple llena de utilidades su programa. Permitirá realizar anotaciones sobre los correos y sus adjuntos y reenviarlo sin necesidad de abandonar el programa y abrir una segunda aplicación. Por cierto, podremos firmar sobre nuestro TouchPad o enseñarle nuestra firma a la webcam para que nuestros correos sean realmente personales. Además, el nuevo Mail Drop permite enviar paquetes de hasta 5 GB. Si el destinatario usa también un Mac no notará la diferencia, si usa otra plataforma, recibirá un enlace para descargárselo. Esto permite mandar la mensajería más pesada directamente a la nube para mejorar la velocidad y dejar más libre tu buzón.

  • Mensajes. Es cierto que para muchos se ha limitado a copiar a Whatsapp, pero también es cierto que Apple ha añadido una total funcionalidad al integrar todas las posibilidades a la versión para ordenadores del programa. Podrás enviar mensajes a cualquier terminal (si no tienen el programa recibirán un SMS), continuar conversaciones simultáneamente desde diferentes dispositivos, añadir personas a cualquier chat desde el punto de la conversación que tu quieras, etc.

  • Finder. El centro de operaciones de los Mac también se actualiza. Se vuelve más Windows al presentar por carpetas y ventanas los contenidos… e incorpora una específica para la cuenta en la nube. Esto permitirá, además, arrastrar cualquier archivo o carpeta hasta nuestra cuenta en iCloud Drive y tenerla disponible en cualquier lugar y cualquier equipo desde ese mismo momento. Se multiplican las posibilidades de organización de los contenidos y se implementa y mejora la funcionalidad AirDrop para compartir contenidos con otros equipos iOS y Mac. Además, la aplicación fotos mejora sus utilidades en el Finder… antes de llegar a iOS el año que viene.

  • Conectividad iOS-Mac. Responder llamadas en el ordenador; realizar llamadas desde el Mac; realizar teleconferencias y videoconferencias desde cualquier equipo y permitir pasar de un dispositivo a otro en el momento; responder a cualquier tipo de mensaje, de cualquier origen, desde cualquier dispositivo; emplear la utilidad HandOff para retomar cualquier actividad empezada en cualquier equipo en cualquier otro iDevice o Mac (incluido la redacción de mensajes o los podcasts); compartir WiFi o internet de un equipo a otro gracias a HotSpot, etc. Uno para todos y todos para uno.

Por cierto, todo esto será… gratis. ¿Todavía piensas en qué PC comprarte?

 

Interfaces, ¿cuál es el siguiente paso?

La inminente llegada del iPhone 5 y el completo abandono de Apple del diseño esqueoumorfista por un más ligero ha hecho que sean muchos los diseñadores y los geeks que se pregunten cuál es el siguiente paso en el desarrollo de los interfaces, la parte más importante en la relación hombre-máquina en cualquier dispositivo.

 

Si hasta hace una década el diseño del programa tenía una relevancia bastante relativa -las cosas «eran» como indicaba Microsoft desde su Windows-, la explosión de los dispositivos táctiles así como su uso masivo (pasamos muchas más horas con el teléfono de lo que nunca hemos pasado con nuestro ordenador) ha hecho que las empresas de software se centren sobre manera en este punto.

 

Casi todos los expertos coinciden en que el mayor éxito, la evolución más importante que sufrirá la tecnología será aquella que permita a los usuarios trabajar con equipos «sin interfaz», esto es, cuando la tecnología sea algo tan cotidiano que no nos demos cuenta de que estamos trabajando con un dispositivo tecnológico.

 

Si en algún momento un interfaz es lo suficientemente intuitivo y «transparente» para que casi no lo notemos será entonces cuando la relación hombre-máquina haya llegado a su plenitud. Ya no habrá largos procesos intermediarios que nos hagan perder tiempo en la ejecución de las tareas. No habrá la necesidad de teclear o tocar: la voz o un simple gesto será suficiente para que el gadget haga lo que le solicitemos.

 

Muchos analistas y desarrolladores coinciden en que el paso del teclado y el ratón al universo táctil ha sido un primer paso importante en este camino. Pero no sólo no es el último sino que su única ventaja es que ha servido para unificar nuestro lenguaje con la máquina. Un idioma común con todos los dispositivos de nuestras vidas sin importar el idioma del usuario o quién lo ha fabricado permitirá que la industria se desarrolle exponencialmente más rápido.

 

Lo táctil, de momento, hace que todo funcione tocando imágenes (iconos, fotografías, etc.) a través de una pantalla de cristal. Eso nos coloca límites porque nuestra comunicación con otras personas se basa en un lenguaje corporal y textual mucho mayor. Va más allá de nuestras manos. Es mucho más sensorial. Si conseguimos trasladar ese metalenguaje a las máquinas su desarrollo -y el de nuestras capacidades tecnológicas- se multiplicará.

 

Tim Berners-Lee, padre de internet, explicaba recientemente en un artículo de la importancia de este lenguaje unificado para que el internet de las cosas no sólo se consolide sino que convierta en una parte fundamental de nuestro día a día. No sólo tendremos un dispositivo para manejar y para hacernos la vida más fácil sino que todos estarán interconectados y funcionarán de un modo similar.

 

Todo ello probablemente nos traiga un gran cambio cultural. A día de hoy vivimos en el mundo de las pantallas. Es muy fácil ver a muchas personas a nuestro alrededor que está mirando una pantalla cuando está solo, acompañado, trabajando o en su tiempo de ocio. En un mundo de voz y gestos esto será todo un cambio de comportamiento. Los más optimistas lo anuncian para dentro de 2 años. ¿Tendrán razón?