Sony Xperia Z2 tablet, el iPad Air de Android

 

Si hay algo en lo que la oferta de dispositivos Android no puede competir con iOS es en la calidad con la que se construyen los equipos (tabletas y smartphones) de ambos «bandos». Mientras que los iPad y iPhone son equipos trabajados, con unos acabados sobresalientes y un tacto premium, entre los androides falta un equivalente que sea premium más allá de su potencia o su precio. O al menos así parecía hasta ahora.

 

Cuando Sony se hizo con el negocio móvil que compartía con su socio Ericsson dejó claro que su apuesta por la nueva generación de equipos iba más allá de estar en el mercado. Y se puso manos a la obra para crear una oferta de terminales en las que imprimir todo el saber hacer que había acumulado en otros mercados durante décadas. Pantallas de primera, audio exquisito y un diseño y unos acabados tan elegantes como sofisticados.

 

De este nuevo rumbo salió la primera familia Xperia Z. El móvil, en su momento, lo catalogamos como el único equivalente al iPhone por prestaciones y calidad del mercado. El Xperia Z1 mejoró lo que parecía inmejorable y el reciente Xperia Z2 es, hoy por hoy, el mejor terminal bajo la plataforma de Google.

 

Si entre los smartphones el dominio de Samsung es incontestable, entre las tabletas el gigante coreano ha tenido muchos problemas para estar en cabeza. Los Nexus, las marcas blancas y la entrada de Amazon han hecho que batir al iPad sea muy muy complicado. Es cierto que Android domina el mercado pero, del mismo modo que el teléfono inteligente más vendido es el iPhone, nadie tose entre las tabletas al iPad. Por lo menos hasta ahora.

 

Si la primera generación nos enseñó lo que buscaba Sony (algo más que un smartphone grande, un centro de ocio que vincular a su enorme ecosistema)  la segunda lo magnifica y mejora: una pantalla de primera con formato 16:10 y tecnología Trilumios que es la referencia del mercado; certificados de resistencia al polvo y al agua, acabados de lujo y un hardware sobresaliente.

 

En su interior trabaja un procesador Qualcomm Snapdragon 801 quadcore Krait a 2,3 GHz y una GPU Adreno 330 (una de las referencias del mercado). Todo ello unido a 3 GB de RAM y a 16 de almacenamiento -ampliables mediante ranura de expansión- lo hacen mucho más que capaz de mover Android 4.4, su sistema operativo de fábrica.

 

Para redondearlo, y sabedores de la extraña moda de sacar fotos con las tablets sea cual sea su tamaño, han incluido un sensor Exmor RS de 8,1 Mpx y una cámara frontal de 2,2 que a pesar de la cifra, puede grabar FullHD para videoconferencias. Genial.

 

Y, lo mejor, es que todo ello entra en un equipo de 6,8 milímentros de grosor y 439 gramos de peso que cuenta con una batería de 6.000 mAh que garantizan hasta 10 horas de reproducción de vídeo en alta definición. Es 30 gramos más ligero que el iPad más ligero. Y eso que éste si cuenta con conectividad LTE+WiFi. Aunque no sabemos el precio (habrá que pagar todo esto, sin duda), en marzo llegara a las tiendas. Un imprescindible.

Samsung Galaxy Note 10.1, ¿la tableta Android de referencia?

 

En La Caverna nos hemos propuesto dar con la mejor tableta grande del mercado. Y no se nos ha ocurrido mejor idea que pasar unos cuantos días a pleno rendimiento con un dispositivo de referencia de cada plataforma (nos saltamos el Kindle Fire HD por no ser una plataforma diferenciada por derecho propio). Así que nos hemos sumergido en el Galaxy Note 10.1, la Android con mejores ventas (con permiso del Nexus 10); la HP Omni 10 y el iPad Air.

 

Las tres se caracterizan por tener un hardware a la última, un sistema operativo de última generación y características que las hacen mejores que sus compañeros de entorno. Hoy analizamos el producto de Samsung, un modelo que nació a la sombra del Galaxy Tab (lo sigue estando en cuanto a ventas pero no en cuanto a hardware) pero que con el tiempo se ha convertido en un referente para los que buscan ocio y negocio en un mismo dispositivo y no acaban de encontrarse a gusto con iOS.

 

La edición 2014 del Galaxy Note tiene un único objetivo en mente: entrar en el nicho de los dispositivos de alta gama. Las ventas de Samsung están disparadas -al igual que las de Android- en todas las gamas de precio excepto una. Los dispositivos de prestigio siguen siendo sinónimo de Apple. En todos los mercados sin excepción.

 

Todos los equipos presentados por los fabricantes en el mismo tamaño que un iDevice se hunden en las listas de ventas. Precisamente por eso los Tab tienen unas ventas espectaculares y los Note… intentan arañar mercado al iPad.

 

Cuando analizamos la versión anterior del Note 10.1 nos quedamos estupefactos por su diferencia frente a la competencia y por lo bien que hacía las cosas. Sólo le faltaban algunos detalles para ser realmente premium. La pantalla (su resolución) y algunos acabados eran su único talón de Aquiles. Pero, si algo diferencia a Samsung de sus rivales es su capacidad para escuchar, aceptar y solucionar las críticas (constructivas). Y por eso, el Note 2014 tiene una pantalla más propia de sus sobresalientes televisiones LED que de un tablet. Un panel WXGA 2.560×1.600 que nos deja atónitos cuando reproducimos contenidos multimedia.

 

Si le sumamos su procesador octa core, sus 3 GB de RAM y unas dimensiones relativamente compactas (menos de 8 mm de grosor y 574 gramos de peso) estamos ante un modelo que no envidia en nada a los Air o Xperia Z.

 

En cuanto a acabados, el modelo mejora en todo. La característica sensación a plástico barato de muchos de los modelos coreanos (empezando por sus Galaxy S y siguiendo por sus tabletas) es mucho menor. A la altura del phablet Note 3. Toda una buena noticia para un equipo que no podía excusarse en el precio para justificar este error (desde 619 la versión WiFi y desde 749€ la versión LTE). Sólo nos llama poderosamente la atención que el máximo exponente de los puertos en los equipos -los proAndroid y proWindows defienden que los iPad no tienen puertos USB o HDMI- hayan incorporado un USB 2.0 en vez de uno de tercera generación. La diferencia de velocidad cuando cargamos algo respecto al resto del funcionamiento de la tableta es abismal. Todo un referente en el maldito tecnoestrés.

 

Volviendo a los acabados, los remates en polipiel, hace que se nos olvide el empleo masivo de plásticos (policarbonatos que dirían en Corea) y que el conjunto adquiera un toque business muy apropiado y acorde al sobresaliente Stylus. El marco de metal, por cierto, subraya la sensación de un equipo en el que, por primera vez, han hecho caso a los diseñadores. La potencia no lo es todo y, en cierto rango de precios, es necesario aportar estilo y personalidad sea cual sea el producto que estamos comercializando.

 

Un modelo que está pensado como una inversión. Incorpora la última tecnología en conectividad, soportará un buen puñado de nuevas versiones de Android y goza de una pantalla que tardará mucho en quedarse obsoleta. Además, por terminaciones, debe ser resistente y, por precio, un modelo que no se quede obsoleto en menos de 2 o 3 años.

 

 

Los peros

 

Todo no pueden ser loas al equipo. Su batería de 7 horas reales es, quizás, su punto más débil. Nos preguntamos cuál sería el rendimiento en este aspecto si se hubiera implementado el SoC Samsung Exynos que incorpora la versión WiFi y que, aunque nos da menos rendimiento bruto es mucho menos frugal en cuanto a consumo de energía.

 

La cámara, un punto fuerte de sus rivales de Sony o Nokia -no tanto de Apple hasta esta última generación- es más que suficiente en la toma de imágenes de día pero, como le ocurre a otros equipos de la casa, se le atragantan, y mucho, las fotos con ausencia de luz -no sólo de noche-.

 

En cualquier caso, si la edición 2015 consigue reducir su peso (es menor que el de otros rivales, pero si quieren ser premium tendrán que seguir la estela del Air), minimizar el marco respecto a la pantalla,  y se centran en crear aplicaciones diferenciadas a otros Android, como sí ha hecho Sony o la propia coreana en sus smartphones, estaremos, por fin, ante un dispositivo mejor que el de la propia Google y digno de luchar por el último nicho de mercado con los de Cupertino. Una buena compra, en cualquier caso.

2013, las mejores tabletas para regalar

 

Se acerca Navidad y las dudas sobre cuál es la mejor opción tecnológica para regalar se disparan. Desde esta bitácora intentaremos solucionar algunas de ellas proponiendo durante los próximos días las mejores compras para cada bolsillo. Hoy empezamos con tablets.

 

Antes de ir a la tienda o entrar en la web es importante que tengamos claro para qué se necesita el dispositivo. ¿Priorizamos poder personalizarlo (Android) o la seguridad y la fluidez (iOS)? ¿Es para ocio (Kindle) o para trabajar (Windows)? ¿Necesitamos que sea el tope de gama para un máximo rendimiento (más de 500€) o lo vamos a utilizar para navegar, redes sociales y correo electrónico (con unos 200€ es suficiente)? Lo mismo ocurre con su tamaño y peso ¿cuánta portabilidad necesitamos? Y, por último, ¿nos será suficiente con una conexión WiFi y compartir internet desde el smartphone cuando no haya conexión gratuita o preferimos la opción de 3G y estar siempre en línea?

 

Una vez solventadas estas dudas sólo tendremos que escoger entre estas opciones:

 

 

  • La mejor Android: sin duda, nadie hace mejores dispositivos Android que Google. Las tabletas Nexus son difíciles de conseguir por su maravillosa relación calidad precio. La opción de 10 pulgadas comienza en 399€ y la de 7 en 229€. Nosotros nos decantamos por las versiones sólo WiFi, no sólo nos permiten invertir en más capacidad de almacenamiento en vez de en conectividad 3G, sino que, con una buena tarifa de datos en el smartphone no echaremos en falta la microSIM. Compartir internet es francamente fácil y eficiente en Android y todo un ahorro. Eso sí, si es vuestra decisión, daos prisa, la tienda de Google suele agotarlas con facilidad.
  • La opción Windows: aunque las tabletas con el sistema operativo de Microsoft son las más caras, todavía podemos encontrar algunos buenos precios. Buen ejemplo es Samsung ATIV Book 9. Por unos 600€ tendremos un equipo que nos permite trabajar con la suite Office, una buena autonomía, buen procesador gráfico y una total hibridación con nuestro PC. Es de las más ligeras de su mercado y una buena opción para aquellos que quieren saltar del ordenador a la tableta poco a poco. Eso sí, su valor de reventa (importante en cualquier dispositivo electrónico) no es el mejor.
  • Un eBook potenciado: para la mayoría de los usuarios de tabletas, leer con una pantalla retroiluminada les cansa la vista. Para la mayoría de los usuarios de eBooks no poder hacer ciertas cosas que se puede en las tabletas es una tara. ¿Cuál es el punto intermedio? Kindle Fire HD. En dos formatos (8,9 y 7 pulgadas), la tableta de Amazon hereda lo mejor de dos mundos. El precio de los eBooks -la versión grande comienza en 229€- y la potencia de las tabletas. Eso sí, para los amantes de la libertad (Android, especialmente), un aviso: se es totalmente prisionero de Amazon y su tienda. La versión HDX de 7 pulgadas (también vale 229€) es nuestra favorita. Su hardware no decepciona y su funcionamiento es fluido. Una buena elección para aquellos que van más allá de las marcas.
  • iPad Mini Retina, potencia comprimida: para nosotros, la mejor tableta de este 2013. No es excesivamente caro (389€) para lo mucho que ofrece. Un procesador fulgurante. Un coprocesador gráfico que permite jugar sin límite. La seguridad de iOS y su mastodóntica oferta de aplicaciones específicas para tabletas. Tremendamente fluida. Con un diseño acertado que hereda de la versión anterior y una pantalla sobresaliente. Además, ahora es más ligera que nunca y su autonomía se mantiene en 10 horas. Nuestra elección.
  • iPad Air, todo a lo grande: para los que no les van las medias tintas. El iPad Air es obscenamente ligero. Increíblemente rápido. Sorprendentemente delgado y con una pantalla maravillosa. El Air es la esencia de las tabletas personificada (por algo fue la primera). Su experiencia de navegación está más cercana a la de un portátil que a la de una tablet. En su contra, que la diferencia de pulgadas con el Mini Retina se cotiza a 90€ en todas las versiones y además, pesa 130 gramos más. Habrá que calibrar bien si merece la pena.
  • Alternativa Samsung: si en Apple nos decantamos por la tableta pequeña, para los amantes de Samsung la mejor opción, sin duda, es la tableta grande. La Galaxy Note de 10,1 pulgadas. Como tableta de formato grande que es, su precio se dispara por encima de los 600€ en su versión con 4G, aunque, como hemos dicho, no es la opción más necesaria si se tiene una buena tarifa de datos en el smartphone. Rápida y con multitud de posibilidad gracias a su lápiz Stylus, es una buena opción para los amantes de la marca.
  • ASUS TF101: la propuesta de los taiwaneses es un modelo híbrido con 32 GB de capacidad y un hardware que, aunque no es el más moderno, es muy potente. Se le puede adjuntar por un poco más un teclado que lo convierte en un portátil de pleno derecho. Su precio, 449€ lo hace bastante competitivo, sobre todo si tenemos en cuenta que ronda las 10 pulgadas. Una muy buena opción para alternativos.
  • iPad Mini, el comienzo perfecto: ¿y si el regalo es para un niño o es el primer dispositivo de este tipo para el «regalado»? Entonces lo mejor es ir a algo seguro que no nos suponga un gran gasto. Nos decantamos por el iPad Mini «normal». La primera versión cuenta con el procesador A5 que moverá perfectamente las aplicaciones para la tableta y que, sin 3G, costará 289€. Es ligero y, gracias a iOS, su curva de aprendizaje es absolutamente plana. No durará mucho más tiempo en el mercado así que esta Navidad es un momento inmejorable para comprarla.

 

Kindle Fire HDX, verdadera alternativa

 

 

En un mercado en el que el iPad es el rey (Android vende ahora más tabletas en conjunto pero la de la manzana sigue siendo la favorita en todo el mundo) ningún fabricante ha conseguido dar hasta el momento con la tecla para alejar al producto de Apple del primer puesto. A pesar de que su consumo crece tan rápido como se cae el de ordenadores. A pesar de que cada vez hay más alternativas en el mercado -Windows 8 y Android muestran nuevos modelos cada semana-. El binomio iPad Mini-iPad Air parece inamovible… por ahora.

 

Cuando se pregunta a los clientes potenciales qué piden a una tableta la respuesta suele girar en torno al diseño, la cantidad de aplicaciones y la seguridad. Tres pilares fundamentales, más allá del precio -a pesar de que este cuarto ítem es fundamental en los países emergentes-. Y no sólo Apple cumple ahora con ese requisito. La nueva Kindle Fire HDX tiene un aspecto completamente renovado que hace que «dé gusto» enseñarla. No es la más ligera ni estilizada pero pinta mucho mejor que muchas rivales Android y Windows.

 

Sus casi 9 pulgadas -hay una versión más compacta de 7 que se llevará más de la mitad de las ventas- están «demasiado» rodeadas de un marco que da sensación de robustez pero que no pena demasiado el peso del conjunto. Más allá de su utilidad como libro electrónico supervitaminado el nuevo Kindle Fire es mucho más multimedia y mucho más llevadero. Pesa sólo 374 gramos (está más cerca de un iPad Mini que de un iPad Air)  y goza de una pantalla que, sinceramente, nos ha sorprendido por su brillo, nitidez y buena calidad de colores.

 

Pero lo mejor, lo que hace que deje atrás a otros Kindle y entre dando un puñetazo en la mesa, es su procesador quad core de Qualcomm. Las aplicaciones fluyen sorprendentemente rápido gracias a este chip y, sobre todo, nunca se cuelga. El navegador Silk está a la altura de Chrome y, aunque se siguen echando en falta algunas aplicaciones que ya han llegado a Windows (no entendemos la falta de Instagram o de Candy Crush -no por Amazon, sino por los clientes que pierden los desarrolladores), el sistema operativo y su entorno nos ofrecen buenas alternativas a los dominadores del mercado.

 

El precio de esta tableta diferente es de 374€ si estamos dispuestos a tener publicidad en la pantalla o 389€ si queremos que sólo Google nos bombardee en sus búsquedas (nadie está a salvo de la publicidad). La capacidad aumenta solidariamente con el precio: cada salto de 50€ duplica la reserva de memoria. De este modo, el Kindle HDX de 8,9 pulgadas de 64 GB cuesta lo mismo que el iPad Air más «pelado»… aunque nunca tendremos opción de acceder a redes móviles.

 

En definitiva, el producto ideal para quien sea un lector adicto -su oferta sigue siendo imbatible-, quiera un equipo potente y estable, que no pase de moda y que no quiera complicarse (ni gastarse demasiado) sin perder las capacidades básicas.

 

La hermana pequeña -para nosotros la más interesante a todas luces- cuesta 229€ en su configuración más básica y con publicidad. Su procesador Qualcomm Snapdragon 800 a 2,2 GHz y 2 GB de memoria lo hacen uno de los modelos más atractivos del mercado junto al iPad Mini (sin pantalla Retina). Una opción diferente, de nuevo, para quien tiene claro lo que busca.

Nokia Lumia 2520, ¿la mejor tablet Windows?

 

 

En plena vorágine otoñal de dispositivos Apple, la semana pasada pasaron desapercibidas las presentaciones del Nokia World, el primero con los fineses bajo la tutela (y titularidad) de Microsoft. En él, además del primer phablet (el gigantesco Lumia 1520 con pantalla de 6 pulgadas y la sobresaliente calidad de construcción a la que los nórdicos nos tienen acostumbrados) llegó la primera tableta de la empresa.

 

Pocos días después de la presentación de Surface 2 y el mismo día que el mundo miraba a California para conocer los nuevos iPad (Air y Mini), la otrora líder del mercado móvil nos traía su Lumia 2520, un «top» del universo Windows que tiene en su punto de mira la versión básica de la tableta de Microsoft no sólo por pantalla sino porque, al igual que en sus terminales de gama alta, los de Espoo han apostado por un hardware de primera.

 

Su pantalla de 10,1 pulgadas -es probable que el éxito se la lleven las Mini que rondan las 7 pero para trabajar el formato de 10 sigue siendo el más cómodo y el verdadero sustituto del portátil- con tecnología IPS Clear Black cuenta con una resolución Full HD (1920×1080) y una densidad de pantalla de 218 ppp que, aunque la coloca por encima de los 208 de Surface, la deja lejos de los 264 del Air.

 

En su interior late un procesador Qualcomm Snapdragon 800 quad core a 2,2 GHz emparejado con una GPU Adreno 330 que permite mover con gran soltura los gráficos en el panel y unas transiciones entre aplicaciones a la altura de la tan anunciada fluidez de Windows 8.1. Los 2 GB de RAM redondean un hardware bastante redondo -aunque no es superior al de muchas tabletas Android, la mayor ligereza del SO hace que no se necesite más-.

 

En cuanto a la capacidad de almacenamiento, el tope de gama cuenta con hasta 32 GB que sólo se pueden aumentar mediante el Skydrive de Microsoft (o cualquier otra alternativa en la nube): aquí sí que pierde posibilidades frente a la configuración de 64 GB y la ranura de expansión de la Surface 2 más potente. Las conexiones, por cierto, disfrutan de USB 3.0, WiFi de última generación, Bluetooth 4, NFC, HDMI y, para aquellos mercados donde sea útil, tecnología LTE (estándar ya en cualquier fabricante).

 

Las cámaras -punto fuerte de cualquier equipo Nokia- no desentonan. La posterior tiene 6,7 MPx y tecnología PureView. La frontal se queda algo más escasa con sus 2 MPx. Sin embargo, ambas graban en Full HD lo que permite una mayor calidad de imagen para las vídeo llamadas o para trabajar con imágenes obtenidas con el dispositivo (aunque siempre hemos pensado que un equipo de este tamaño, con manzana o no, es francamente incómodo para tomar fotos).

 

Todo esto, como es obvio, quema bastantes recursos motivo por el cual los ingenieros de la casa han implementado una batería de 8.000 mAh con autonomía para 11 horas y hasta ¡25 días! en StandBy. Todo ello sin lastrar demasiado un peso que se queda en 615 gramos -nos parece ligera a pesar de la comparativa con el nuevo Air-.

 

¿El precio de todo esto? Si tenemos en cuenta que por arquitectura la comparativa no se hace con la versión Pro de Surface, sino con la RT «normal», la opción de Nokia es 70 dólares más cara que la nativa de Microsoft. ¿Merece la pena? Suponemos que las actualizaciones serán las mismas al pertenecer Nokia a Microsoft. Además, el fabricante europeo sigue teniendo un prurito en calidad de fabricación sólo al alcance de Apple y Sony. Apostamos por ella para ser la mejor tableta Windows. La duda es si podrán quedarse con algo de cuota en plena batalla Apple-Google-Samsung.