Xiaomi MiPad, porque no es rival del iPad

La fotografía que abre el post de hoy no es un error. Tampoco la primicia un nuevo iPad Mini con colores o el nuevo iPhone 6C. Ni siquiera una versión colorista de una ROM de Android similar a iOS ni de un iOS 8 que plagia el sistema operativo móvil de Google. Se trata, sencillamente, de la primera tableta del fabricante chino Xiaomi. Todo un ejemplo de originalidad incluso en su nombre: MiPad.

A pesar de contar con una buena gama de smartphones -que se renovará de forma inminente-, los diseñadores del nuevo equipo de los chinos no han estado a la altura esta vez. Se trata, es cierto, de un equipo de gama media-alta, al precio de uno de gama media-baja. Un tablet con una pantalla de 7,9 pulgadas y relación 4:3 con resolución 2K a la altura del equipo de Cupertino.

Un dispositivo que se comercializará con dos opciones de capacidad de almacenamiento, 16 y 32 GB, pero que añadirá sobre el iPad original una ranura de expansión con los que aumentar la cifra hasta 128 GB. Una cifra nada complicada para un MiPad que corre con un procesador NVidia Tegra K1 de cuatro núcleos y 2,2 GHz y 2 GB de RAM que mueven MIUI (el sistema operativo propio de la empresa basado en Android 4.2.2) con gran solvencia.

Incluso las cámaras muestran unas cifras sobresalientes. Fabricadas por Sony, la frontal -pensada en vídeos y los tan de moda selfies– nos regala una resolución de 5 Mp mientras que la trasera, la «habitual», cuenta con 8 Mp. Hasta la batería está a la altura con una capacidad de 6.700 mAh.

Todo ello redunda, según el fabricante chino, en que supera al iPad Mini en todos los registros «independientes». En Antutu logra 41.000 puntos frente a los 28.555 del Mini. Lo mismo ocurre en Geekbench o 3D Mark Unlimited. Y todo ello por 180€. Un rival que parece imbatible incluso para sus compañeros de Android.

Sin embargo, ¿por qué para muchos analistas y usuarios esta descarada copia del Mini no es rival para la tableta de Apple? ¿Acaso las prestaciones y el precio no son suficientes? La respuesta es sencilla. Precisamente su descaro a la hora de copiar el lenguaje de diseño de los de Jonathan Ive es su talón de Aquiles fuera de China.

En su mercado doméstico no nos cabe duda de que será un éxito arrollador. Sin embargo, en mercados más maduros donde se buscan claramente productos premium (Apple, Galaxy Note) o de marca blanca, un producto made in China con todo lo bueno y lo malo de este prurito está abocado a conseguir una relación de ventas más bien discreta.

El tacto de los materiales es pésimo. Su diseño no tiene originalidad y su rendimiento no es descabellado si lo comparamos con otros equipos de precio ligeramente superior pero mucho más diferentes tales como un Nexus 7. Además, el éxito de ventas del iPad Mini es tal porque nos da un equipo con unos acabados, una estabilidad y un rendimiento a la altura de Apple (sobresalientes) por un precio mucho más accesible al habitual en la casa de la manzana.

La duda que nos surge es cuál será la aceptación de la tableta en Estados Unidos, Japón y la Unión Europea en lo que a las autoridades de la competencia se refiere. Si Samsung ha tenido que pagar grandes cantidades por réplicas mucho más disimuladas, no creemos que la Ley sea mucho más agradecida con Xiami. Una pena este tropiezo en una línea de desarrollo de un fabricante que promete y que ya tiene en su punto de mira a HTC para convertirse en el sexto fabricante mundial de dispositivos móviles.

2013, las mejores tabletas para regalar

 

Se acerca Navidad y las dudas sobre cuál es la mejor opción tecnológica para regalar se disparan. Desde esta bitácora intentaremos solucionar algunas de ellas proponiendo durante los próximos días las mejores compras para cada bolsillo. Hoy empezamos con tablets.

 

Antes de ir a la tienda o entrar en la web es importante que tengamos claro para qué se necesita el dispositivo. ¿Priorizamos poder personalizarlo (Android) o la seguridad y la fluidez (iOS)? ¿Es para ocio (Kindle) o para trabajar (Windows)? ¿Necesitamos que sea el tope de gama para un máximo rendimiento (más de 500€) o lo vamos a utilizar para navegar, redes sociales y correo electrónico (con unos 200€ es suficiente)? Lo mismo ocurre con su tamaño y peso ¿cuánta portabilidad necesitamos? Y, por último, ¿nos será suficiente con una conexión WiFi y compartir internet desde el smartphone cuando no haya conexión gratuita o preferimos la opción de 3G y estar siempre en línea?

 

Una vez solventadas estas dudas sólo tendremos que escoger entre estas opciones:

 

 

  • La mejor Android: sin duda, nadie hace mejores dispositivos Android que Google. Las tabletas Nexus son difíciles de conseguir por su maravillosa relación calidad precio. La opción de 10 pulgadas comienza en 399€ y la de 7 en 229€. Nosotros nos decantamos por las versiones sólo WiFi, no sólo nos permiten invertir en más capacidad de almacenamiento en vez de en conectividad 3G, sino que, con una buena tarifa de datos en el smartphone no echaremos en falta la microSIM. Compartir internet es francamente fácil y eficiente en Android y todo un ahorro. Eso sí, si es vuestra decisión, daos prisa, la tienda de Google suele agotarlas con facilidad.
  • La opción Windows: aunque las tabletas con el sistema operativo de Microsoft son las más caras, todavía podemos encontrar algunos buenos precios. Buen ejemplo es Samsung ATIV Book 9. Por unos 600€ tendremos un equipo que nos permite trabajar con la suite Office, una buena autonomía, buen procesador gráfico y una total hibridación con nuestro PC. Es de las más ligeras de su mercado y una buena opción para aquellos que quieren saltar del ordenador a la tableta poco a poco. Eso sí, su valor de reventa (importante en cualquier dispositivo electrónico) no es el mejor.
  • Un eBook potenciado: para la mayoría de los usuarios de tabletas, leer con una pantalla retroiluminada les cansa la vista. Para la mayoría de los usuarios de eBooks no poder hacer ciertas cosas que se puede en las tabletas es una tara. ¿Cuál es el punto intermedio? Kindle Fire HD. En dos formatos (8,9 y 7 pulgadas), la tableta de Amazon hereda lo mejor de dos mundos. El precio de los eBooks -la versión grande comienza en 229€- y la potencia de las tabletas. Eso sí, para los amantes de la libertad (Android, especialmente), un aviso: se es totalmente prisionero de Amazon y su tienda. La versión HDX de 7 pulgadas (también vale 229€) es nuestra favorita. Su hardware no decepciona y su funcionamiento es fluido. Una buena elección para aquellos que van más allá de las marcas.
  • iPad Mini Retina, potencia comprimida: para nosotros, la mejor tableta de este 2013. No es excesivamente caro (389€) para lo mucho que ofrece. Un procesador fulgurante. Un coprocesador gráfico que permite jugar sin límite. La seguridad de iOS y su mastodóntica oferta de aplicaciones específicas para tabletas. Tremendamente fluida. Con un diseño acertado que hereda de la versión anterior y una pantalla sobresaliente. Además, ahora es más ligera que nunca y su autonomía se mantiene en 10 horas. Nuestra elección.
  • iPad Air, todo a lo grande: para los que no les van las medias tintas. El iPad Air es obscenamente ligero. Increíblemente rápido. Sorprendentemente delgado y con una pantalla maravillosa. El Air es la esencia de las tabletas personificada (por algo fue la primera). Su experiencia de navegación está más cercana a la de un portátil que a la de una tablet. En su contra, que la diferencia de pulgadas con el Mini Retina se cotiza a 90€ en todas las versiones y además, pesa 130 gramos más. Habrá que calibrar bien si merece la pena.
  • Alternativa Samsung: si en Apple nos decantamos por la tableta pequeña, para los amantes de Samsung la mejor opción, sin duda, es la tableta grande. La Galaxy Note de 10,1 pulgadas. Como tableta de formato grande que es, su precio se dispara por encima de los 600€ en su versión con 4G, aunque, como hemos dicho, no es la opción más necesaria si se tiene una buena tarifa de datos en el smartphone. Rápida y con multitud de posibilidad gracias a su lápiz Stylus, es una buena opción para los amantes de la marca.
  • ASUS TF101: la propuesta de los taiwaneses es un modelo híbrido con 32 GB de capacidad y un hardware que, aunque no es el más moderno, es muy potente. Se le puede adjuntar por un poco más un teclado que lo convierte en un portátil de pleno derecho. Su precio, 449€ lo hace bastante competitivo, sobre todo si tenemos en cuenta que ronda las 10 pulgadas. Una muy buena opción para alternativos.
  • iPad Mini, el comienzo perfecto: ¿y si el regalo es para un niño o es el primer dispositivo de este tipo para el «regalado»? Entonces lo mejor es ir a algo seguro que no nos suponga un gran gasto. Nos decantamos por el iPad Mini «normal». La primera versión cuenta con el procesador A5 que moverá perfectamente las aplicaciones para la tableta y que, sin 3G, costará 289€. Es ligero y, gracias a iOS, su curva de aprendizaje es absolutamente plana. No durará mucho más tiempo en el mercado así que esta Navidad es un momento inmejorable para comprarla.

 

iPad Mini Retina, las claves de su éxito

 

 

Recientemente se ha sabido que tanto Apple como Samsung han aumentado ostensiblemente sus pedidos a proveedores para la fabricación de tabletas ante la campaña de Navidad. Son los líderes del mercado tecnológico por su calidad (Apple) y precio (Samsung). Dominan con mano de hierro un mercado vetado -los demás fabricantes sólo acumulan pérdidas cuando venden un dispositivo móvil-. Además, la tan cacareada caída de los de Cupertino no acaba de llegar y, aunque sus beneficios no crecen al ritmo astronómico al que lo hacían durante diez años, ganan más que nadie con cada aparato y sus modelos son líderes en todos los mercados en los que compiten.

 

Que el iPhone 5S iba a ser un éxito era obvio. Todos los terminales con la manzana en su reverso se venden como rosquillas sea cual sea su precio. Sin embargo, el iPad Mini Retina tenía ante sí un reto doble. Por un lado tenía que justificar ser mucho más cara que otros equipos de su mismo tamaño -más o menos- y, por otro, tenía que hacer que Apple siguiera siendo la referencia en el mercado de tabletas, el que más rápido crece en todo el mundo. Lo ha conseguido, con creces. Es la tableta más exitosa, la más complicada de conseguir y, sobre todo, la mejor del mercado. ¿Cuáles son las claves de su éxito?

 

Con la primera generación del iPad Mini Jonathan Ive dio en el clavo con el diseño. Su marco es prácticamente inexistente lo que permite perder mucho tamaño -y peso- sin que la pantalla se vea demasiado sacrificada. Han mejorado aún más sus materiales y han multiplicado por cuatro su potencia y la resolución de su pantalla. Todo ello manteniendo el precio de acceso: 389€ en la versión sólo con WiFi de 16 GB (la más recomendable ahora que las tarifas de datos ofrecen paquetes a alta velocidad considerables y compartir internet entre dispositivos es tan intuitivo y eficiente).

 

La dupla de procesadores A7-M7 con arquitectura de 64 bits lo hace tan rápido y potente como un portátil. De hecho, mucho más que muchos ordenadores que están en las estanterías de los grandes almacenes. En la presentación de iOS 7 los mandamases de Cupertino recalcaron varias veces que el nuevo sistema operativo se había diseñado pensando especialmente en la nueva hornada de iDevices: los iPad Air y Mini Retina y el iPhone 5S. Y, del mismo modo que la fluidez del nuevo smartphone -y su velocidad- es pasmosa, el Mini Retina da el do de pecho con los juegos, las películas y cualquier contenido con el que se trabaje. Da igual su peso.

 

La batería dura más que en cualquier otra versión anterior de iPad (incluidas las grandes) a pesar de que, teóricamente, es la misma: 10 horas. Las redes WiFi se conectan sin demora y el FaceTime (también Skype) se oyen como nunca -y como en ninguna otra tableta- gracias al nuevo juego de micrófonos. Como iPhoto y iMovie vienen gratis (y mejorados), el nuevo Mini se convierte en una herramienta genial para trabajar con contenidos multimedia en cualquier lugar. Otras no nativas como VJay permiten pinchar música y jugar con vídeos y trasladarlos vía HDMI o AirPlay a otro equipo.

 

Los desarrolladores, por cierto, se han dado prisa en actualizar los programas de más éxito a iOS7 y, con ello, la diferencia con el resto de equipos ha aumentado considerablemente. Sin duda -y por mucho que Google siga intentándolo con las Nexus y Samsung con sus Galaxy- el iPad Mini Retina es el mejor ejemplo de lo que Steve Jobs llamaba era post PC desde el primer iPad. Y eso que Jobs ni siquiera barajaba este tamaño. Todos los genios cometen errores.

Apple, poker de ases

 

 

Mientras Google celebra sus excelentes resultados (y sus acciones a más de 900 dólares); mientras Nokia se anima a lanzar su primera tableta (Apple lleva 5); mientras Microsoft lanza una Surface con fallos imperdonables… 2013 será el año, sobre todo, del récord del iPhone 5S (9 millones de unidades vendidas en el primer fin de semana) y del iPad Air. Pero también de iOS7, de OS X Mavericks, de los nuevos Pro y de una junta directiva que no sólo vuelve a creer en Apple sino que empieza a creer en ella misma.

 

 

iPad Air, sin rival

 

Es cierto que Android domina con mano de hierro el mercado de dispositivos móviles. Pero, del mismo modo que se puede tener un iPhone o un smartphone, se puede tener un iPad o una tableta. Sabedorde ello, Tim Cook dejó que fuera su vicepresidente Phil Schiller quien presentara el nuevo iPad. Un equipo que -como recordaron- estaba llamado a fracasar según decenas de analistas y que, a día de hoy, es uno de los pilares de Apple. En sólo tres años han comercializado más de 170 millones y gracias a sus casi 500.000 aplicaciones dedicadas, la AppStore ha superado las 60.000 millones de aplicaciones descargadas.

 

Pero centrémonos en el equipo. Si el iPad 2 fue una importante evolución respecto al original, el efímero 3 y el actual 4 no aportaron nada excesivamente diferente más allá del rendimiento. Precisamente por eso los de Cupertino se han centrado en mejorar ostensiblemente el dispositivo. Y eso se nota en las manos: pesa menos de medio kilo (450 gramos); es un 28% más ligero, un 20% más fino y un 24% más compacto. Pero, esta disminución de tamaño no redunda en el rendimiento. Incorporar el procesador A7 con arquitectura de 64 bits lo convierte en el iPad más potente de la historia y en la tableta más rápida del mercado… de lejos. Y todo ello con una batería que dura 10 horas a pesar de la pantalla Retina, del coprocesador M7 -que lo coloca a la altura de las mejores consolas del mercado- y de un hardware que sigue formando un binomio excelente con iOS.

 

La pantalla, por cierto, sigue siendo una maravilla. En 9,7 pulgadas tiene una resolución de 2.048 x 1.536. Con un buen WiFi puede ser un cine donde queramos. Además, han implementado el WiFi ultrarrápido del iPhone 5S para, literalmente, acceder con una estabilidad inaudita a cualquier red inalámbrica. A veces, sencillamente, parece fibra óptica.

 

El 1 de noviembre comenzará a venderse en 30 países (también aquí) a partir de 479€. No ha subido ni un céntimo. Bien por esta decisión. El apellido (reservado a las maravillas más ligeras de la manzana) prometía y esta vez sí, Apple ha cumplido con creces.

 

 

iPad Mini Retina, su mejor baza

 

Por si esto fuera poco, los californianos también presentaron la renovada versión Mini de su iPad. Si Steve Jobs acertó de pleno cuando dijo que las tabletas cambiarían por completo el mundo de la informática, también hay que reconocer que se equivocó con el tamaño que triunfaría. Y aunque Apple ha tardado, su Mini ha sido un enorme éxito.

 

El panel de 7,9 pulgadas hereda la resolución Retina de su hermano mayor para quedarse en 326 ppp. Pero como Apple suele ir más allá de un buen diseño (y eso que lo suyo son los buenos diseños) han decidido ponerle también el procesador de su hermano mayor: el A7 que, por cierto, también recibe la ayuda del chip M7. Pura velocidad para un equipo de 330 gramos. Sin duda, para nosotros, la mejor tableta del mercado.

 

 

MacPro, la leyenda renace

 

Aunque seguro que tendrán menos impacto en las cuentas de resultados de la empresa, las novedades en ordenadores no se quedan a la zaga. Empezamos por la más llamativa. Por primera vez actualizar el sistema operativo de los Mac será gratuito. Mavericks, también conocido como OS X, ya está disponible en la AppStore y pretende tender más puentes entre iOS y los ordenadores de la manzana.

 

El ambiente se caldeó con la presentación (demostración incluida) de los nuevos MacBook con procesadores Intel Haswell: no sólo son los más rápidos del mercado, sino que los Pro de 13 pulgadas son los únicos con 9 horas de batería. Un problema para Microsoft que no consigue que los clientes vean Windows 8 como una solución de futuro (o de presente).

 

Después le tocó el turno a la leyenda de Apple. El Mac Pro. Cambia completamente su diseño para convertirse en un cilindro negro piano. Su precio, desde 3.049€, es una declaración de intenciones. Su capacidad para trabajar con hasta tres pantallas 4K a la vez una demostración de potencia. Sus especificaciones técnicas lo convierten en la herramienta perfecta de diseñadores y especialistas gráficos -cine incluido-. Y después de todo esto llegó el turno de las actualizaciones de iLife y iWork que no sólo cambian por completo para adaptarse a las nuevas tabletas y a iOS 7 sino que cambian de arriba a abajo -gratis- para los ordenadores. Ya no hay motivo para no querer un Mac.

 

 

iTunes Radio, cimentando el éxito

 

La última promesa cumplida de este otoño repleto de novedades que nos prometió Tim Cook hace semanas fue la consolidación de iTunes Radio en Estados Unidos, donde ya se han escuchado más de mil millones de títulos y su inminente llegada a nuevos mercados. Es cierto que no hay rastro de la iTV, ni del iWatch ni tampoco de una nueva Apple TV. Tan sólo se sabe que Apple se toma su tiempo «lo que hacemos lo hacemos mejor que nadie», explicaba Cook.

 

La llegada de nuevos nombres a la junta directiva prometen la construcción de un Apple LifeStyle donde tendrán cabida muchos más dispositivos. Todos ellos tendrán un denominador común: el estándar de calidad que siempre quiso Jobs para su empresa. Felicidades Tim Cook.