Apple, llegaron los ¿nuevos? iPad

Era, sin duda, una de las citas marcadas en rojo por los analistas. La fecha en la que Apple diría oficialmente cómo le van las cosas al tan criticado iPhone 6 y la fecha -un día después- en la que respondería a los Nexus de Google. Los iPad, que aunque siguen siendo los más vendidos del mercado ya no son mayoría, se renovaban. Los iMac, de los pocos ordenadores que siguen creciendo en cuota casi ajenos a la debacle PC, también. Y quizá, sólo quizá, alguna novedad en el defenestrado Apple TV.

iPad Air 2, todavía más delgado

 

Si en los smartphones la batalla es por conseguir la mejor pantalla y la mejor relación pantalla-tamaño, en las tabletas la pelea es por el peso y grosor (definitivos en su manejo). Y parece esos dos ítems pocos los manejan mejor que los de Cupertino. Si el iPad Air era francamente delgado y ligero -ese apellido no es gratuito en Apple- su heredero, el Air 2, es un 18% más fino (6,1 mm) y deja su tara en 437 gramos. Dos datos sorprendentes para un dispositivo con unas medidas de 24×17.

Pero más allá de un diseño cada vez más apetecible (quizá los puntos más débiles de las Surface y Galaxy Note), también se han mejorado aspectos que no podían demorarse más en un equipo premium. Los reflejos de las pantallas Retina siempre han sido bastante criticados. La nueva laminación integral y la película antirreflectante se quedan con hasta el 56% de los reflejos lo que, aseguran, permitirá sacar más rendimiento de los 2.048×1.536 píxeles (la resolución sigue siendo la misma).

En su interior, como no podía ser de otra forma, trabaja la dupla A8X-M8. La segunda generación de coprocesadores con arquitectura de 64 bits que tan buen resultado dio en los iPhone 5S y iPad Air y que tan ágilmente mueve iOS 8 en los nuevos iPhone. La RAM sigue fijada en 1 GB (la confianza en la ligereza de iOS es ciega) y el reparto de capacidades cambia: desaparecen los 32 GB y la familia se queda en un acceso de 16 (a todas luces escaso), 64 GB y 128 GB -nos preguntamos cuánta gente escogerá el Air 2 con un teclado Bluetooth y cuanta el MacBook Air-.

La cámara ha sido otro de los puntos más cuidados por Apple. El sensor se mejora hasta una resolución de 8 Mp con f/2,4 y permitirá también graba a 1.080p. La lente de cinco elementos contará con casi todas las funcionalidades de la de su hermano telefónico y la coloca como una de las referencias entre las tabletas. La cámara frontal también se ha mejorado gracias al empujón que está viviendo FaceTime entre los usuarios de iOS.

Aunque el sensor sigue rezando 1,2 Mp y grabación a 720p, capta hasta un 81% más de luz y gracias a la unión de éste con los nuevos micrófonos duales parece que las videoconferencias serán mucho mejores que hasta ahora. Ya disponible en la tienda de Apple, el precio comenzará en los 489€ de la versión 16 GB WiFi y llegará a los 809 del modelo LTE de 128 GB.

Por cierto, la última sorpresa de los nuevos Air llegó de la mano de una vieja añoranza de la compañía: una SIM libre made in Apple que permitirá a sus clientes en EEUU y el Reino Unido pasar de una operadora a otra en función de la tarifa que más les convenga sin necesidad de introducir las tarjetas de cada empresa. Algo con lo que ganar comodidad e independencia. No sabemos que opinan de momento las operadoras -varias han colaborado- pero si la estrategia se extiende a otros fabricantes parece que habrá un gran cambio en el negocio.

iPad Mini 3, ¿qué hay de nuevo, viejo?

 

La presentación del iPad Mini 3 duro muy poco. En un evento en el que el nuevo iMac Retina y el iPad Air 2 se llevaron casi todos los aplausos el pequeño de la familia de tabletas -el éxito de ventas que hace que los iPad sigan siendo superventas- estuvo en un segundo plano porque casi no recibió mejoras.

Estéticamente es casi idéntico al Mini Retina. Sólo el Touch ID denota que estamos ante un equipo nuevo. Sus dimensiones son las mismas, su peso -340 gramos- también y hasta su resolución permanece inalterada. Ni rastro del antirreflectante o de los chips A8X y M8. Los A7 y M7 que se presentaron para la generación anterior siguen siendo los que darán la cara ante un sector que pierde fuelle por la presencia de los phablets y el éxito de los iPhone 6 Plus. ¿Tendría razón Jobs sobre el tamaño de las tabletas y fue sólo una moda pasajera? El tiempo lo dirá pero que la marca que indica hacia donde va el mercado de tabletas desde 2010 sólo añada una carcasa dorada y un sensor dactilar no habla bien ni de Apple ni de lo que se espera de las tabletas pequeñas.

De momento, durante unos meses convivirán en el mercado las tres pequeñas: iPad Mini, iPad Mini Retina (o Mini 2) y iPad Mini 3 con sus diferentes precios y capacidades de almacenamiento así como conectividad. Para nosotros un sinsentido que esperemos no se traduzca en una actualización en medio año como ocurrió con el iPad 3 y el 4.

8.1 y Apple Play

 

La presentación de los equipos móviles de la casa y las quejas que han recibido los de la manzana ha hecho que Apple presentara iOS 8.1 a bombo y platillo. Esta actualización -que debió salir hace varias semanas- viene a solventar todos los problemas que iOS 8 ha dado a muchos usuarios: desde autonomía hasta problemas de compatibilidad con dispositivos que nunca habían dado un problema.

Disponible desde este lunes 20, viene a ser lo que debió ser iOS 8 desde el principio. Traerá consigo iCloud Photos en versión Beta y también será el pistoletazo de salida de Apple Play la plataforma de pagos mejorada de la empresa.

Xiaomi MiPad, porque no es rival del iPad

La fotografía que abre el post de hoy no es un error. Tampoco la primicia un nuevo iPad Mini con colores o el nuevo iPhone 6C. Ni siquiera una versión colorista de una ROM de Android similar a iOS ni de un iOS 8 que plagia el sistema operativo móvil de Google. Se trata, sencillamente, de la primera tableta del fabricante chino Xiaomi. Todo un ejemplo de originalidad incluso en su nombre: MiPad.

A pesar de contar con una buena gama de smartphones -que se renovará de forma inminente-, los diseñadores del nuevo equipo de los chinos no han estado a la altura esta vez. Se trata, es cierto, de un equipo de gama media-alta, al precio de uno de gama media-baja. Un tablet con una pantalla de 7,9 pulgadas y relación 4:3 con resolución 2K a la altura del equipo de Cupertino.

Un dispositivo que se comercializará con dos opciones de capacidad de almacenamiento, 16 y 32 GB, pero que añadirá sobre el iPad original una ranura de expansión con los que aumentar la cifra hasta 128 GB. Una cifra nada complicada para un MiPad que corre con un procesador NVidia Tegra K1 de cuatro núcleos y 2,2 GHz y 2 GB de RAM que mueven MIUI (el sistema operativo propio de la empresa basado en Android 4.2.2) con gran solvencia.

Incluso las cámaras muestran unas cifras sobresalientes. Fabricadas por Sony, la frontal -pensada en vídeos y los tan de moda selfies– nos regala una resolución de 5 Mp mientras que la trasera, la «habitual», cuenta con 8 Mp. Hasta la batería está a la altura con una capacidad de 6.700 mAh.

Todo ello redunda, según el fabricante chino, en que supera al iPad Mini en todos los registros «independientes». En Antutu logra 41.000 puntos frente a los 28.555 del Mini. Lo mismo ocurre en Geekbench o 3D Mark Unlimited. Y todo ello por 180€. Un rival que parece imbatible incluso para sus compañeros de Android.

Sin embargo, ¿por qué para muchos analistas y usuarios esta descarada copia del Mini no es rival para la tableta de Apple? ¿Acaso las prestaciones y el precio no son suficientes? La respuesta es sencilla. Precisamente su descaro a la hora de copiar el lenguaje de diseño de los de Jonathan Ive es su talón de Aquiles fuera de China.

En su mercado doméstico no nos cabe duda de que será un éxito arrollador. Sin embargo, en mercados más maduros donde se buscan claramente productos premium (Apple, Galaxy Note) o de marca blanca, un producto made in China con todo lo bueno y lo malo de este prurito está abocado a conseguir una relación de ventas más bien discreta.

El tacto de los materiales es pésimo. Su diseño no tiene originalidad y su rendimiento no es descabellado si lo comparamos con otros equipos de precio ligeramente superior pero mucho más diferentes tales como un Nexus 7. Además, el éxito de ventas del iPad Mini es tal porque nos da un equipo con unos acabados, una estabilidad y un rendimiento a la altura de Apple (sobresalientes) por un precio mucho más accesible al habitual en la casa de la manzana.

La duda que nos surge es cuál será la aceptación de la tableta en Estados Unidos, Japón y la Unión Europea en lo que a las autoridades de la competencia se refiere. Si Samsung ha tenido que pagar grandes cantidades por réplicas mucho más disimuladas, no creemos que la Ley sea mucho más agradecida con Xiami. Una pena este tropiezo en una línea de desarrollo de un fabricante que promete y que ya tiene en su punto de mira a HTC para convertirse en el sexto fabricante mundial de dispositivos móviles.

2013, las mejores tabletas para regalar

 

Se acerca Navidad y las dudas sobre cuál es la mejor opción tecnológica para regalar se disparan. Desde esta bitácora intentaremos solucionar algunas de ellas proponiendo durante los próximos días las mejores compras para cada bolsillo. Hoy empezamos con tablets.

 

Antes de ir a la tienda o entrar en la web es importante que tengamos claro para qué se necesita el dispositivo. ¿Priorizamos poder personalizarlo (Android) o la seguridad y la fluidez (iOS)? ¿Es para ocio (Kindle) o para trabajar (Windows)? ¿Necesitamos que sea el tope de gama para un máximo rendimiento (más de 500€) o lo vamos a utilizar para navegar, redes sociales y correo electrónico (con unos 200€ es suficiente)? Lo mismo ocurre con su tamaño y peso ¿cuánta portabilidad necesitamos? Y, por último, ¿nos será suficiente con una conexión WiFi y compartir internet desde el smartphone cuando no haya conexión gratuita o preferimos la opción de 3G y estar siempre en línea?

 

Una vez solventadas estas dudas sólo tendremos que escoger entre estas opciones:

 

 

  • La mejor Android: sin duda, nadie hace mejores dispositivos Android que Google. Las tabletas Nexus son difíciles de conseguir por su maravillosa relación calidad precio. La opción de 10 pulgadas comienza en 399€ y la de 7 en 229€. Nosotros nos decantamos por las versiones sólo WiFi, no sólo nos permiten invertir en más capacidad de almacenamiento en vez de en conectividad 3G, sino que, con una buena tarifa de datos en el smartphone no echaremos en falta la microSIM. Compartir internet es francamente fácil y eficiente en Android y todo un ahorro. Eso sí, si es vuestra decisión, daos prisa, la tienda de Google suele agotarlas con facilidad.
  • La opción Windows: aunque las tabletas con el sistema operativo de Microsoft son las más caras, todavía podemos encontrar algunos buenos precios. Buen ejemplo es Samsung ATIV Book 9. Por unos 600€ tendremos un equipo que nos permite trabajar con la suite Office, una buena autonomía, buen procesador gráfico y una total hibridación con nuestro PC. Es de las más ligeras de su mercado y una buena opción para aquellos que quieren saltar del ordenador a la tableta poco a poco. Eso sí, su valor de reventa (importante en cualquier dispositivo electrónico) no es el mejor.
  • Un eBook potenciado: para la mayoría de los usuarios de tabletas, leer con una pantalla retroiluminada les cansa la vista. Para la mayoría de los usuarios de eBooks no poder hacer ciertas cosas que se puede en las tabletas es una tara. ¿Cuál es el punto intermedio? Kindle Fire HD. En dos formatos (8,9 y 7 pulgadas), la tableta de Amazon hereda lo mejor de dos mundos. El precio de los eBooks -la versión grande comienza en 229€- y la potencia de las tabletas. Eso sí, para los amantes de la libertad (Android, especialmente), un aviso: se es totalmente prisionero de Amazon y su tienda. La versión HDX de 7 pulgadas (también vale 229€) es nuestra favorita. Su hardware no decepciona y su funcionamiento es fluido. Una buena elección para aquellos que van más allá de las marcas.
  • iPad Mini Retina, potencia comprimida: para nosotros, la mejor tableta de este 2013. No es excesivamente caro (389€) para lo mucho que ofrece. Un procesador fulgurante. Un coprocesador gráfico que permite jugar sin límite. La seguridad de iOS y su mastodóntica oferta de aplicaciones específicas para tabletas. Tremendamente fluida. Con un diseño acertado que hereda de la versión anterior y una pantalla sobresaliente. Además, ahora es más ligera que nunca y su autonomía se mantiene en 10 horas. Nuestra elección.
  • iPad Air, todo a lo grande: para los que no les van las medias tintas. El iPad Air es obscenamente ligero. Increíblemente rápido. Sorprendentemente delgado y con una pantalla maravillosa. El Air es la esencia de las tabletas personificada (por algo fue la primera). Su experiencia de navegación está más cercana a la de un portátil que a la de una tablet. En su contra, que la diferencia de pulgadas con el Mini Retina se cotiza a 90€ en todas las versiones y además, pesa 130 gramos más. Habrá que calibrar bien si merece la pena.
  • Alternativa Samsung: si en Apple nos decantamos por la tableta pequeña, para los amantes de Samsung la mejor opción, sin duda, es la tableta grande. La Galaxy Note de 10,1 pulgadas. Como tableta de formato grande que es, su precio se dispara por encima de los 600€ en su versión con 4G, aunque, como hemos dicho, no es la opción más necesaria si se tiene una buena tarifa de datos en el smartphone. Rápida y con multitud de posibilidad gracias a su lápiz Stylus, es una buena opción para los amantes de la marca.
  • ASUS TF101: la propuesta de los taiwaneses es un modelo híbrido con 32 GB de capacidad y un hardware que, aunque no es el más moderno, es muy potente. Se le puede adjuntar por un poco más un teclado que lo convierte en un portátil de pleno derecho. Su precio, 449€ lo hace bastante competitivo, sobre todo si tenemos en cuenta que ronda las 10 pulgadas. Una muy buena opción para alternativos.
  • iPad Mini, el comienzo perfecto: ¿y si el regalo es para un niño o es el primer dispositivo de este tipo para el «regalado»? Entonces lo mejor es ir a algo seguro que no nos suponga un gran gasto. Nos decantamos por el iPad Mini «normal». La primera versión cuenta con el procesador A5 que moverá perfectamente las aplicaciones para la tableta y que, sin 3G, costará 289€. Es ligero y, gracias a iOS, su curva de aprendizaje es absolutamente plana. No durará mucho más tiempo en el mercado así que esta Navidad es un momento inmejorable para comprarla.

 

iPad Mini Retina, las claves de su éxito

 

 

Recientemente se ha sabido que tanto Apple como Samsung han aumentado ostensiblemente sus pedidos a proveedores para la fabricación de tabletas ante la campaña de Navidad. Son los líderes del mercado tecnológico por su calidad (Apple) y precio (Samsung). Dominan con mano de hierro un mercado vetado -los demás fabricantes sólo acumulan pérdidas cuando venden un dispositivo móvil-. Además, la tan cacareada caída de los de Cupertino no acaba de llegar y, aunque sus beneficios no crecen al ritmo astronómico al que lo hacían durante diez años, ganan más que nadie con cada aparato y sus modelos son líderes en todos los mercados en los que compiten.

 

Que el iPhone 5S iba a ser un éxito era obvio. Todos los terminales con la manzana en su reverso se venden como rosquillas sea cual sea su precio. Sin embargo, el iPad Mini Retina tenía ante sí un reto doble. Por un lado tenía que justificar ser mucho más cara que otros equipos de su mismo tamaño -más o menos- y, por otro, tenía que hacer que Apple siguiera siendo la referencia en el mercado de tabletas, el que más rápido crece en todo el mundo. Lo ha conseguido, con creces. Es la tableta más exitosa, la más complicada de conseguir y, sobre todo, la mejor del mercado. ¿Cuáles son las claves de su éxito?

 

Con la primera generación del iPad Mini Jonathan Ive dio en el clavo con el diseño. Su marco es prácticamente inexistente lo que permite perder mucho tamaño -y peso- sin que la pantalla se vea demasiado sacrificada. Han mejorado aún más sus materiales y han multiplicado por cuatro su potencia y la resolución de su pantalla. Todo ello manteniendo el precio de acceso: 389€ en la versión sólo con WiFi de 16 GB (la más recomendable ahora que las tarifas de datos ofrecen paquetes a alta velocidad considerables y compartir internet entre dispositivos es tan intuitivo y eficiente).

 

La dupla de procesadores A7-M7 con arquitectura de 64 bits lo hace tan rápido y potente como un portátil. De hecho, mucho más que muchos ordenadores que están en las estanterías de los grandes almacenes. En la presentación de iOS 7 los mandamases de Cupertino recalcaron varias veces que el nuevo sistema operativo se había diseñado pensando especialmente en la nueva hornada de iDevices: los iPad Air y Mini Retina y el iPhone 5S. Y, del mismo modo que la fluidez del nuevo smartphone -y su velocidad- es pasmosa, el Mini Retina da el do de pecho con los juegos, las películas y cualquier contenido con el que se trabaje. Da igual su peso.

 

La batería dura más que en cualquier otra versión anterior de iPad (incluidas las grandes) a pesar de que, teóricamente, es la misma: 10 horas. Las redes WiFi se conectan sin demora y el FaceTime (también Skype) se oyen como nunca -y como en ninguna otra tableta- gracias al nuevo juego de micrófonos. Como iPhoto y iMovie vienen gratis (y mejorados), el nuevo Mini se convierte en una herramienta genial para trabajar con contenidos multimedia en cualquier lugar. Otras no nativas como VJay permiten pinchar música y jugar con vídeos y trasladarlos vía HDMI o AirPlay a otro equipo.

 

Los desarrolladores, por cierto, se han dado prisa en actualizar los programas de más éxito a iOS7 y, con ello, la diferencia con el resto de equipos ha aumentado considerablemente. Sin duda -y por mucho que Google siga intentándolo con las Nexus y Samsung con sus Galaxy- el iPad Mini Retina es el mejor ejemplo de lo que Steve Jobs llamaba era post PC desde el primer iPad. Y eso que Jobs ni siquiera barajaba este tamaño. Todos los genios cometen errores.

Kindle Fire HDX, verdadera alternativa

 

 

En un mercado en el que el iPad es el rey (Android vende ahora más tabletas en conjunto pero la de la manzana sigue siendo la favorita en todo el mundo) ningún fabricante ha conseguido dar hasta el momento con la tecla para alejar al producto de Apple del primer puesto. A pesar de que su consumo crece tan rápido como se cae el de ordenadores. A pesar de que cada vez hay más alternativas en el mercado -Windows 8 y Android muestran nuevos modelos cada semana-. El binomio iPad Mini-iPad Air parece inamovible… por ahora.

 

Cuando se pregunta a los clientes potenciales qué piden a una tableta la respuesta suele girar en torno al diseño, la cantidad de aplicaciones y la seguridad. Tres pilares fundamentales, más allá del precio -a pesar de que este cuarto ítem es fundamental en los países emergentes-. Y no sólo Apple cumple ahora con ese requisito. La nueva Kindle Fire HDX tiene un aspecto completamente renovado que hace que «dé gusto» enseñarla. No es la más ligera ni estilizada pero pinta mucho mejor que muchas rivales Android y Windows.

 

Sus casi 9 pulgadas -hay una versión más compacta de 7 que se llevará más de la mitad de las ventas- están «demasiado» rodeadas de un marco que da sensación de robustez pero que no pena demasiado el peso del conjunto. Más allá de su utilidad como libro electrónico supervitaminado el nuevo Kindle Fire es mucho más multimedia y mucho más llevadero. Pesa sólo 374 gramos (está más cerca de un iPad Mini que de un iPad Air)  y goza de una pantalla que, sinceramente, nos ha sorprendido por su brillo, nitidez y buena calidad de colores.

 

Pero lo mejor, lo que hace que deje atrás a otros Kindle y entre dando un puñetazo en la mesa, es su procesador quad core de Qualcomm. Las aplicaciones fluyen sorprendentemente rápido gracias a este chip y, sobre todo, nunca se cuelga. El navegador Silk está a la altura de Chrome y, aunque se siguen echando en falta algunas aplicaciones que ya han llegado a Windows (no entendemos la falta de Instagram o de Candy Crush -no por Amazon, sino por los clientes que pierden los desarrolladores), el sistema operativo y su entorno nos ofrecen buenas alternativas a los dominadores del mercado.

 

El precio de esta tableta diferente es de 374€ si estamos dispuestos a tener publicidad en la pantalla o 389€ si queremos que sólo Google nos bombardee en sus búsquedas (nadie está a salvo de la publicidad). La capacidad aumenta solidariamente con el precio: cada salto de 50€ duplica la reserva de memoria. De este modo, el Kindle HDX de 8,9 pulgadas de 64 GB cuesta lo mismo que el iPad Air más «pelado»… aunque nunca tendremos opción de acceder a redes móviles.

 

En definitiva, el producto ideal para quien sea un lector adicto -su oferta sigue siendo imbatible-, quiera un equipo potente y estable, que no pase de moda y que no quiera complicarse (ni gastarse demasiado) sin perder las capacidades básicas.

 

La hermana pequeña -para nosotros la más interesante a todas luces- cuesta 229€ en su configuración más básica y con publicidad. Su procesador Qualcomm Snapdragon 800 a 2,2 GHz y 2 GB de memoria lo hacen uno de los modelos más atractivos del mercado junto al iPad Mini (sin pantalla Retina). Una opción diferente, de nuevo, para quien tiene claro lo que busca.