iTunes, ¿hay vida después de los iPod?

Los iPod han sido los cimientos sobre los que Apple ha construido su segunda torre de marfil. Esa que nació de la mano de la revolución de la industria musical (iTunes mediante) y que fue la antesala perfecta a la llegada del iPhone, iPad, MacBook, Apple Watch, Apple Music y compañía. Los pilares que demostraron que la resurrección de Apple no solo era posible sino que era necesaria para agitar por completo varios mercados que se resistían a la entrada de la revolución digital.

Sin embargo, desde que se lanzó hace poco más de una década el iPhone los iPod tenían fecha de caducidad y, a pesar de haberse resistido al paso del tiempo, hace unos días los Nano y Shuffle dejaban al Touch como la única reminiscencia de la era pre streaming. De la era PC.

Ahora es momento de preguntarse qué sentido, o qué planteamiento, ha de tener iTunes en un momento en el que todos los iDevices implementan iOS y los iPod que dependían del programa ya no están.

Es cierto que iTunes sigue siendo la herramienta para aquellos que aún no han dado el salto a Apple Music (o cualquier otra plataforma en streaming) o que siguen queriendo incorporar su biblioteca musical «física» a su ecosistema. Prueba de ello es que iTunes Match sigue permitiendo, por 25 dólares al año, colgar en la nube hasta 100.000 canciones importadas de soportes físicos. Son muchos los que opinan que esta función comienza a estar obsoleta y que no tiene sentido mantenerla pero, ¿es esto suficiente para matar iTunes?

Nos tememos que no. Aunque el programa ya no sea necesario para activar un iPhone o iPad ni tampoco para un upgrade, sí sigue siendo la herramienta más fiable a la hora de hacer una copia de seguridad local de cualquier equipo móvil de Apple. Es cierto que, vía WiFi, es posible realizar copias en iCloud pero dependiendo de la capacidad del dispositivo y de la capacidad que tengamos contratada en iCloud las copias offline siguen siendo necesarias en muchas ocasiones.

Sigue siendo una herramienta que podría implementarse como un sistema de copias de seguridad y que sus funciones en macOS también se «dividieran» como ocurre en iOS (música, películas, kiosco, gestor de aplicaciones, etc. por separado haciendo cada mini aplicación lo que mejor sabe sin depender de un programa que intenta abarcar demasiado).

En cualquier caso, la hibridación cada vez más patente entre iOS y macOS a buen seguro exigirá una evolución de un programa que no solo ha acompañado a Apple en su resurrección sino que ha sido uno de los pilares fundamentales en la que se ha sustentado.

Nuevos iPods, ¿tienen sentido con la llegada de Apple Music?

Primero fue iTunes y los iPod. El dispositivo sobre el que Apple consiguió redefinirse como empresa y reengancharse con el público. La primera vez en mucho tiempo que la empresa de Cupertino tenía algo que decir en la industria y que podía influir en un negocio tan importante como el musical. Después llegarían los iPhone, iPad, el boom de los MacBook e iMac y el Apple Watch.

Incluso el lanzamiento de su primera plataforma en streaming y su radio online. Sin embargo, la eclosión de los teléfonos y las tabletas hizo que la otrora joya de la corona fuera perdiendo peso en la facturación y los beneficios de la compañía. Por eso ha sorprendido a muchos que pocos días después de la llegada de Apple Music y Beats 1 Apple haya actualizado sus iPod Touch, Nano y Shuffle.

De todos ellos el que ha recibido una actualización más importante -más allá de los colores de su carcasa- es el Touch que ahora implementa de serie iOS 8.4 y duplica su capacidad de almacenamiento hasta los 128 GB. Su precio serán 449€ y por debajo se situarán los modelos de 16 GB -229€-, 32 GB -279€- y 64 GB -339€-. Esto los convierte en los dispositivos con iOS más baratos del mercado incluso por debajo del iPad Mini 3 que comienza en su versión WiFi en 389€.

En el interior del Touch trabaja el procesador A8 con arquitectura de 64 bits del iPhone 6 acompañado del coprocesador M8. En cuanto a las cámaras, también toma prestadas las de su hermano con teléfono: una iSight de 8 Mp y una FaceTime HD para el frontal. Esto traslada al reproductor las funcionalidades multimedia del teléfono ya que son posibles las tomas en ráfaga o las grabaciones Time Lapse. Respecto a la pantalla, mantiene las 4 pulgadas y la resolución del panel Retina en este tamaño: 1136×640 píxeles.

¿Tiene sentido este dispositivo? Sí, si lo entendemos como un complemento para aquel que ya tiene otros equipos iOS y quiere un gadget sencillo y funcional -algunos medios lo catalogaban como el acceso perfecto para los adolescentes y niños al mundo Apple- también para un número creciente de personas que quieren volver a terminales más sencillos y desean mantener su esfera de ocio privado así: privada. Por último, sus características -algunas superiores al iPad Mini- lo convierten en una tableta ultraportátil y mucho más barata con iOS. Una forma, en definitiva, de hacer frente a los reproductores vitaminados de Sony y Samsung y un complemento perfecto para hacer deporte con el Apple Watch (y olvidarnos el teléfono en casa).

Por su parte, el Nano mantiene su pantalla multitáctil de 2,5 pulgadas y sigue siendo el único dispositivo iOS con función nativa de radio FM (no consume datos) además de Apple Music y Beats 1. El iPod Shuffle sigue con la bandera de único equipo Apple con un precio menor a 60€ -la versión de 2GB con 15 horas de autonomía cuesta en la página web de la empresa 55€-.

Los iPod ya no tienen su página dedicada entre las pestañas de la web (los ha sustituido Music) sin embargo siguen siendo productos de culto que acumulan millones de unidades vendidas en todo el mundo entre aquellos que quieren entrar y disfrutar del universo de la manzana sin el enorme desembolso que supone un iPhone. Equipos con una gran calidad de construcción y que no engañan a nadie: sencillez y estabilidad de funcionamiento con un precio premium.