Apptrackr y Steve Jobs, el punto de mira de Apple

Ayer hablábamos de los motivos por los que los usuarios de iOS y Android suelen «liberar» sus terminales. La posibilidad de descargar aplicaciones al margen de la AppStore se presentaba como el mayor atractivo de los jailbreaks de iOS. Además, cualquier actualización que se realizara en el equipo a través de iTunes supone volver a la seguridad del entorno creado por la empresa de Cupertino. Sin embargo, a pesar de que el porcentaje de teléfonos Apple es bastante bajo (según estimaciones de la empresa no supera el 7%, según Jay Freeman, un 10%) esta práctica supone un buen pellizco al negocio de aplicaciones de los de Tim Cook.

Precisamente por esto Apple esta dispuesto a combatir todos y cada uno de los sitios que permiten la descarga de aplicaciones sin pagar ni pasar por su famosa AppStore. La última batalla legal es, también, contra la más famosa de estas tiendasApptrackr, cuyos enlaces no han parado de recibir avisos de cese y desestimiento en las últimas semanas.

La respuesta de Apptrackr no se ha hecho esperar. Por la parte institucional ha hecho público en el comunicado en el que denuncia la «actitud agresiva» contra programas que se han desarrollado a partir del sistema operativo de Apple. En cuanto a su nueva estrategia, la tienda ha anunciado que ha introducido captchas que bloquean la llegada de las advertencias legales a quienes descarguen las aplicaciones así como el traslado de sus servidores a otro país -previsiblemente uno más «tolerante» con la piratería-. Como esto tiene un alto coste en las próximas semanas aparecerá publicidad en el portal de la organización.

La principal diferencia entre Apptrackr y otras webs de descargas de aplicaciones «libres» para iOS reside en que esta herramienta es compatible con iTunes -y, por lo tanto, con todo el entorno Apple-. Sus defensores dicen que es el instrumento perfecto para probar aplicaciones antes de descargarlas. En la práctica se emplea para equipar los terminales y tabletas con una buena colección de programas piratas. Asimismo, para proteger su ética de trabajo, ellos no ofrecen directamente la descarga de la aplicación sino que sólo muestran el enlace para llegar a la misma. Cuando se clica sobre el enlace aparece una advertencia para que si alguna persona física o jurídica siente que se han vulnerado sus derechos de autor pueda dejar una notificación. En resumen, ellos explican que «no suministran aplicaciones craqueadas, sólo enlazan con sitios que lo hacen».

Desde aquí os recomendamos tener cuidado con estos portales secundarios pues algunos solicitan el número de teléfono del usuario para enviar el código necesario para la descarga. Dicha operación lleva una tarificación específica -normalmente mucho más alto de lo que cuesta la aplicación legal equivalente- vinculada a una subscripción invertida.

El muñeco de Steve Jobs, el más deseado


Uno de los caballos de batalla de Steve Jobs fue acabar con la piratería relacionada con Apple -y con sus «imitadores», como catalogaba a Android-. Es por ello que resulta llamativo el revuelo que se está montando con la figura del difunto gurú tecnológico.

In Icons, una empresa radicada en Hong Kong y con larga experiencia en crear muñecos de personajes públicos y del mundo del espectáculo, ha anunciado que el próximo mes lanzará un figura del afamado informático. De momento, ni la familia de Jobs ni Apple se han pronunciado al respecto, si bien, todos los intentos anteriores por llevar adelante proyectos similares se han topado con los abogados de ambas partes.

En la web de la empresa china se pueden ver imágenes de un muñeco muy parecido a Jobs con un precio de 99 dólares, si bien, la página tiene bloqueada la opción de reservas. La figura, de unos 30 centímetros adjunta la imagen más recordada de Jobs: canoso, con barba recortada, gafas redondas, su habitual jersey negro y varios juegos de manos intercambiables con diferentes productos, entre los que destaca una manzana mordida. Junto a el reza la leyenda «one more thing» tras la que siempre solía mostrar una nueva sorpresa en sus presentaciones de productos.

Jailbreaks, libera tu móvil

La imagen superior le resultará familiar a muchos propietarios de dispositivos Apple y a millones de seguidores del «ejército» Android. Pocos días después de la comercialización de iOS 5 los hackers mostraban imágenes de su Jailbreak. Habían conseguido «liberar» un iPhone 4S del cerrado entorno de los de Cupertino y conseguían instalar aplicaciones ajenas a la AppStore.

El desbloqueo, que consiste en modificar el código de software que viene por defecto en los dispositivos de Apple, es una práctica bastante más habitual de lo que podríamos pensar. Según Jay Freeman, conocido como Saurik y creador del instalador de aplicaciones ajeno a Apple más popular del mundo –Cydia-, un 10% de los más de 200 millones de dispositivos iOS han sido «liberados» alguna vez.

Aunque muchos piensen que es ilegal, aplicar el desbloqueo y descargarse aplicaciones alternativas es totalmente lícito. Sólo hacerlo con ánimo de lucro está penado. Lo único que se pierde es la garantía de Apple sobre sus productos… si bien se recupera una vez se actualiza -y reinstala- iOS en el dispositivo vía iTunes.

iOSizar un Android, el camino inverso


Sin embargo, no son los Jailbreaks los que nos van a ocupar hoy. Recientemente se hizo público que cada vez son más los usuarios de diferentes versiones de Android que decidían darle un «toque Apple» a sus terminales. El proceso, llamado en este caso rootear, consiste en conseguir los permisos de administrador sobre el móvil, según nos explica un analista informático. Una vez hecho esto podemos instalar en cualquier terminal del robot la ROM que deseemos: cualquier sistema operativo libre basado en Android será válido.

El problema, explica el analista, consiste en que «la versión de Android que viene en los terminales está capadapersonalizada por cada fabricante, lo que hace que el rendimiento de cada modelo baje considerablemente». Estas nuevas ROMs hacen que, en general, «el teléfono trabaje infinitamente mejor». Además, prosigue, «permite tener versiones de Android, como Gingerbread, en dispositivos en los que, según algunos fabricantes, es inviable». ¿Por qué ocurre esto? La respuesta es contundente: «los fabricantes no quieren deshacerse de sus aplicaciones preinstaladas». El único problema que ve el analista a rootear el equipo es que, al igual que en el caso de Apple, el usuario pierde la garantía del teléfono… salvo que reinstale de nuevo la versión original del sistema operativo.

Del mismo modo que existen diversos instaladores de aplicaciones «alternativos» a la AppStore hay disponibles varias ROMs para elegir. Las más extendidas -y similares al original- son MIUI y CyanogenMod.

El caso de la primera es, posiblemente, el más espectacular de todos. La empresa, de origen chino, ha cosechado tal éxito con este firmware alternativo a Android e «inspirado» en iOS que incluso ha conseguido lanzar al mercado una línea de teléfonos: MEIZU. Os recomiendo vivamente que visitéis su web para que observéis que la inspiración no se ha quedado sólo en el interfaz del sistema operativo.

Esta ROM es soportada por casi todos los modelos de fabricantes que incorporan Android OS en sus terminales: desde el exitoso Samsun Galaxy SII hasta Motorolas, HTCs -casi toda la gama- o los propios Nexus de Google.

Otras de las ROM más exitosas son la ya nombrada CyanogenMod cuyo interfaz es completamente diferente al de cualquier otro SO del mercado pero que, a causa de su enorme éxito, hizo que la empresa de Mountain View pidiera el «cese y desestimiento» de los desarrollos a Steve Kondik, creador del firmware.

El último de la lista, hay bastantes más, y también uno de los más polémicos fue Replicant, un sistema operativo clon del software libre de Android. Nacido por la negativa de Google a publicar la totalidad del código fuente de su entorno, utiliza la ironía no sólo en su diseño, sino también en su nombre: los replicantes son una variante de la familia de los androides.

BlackBerry OS tampoco se libra


La nota de color en esta pelea de colosos la vuelve a dar BlackBerry OS. Este pequeño entorno operativo -lleno de fieles, eso sí- oferta en su App World un programa que, por sólo 1,49$, permite que la PDA de RIM disponga de un interfaz muy similar al de iOS. El nombre de la aplicación, iBerry, no deja lugar a dudas sobre las intenciones del desarrollador.

Curiosamente, y aunque su precio ha bajado un 75%, fue una de las aplicaciones más descargadas de la tienda de RIM para sus terminales táctiles. Parece que la sombra de iOS es mucho más larga de lo que algunos creen.