Google Flights, el gigante despega

Parece que la intención de Google de participar en todas las facetas de nuestras vidas mediante servicios y plataformas va camino de completarse más pronto que tarde. Ahora, después de un año y medio funcionando con bastante éxito en Estados Unidos, Google Flights llega a nuestro mercado con precios de casi todas las compañías del mercado (faltan Ryanair, Easy Jet, LAN y Binter, con las que ya están en conversación) con el fin de convertirse en el principal canal para la compra de billetes.

 

Google Flights -que se ha lanzado a la vez en España, Francia, Reino Unido, Holanda e Italia- sigue los parámetros básicos del universo de Mountain View: sencillez y agilidad. Basta con marcar dos lugares, una fecha y pulsar el botón de búsqueda. En unos segundos Google Bot nos muestra un listado con todos los vuelos ordenados por precio de menor a mayor. A partir de ese momento podemos discriminar por un sinfín de opciones: clases, empresas, planes de fidelización…

 

Pero la herramienta va más allá: podemos buscar los vuelos directamente sobre el mapa del mundo. Al indicar la ciudad de salida el resto de los aeropuertos del plano nos mostrarán directamente sus vuelos más baratos. También podemos discriminar por países. Al buscar en un único estado los aeropuertos quedarán marcados para diseñar más fácilmente la ruta ya que aparecen los precios de despegar y aterrizar desde cada aeródromo.

 

Si no indicamos una fecha unos gráficos nos indicará los precios de llegar a cada ciudad en diferentes días para que podamos planear el viaje de un modo más económico. Una vez que escogemos el destino, la fecha y la aerolínea, al clicar sobre el vuelo iremos a parar directamente a la página de la empresa para reservar nuestro pasaje. No hay publicidad. No hay intermediarios. No hay pagos extra.

 

Probablemente ahora os estéis preguntando dónde saca Google el beneficio ya que los ingresos no llegan de la venta de los billetes -los precios son ostensiblemente más bajos que en otros buscadores como Rumbo, Atrápalo, eDreams y MiNube. Google factura gracias a los anuncios que se dan dentro del propio buscador.

 

Google lleva tiempo con la vista puesta en el sector turístico. Un gran porcentaje de las búsquedas que se realizan en su servicio tiene que ver con la planificación de viajes. Es por ello que los de Mountain View han visto un poderoso negocio en monetizar su sistema de búsqueda de webs de viajes. En 2010 el gigante dirigido por Larry Page adquirió ITA, una pequeña empresa de Boston que se encargaba de la gestión de reservas de vuelos con servicios muy similares a los de la española Amadeus.

 

La ahora CEO de Yahoo! Marissa Mayer fue la encargada de gestionar y anunciar la adquisición. En su momento sólo tenían intención de utilizarla para dar información en tiempo real sobre vuelos y tráfico aéreo. Kayak, Expedia u Orbitz fueron los primeros competidores en poner el grito en el cielo. Se temían lo peor.

 

El máximo responsable de Kayak.com les «dio la bienvenida en Cnet»: «tenemos capacidad en nuestra capacidad competitiva. Reconocemos su valía pero, hasta el momento, nunca han tenido éxito en un negocio vertica». Lo que no contaban es que Google iba a entrar de pleno en su negocio… sin comisiones. Los de Mountain View no iban a competir en la venta de billetes a comisión, sino que iban a gestionar gratis su venta a cambio de los anuncios relacionados, su punto fuerte. Ahora, en Estados Unidos Google Flights es todo un fenómeno que se ha quedado con una enorme parte del negocio (¿por qué pagar más por exactamente lo mismo?).

 

Por cierto, como no podía ser de otro modo, Google nos indica también qué aviones y qué vuelos tienen WiFi a bordo para que podamos llevar nuestra experiencia tecnológica hasta las nubes.

 

FairSearch, también contra Google

Del mismo modo que Microsoft tuvo (y en parte, tiene) una posición de dominio absoluto del sector tecnológico durante los años ’90, Google es la empresa más fuerte de internet. Sólo Facebook (que no pasa por su mejor momento) puede disputarle parte del protagonismo a la empresa del buscador. Precisamente por eso, del mismo modo que Microsoft fue el objeto de muchas denuncias durante década y media, ahora le toca el turno a la firma de Mountain View.

 

Después de los problemas legales que ha tenido con diferentes países de la UE y de la investigación por abuso de posición dominante que está viviendo a ambos lados del Atlántico, ahora es la organización Fair Search la que ha puesto a la empresa de Larry Page en el ojo del huracán.

 

Según esta organización formada por 17 empresas dedicadas al comercio electrónico «Google aprovecha su enorme poder de búsqueda para mantener y ampliar su dominio a expensas de la competencia y sus consumidores». Detrás de File Search se encuentran -no lo esconden- empresas como Kayak, TripAdvisor, Expedia o Microsoft.

 

Esta campaña (el pasado miércoles 6 ocupaba media página en un anuncio en El País) ha coincidido casi en el tiempo con la exigencia de Joaquín Almunia, Comisario Europeo para la Competencia, para que Google rectificara cuatro prácticas que chocan con las leyes internacionales de la libre competencia: abuso en las búsquedas verticalescopia de material de sus competidores sin permisoalianzas con  empresas asociadas para frenar a terceros y las restricciones para que las empresas que se anuncian en AdWords se puedan incorporar a otras plataformas publicitarias.

 

La Comisión continental, al menos, admitió que los abogados de la empresa californiana están colaborando y que en breve se verán los frutos de estas rectificaciones.

 

Aún así, FairSearch ha hecho especial hincapié en el «giro» que ha dado Google: lo que en principio debería ser un buscador horizontal (un buscador generalista) ha entrado en el negocio de los buscadores especializados (buscador vertical) como podría ser el buscador de viajes Kayak.

 

Si tenemos en cuenta que Google tiene una cuota de mercado del 94% en Europa, un 91% en Europa y casi un 98% en el mercado móvil -no sólo por la implantación de Android, sino también porque es el buscador por defecto de otras plataformas como iOS-, la firma de Larry Page puede poner los precios que quiera por anunciarse. Sólo en 2011 facturó por este concepto más de 27.500 millones de euros.

 

Las cifras son enormes. En Europa utilizan internet 475 millones de personas. Éstas generan 159.000 millones de euros de facturación para el e-commerce que se concentran en un 88% en los tres primeros resultados de búsqueda. A partir de la tercera página no hay un sólo «clic».

 

Precisamente por esto FairSearch exige que se «vigile constantemente» las actividades del buscador que en las últimas fechas ha endurecido las condiciones de sus clientes de AdWords (no permite que los anunciantes envíen sus datos a otros sistemas de publicidad) o que ha aumentado la compra de firmas rivales.

 

Para acabar, Corea del Sur también ha iniciado una investigación para verificar que las prácticas de la empresa del buscador se ciñen estrictamente a los mínimos legales que garantizan la innovación y el desarrollo económico.