Smartwatches, Motorola y Lenovo tras la estela de Google

Si algo ha dejado claro el IFA de Berlín es que, respondan o no las ventas, los principales fabricantes tienen claro que los relojes inteligentes son una de las familias de producto a explotar en los próximos años. De este modo, después de las ventas del Apple Watch (discretas para ser un producto de Apple pero mucho mejores que las de cualquier rival), el mercado ha girado hacia modelos más intuitivos, capaces y, sobre todo, con más «forma de reloj».

Dos de los más interesantes que se han presentado en la reunión alemana han sido el Moto 360 de Motorola y el reloj de su nueva matriz, Lenovo. Ambos con una característica en común: una fe ciega en en el sistema operativo de Google para wearables, Android Wear.

Moto 360, dos tamaños y mucha potencia por muy poco dinero

Si hay algo que ha caracterizado al Moto 360 desde su presentación es su interés por un diseño tradicional. Un smartwatch más allá de un dispositivo inteligente ha de parecer lo que es: un reloj. Así mismo, la empresa americana se ha centrado en diferenciar los tamaños de la versión femenina y masculina -y guiño a la relojería tradicional- además de crear dos formatos bien diferenciados: uno deportivo y otro más «vestido».

También ha jugado un papel fundamental las posibilidades de personalización del dispositivo mediante correas intercambiables así como una lista de materiales de construcción diferenciados. Siguen algunos detalles más polémicos como la banda negra del panel que se encarga de la luminosidad de la estructura, sin embargo, los ingenieros defienden que esto permite un marco tan delgado y que sea el único del mercado que puede utilizar un 71% de la superficie frontal como pantalla.

Volviendo a los tamaños, existen dos versiones, una de 46 mm y otra de 42 mm mucho más delgada -su grosor de 11,4 mm lo deja como un peso pluma de su segmento-. Es cierto que el mayor puede parecernos demasiado para la muñeca, pero también es cierto que ofrece una batería de 400 mAh que redunda en una autonomía de dos días a pleno uso: insuperable por ningún rival a día de hoy.

Si a eso le unimos que en su interior trabaja un procesador Snapdragon 400 acompañado de 512MB de RAM y 4GB de capacidad de almacenamiento así como conexiones WiFi y Bluetooth, nos encontramos con un equipo redondo que mejora en todo a su predecesor. Respecto a la resolución, ambos formatos, tanto el de 42 (1,37″) como el de 46 milímetros (1,56″) la tienen de 360×325 píxeles.

Si te estas preguntando cuál es el precio de contar con un dispositivo que pinta tan bien (y con un diseño tan sofisticado) en la muñeca te sorprenderá saber que el de 42 milímetros parte de 309€ y el de 46 de 359, nada exagerado comparados con relojes analógicos de gama media -y chip-.

Mundo aparte será el Moto 360 Sport que incluye GPS y sensor de actividad cardiaca: el Bluetooth permitirá conectar auriculares para escuchar la música almacenada en sus 4GB de memoria, contará con correa de silicona, tecnología Anylight para ver mejor la pantalla en exteriores y promete una construcción más resistente.

Lenovo quiere revolucionar el concepto de Smartwatch

Aunque sean dispositivos relativamente nuevos son muchos los fabricantes que quieren dar un golpe en la mesa y revolucionarlos añadiendo algo que los haga aún más «inteligentes». En esta línea se encuentra Lenovo que le ha añadido a la pulsera de su prototipo una pequeña pantalla que por posibilidades nos recuerda poderosamente al sensor de las Google Glass.

Este display, bautizado como «Magic View» pretende poder captar y emitir información a través de un «prisma» que se aprovecha de la propia correa para ganar nitidez y otorgar privacidad al usuario -solo se ve el contenido en función del ángulo en el que coloquemos el reloj-.

De este modo, aunque aún no se sabe qué utilidades le quiere dar Lenovo a este extra, sí se pudo comprobar que es un apéndice que han colocado sobre el propio Moto 360 y que han prometido desarrollar para próximas versiones.

Lenovo Ideacentre Stick 300, más potencia, menos tamaño

La ultramovilidad parece haber llegado a los ordenadores con intención de quedarse. Más allá de portátiles ligeros con pequeñas pantallas y sistemas operativos que pesan poco -lo que les permite tener menores especificaciones, consumir menos, tener baterías más compactas y por tanto ser más manejables- se comienzan a presentar soluciones en forma de miniPCs en formato dongle HDMI.

Lenovo ha sido la última en sumarse con su Ideacentre Stick 300, un pequeño ordenador con chip Atom Z3735F y que implementa Windows 8.1 como sistema operativo actualizable a Windows 10 a partir del 29 de julio.

El pequeño stick cuenta con 2 GB de RAM, 32 GB de capacidad de almacenamiento con una ranura de expansión microSD para ganar capacidad y soporte para conexiones WiFi y Bluetooth 4.0 lo que permitirá conectar teclados y ratones inalámbricos al conjunto stick-monitor. Cuenta con un puerto USB 2.0 con posibilidades de expansión y de la alimentación del conjunto se encarga el microUSB.

Es probable que las características os suenen de otros modelos presentados hace poco por Intel, Microsoft o Google. La de Lenovo es una propuesta idéntica al Intel Compute Stick tanto en cuanto a hardware como a software. Incluso, comparten una pequeña rendija de refrigeración que nos hace pensar que contamos con un pequeño sistema de ventilación. En el caso de Microsoft y Google se cuenta con una refrigeración pasiva que, según los fabricantes, no pondría en riesgo el rendimiento del conjunto.

El equipo, disponible en julio, también cuenta con otra característica fundamental de sus rivales: un precio de derribo. 129 dólares en el caso de los herederos de IBM. Un precio muy accesible que no solo permite acceder a nuestro ordenador en cualquier lugar en el que haya un monitor o televisión con entrada HDMI sino que permite democratizar el mercado de ordenadores con un precio muy competitivo y un rendimiento que debería mejorar cuando Windows pase a su versión 10 y gane ligereza.

Intel quiere tomar ventaja

El Atom es uno de los puntos en común a todos los equipos presentados excepto el de Google ¿Por qué Intel se está centrando tanto en esta batalla? Con la guerra de los smartphones y tabletas perdidos y con la amenaza de que Apple le quite un buen trozo de mercado si finalmente decide diseñar y construir todos los procesadores de su catálogo, Intel se ha dado cuenta de que la mejor opción es intentar adelantarse a sus rivales en el inminente centro de ocio doméstico: la televisión.

Convertirla en un ordenador no solo hace que sea la llave de acceso a un Windows que promete cambiar las tornas de la batalla Android-iOS-Windows en el espacio domótico. Si se da el escenario adecuado la jugada de Intel puede reverdecer sus laureles de nuevo.

Lenovo Ideacentre Stick 300, más potencia, menos tamaño

La ultramovilidad parece haber llegado a los ordenadores con intención de quedarse. Más allá de portátiles ligeros con pequeñas pantallas y sistemas operativos que pesan poco -lo que les permite tener menores especificaciones, consumir menos, tener baterías más compactas y por tanto ser más manejables- se comienzan a presentar soluciones en forma de miniPCs en formato dongle HDMI.

Lenovo ha sido la última en sumarse con su Ideacentre Stick 300, un pequeño ordenador con chip Atom Z3735F y que implementa Windows 8.1 como sistema operativo actualizable a Windows 10 a partir del 29 de julio.

El pequeño stick cuenta con 2 GB de RAM, 32 GB de capacidad de almacenamiento con una ranura de expansión microSD para ganar capacidad y soporte para conexiones WiFi y Bluetooth 4.0 lo que permitirá conectar teclados y ratones inalámbricos al conjunto stick-monitor. Cuenta con un puerto USB 2.0 con posibilidades de expansión y de la alimentación del conjunto se encarga el microUSB.

Es probable que las características os suenen de otros modelos presentados hace poco por Intel, Microsoft o Google. La de Lenovo es una propuesta idéntica al Intel Compute Stick tanto en cuanto a hardware como a software. Incluso, comparten una pequeña rendija de refrigeración que nos hace pensar que contamos con un pequeño sistema de ventilación. En el caso de Microsoft y Google se cuenta con una refrigeración pasiva que, según los fabricantes, no pondría en riesgo el rendimiento del conjunto.

El equipo, disponible en julio, también cuenta con otra característica fundamental de sus rivales: un precio de derribo. 129 dólares en el caso de los herederos de IBM. Un precio muy accesible que no solo permite acceder a nuestro ordenador en cualquier lugar en el que haya un monitor o televisión con entrada HDMI sino que permite democratizar el mercado de ordenadores con un precio muy competitivo y un rendimiento que debería mejorar cuando Windows pase a su versión 10 y gane ligereza.

Intel quiere tomar ventaja

El Atom es uno de los puntos en común a todos los equipos presentados excepto el de Google ¿Por qué Intel se está centrando tanto en esta batalla? Con la guerra de los smartphones y tabletas perdidos y con la amenaza de que Apple le quite un buen trozo de mercado si finalmente decide diseñar y construir todos los procesadores de su catálogo, Intel se ha dado cuenta de que la mejor opción es intentar adelantarse a sus rivales en el inminente centro de ocio doméstico: la televisión.

Convertirla en un ordenador no solo hace que sea la llave de acceso a un Windows que promete cambiar las tornas de la batalla Android-iOS-Windows en el espacio domótico. Si se da el escenario adecuado la jugada de Intel puede reverdecer sus laureles de nuevo.

Ordenadores y dispositivos móviles, las cifras de 2014

La industria tecnológica, sin duda, es una de las que más crece y más factura. Después de las cifras millonarias de beneficios de Apple, los récords de ventas de Samsung (como grupo no su división de móviles) y el crecimiento exponencial de la implantación de smartphones durante los últimos meses, nos llegan también las cifras de crecimiento de los ordenadores -sostenidas por primera vez en casi un lustro-. Por eso es momento de recapitular y averiguar cuáles han sido los principales fabricantes de smartphones y ordenadores durante el último año.

Smartphones, un invitado «inesperado»

Hemos repetido muchas veces que el negocio móvil, aunque millonario, no reporta beneficios a la mayoría de los fabricantes. El nicho más suculento, el de los terminales inteligentes, está copado, prácticamente, por dos fabricantes. Dos propuestas antagonistas pero igual de válidas que no dejan hueco a los rivales. Por un lado, Apple sigue remontando de la caída de prestigio, ventas y beneficios, que vivió durante los últimos meses de 2013. Por otro, Samsung, claro dominador del universo Android, empieza a notar la presión de una Apple que empieza a jugar con sus mismas reglas y los fabricantes chinos, cada vez más capaces y mucho más competitivos en precios.

En 2014 se comercializaron en todo el mundo 1.301,1 millones de smartphones, un 27,6% más que el año anterior. El enorme empuje del iPhone 6 (que ha batido todos los récord de ventas) y la democratización de los precios de estos dispositivos ha hecho que su implantación comience a ser un estándar mucho más allá de los mercados maduros.

Así, Samsung ha conseguido igualar (mejora levemente) sus ventas respecto al año anterior al llegar a los 318,2 millones de terminales vendidos (un 0,6% más y un 24,5% de cuota de mercado, que baja desde el 31%). Muy por detrás de los coreanos se coloca el gigante de Cupertino. Apple ha disparado sus ventas un 25,5% hasta llegar a los 192,7 millones de iPhone vendidos y un 14,8% de la cuota de mercado.

Por detrás se coloca el gigante chino Huawei que ha superado los 73,6 millones de terminales vendidos (un 50,4% más que en 2013 para un 5,7% de la cuota de mercado) y Lenovo (al que hay que sumarle las ventas de su adquisición Motorola) que ha llegado a los 70 millones de smartphones, un 54% más y una cuota del 5,4%.

El Top 5 lo cierran los coreanos de LG con 59,2 millones de teléfonos vendidos (gracias a su fortaleza en su mercado doméstico), un 24% más. La empresa se queda con un 4,6% del negocio. Sin embargo, estas cifras reflejan que los demás fabricantes, que en 2013 tenían un 40% del mercado, han crecido un 44,2% interanual para llegar a los 45,1 millones de teléfonos vendidos. ¿Han resucitado Sony o HTC? Nada más lejos de la realidad.

Si miramos la tendencia más inmediata, la del último trimestre, vemos que la perspectiva es bien diferente. Por un lado, la distancia entre Samsung y Apple se queda en un escueto 0,16% del mercado, poco más de 600.000 unidades. Mientras que los coreanos se han dejado un 11% de las ventas en la campaña de Navidad, los de la manzana han llegado a los 74,5 millones de iPhone (10 cada segundo, un 46% más que hace un año).

Lenovo supera por poco a Huawei (crece un 78% frente al «escaso» 41,7% de la marca del abanico rojo) y ambos afianzan sus ventas y su cuota de mercado por encima del 5%. Pero la gran sorpresa está en el quinto puesto. Los chinos de Xiaomi han adelantado por la derecha a todos sus rivales minoritarios para colocar 16,6 millones de terminales y crecer casi un 180%. Ahora su gran reto es seguir creciendo en China, derrocar a Samsung en Asia y superar los 100 millones de unidades vendidas en menos de un año. Incluso Apple es su objetivo. Buscan que los usuarios abandonen los iPhone regalándoles un Mi4 (si tienen una versión anterior al 5S) o un Mi4 Pro (si tienen un 6 o un 6 Plus). Parece una tarea titánica pero viendo su crecimiento en los últimos meses, si algún fabricante puede hacerlo, sin duda es éste.

Ordenadores, duelo de titanes

El mercado de ordenadores también está de enhorabuena. A falta de que se publiquen los resultados de ventas anuales de los principales fabricantes ya podemos hacernos un mapa del estado de salud del negocio.

El primer puesto es para Lenovo. La empresa que primero se quedó con la división de IBM y que ahora se ha hecho con Motorola demuestra que su apuesta por la potencia está siendo premiada en el creciente mercado de ordenadores. En el tercer trimestre de 2014 se hizo con un 20% de la cuota de mercado con un crecimiento interanual del 11%.

En segundo lugar se ubica Hewlett Packard. Dentro de un enorme proyecto de reestructuración, los californianos han conseguido crecer más de un 5% para rozar los 15 millones de equipos comercializados ese trimestre y quedarse con casi un 19% del mercado.

En tercera posición se encuentra Dell. La empresa ha crecido casi un 10% desde el regreso de Michael Dell para superar el 13% de la cuota de mercado y rondar los 11 millones de ordenadores comercializados previa campaña de navidad.

Fuera del podio Acer ha crecido un 11% para superar los 6,6 millones de ordenadores y quedarse con un 8,4% del mercado. Finalmente, Apple sigue viendo como sus MacBook e iMac pasan de ser objetos minoritarios de culto y crecen un 9% las ventas hasta superar los 5 millones de ordenadores. Es cierto que la cifra es muy poco superior a la de ASUS, sin embargo, el rendimiento de su ecosistema y el crecimiento de ventas de sus demás equipos empujan a los de la manzana a los puestos de privilegio.

PC, la evolución según el CES

Puede que hablar de era postPC fuera descabellado si lo entendemos como la desaparición del equipo informático por excelencia pero, a pesar de la caída de venta de las tabletas (su tasa de renovación es mucho más lenta que la de los smartphones), lo que nos ofrecen estos equipos ha cambiado para siempre la definición de lo que buscamos en un ordenador.

Precisamente por eso, son mucho los que opinan que el crecimiento de ventas de los ordenadores durante 2014 viene por varios factores: un parque falto de renovación, precios más competitivos, más variedad en el mercado y, sobre todo, una nueva familia, la de los ultraligeros que hace las veces de tableta al incorporar en muchas ocasiones, paneles táctiles.

Ahora que todos los ojos han estado puestos en lo que los fabricantes han mostrado en el CES de Las Vegas, podemos concluir que el mercado de los ordenadores está mucho más vivo de lo que pudiera parecer hace poco más de dos años, que los mayores avances no se han dado en florituras externas y que tanto los fabricantes como los clientes están de acuerdo en que el futuro pasa por la «miniaturización» de los PCs.

Equipos como los Lenovo LaVie Z HZ550 y 750 son el claro ejemplo. El primer fabricante mundial ha desarrollado junto con los japoneses de NEC un equipo de 13 pulgadas (un iPad tiene casi 10) de 780 gramos y menos de 1,7 cms de grosor. Su hermano mayor (el 750) sube la tara hasta 900 gramos pero gana una pantalla que gira 360 grados. Si volvemos a la comparativa con el iPad, su primera generación pesaba 700 gramos y no contaba con la potencia de estos LaVie Z: pantalla de 2.560×1.440 y procesadores i5 e i7 de Intel.

Lenovo LaVie Z

Pero más allá de la tableta de la manzana (que tiene como argumentos de venta otros más allá de las especificaciones técnicas), su objetivo es el Surface Pro de Microsoft al que también supera en capacidad de hardware y sólo tiene como «pero» su tarifa: 1.299 dólares en Estados Unidos. Sin embargo, como concluye Ramón Peco en El País, la llegada de rivales directos de HP, Samsung y Dell no hará más que empujar hacia abajo el precio de estos prodigios.

Los equipos de sobremesa también se apuntan a un buen lavado de cara y una dieta. El HP Pavilion Mini Desktop, el modelo con el que abrimos el post, podría decirse que es la versión Windows 8.1 de un Chromebook de sobremesa. Con 4 GB de RAM y 500 de almacenamiento, cuenta con un procesador Intel Celeron para conectarnos a internet eficazmente, jugar a online (si son títulos sencillos), reproducir contenidos multimedia con calidad y, sobre todo, no gastar más de 369 euros en un equipo de sobremesa más que suficiente para un usuario medio. ¿Su rival? El Mac Mini cuesta 499€ -es una distancia respetable- por darnos un procesador i5 y las mismas características de hardware. En Estados Unidos se venderá una opción de 180€ con 2 GB de RAM y 32 de disco duro que bajo el nombre de HP Stream Mini Desktop será nuestra puerta a los contenidos multimedia online.

Acer, por su parte, ha presentado el Revo One, un equipo barato y sencillo (269€) que sorprende por su compatibilidad con contenidos 4K, la posibilidad de crear una nube propia y, sobre todo, por sus 2 TB de disco duro ampliables hasta 8. Equipos que vuelven a los orígenes de componentes sencillos y eficaces que se alejan de la batalla de los números y que sólo buscan cumplimentarse con el resto de equipos del usuario para hacer un puñado de funciones de modo práctico y eficiente. La evolución del PC según el CES.