Ultrabooks y smartphones, la movilidad cambia la informática

Si entráramos en un hogar acomodado del año 2001 en cualquier parte de Europa, Asia o de Estados Unidos nos encontraríamos, probablemente, con un ordenador de sobremesa con una bonita torre, el característico salvapantallas de estrellas de Windows y un molesto ruido a módem en algún cuarto del piso, un portátil «ligero» de unos 3 kilos de peso, un televisor de pantalla plana tipo Trinitron y un teléfono móvil que parecería, seguramente, cualquiera de nuestros inalámbricos.

Sin embargo los tiempos han cambiado en muchos aspectos. Con unas «necesidades» de movilidad impensables hace sólo un par de años -redes sociales mediante- los usuarios exigen equipos cada vez más completos y ligeros.

Ultrabooks, el futuro de los portátiles…


En un momento en el que las ventas de ordenadores -tanto portátiles como de sobremesa- ceden sistemáticamente ante el empuje de las tabletas -permitídme esta suerte de «plural» por no hablar del empuje de «la tableta»- los fabricantes de componentes y de los propios equipos han de replantearse completamente la visión del negocio. Sus clientes exigen ordenadores potentes, manejables, rápidos y ligeros. La capacidad de almacenamiento comienza a verse como una necesidad menor gracias a la nube y la velocidad del procesador, la memoria RAM y, sobre todo, la conectividad ganan importancia en el reino de la inmediatez.

Intel, el gran fabricante de chips para dispositivos junto con AMD tienen claro que las tabletas son tremendamente versátiles aunque se trata de «un segundo aparato», como explica Álvaro García, responsable de comunicación de Intel en la Península Ibérica. Necesitan de un ordenador. Y es precisamente en este punto -hasta que Apple y compañía lo solucionen- donde reside la gran oportunidad de los ordenadores.

El gigante de Silicon Valley (comparte origen con Google ya que nació en Mountain View) ha entrado de pleno en la batalla por las televisiones inteligentes conectadas a internet, pero se mantiene al margen del lucrativo negocio de tabletas y smartphones. Su apuesta son los ultrabooks una especie de «hermano mayor del netbook», más potentes, rápidos, con más autonomía -unas cinco horas- y con un sólo objetivo según García: «tener la potencia de un ordenador, la movilidad de una tableta y el precio asequible de un netbook». Ambicioso.

Recién nacidos en el IFA de Berlín tienen como patrón a imitar al nuevo MacBook Air (una vez más Apple marca el ritmo): han de ser compactos, atractivos y tener un precio de entre 800 y, como mucho, 1000 euros. Intel afirma que 2013 será su año y para ello se han marcado varias etapas: de aquí a finales de año se presentarán los modelos de ASUS y Acer; a lo largo de 2012 se estandarizarán en las estanterías de las grandes superficies y prevén que aglutinarán el 40% de las ventas gracias a su potencia -facilitada por chips de 22 nanométros, tremendamente ligeros y eficientes- y a su capacidad de trabajar con vídeo; finalmente, para 2013 su consumo masivo permitirá bajar aún más los precios y mejorar sus baterías así como implementarles pantallas táctiles.

Para que todo esto se lleve a cabo Intel no ha escatimado en esfuerzos: dedicará 300 millones de dólares para incentivar a las empresas a trabajar en estos gadgets. De momento el gancho funciona, a las ya nombradas Acer y ASUS se han unido Toshiba y Lenovo. Asimismo, para reforzar su teoría, un estudio encargado a la consultora GfK concluye que el 80% de los compradores de un ordenador no lo hace por primera vez y que el 82% lo emplea como centro de conectividad a partir del cual añade contenidos a sus otros dispositivos -principalmente teléfonos móviles y tabletas, aunque también a discos duros extraíbles, memorias, videoconsolas e incluso marcos de fotos digitales-. La mala noticia es que más del 90% de los usuarios de una tableta la ha comprado de «modo compulsivo»… y volvería a hacerlo -personalmente doy fe de ello-. Con esto queda claro que el ordenador debe reinventarse para sobrevivir.

… y Smartphones, el futuro de los móviles


Y mientras Intel piensa en cómo hacer más atractivos y útiles a los ordenadores que abastece, las ventas de teléfonos inteligentes en Europa -su gran asignatura pendiente- siguen disparadas. La situación es tal que ya se venden más smartphones que teléfonos móviles «normales». Si en febrero un estudio ya demostró que se vendían más rápido que los ordenadores, ahora ya se han convertido en el gadget tecnológico con más demanda. La gran beneficiada de todo esto es la surcoreana Samsung y la más perjudicada, una vez más, la finlandesa Nokia.

Las cifras hablan por sí solas: en el segundo trimestre del año se comercializaron en Europa Occidental 42,2 millones de terminales -baja un 3% respecto a hace un año- de los que 21,8 millones eran «inteligentes». Sus ventas han subido un 48% y sólo la estrepitosa bajada del 29% lastra el montante total.

Por empresas, Samsung se ha hecho con un 33% de la cuota de mercado gracias a las exitosas ventas de su gama Galaxy que sube sus cifras un 50%. Nokia se sitúa en segundo lugar con un 21% de la cuota (frente al 37% de hace tan sólo un año) ya que sus ventas bajan un 44%. El tercero en discordia es Apple con un 11% y una subida de cuota del 5%… con sólo dos modelos en el mercado.

En cuanto a las cifras totales de smartphones el mapa cambia ligeramente y si bien Samsung sigue siendo el líder  con 4,8 millones de teléfonos entregados y un incremento del 700% el segundo es Apple con 4,6 millones de unidades vendidas y un nuevo lanzamiento a punto de anunciarse que puede desequilibrar la balanza a su favor. En la tercera plaza HTC se aprovecha de su alianza con Google para arrebatarle el tercer puesto a las BlackBerrys de RIM.

Por sistemas operativos Android sigue dominando el mercado por completo mientras los analistas esperan la reacción de los consumidores cuando la comercialización de terminales Nokia con SO Windows Phone 7 salgan al mercado. De momento su cuota en este nicho pasa del 39% (primero en 2010) a poco más del 23% (acumula un 60% de caída).

Lenovo se adentra en el mundo de las consolas

El fabricante chino de ordenadores Lenovo ha anunciado recientemente que lanzará una consola para el mercado chino. El gigante oriental pretende saltarse así una prohibición gubernamental que veta la comercialización de este tipo de dispositivos desde el año 2000 y que se ha convertido en un mercado «gris» gracias al permiso que tiene Nintendo para comercializar la iQue junto a un fabricante local.

El mercado interno, en cualquier caso, no es precisamente el más deseado por los grandes del mercado -Sony, Microsoft y la propia Nintendo- debido a las altas tasas de piratería. No obstante, se da por hecho que si la multinacional lanza el artilugio, sus rivales la denunciarán -al igual que al propio Gobierno Chino- por provocar un trato discriminatorio frente a sus competidores.

Lenovo, por su parte, ha dicho que su consola tendrá muchas otras aplicaciones además de jugar y es en este argumento en el que basará su defensa para que se permita su comercialización. Los analistas afirman, sin embargo, que esto no frenará a sus rivales que ya consideran sus productos como centros de ocio integrados que sirven para gestionar internet, películas, música, etc.

Las grandes compañías esperan por eso que el lanzamiento de la nueva consola por parte de Lenovo reduzca las limitaciones legales a este mercado -fueron prohibidas porque potenciaban a la adicción al juego de los jóvenes-. El resultado de esta normativa ha convertido a China en uno de los principales mercados mundiales de juegos de ordenadores, la mayoría de ellos gratuitos en la red. La pregunta es si los clientes potenciales estarán dispuestos a pagar por jugar en una consola pudiendo hacerlo gratis en su ordenador.

El nacimiento de un gigante


Muchos fueron los que se sorprendieron en 2005 una desconocida empresa china adquiría la división de informática personal de IBM. Su colaboración con la empresa de los BluChips venía desde principios de los años 80 en forma de empresa de riesgo compartido –joint venture– cuando la compañía todavía se llamaba New Technology Developer Inc. y estaba participada por la Academia de las Ciencias de China.

Con este movimiento Lenovo se convertía en el cuarto fabricante mundial de hardware, el tercero de suministros de la información y la principal empresa de Tecnologías de la Información de la región Asia-Pacífico.

Desde entonces la actividad de lanzamientos de la empresa -aprovechando la experiencia de IBM con los ThinkPad y ThinkCentre- ha sido vertiginosa. Portátiles de doble núcleo, soluciones para el hogar, patrocinios en Formula1 -Williams-, patrocinios olímpicos, equipos informáticos para eventos deportivos, etc.

Actualmente el 27,5% de Lenovo está en manos del Gobierno Chino a través de la participación de la Academia de las Ciencias China en Legend Holdings, principal accionista de la multinacional. IBM o Texas Pacific Group son otros de sus accionistas principales.

Lenovo y Microsoft, época de cambios

Vamos a empezar este post con una noticia que, a simple vista, puede parecer absurda pero que todo usuario de PC valorará: el principal cambio en la nueva gama de ordenadores del gigante chino es que arranca en sólo 10 segundos y se refresca desde «hibernación» en sólo 2. Puede parecer una noticia nimia, pero según un estudio, uno de los principales motivos por los que los usuarios «migraban» de PC a Mac era por el largo tiempo de espera para arrancar de los dispositivos equipados con Windows respecto a los de Apple.

David Roman, vicepresidente mundial de Lenovo, empresa china que compró la división de ordenadores al gigante americano IBM, explicaba la semana pasada en Londres que esta mejora es resultado de dos años de trabajo codo con codo con Intel y Microsoft. «No queremos que los usuarios tengan que aguantar esperas absurdas, sino que hagan su labor cuando y como quieran. Estamos al lado de los que hacen cosas, ya sea en su vida personal o profesional», añadió.

En la noticia publicada en el [Enlace roto.], Roman explica que este es el principal cambio: su diseño sigue siendo sobrio y resistente. Es precisamente este el aspecto que ha hecho que Lenovo se haga con un 10% de la cuota mundial del mercado de portátiles por delante de HP o Dell. Sin embargo, desde Pekín esperan aumentar este porcentaje gracias a su entrada en el mercado de los ordenadores de consumo -parte de la gama ThinkPad sí ha sufrido un rediseño y una mejora en las características de ocio-.

El primero modelo de esta nueva «familia» es el X1, un dispositivo de 1.400€ de 1,6 kilos de peso que cuenta con teclado retroiluminado y una pantalla de 13,3 pulgadas que incorpora un sistema que permite modular el ángulo de visión del contenido de la misma para que sólo lo vea el usuario que está delante de ella, no las personas que le rodean.

Su autonomía ronda las 5 horas y se puede recargar el 80% de su batería en tan sólo media hora. Además, desde la empresa garantizan una resistencia extraordinaria: se puede pisar sin que le pase nada. En cuanto a conectividad, cuenta con casi todo: puerto HDMI, conexión WiFi y Ethernet, tres puertos USB 3.0 e, incluso, cámara de videoconferencia en alta definición. En cuanto a su sistema operativo, se podrá optar entre Windows 7 y Android 3.1, la versión mejorada de Honeycomb.

Microsoft cambia el formato de los discos de la Xbox


El mundo de las videoconsolas está muy revuelto. Al lanzamiento de la nueva Nintendo 3DSXperia Play -antesala de la nueva PSP- se han unido las dudas sobre la seguridad de las plataformas en línea después de los ataques a SonyMicrosoft.

Es por ello que la empresa de Windows ha decidido cambiar el formato de los discos de la Xbox 360 por uno nuevo, el XGD3 -acrónimo de Xbox Game Disk 3- que, según la empresa, aumentará la capacidad hasta 1 giga y también reducirá el riesgo de intrusiones de terceros.

Todas las Xbox podrán disfrutar de este nuevo formato gracias a una actualización que distribuirá en beta la propia multinacional. De este modo, la empresa ha intentado acallar los rumores sobre las dudas de que pueda aplicarse el nuevo formato a todas las consolas mostrando a los medios los resultados positivos de las pruebas de compatibilidad. Además, Microsoft ha asegurado que en los pocos casos en los que se demuestre que el fallo de lectura no se da por una instalación errónea -han puesto en marcha un soporte de ayuda a los usuarios- se cambiará la consola por una nueva.