Salón de Detroit 2016, las ocho novedades más importantes

Durante los últimos días Motown se ha vuelto a poner de gala como en los mejores tiempos. Los grandes de Detroit están en su mejor momento con récord de beneficios gracias a unas ventas de su mercado doméstico históricas: 2015 cerró con 17,5 millones de unidades vendidas. Esto devuelve a Estados Unidos al primer lugar por unidades y por facturación -el modelo medio que se vende en China es mucho más barato-. En este escenario (solo 8 años después de que Obama se saltara todas las reglas del libre mercado y rescatara General Motors y Chrysler -ahora dentro de FIAT-) estas son las ocho novedades que han destacado por derecho propio en uno de los salones más «internacionales» que se recuerdan.

  • Audi h-tron quattro. En pleno dieselgate la marca alemana le ha querido demostrar a Estados Unidos que su exposición al gasóleo es mucho menor que la de su hermano mayor y que siguen siendo una referencia tecnológica y de innovación. En este caso la apuesta es el hidrógeno. El h-tron quattro es un SUV a medio camino entre los Q5 y Q7 que hereda los mejores rasgos prestacionales de la marca. La quinta generación de la pila de combustible de los alemanes se carga en 4 minutos y permite una autonomía de 600 kms con 500 litros de maletero, una potencia combinada de 388 caballos entre los dos ejes, 550 Nm de par y un 0-100 en menos de 7 segundos.
  • Buick Avista. Con una figura que evoca claramente al Opel Monza solo que con un aire mucho más realista (está mucho más cerca de la producción que el concept de los alemanes presentado hace dos años). La evolución natural del lenguaje de diseño del Opel Insignia (Buick Regal al otro lado del Atlántico) es más afilado en las líneas que otros hermanos de la casa lanzados últimamente. Con una configuración 2+2, unas llantas de 20 pulgadas y un color único denominado Dark Sapphire. En sus entrañas late el V6 de 300 caballos que ya usa el LaCrosse 2017 y que garantiza unas sensaciones sobresalientes.
  • Chevrolet Bolt. No nos hemos confundido. El Bolt es otro de los eléctricos de General Motors que tuvo como pionero el Volt. Un modelo con una alta carga tecnológica y una silueta muy similar a la del BMW i3 solo que con una autonomía de 321 kms -es completamente eléctrico- y un precio de 25.000€. Su interior -el definitivo- es revolucionario con una alta carga de infotainment y sistemas de seguridad y asistencia a la conducción 2.0. La practicidad queda garantizada por la forma en la que se ha configurado el interior y, sobre todo, por el sistema de carga rápida que en solo 30 minutos nos regala el 80% de su autonomía usando un supercargador. La versión democrática de Tesla.
  • FIAT 124 Spider. El hermano europeo del sobresaliente Mazda MX-5 es un descapotable italiano a la vieja usanza: ligero, pequeño y con una estética clásica -y muy italiana- en la que la presentación se ha cuidado con mimo. A diferencia de su hermano de plataforma, éste equipa un bloque 1.4 de 160 caballos que garantiza mucha diversión en la carretera gracias a sus 160 caballos y sus 220 Nm de par. Si a eso le unimos incontables posibilidades de personalización, accesorios de calidad -audio Bose- y un precio competitivo (en la línea de los 500, caprichos «accesibles») su éxito debería estar asegurado a ambos lados del Atlántico.
  • Genesis G90. No se trata de una marca completamente nueva. Genesis es el nombre de uno de los modelos más emblemáticos de Hyundai y ahora es la familia de productos de lujo que competirá con Lexus (Toyota), Infiniti (Nissan) y Acura (Honda) además de con la triada premium alemana por el segmento más pujante del mercado americano. Cuando diseñaron el G90 pusieron en el punto de mira el Mercedes Clase S (casi nada) y no han escatimado en nada: 3,61 metros de batalla -el anterior coche mide por completo poco más-, 2,6 toneladas de peso, motores V6 y V8 de hasta 418 caballos y tracción integral así como todo tipo de complementos (de serie) como WiFi. El objetivo es claro: que sea una experiencia de usuario completa e inesperada que subraye el éxito por aquellos lares de los G80. Dará que hablar.
  • Infiniti Q60. Seguimos con otro desdoble premium de una marca asiática para el mercado americano. En este caso uno de los casos más exitosos: Infiniti. El top de la alianza Renault-Nissan cuenta, probablemente, con los diseños más agresivos del conjunto y con unas mecánicas con un rendimiento más cerca de Maranello que de Tokyo. La primera versión del sustituto del G37 ha vivido a la sombra de los Audi A5, BMW Serie 4 y Mercedes Clase C Coupé por culpa de un diseño poco acertado. Sin embargo, la nueva estampa del modelo nipón, mucho más atlética, unida a sendos bloques V6 de 300 y 400 caballos (biturbo) así como un arsenal tecnológico para hacer más eficaz la conducción lo colocan de golpe como el más interesante de todos ellos. Pensado por y para disfrutar dentro y fuera del circuito todo en él es lujo sofisticación y tecnología.
  • Lexus LC. Nos despedimos de Japón con otro cupé con un objetivo mucho más radical: el Porsche 911. Su formato 2+2 es solo una excusa si tenemos en cuenta su bloque V8 de casi 500 caballos. Con 4,76 metros de largo y llantas de 20 pulgadas incorpora el primer cambio de convertidor de par y 10 marchas del mercado. Su chasis se ha diseñado bajo dos premisas: ligereza y rigidez y esto queda evidente cuando vemos que clava el 0 a 100 en 4,5 segundos. A diferencia del LFA se fabricará en serie… aunque no se sabe su precio.
  • Volvo S90. Cuando los grandes de Detroit entraron en los 90 en una carrera loca por comprar marcas europeas legendarias algunas de ellas vendieron su alma al diablo. Saab y Volvo, referencias suecas sufrieron suertes muy similares. La primera desapareció y la segunda se salvó de milagro gracias a Geely. Cuando todos esperábamos un nuevo caso MG-Rover los chinos sorprendieron cuando (al modo Tata con Jaguar y Land Rover) realizaron una enorme inversión, garantizaron la fabricación en Suecia y pusieron un talón y un folio en blanco para remozar por completo la gama y tener herramientas para plantar cara a los alemanes. El resultado es una de las familias de producto más interesantes del mercado: seguridad, tecnología, eficiencia, eficacia, diseño y lujo convierten a estos coches en los mejores Volvo de la historia. El S90, el nuevo buque insignia se acerca a los Porsche Panamera, Maserati Ghibli y compañía en cuanto a calidad y prestaciones (cuenta con mecánicas de hasta 405 caballos) así como todo tipo de compatibilidad con plataformas smart y de seguridad. Los 11.000 millones invertidos hace cinco años se traduce en equipos en exclusiva de Bowes&Wilkins, bloques de producción propia con todo tipo de mejoras sobre lo anterior y plataformas inteligentes que adaptan su depósito a la fuente energética para ganar espacio y mejorar prestaciones. Su precio de partida serán 50.000€ y a lo largo de este año conoceremos la versión familiar.

Lexus y Mark Levinson, música maestro

Cuando Toyota decidió que era hora de mostrar al mundo lo que sus ingenieros eran capaces de desarrollar creó la marca Lexus. Acrónimo de Luxury EXportations for the United States, crearon modelos cargados de tecnología, motores eficientes y acabados que no tenían que envidiar en nada a la triada Mercedes-Audi-BMW.

 

En Japón tuvieron en cuenta que la música y el placer de conducción llevan unidos décadas desde que Cadillac empezó a implementar los primeros ¡tocadiscos! en sus modelos de lujo. Así, a principios de los ’90 la filial comenzó a buscar en el mercado de sonido de alta fidelidad un socio de primera para incorporar los mejores equipos de audio disponibles en sus vehículos.

 

La compañía elegida fue Mark Levinson, una pequeña empresa fundada por un músico de vocación que en 1968, con sólo 21 años, se convirtió en leyenda al construir el mezclador del Festival de Woodstock. En 1972 fundó Mark Levinson Audio Systems que cuatro décadas después se mantiene como una de las referencias en el ámbito de las compañías de audio de alto rendimiento.

 

El modelo elegido para comenzar su andadura juntos fue el LS, el buque insignia de la casa. El sistema implementado contaba con 19 altavoces y 7.1 canales que incorporaban varios amplificadores «ultra-eficientes». Desde entonces la colaboración de ambas compañías ha sido inseparable.

 

El siguiente reto llegó con los híbridos -la gama estrella de la filial de Toyota-. Diseñados para proporcionar una conducción silenciosa y refinada, se presentaron como la oportunidad perfecta para que la casa americana ofreciera a los clientes una experiencia más cercana a la de una sala de conciertos que a la del habitáculo de un turismo. De hecho, según Levinson, replicar en una sala la calidad de sonido de los 13 altavoces y el amplificador clase D del CT200h requeriría una inversión de más de 100.000€ en un equipo HiFi de última generación.

 

Así, el último miembro de la familia, el exitoso compacto CT200h cuenta con una adaptación de 13 altavoces con sonido envolvente 7.1 que admite cargar música desde CDs, USB, cualquier dispositivo multimedia e, incluso, música en streaming desde un smartphone gracias a la conexión Bluetooth 4.0.

 

Mark Levinson (ahora propiedad de Harman Kardon) ha trabajado en un factor de distorsión bajo que proporciona una alta potencia al sonido y mantiene la pureza y resolución del mismo. Los datos hablan por sí mismos: 250 vatios con una distorsión armónica de menos del 0,1%. Además, para minimizar el consumo -clave en cualquier híbrido- han aplicado la tecnología GreenEdge que permite duplicar la potencia de sonido con un consumo igual al de un equipo profesional.

 

Todo ello se ha concebido -según las dos compañías- siguiendo tres premisas: alta resolución, que permita distinguir individualmente cada instrumento; alta estabilidad, para identificar fácilmente la procedencia de cada instrumento y de los tonos; y excelente armonía, con un sonido de alta elongación, reverberación y profundidad.

 

El trabajo de Levinson con cada modelo -no sólo gama, sino dependiendo de la motorización de cada una de ellas- hace que los altavoces se coloquen en puntos diferentes, cuenten con una sintonización exclusiva y una potencia relativa diferenciada. Así, el LS600h incorpora 19 altavoces y un sonido envolvente 7.1; la berlina GS450h, suma 17 altavoces de 835w y el SUV RX 450h y la berlina media IS200d, 15 altavoces con sistema Surround 7.1.

 

Desde 2001, Levinson y Lexus tienen un acuerdo de colaboración de 50 años que hace que sólo la gama de lujo de Toyota pueda equipar la tecnología del fabricante de New Haven. Calidad suprema de por vida.