LoopPay, Samsung también quiere hacer negocio

La presión del enorme éxito de Apple Pay, [Enlace roto.] y los malos resultados cosechados por el fabricante más importante durante el último año han hecho que Samsung anunciara a finales de febrero la compra de LoopPay una de las plataformas de pago móvil más importantes del mundo y la llave para que los coreanos accedan a un negocio en el que los fabricantes tendrán mucho que decir y se estaban quedando atrás frente a sus grandes rivales.

Lo que comenzó siendo una alianza para crear una pasarela de pagos para los dispositivos del fabricante ha acabado convirtiéndose en una compra para acelerar el proceso. La idea es que la start up les permita ofrecer a sus clientes una servicio de monedero virtual y una pasarela de pagos rápida y segura desde sus terminales (y minimizar las aplicaciones que puedan provocar una fuga de clientes aún mayor hacia otros dispositivos).

Aunque no se han hecho públicos los datos de la compra los directivos de Samsung aseguraron que los fundadores de Loop y buena parte de la plantilla de la empresa pasarán a formar parte de la división móvil de la multinacional para desarrollar «la nueva ola de innovación en los pagos digitales» que preparan. Además, Samsung heredará los 10 millones de clientes que ya usan con regularidad el sistema de pago móvil, uno de los más importantes de Estados Unidos.

El secreto del éxito de LoopPay es que su sistema es compatible con el 90% de los terminales que hay en las tiendas físicas y que aceptan pagos con tarjetas con banda magnética ya que emplean un adaptador que convierte el datáfono en un sistema inalámbrico. La ventaja es que el sistema de LoopPay no requiere de tecnología NFC como sí lo hacen Google Wallet o Apple Pay. Su equipo de bajo coste le ha permitido crecer muy rápidamente en el mercado ya que la mayoría de las tiendas físicas se han demandado por un sistema mucho menos agresivo tanto para ellos como para sus clientes.

La duda que nos surge ahora, y que LoopPay no ha resuelto aún, es si su solución -los terminales emplean los sistemas de carga inalámbricos para transmitir los datos a las TPVs- tardará mucho en llegar a toda la gama de terminales Galaxy y si seguirán diseñando y fabricando periféricos para dispositivos de la competencia, como el iPhone y otros terminales Android.

Lo que sí es seguro es que la solución de pagos de la start up será compatible con la mayoría de los dispositivos wearables de los coreanos, aunque estos no incorporen Android Wear. Parece que la batalla de Samsung se recrudece con Google más que con Apple.