MacBook Pro, mejorando lo presente

Si al principio de la semana os presentábamos las novedades de la conferencia de Microsoft la semana pasada ahora le llega el turno a los nuevos MacBook Pro 2016, protagonistas del evento que Apple tuvo el pasado día 27. Coincidiendo con el 25 aniversario del primer portátil de la empresa se renovaron por completo los más prestigiosos de su catálogo.

Phil Schiller fue el responsable de presentar los modelos de 13 y 15 pulgadas, hasta un 17% más delgados que la anterior generación. El más grueso, el de 15 pulgadas se queda en unos escasos 15,5 mm desplegado, una «proeza de la ingeniería» según el propio Schiller. Para ello han tenido que reconstruir determinadas partes de la estructura, como una nueva mariposa que sujeta más firmemente la unión entre las dos partes del portátil y que consigue que el conjunto sea más liviano y estrecho incluso cerrado.

Además, se ha trabajado en el diseño del teclado para que el TouchPad gane tamaño -en el modelo de 15 pulgadas duplica su área-. Lo más llamativo, sin embargo, es la desaparición de la fila de teclas de función que han sido sustituidas por un panel OLED que cambia según las tareas que estemos realizando con el Mac.

La Touch Bar, como la llaman, permite aplicar filtros, editar fotos, entrar directamente en favoritos, realizar búsquedas, trabajar con parámetros multimedia, etc. Si tenemos en cuenta que la empresa abrirá su código a desarrolladores esta mejora que tantas críticas ha recibido en las redes sociales puede volverse un factor diferencial a medio plazo.

Si seguimos con las funciones Touch, por fin se han implementado en los Mac el Touch ID que nos permite el bloque y desbloqueo mediante nuestra huella dactilar en los iPhone y iPad. Además, a diferencia de los equipos iOS, permitirá cambiar de usuario automáticamente en función de la persona que lo desbloquee.

La pantalla de los Pro también ha sufrido mejoras. Ahora es un 67% más brillante, cuenta con un 25% más de colores y un 67% más de contraste. Si tenemos en cuenta que el modelo de 15 pulgadas contará con un procesador Intel Core i7 Skylake y una GPU Radeon Pro, el rendimiento está asegurado. En cuanto a la capacidad de almacenamiento, El tope serán 2 TB SSD (a diferencia del sistema híbrido presentado por Microsoft para su Surface Book i7) con una velocidad de 3,1GB/s.

La polémica, sin embargo, ha venido por parte de las conexiones. El Pro contará con cuatro puertos Thuderbolt 3. Es decir, tendremos cuatro puertos compatibles con USB-C y todos ellos servirán como fuente de alimentación para equipos externos. El problema viene que serán necesarios multitud de adaptadores (incluidos para equipos iOS) algo bastante incongruente si tenemos en cuenta la apuesta wireless de los de Tim Cook.

La autonomía se mantiene estable en 10 horas, menos que otros equipos híbridos de la competencia (el propio Surface Book i7) pero por encima de la línea del mercado si tenemos en cuenta la relación tamaño-peso-batería.

Finalmente, el Pro también recibe mejoras en sus altavoces que ahora tienen el doble de rango dinámico, hasta un 58% más de volumen máximo y bajos 2,5 veces más potentes. Además, como el rediseño interior ha permitido conectarlos directamente a la alimentación, la potencia máxima se ha triplicado.

El precio también será uno de los handicaps de esta familia (si bien es cierto que el mercado parece soportar bien las tarifas Apple). La versión de 13 pulgadas sin Touch Bar costará 1.499 dólares. La versión con el panel OLED sube hasta los 1.799 dólares y el tope de gama sube su factura hasta los 2.399 dólares.

Por último, el anuncio de Craig Federighi de una colaboración con LG para crear un nuevo monitor OLED a la altura de lo que se espera de los sobremesa de Apple ha disparado los rumores sobre un posible lanzamiento de nuevos Mac Pro, iMac y Mac Mini antes de que acabe el año. Sería un buen remedio para una Keynote de otoño bastante descafeinada.

Apple, nuevos retos para llegar al medio siglo

El pasado viernes 1 de abril Apple cumplía 40 años. Cuatro décadas desde que Steve Jobs y Steve Wozniak fundaran una de las empresas que, probablemente, mejor representen nuestra forma de entender hoy día la tecnología y la electrónica de consumo. Una compañía que, lejos de ser ese producto hippie e iconoclasta que quería romper la imagen de informática solo para expertos, afronta una nueva era batiendo toda clase de récords (ventas, beneficios y una imagen de innovación que pocas otras firmas tienen).

Si ahora los expertos rezan que los 40 son los nuevos 20 -milagros de la ciencia que nos permiten ser jóvenes más tiempo- Apple ha demostrado tener una capacidad camaleónica de transformarse. A 1 de abril de 2006 (esta bitácora ni siquiera existía) seis de cada diez dólares venían de la música. El iPod y su tienda de música, iTunes, habían cambiando completamente la forma en la que el mundo escuchaba a sus artistas.

Solo un año más tarde Steve Jobs rezaba el más famoso one last thing y enseñaba al mundo el iPhone. «Un iPod que permite llamadas de teléfono» -criticaron algunos-. «Un teléfono que nadie querrá porque no tiene teclas», exclamó Steve Ballmer de Microsoft. Un dispositivo que sigue batiendo récords de ventas y que supone el mismo porcentaje de ingresos que tenía antes el iPod.

Si miramos a la anterior década sí que vemos algo en común con la actual: la ausencia de Steve Jobs. Cuando falleció en 2011 la duda era siniestra: subsistiría la nueva Apple a la ausencia de su «mesías». La respuesta es tajante: sí. Es la empresa más cotizada del mundo -ahora se pelea con el cetro con Google- y lleva varios años batiendo sistemáticamente su propio récord de beneficios.

Sin embargo, igual que las personas pasamos por la «crisis de los 40«, los de Cupertino han previsto que las ventas de su iPhone caerán por primera vez (de ahí su iPhone 5SE para abrir nuevos mercados) y siguen inmersos en la búsqueda de un producto que cambie de nuevo nuestros hábitos de consumo -como lo hicieron antes los iPod, iPhone, iPad, etc.-. Es cierto que el Apple Watch apunta maneras y que Apple TV tiene aún mucho recorrido pero ninguno parece tener el músculo -aún- para revolucionar nuestras vidas.

Desde su nacimiento han tenido frente a sí retos titánicos: plantaron cara a IBM, resucitaron frente al dominio de Microsoft y su Windows, revolucionaron y crearon nuevos mercados y entraron como un tsunami en el mundo de la electrónica de consumo. Y, con más o menos suerte, han salido airosos hasta tocar el cielo.

Para hacernos una idea de su tamaño cabe decir que sus ventas trimestrales, unos 76.000 millones de dólares, son superiores al PIB anual de Costa Rica y las ventas de su producto estrella, el iPhone, al año, superan a la facturación de Disney, McDonald’s o Goldman Sachs. ¿Cómo es esto posible en una empresa con un catálogo tan reducido? La clave es su relación con sus clientes.

Tachados habitualmente de fanboys por su defensa a ultranza de los productos de la manzana mordida, la tasa de satisfacción de los usuarios no es comparable a cualquier otro bien de cualquier otra categoría y, según cifras de consultoras independientes, la tasa de fuga de clientes a la competencia es ínfima. Os recomendamos que leáis este sobresaliente reportaje de Amanda Mars en El País: [Enlace roto.].

Su diseño imbatible, su servicio post venta, el funcionamiento de sus productos y las campañas en las que muestran lo que las personas pueden hacer con sus productos y no lo que sus productos son capaces de hacer colocan todo su catálogo en el plano experiencial. Y conseguir eso con algo que tiene en su interior un chip es francamente complicado.

Su modelo se estudia en universidades y no son pocos los que reconocen que con todos sus defectos -muchos- Steve Jobs fue el mayor visionario del siglo XX junto con Henry Ford. No inventó nada -el cerebro de los primeros años era Wozniak y después solo dio el toque Apple a cosas que ya existían- pero hizo que todos necesitáramos sus «malditos cacharros», como los denominó recientemente Donald Trump.

Ahora que está bajo la lupa por su relación con el fisco en Europa y por su pelea con el FBI en Estados Unidos, el reto que se plantean es el de los contenidos. En todo el planeta ya hay 1.000 millones de equipos iOS (a los que hay que sumar otros cientos de millones de Macs) y el pastel -hasta que llegue otro producto milagroso con o sin ruedas- está en la música, en las películas y series y en las aplicaciones. Su músculo financiero, su reputación y su capacidad para comunicar son sus herramientas. Otro reto gigante ante el misterio de cómo será Apple cuando cumpla medio siglo.

Apple Keynote, muchas pequeñas mejoras en el software

Para los que esperaban que la Keynote del pasado día 21 fuera el momento en el que se lanzaran dispositivos «rompedores» como un iPad Air 3, un iPad Mini 5, un Apple Watch 2 o algún servicio relacionado con Apple TV, a buen seguro, la conferencia habrá sido un fracaso. La empresa de Cupertino suele dejar estos lanzamientos para junio o septiembre -previo campaña de Navidad-. La reunión de marzo suele traer alguna versión de modelos ya existentes -el 5SE y el iPad Pro de 9,7 pulgadas en este caso- y bastantes retoques en el software, la piedra angular de los californianos.

A día de hoy los de Tim Cook tienen cuatro grandes sistemas operativos. El más relevante por número de dispositivos activados es iOS (el cerebro de iPhone, iPad y iPod). El más capaz y solvente, OS X (que da vida a los Mac). Otro centrado en los wearables, Watch OS (que de momento solo se refiere al Apple Watch) y, finalmente, tvOS, que anima los Apple TV. Todos ellos han recibido mejoras. Os las presentamos todas.

  • iOS 9.3. La penúltima versión de iOS 9 -lo más probable es que en junio lancen iOS 9.4 para empezar en julio con las betas de iOS 10- se ha centrado, sobre todo, en proteger al usuario. Proteger su seguridad con un Touch ID que ahora también «bloquea» las notas; proteger nuestra salud gracias al modo Night Shift que adecua la temperatura del color de la pantalla y su brillo durante la noche para alterar -menos- nuestro sistema circadiano o un nuevo sistema de encriptado que proteja nuestros datos -siguen enfrascados en su pelea con el FBI-. Como funcionalidad, el 3D Touch, una de las apuestas de la empresa en los nuevos dispositivos móviles gana funcionalidades en las aplicaciones nativas y las más importantes de terceros. Por cierto, la unión con CarPlay mejora gracias a un mejor funcionamiento de los mapas y a una simbiosis más lograda con Apple Music.
  • OS X. La versión 10.11.4, en cambio, tiene como objetivo centrarse en la fiabilidad y estabilidad del sistema -algunos usuarios de equipos más antiguos se quejaban de una bajada de rendimiento que Apple pocas veces ve «tolerable». iBooks, iMessage -una de las apps nativas más usadas por los clientes de la empresa-, Fotos (suman soporte para recibir Live Photos)  y el soporte de seguridad para notas son las mejoras más llamativas. Safari también sufre mejoras -o, mejor dicho, soluciona el error que no le permitía abrir determinadas URL-. Por su parte, iTunes llega a la versión 12.3.3 para ganar compatibilidad con los nuevos equipos presentados y ser más estable y rápido.
  • watchOS 2.2. Si bien es pronto para lanzar una nueva versión del reloj inteligente de la casa -para no crear sensación de obsolescencia de los clientes y bloquear las ventas del equipo a la espera del nuevo Apple Watch 2- la empresa sabe que es absolutamente necesario lanzar actualizaciones en accesorios y software que refuerce la sensación de novedad en el usuario y atraiga a nuevos clientes. En el primer apartado destacan, una vez más, nuevas correas. En el segundo, el software que llega es 2.2 y viene con algunas novedades como los fondos de pantalla, la unión a Fotos mejorada, poder crear los «botones» casatrabajobuscar y cerca para obtener indicaciones para movernos así como unos Mapas más integrados y que adquieren  utilidades de la mano de Yelp. Salud y las mediciones de actividad diaria son ahora más fluidas y Apple Music gana relevancia en el conjunto.
  • tvOS 9.2. Por último, el sistema operativo inaugurado con el Apple TV 4 (que aunque no hay cifras oficiales, los proveedores garantizan que está siendo un éxito gracias a la implementación de aplicaciones, juegos y nuevos contenidos) también recibe novedades. La más destacable es que, como iOS, ahora permite archivar los programas en carpetas para tener una navegación más personalizada. El menú multitarea también recibe un repaso para parecerse más al de los dispositivos móviles. Como uno de los puntos fuertes del equipo fue la llegada de Siri al televisor, ahora han añadido los dictados de búsquedas -también por escrito la predicción de búsqueda- así como el soporte para teclados Bluetooth (ya era hora). Los podcasts también ven mejorada su aplicación por completo y ahora permiten la suscripción y archivo de unos pocos favoritos sin tener que perdernos en su enorme catálogo. En cuanto a iCloud y las Fotos en streaming, reciben un soporte completo para su gestión. Por último, la navegación ha mejorado exponencialmente. Ahora todo es más rápido y eso a buen seguro, será un gran reclamo para nuevos clientes.

Apple, entra en su momento decisivo

Tim Cook probablemente es una de las personas más influyentes de Silicon Valley. Por qué no de Estados Unidos -con lo que esto significa-. Cuando heredó el puesto de CEO de Apple (y sobre todo después de la muerte de Steve Jobs) fueron muchos los que clavaron los ojos en él viendo que haría con una empresa que a pesar de tener millones de fans y detractores lleva mucho tiempo marcando el ritmo de la electrónica de consumo. Siempre se espera más de ellos que de ninguna otra.

Tras un principio titubeante en el que tuvo que trabajar debajo de la alargada sombra del fallecido gurú comenzó a cambiar y modernizar la compañía. ¿Modernizar? Sí, decidió que aunque los de Cupertino son diferentes no podían seguir al margen del mercado. iPads más pequeños, iPhone más grandes, streaming, nuevos interfaces… La apuesta era arriesgada pero el resultado fue redondo: record de beneficios año tras año y una cotización de 700.000 millones de dólares. Un control absoluto del mercado de smartphones y un aura de intocables.

 

Sin embargo, una lección básica de economía -y de la vida- es que el crecimiento y la bonanza nunca duran para siempre. El pasado día 26 la empresa presentó sus resultados financieros referidos al primer trimestre de 2016 con lo que, por fin, podemos tener una imagen completa del año 2015. Y de nuevo tenemos cifras récord: una facturación de 75.900 millones de dólares y unos beneficios de 18.400 millones. ¿Dónde está el problema entonces? En que es una variación positiva de solo el 2%. Demasiado plana para los inversores que ya llevan castigando en el parqué a los californianos desde julio y que ya han restado un 20% al valor de la empresa (ahora es de 535.000 millones).

Lo que más preocupa es el comportamiento del iPhone. Durante el trimestre presentado se comercializaron 74,7 millones de terminales. Eso deja el total en algo más de 310 millones durante todo el año, una cifra muy superior a 2014. No obstante, si comparamos el trimestre de lanzamiento del iPhone 6 con el del iPhone 6S vemos que el terminal a duras penas ha crecido. Solo un 1%. Y eso es algo que nunca le había pasado al smartphone desde su lanzamiento en 2007.

La empresa -y por una vez también los analistas- coinciden en que la variación tiene solo una razón: el comportamiento del dólar de forma global. Con la misma evolución de un año antes los ingresos de la multinacional habrían crecido un 15% hasta los 80.800 millones de dólares.

Si vamos más allá y nos fijamos en los productos vemos que las unidades del iPhone están «planas»; que el lanzamiento del iPad Pro en noviembre no ha conseguido parar la caída del iPad (que ha visto caer sus ventas un 25% en el último trimestre y sus ingresos un 21%); y que aunque los Mac se comportan mejor que el resto del mercado de ordenadores, también han dejado de crecer (han caído un 3% en el interanual). La buena noticia es que en el apartado de «otros» donde entran los Apple TV, Apple Watch, Beats, iPod y accesorios han vivido un crecimiento del 62%.

El problema para muchos es la excesiva exposición que la empresa tiene al mercado de smartphones. El iPad está bajando drásticamente su presencia en el negocio -no así en el mercado- y ya representa lo mismo que los Mac (un 9%) y aunque el negocio de servicios -desde Apple Music a Apple Care pasando por Apple Pay y la tienda de aplicaciones- siguen en buena forma, no llegan al 6% del total.

La empresa saca pecho diciendo que han batido un nuevo récord de dinero en caja: más de 216.000 millones de dólares (podría comprar Microsoft, Facebook o Samsung con ese dinero). Además, dentro de su estrategia se prevén movimientos importantes como el proyecto Titán -a pesar de la marcha de Steve Zadesky se da por hecho que entrarán antes de 2020 en el negocio de la automoción- o la realidad virtual y aumentada donde está realizando importantes fichajes.

iTunes, lo mejor de 2015

Un año más Apple ha publicado su selección anual con lo mejor del año en su tienda iTunes. Aplicaciones, canciones, películas, libros y podcasts que, aunque no necesariamente han de ser los más descargados -el factor precio es definitivo-, destacan por las buenas críticas que han recibido de los usuarios y por su calidad.

A continuación os desvelamos todos los premios de los de Cupertino:

Cine

  • Película más taquillera: Mad Max, furia en la carretera.
  • Película para toda la familia: Inside Out de Pixar.
  • Mejor director del año: Alejandro González Iñárritu por Birdman.
  • Mejor descubrimiento: Amy, la chica detrás del nombre.
Música (tanto iTunes como Apple Music en España)
  • Artista del año: Alejandro Sanz gracias a su disco Sirope
  • Nuevo artista del año: The Weekend.
  • Álbum del año: Quién me ha visto, de Rozalen.
  • Canción del año: El perdón de Nicky Jam y Enrique Iglesias.
Literatura
  • Mejor libro de ficción: La templaza de María Dueñas.
  • Mejor libro de misterio y suspense: Lo que no te mata te hace más fuerte de David Lagercrantz.
  • Mejor novela romántica: Si pensara en ti, te despreciaría de Mhairi McFarlane.
  • Mejor novela juvenil: Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo de Benjamín Alire Sainz.
Podcasts
Mejores apps para iPhone
  • Periscope el servicio de Twitter que nos permite realizar streaming de vídeo desde nuestros smartphone. La finalista fue Enlight uno de los mejores editores de imágenes de la tienda de Apple y una de las aplicaciones de descarga obligada en nuestros iDevices.
  • Lara Croft Go un juego de puzzles muy en la línea de la saga que ha recibido actualizaciones gratuitas y que es adictivo por su planteamiento. El otro título finalista fue The Mesh un juego de lógica donde los números son fundamentales y que requiere mucha calma y perspectiva del gamer.
Mejores apps para iPad
  • Fábrica de robots es una app educativa que permite a los pequeños construir robots que luego deberán utilizar para diferentes funciones. Muy recomendable. La otra finalista fue la app de productividad Liquid Text, que permite leer y realizar anotaciones sobre documentos PDF, doc, PPT y páginas web y que es una herramienta idispensable para los que consumen mucho contenido de texto en la tableta.
  • Horizon chase, un divertido arcade de coches que nos recuerda a los títulos de los años ’80 y ’90 se alza con el premio por su sencillez, jugabilidad y fluidez. El finalista fue el exitoso Rayman Adventures que, aunque no es excesivamente complicado es tremendamente adictivo.
Mejores aplicaciones de la Mac App Store
  • Affinity Photo es uno de los mejores softwares de edición de fotografía del entorno OS X (y no es poco) y sus continuas mejoras lo pueden convertir en uno de los estándares los próximos años.
  • Pillars of eternity uno de los mejores juegos del año. Su lenguaje gráfico es muy potente y eso se nota también en su precio. A la altura de los games para PC.