OnePlus y Meizu, ¿otro caso de engaño a los consumidores?

Es fácil escuchar en la calle que los smartphones no valen lo que cuestan. Ciertamente, los márgenes de beneficio por unidad que obtienen algunos fabricantes (especialmente Apple) hace que muchos se pregunten cuál es el sobreprecio que se paga por llevar un logotipo en el dispositivo. Y precisamente en ese segmento del mercado es donde los fabricantes chinos han encontrado su hueco. Prometen un rendimiento espectacular a un precio irrisorio si lo comparamos con los primeros espadas de la industria.

No es difícil pues, darse un paseo por blogs especializados en los que se habla de las virtudes de los terminales -la mayoría de ellos Android- frente a los sobrevalorados iPhone y Windows Phone. Incluso hablan de las virtudes de los nuevos fabricantes chinos frente a otros consolidados como Samsung, LG, HTC o Sony.

Además, casos como el de Samsung en 2013 en el que se demostró que mediante un software potenciaba la velocidad del procesador para incrementar la de su tarjeta gráfica de 480 MHz a 533 MHz cuando el Galaxy S4 detectaba que estaba siendo a una prueba de rendimiento subrayan las trampas de las empresas para conseguir cifras mejores que las de sus rivales. Una suerte de dieselgate sin partículas cancerígenas.

No obstante, esta vez han sido las prometedoras OnePlus y Meizu las empresas que han sido pilladas in fraganti. Ambos fabricantes han trucado sus teléfonos móviles para mejorar sus prestaciones cada vez que eran sometidos a un benchmark: una prueba de rendimiento para determinar la velocidad de los procesadores o la potencia de las tarjetas gráficas.

En ambos casos, según un estudio publicado por XDA-Developers, las modificaciones afectaban a la velocidad de los núcleos de la CPU -el chip- lo que hacía que sus rendimientos fueran superiores al de otros smartphones con idénticos procesadores. El caso más llamativo fue el de los modelos OnePlus 3 y 3T capaces de incrementar notablemente su rendimiento cada vez que eran sometidos a una prueba de rendimiento.

Los cambios de velocidad se veían claramente cuando el dispositivo pasaba de ejecutar aplicaciones normales frente a aquellas que habitualmente se emplean para medir el rendimiento de un teléfono inteligente. En el caso de los chips de ocho núcleos, en los cuatro núcleos más potentes la velocidad se multiplicada de los 0,31 GHz a los 1,29 GHz, mientras que los otros cuatro subían hasta los 0,98 GHz.

Por si fuera poco, también detectaron que el fabricante había listado las aplicaciones más habituales en los benchmark para poder monitorizar cada uno de sus dispositivos cuando éste estaba siendo testado. El equipo de XDA-Developers fue capaz de detectar la artimaña ejecutando una versión de Geekbench 4 de incógnito con un nombre diferente que fue capaz de pasar desapercibida ante el software del terminal.

Ante estos hechos, OnePlus no ha tenido más remedio que reconocer esta práctica irregular y ha prometido no volver a llevar a cabo estrategias de este tipo, si bien, se reservan esta posibilidad para mejorar el rendimiento del teléfono cuando se estén ejecutando juegos especialmente exigentes.

La estrategia de Meizu era diferente. En el caso de los terminales con procesadores de ocho núcleos, los cuatro más potentes permanecen siempre en letargo y se trabaja solo con los cuatro «normales» sea cual sea la aplicación que se utilice. Sin embargo, cuando el Pro 6 detecta que está siendo sometido a una prueba de rendimiento se activan todos los núcleos para dar un rendimiento muy por encima del habitual.

Lo más grave es que en el informe se deja claro que saben que otros fabricantes han hecho lo mismo aunque, por el momento, no tienen pruebas para inculparlos. Solo han podido realizar una lista de fabricantes que están «limpios» de haber realizado estas prácticas: Google, HTC, Xiaomi, Honor, Huawei y Sony.

Aquaris E4.5 Ubuntu Edition, el esperado

Si en el universo de los PCs sólo parece haber una alternativa al duopolio Windows-OS X (muy desequilibrado hacia Microsoft, sin duda) y se llama Linux, en el mercado smartphone casi no hay alternativa a la dupla formada por Apple y Google. Windows tiene una cuota de mercado mínima (cerca del 5%) y BlackBerry aparece por sistema en las quinielas para ser comprada por un tercero.

Precisamente por eso, aquellos que defienden el software libre y sus enorme posibilidades, llevan tiempo esperando que algún fabricante se animara a implementar una versión móvil de la distribución Linux más exitosa, Ubuntu. Y ha tenido que ser BQ, la tecnológica revelación del año pasado, la primera en atreverse a lanzar un smartphone que, de fabrica, viene con esta interesante alternativa.

Toda una declaración de intenciones si tenemos en cuenta que el terminal -que desglosaremos más adelante- cuenta con un precio de 169,90€ como gran aval de compra junto con una plataforma consolidada y que puede, por capacidades, plantar cara al duopolio iOS-Android.

Desarrollado por Canonical en 2004, Ubuntu es, sin duda, la única versión Linux que ha conseguido plantar cara en los ordenadores a los sistemas cerrados y de pago tradicionales. Y, precisamente esa buena acogida (más de un millón de seguidores en Facebook, por ejemplo) ha hecho que la firma británica llevara tiempo buscando un aliado a la altura para su llegada al negocio móvil. Es cierto que desde hace meses era posible descargar Ubuntu Phone en los terminales Nexus de Google, pero también es cierto que tanto este Aquaris como el Meizu MX4 (encargado de la distribución de este SO para China) son los primeros desarrollados y pensados ex profeso para esta versión.

Jane Silber, CEO de Canonical, explicaba en Cinco Días que «el lanzamiento es un punto de inflexión porque ofrece una experiencia de usuario totalmente nueva y por las posibilidades de diferenciación que representa frente a los demás fabricantes y operadoras». Ubuntu Phone sitúa el contenido como «centro de la experiencia». Los scopes, por ejemplo, son una suerte de ventanas a las que el usuario accede desde la pantalla principal y que funcionan como agregadores de contenidos tomando de referencia las webs, redes sociales y contenidos favoritos del usuario evitando la fragmentación clásica de la información por aplicaciones de los demás sistemas operativos».

Con tecnología Dual SIM y libre (no tendría sentido no atar un smartphone a un sistema operativo pero sí hacerlo a una operadora) ya son varias las operadoras que han mostrado su interés para comercializar un producto que, aunque no se sabe su recorrido, sí tiene hueco en su mercado (sobre todo con el esfuerzo económico que va a hacer Canonical por implementarlo y por el apoyo que han recibido algunos de sus socios como Meizu que ha recibido 221 millones de Alibaba en su última ronda de financiación).

¿Corre Ubuntu Phone el riesgo de ser el nuevo Firefox para móviles? Tiene más aptitudes para la supervivencia que el sistema operativo de Mozilla por el perfil de sus socios. Tanto BQ como Meizu destacan por su imagen de start ups con ganas de hacer bien las cosas y que se han ganado el aplauso de usuarios y analistas. Firefox, por su parte, vino apoyado de Telefonica -las operadoras no gozan de muy buena reputación- que buscaba, básicamente, debilitar la capacidad negociadora de Google y Apple mostrándoles una alternativa para los clientes en el mercado. Un fracaso por concepto y finalidad. Además, una de las apuestas de BQ para animar a sus clientes potenciales a adquirir uno de sus terminales con Ubuntu es que darán soporte gratuito a sus clientes.

Además, la conseguida experiencia de usuario de Ubuntu le permite llegar más allá de los usuarios clásicos de Linux para PC. Es más sencilla y fluida. El Aquaris E4.5 Ubuntu Edition utiliza un procesador MediaTek Quad Core Cortex A7 a 1,3 GHz, tiene 1 GB de RAM y 8 GB de memoria interna. Además, su pantalla de 4,5 pulgadas no trabajará con un interfaz de botones capacitivos como su hermano con Android porque la gestión de Ubuntu se hace mediante gestos. Respecto a las cámaras, cuenta con una posterior con una óptica de 8 Mpx, dual flash y autofocus capaz de grabar vídeos en Full HD y una frontal de 5 Mp.

¿Le vemos algún handicap al terminal? Sólo uno. Es perfecto para aquél que quiera una alternativa a lo establecido pero estar al margen de Android es también sinónimo de estar al margen de su tienda de aplicaciones. Es cierto que tienen bastantes alternativas a las más mayoritarias (se lo toman con bastante humor en la web de BQ) pero también es cierto que si una tienda poco musculada tiene fuera de onda a Windows… hará lo mismo con Ubuntu.

Patentes, el estigma chino

ZTE, Huawei, etc. han sido noticia hasta ahora por su enorme expansión. Fabricantes de tecnología (mucho más allá de móviles o tabletas) que controlaban su mercado interno y que comenzaban a vivir una «tímida» expansión en el panorama internacional lo que les mantenía alejados de las duras pugnas legales en relación a las patentes que protagonizaban los gigantes coreanos, japoneses y de Silicon Valley.

Sin embargo, lo que comenzó como una expansión gradual se ha convertido en una «invasión» que les está permitiendo quedarse con gran parte del negocio en Europa y Estados Unidos y que no sólo los convierte en una amenaza sino que les está llevando a comprar a sus competidores. ¿Seguirá entonces la estrategia de las empresas occidentales de mirar hacia otro lado? Según ha publicado Digitimes parece estar fraguándose una alianza entre Nokia, Ericsson, Microsoft y otras multinacionales para demandar a determinados fabricantes chinos -especialmente Xiaomi, Coolpad, Meizu, Oppo y Vivo- por violación de patentes industriales.

Durante los últimos tiempos hemos visto como la propiedad intelectual copaba tantos titulares como los lanzamientos de nuevos productos y servicios y son muchas las empresas que han decidido proteger al máximo sus patentes de la competencia para conseguir una ventaja definitiva en el mercado (Microsoft, por ejemplo, es uno de los que más gana cada vez que se vende un dispositivo Android y Google compró Motorola sólo por las patentes).

La U.S. Trademark and Patent Office es una de las más activas del mundo y cada año se registran miles de ideas, productos y servicios. Lo mismo ocurre en China donde las patentes han conocido exponencial durante las tres últimas décadas hasta el punto de que en 2012 superó a su homóloga norteamericana.

Ese año la cifra creció un 31% respecto al anterior y se llegó a la espectacular cifra de 1,26 millones de registros. Y parece que es sólo el principio porque el Gobierno asiático pretende llegar a la cifra de dos millones en 2015 (algo que algunos expertos catalogan de exhorbitante sobre todo si tenemos en cuenta que el 80% de las patentes en China se dan a ciudadanos de ese país cuando en Estados Unidos la cifra suele rondar el 50%).

De nuevo, ZTE y Huawei (que no destacan por ser plagiadores) destacan sobre manera y se calcula que, aunque de momento la inversión bruta en I+D+i de Estados Unidos es superior a la china, en 2023 el gigante rojo debería superar al Tío Sam. ¿Dónde está el truco para este ritmo de crecimiento?

Por un lado están los incentivos de la Administración para registrar propiedad intelectual dentro y fuera de sus fronteras. Por otro, en la calidad de las patentes. Sí, también hay diferentes grados de calidad aquí. Y China destaca en las llamadas Utility Model Patents, es decir, registros de perfil bajo pero que sirven para aumentar la cifra y atraer inversión.

¿Cómo afectará este cambio de estrategia de ambos bandos? Hasta ahora la Administración asiática ha sido implacable con las empresas extranjeras. Apple, sin ir más lejos, ha sido condenada en más de una ocasión por violar patentes de fabricantes chinos muchas veces bajo criterios «sorprendentes». El caso más llamativo se dio cuando GooPhone, conocida en occidente por «fusilar» los iPhone, demandó a los de Cupertino por copiar su I5 y ganó.

GooPhone I5

 

Sony, Phillips, Canon, Dell o Samsung son otros ejemplos que no sólo han tenido que soportar copias de sus productos sino que además, cuando han sido demandadas han perdido. Esto ha provocado que la mayoría de los fabricantes hayan decidido dejar de guerrear entre ellos para crear una alianza que les permita defenderse (esta vez con la protección de la justicia internacional) de las réplicas chinas.

Esta nueva estrategia, sin duda, podría poner en jaque las estrategias de expansión internacional de algunas empresas como Xiaomi, Oppo o Meizu que hasta ahora sólo tenían presencia en algunos países donde la presión china era lo suficientemente fuerte como para protegerlas.

De momento, Huawei, Lenovo o ZTE se han apresurado a comprar empresas tecnológicas con una gran tradición tecnológica (y muchas patentes en sus estanterías) así como a llegar a alianzas con las multinacionales occidentales para evitar un problema inminente.

Smartphones, todas las novedades

Casi todos los analistas coinciden en que, una vez más, el iPhone será el encargado de marcar el ritmo del mercado. A pesar de su elevado precio y de contar con una legión de detractores -que consideran su entorno cerrado una gran rémora para el terminal- las cifras de ventas de los de Cupertino, y en especial de este equipo, siguen disparadas. Mientras espera a su llegada en verano y a la reacción del público, los rivales del iPhone se actualizan. Aquí tenéis las principales novedades:

  • Samsung Galaxy S III, por derecho propio: el primer Galaxy S nació como la respuesta de Samsung al iPhone en el negocio de los smartphones. El potente Galaxy S II fue bautizado en casi todos los medios como el anti-iPhone. Su hardware y su enorme éxito de ventas lo confirmaron. No obstante, este adjetivo se convirtió a la larga en un lastre pues el dispositivo no tenía ese halo especial del que goza su gran rival. Los coreanos lanzan ahora la tercera versión del único smartphone que puede mirar a la cara al iPhone y lo hacen poniendo toda su tecnología dentro de este equipo. El nuevo dispositivo contará con una cámara de 12 megapíxeles que, de facto, supera los 8 del iPhone 4S y le coloca como el mejor teléfono del mercado en este apartado. Además, un procesador de cuatro núcleos de última generación se encargará de que su rendimiento esté más cerca de un ultrabook que de un teléfono. El diseño también busca diferenciarse del minimalista iPhone con una enorme pantalla de 4,5 pulgadas con tecnología SUPER AMOLED de alta definición. ¿El motivo? Volcar en el equipo todo el potencial de los contenidos audiovisuales y, de paso, facilitar la entrada de datos en la pantalla. Parece que la presión del mercado por aumentar las pantallas podría acabar «agrandando» la del iPhone. En cuanto al software, será el primer Galaxy S con el esperado Android Ice Cream Sandwich. Eso sí, el programa llamado a acabar con la fragmentación de SO de Google vendrá con un interfaz propio. Todavía no hay fecha de lanzamiento… ni de presentación. Sólo sabemos que será el primer Galaxy S con personalidad… por derecho propio.
  • LG Optimus Vu, la alternativa gana tamaño: la otra gran tecnológica coreana ha visto este año como sus ventas de teléfonos inteligentes bajaban hasta ceder el tercer puesto del mercado a Apple. Para remediarlo, los ingenieros de LG han decidido darle una vuelta a su gama Optimus. Mejor hardware, diseño más estilizado y diferenciado y, sobre todo, nuevos formatos. Buen ejemplo de ello es el Optimus Vu que sigue la estela del Galaxy Note e incorpora una pantalla de grandes dimensiones (5 pulgadas) para aumentar la experiencia audiovisual del usuario y, sobre todo, multiplicar las posibilidades de trabajo en plataformas como Google Docs. Para hacer el diseño más manejable, los coreanos han optado por una pantalla con una relación 4:3 con lo que el dispositivo recibe un cierto aire «tablet». En cuanto al hardware, el equipo contará con un procesador multinúcleo a 1,5 gigahercios, 8 gigas de ROM, 1 giga de RAM, cámara de 8 megapíxeles -que visto lo anterior es ya un mínimo- y tecnología NFC. Además, aunque el software inicial será Android Gingerbread, parece que será actualizable a Ice Cream Sandwich.
  • BlackBerry London, ¿la última oportunidad?: es conocido que la canadiense Research In Motion, fabricante de las BlackBerrys, no pasa por su mejor momento. A los cambios en la cúpula directiva hay que sumarle una constante bajada de ventas y serios problemas financieros. Es por ello que muchos consideran que el «supermóvil» que están preparando es su última oportunidad antes de caer en las garras de la competencia. Tal es la expectación que rodea al London -por cierto, denominación interna del terminal- que hasta su diseño se ha convertido en alto secreto. Al parecer, las imágenes filtradas muestran un equipo mucho menos rectilíneo, sin el característico teclado táctil y, sobre todo, mucho más estilizado. Muy parecido a los nuevos Lumia o al propio iPhone, teléfonos a los que se enfrentará en breve. Su lanzamiento, que está previsto para después del verano, parece que -según dicen en la sede de Waterloo- cambiará «las reglas del juego». Lo único que ha trascendido al respecto es que será el primer dispositivo en incorporar la nueva plataforma BlackBerry 10 sobre la que RIM quiere construir un ecosistema. Aunque pueda parecer sólo un cambio de interfaz, los canadienses ya han dejado entrar en ella a los desarrolladores con la intención de nutrirla de suficientes aplicaciones para salir al mercado con garantías. Seguiremos esperando novedades.
  • Smartphones chinos, abriéndose hueco: si parece que 2012 será el año en el que Apple y Samsung consolidarán su dominio y en el que se resolverán las dudas sobre el incierto futuro de RIM y Nokia, 2012 será, sin duda, el año en el que los actores chinos entrarán en el mercado de la telefonía móvil de alta gama. El Meizu MX se presenta como el principal dominador del mercado doméstico -que cuenta con más de 1.000 millones de clientes potenciales- y quiere aprovechar esta inercia para plantar cara a Samsung y Apple en sus mercados internos. Con un procesador dual core, que en breve será un quad core, y una velocidad de navegación de hasta 21,6 megas por segundo, el terminal es tan potente como el de la competencia más preparada. Su hardware se adereza con una cámara posterior de 8 megas y una frontal de 5. Además, al correr con Android, su estabilidad y sus prestaciones quedan aseguradas. La estrategia de Meizu, además, recuerda a la de otra marca de éxito: «hacer sólo uno o dos terminales muy buenos» y «centrarse en la mejora del software» ofreciendo actualizaciones gratuitas cada poco tiempo. Sorprendente. El Xiaomi Mi-1 con una arquitectura igual de potente aunque ligeramente se muestra también como un rival a tener en cuenta por su reducido peso. Sólo la mala fama del «made in China» será una rémora que ambos fabricantes tendrán que quitarse de encima si quieren triunfar en todo el mundo.

Jailbreaks, libera tu móvil

La imagen superior le resultará familiar a muchos propietarios de dispositivos Apple y a millones de seguidores del «ejército» Android. Pocos días después de la comercialización de iOS 5 los hackers mostraban imágenes de su Jailbreak. Habían conseguido «liberar» un iPhone 4S del cerrado entorno de los de Cupertino y conseguían instalar aplicaciones ajenas a la AppStore.

El desbloqueo, que consiste en modificar el código de software que viene por defecto en los dispositivos de Apple, es una práctica bastante más habitual de lo que podríamos pensar. Según Jay Freeman, conocido como Saurik y creador del instalador de aplicaciones ajeno a Apple más popular del mundo –Cydia-, un 10% de los más de 200 millones de dispositivos iOS han sido «liberados» alguna vez.

Aunque muchos piensen que es ilegal, aplicar el desbloqueo y descargarse aplicaciones alternativas es totalmente lícito. Sólo hacerlo con ánimo de lucro está penado. Lo único que se pierde es la garantía de Apple sobre sus productos… si bien se recupera una vez se actualiza -y reinstala- iOS en el dispositivo vía iTunes.

iOSizar un Android, el camino inverso


Sin embargo, no son los Jailbreaks los que nos van a ocupar hoy. Recientemente se hizo público que cada vez son más los usuarios de diferentes versiones de Android que decidían darle un «toque Apple» a sus terminales. El proceso, llamado en este caso rootear, consiste en conseguir los permisos de administrador sobre el móvil, según nos explica un analista informático. Una vez hecho esto podemos instalar en cualquier terminal del robot la ROM que deseemos: cualquier sistema operativo libre basado en Android será válido.

El problema, explica el analista, consiste en que «la versión de Android que viene en los terminales está capadapersonalizada por cada fabricante, lo que hace que el rendimiento de cada modelo baje considerablemente». Estas nuevas ROMs hacen que, en general, «el teléfono trabaje infinitamente mejor». Además, prosigue, «permite tener versiones de Android, como Gingerbread, en dispositivos en los que, según algunos fabricantes, es inviable». ¿Por qué ocurre esto? La respuesta es contundente: «los fabricantes no quieren deshacerse de sus aplicaciones preinstaladas». El único problema que ve el analista a rootear el equipo es que, al igual que en el caso de Apple, el usuario pierde la garantía del teléfono… salvo que reinstale de nuevo la versión original del sistema operativo.

Del mismo modo que existen diversos instaladores de aplicaciones «alternativos» a la AppStore hay disponibles varias ROMs para elegir. Las más extendidas -y similares al original- son MIUI y CyanogenMod.

El caso de la primera es, posiblemente, el más espectacular de todos. La empresa, de origen chino, ha cosechado tal éxito con este firmware alternativo a Android e «inspirado» en iOS que incluso ha conseguido lanzar al mercado una línea de teléfonos: MEIZU. Os recomiendo vivamente que visitéis su web para que observéis que la inspiración no se ha quedado sólo en el interfaz del sistema operativo.

Esta ROM es soportada por casi todos los modelos de fabricantes que incorporan Android OS en sus terminales: desde el exitoso Samsun Galaxy SII hasta Motorolas, HTCs -casi toda la gama- o los propios Nexus de Google.

Otras de las ROM más exitosas son la ya nombrada CyanogenMod cuyo interfaz es completamente diferente al de cualquier otro SO del mercado pero que, a causa de su enorme éxito, hizo que la empresa de Mountain View pidiera el «cese y desestimiento» de los desarrollos a Steve Kondik, creador del firmware.

El último de la lista, hay bastantes más, y también uno de los más polémicos fue Replicant, un sistema operativo clon del software libre de Android. Nacido por la negativa de Google a publicar la totalidad del código fuente de su entorno, utiliza la ironía no sólo en su diseño, sino también en su nombre: los replicantes son una variante de la familia de los androides.

BlackBerry OS tampoco se libra


La nota de color en esta pelea de colosos la vuelve a dar BlackBerry OS. Este pequeño entorno operativo -lleno de fieles, eso sí- oferta en su App World un programa que, por sólo 1,49$, permite que la PDA de RIM disponga de un interfaz muy similar al de iOS. El nombre de la aplicación, iBerry, no deja lugar a dudas sobre las intenciones del desarrollador.

Curiosamente, y aunque su precio ha bajado un 75%, fue una de las aplicaciones más descargadas de la tienda de RIM para sus terminales táctiles. Parece que la sombra de iOS es mucho más larga de lo que algunos creen.